Lo primero que se me vino a la mente cuando me puse a escribir es "Nos hicieron precio".
River y Velez cerraban la fecha en el Amalfitani con la punta del torneo como trofeo de guerra. Los primeros minutos estuvieron bastante parejos, pero luego de la entrada desleal de Somoza sobre el pibe Lanzini y la reacción de Ortega, que vio la amarilla junto al de Velez, el local se adueñó del partido. A partir de ahí, el "burrito" Martinez y Papa se cansaron de ganarle a Ferrari y Affranchino y el gol caía de maduro. Gracias a los centrales, al Pelado y a Carrizo, los de Liniers no habían convertido las tantas situaciones de gol que generaron hasta los 30 minutos de la primera etapa. En ese momento, cuando el aroma a gol ya era insoportable, Ferrero queda enganchado en una salida y habilita a Martinez, que con buena definición pero sin mucha resistencia (debido al inutil reclamo de offside) estampa el 1-0.
Mientras tanto, River no tenía ideas de cómo hilvanar una jugada en ataque y además, debió salir por un desgarro, Lanzini, sustituído por el Enano.
Cerca del final de la primera parte, cuando el Millo todavía no había rematado al arco, Buonanotte recibe en el borde del área y define cruzado, contra el palo derecho de Barovero, que no puede hacer nada para evitar el empate, injusto por cierto, pero... Desahogo. Felicidad. Alegría. Furia. Millones de gargantas festejando una posible recuperación del equipo en un partido adverso, pero sobre todo, por lo que significa para el Enano volver al gol con todo lo que pasó. Durante los minutos restantes, River se estabilizó, pero quedaba muy poco y el entretiempo era una realidad.
Horrible segunda parte. La ilusión de que el Millo diera vuelta la historia era una utopía. No se puede ganar un partido si no pateás al arco. A River le falta, de manera incomprensible viendo los nombres, llegada al gol. No hablemos ya del gol en si, porque se te puede dar como contra el Rojo, pero en ataque todo es apático, predecible, salvo alguna que otra pincelada que no viene acompañada de un final feliz. Y como si fuera poco, penal para Velez. Silva, que no falla nunca, puso el 2-1 definitivo en un partido que no mostró la mejor imágen del ideal de Cappa. Encima, el único que estaba generando algo de juego, Pereyra, fue sustituido para meter... otro delantero. Insisto River, si no llegamos al área y ni hablar de tirar un centro, la vamos a pasar mal.
Próxima fecha con Arsenal, uno de los punteros y duelo directo por la otra tabla. VAMOS RIVER, SALGAMOS DEL FONDO!
Abrazo de gol
Buen analisis al fin...
ResponderEliminar"de manera incomprensible viendo los nombres"
Que nombre? Pereyra? Funes Mori? Lo que queda de Ortega (jugador al cual respeto)? Lanzini? Buonnanote?
Seriedad son todo jugadores medio pelo.
El Coco Basile