Cinco minutos le costó a River darse cuenta por dónde venía la mano del partido en el Monumental. Los mismos cinco minutos que le duró al Lobo el no meterse atrás.
A los cinco del primer tiempo River tuvo su primer punto de inflexión. Pasó de ser un equipo desordenado que jugaba al pelotazo frontal, sin sentido, sin destino cierto; a tocar para abrir el juego, desbordar, desequilibrar con los habilidosos y golpear con sus armas mas potentes.
El débil Gimnasia encontraba su salvación en los errores propios del local a la hora de definir, en los postes que fueron aliados incondicionales y en el sincero Gato Sessa, que al final del partido iba a reconocer la superioridad del Millonario.
River fue mucho más que Gimnasia a lo largo de toda la primera parte. Los dos postes y el travesaño les negaron la chance a Funes y a Lamela en dos oportunidades. Luego Sessa iba a detener un remate al cuerpo de Roman, que había quedado en posición de 9.
La Banda iba y pegaba con todo. Mauro Díaz creció en confianza por la titularidad y no jugó tan mal. Lamela, era el mejor de la cancha y se cansó de apilar muñecos por la izquierda del campo para dejar compañeros libres. Pero el gol nunca llegó antes del descanso.
Cuando todos nos ilusionamos con una segunda parte a puro gol, luego del derroche de la primera, Angel decidió que River necesitaba cambios... ¿Para qué!? Me pregunto yo. Si tenés un equipo extremadamente superior que generó más de diez situaciones de gol. ¿Cambiará algún delantero, para mejorar la efectividad? ¿Sacará a Funes, que no está pasando un buen momento para darle aire y quitarle responsabilidades?
No, Ángel nos confundió a todos y sacó a Lamela y Mauro Díaz, para meter a Affranchino y Buonanotte, un cambio de figuritas dificil de comprender luego de la gran etapa inicial.
Y ahí fue el segundo punto de inflexión. Porque River perdió efectividad, no se estuvo tan fino en los pases y se empezó a perder la paciencia. El Estadio comenzó a reclamar por ese resultado que no llegaba, aún con mas fervor, por el desacuerdo con esos cambios tan raros que hicieron retroceder varios pasos en la grilla hacia el triunfo.
De todos modos el Millo siguió buscando y era más que el Lobo que rezaba por que se termine el encuentro. Pavone en varias oportunidades, Funes, Affranchino, Román, el Enano... solo le faltaba a Carrizo probar el arco rival. Pero nada. No entraba. Y los nervios crecían afuera y adentro de la cancha.
En la desesperación de River, Gimnasia encontró su negocio. El expulsado Morant mandó a la cancha a Graf, para meterle un poco de presión al fondo del local, que a esa altura era un tembladeral. Y el juvenil Cordoba, se encargó de desperdiciar cuanta situación clara de gol tuvo entre las manos del Gran Carrizo y los propios derroches.
El partido terminó con un falso 0 a 0 que dejó con una alegría enorme a los visitantes y con una frustración y un océano de dudas a River, que dejó escapar otro triunfo.
River no gana hace cuatro fechas y empató en las últimas tres. Dejó ir unar chance fundamental de alejarse de la zona maldita. Se perdieron dos puntos fundamentales, pero se llegó a los 100 en la acumulada. Esperemos empezar desde cero para borrar los males de las últimas fechas y que este sea un punto de inflexión.
Abrazo de gol
la raíz de esto, es la definición. Saquemos a los que hace varios partidos no definen y no tienen el olfato para hacerlo ya que sólo sirven para estar en el piso, cada vez que la recibe (si, hablo de vos funes mori).
ResponderEliminarCOINCIDO EN PARTE CON EL ANONIMO ANTERIOR, PERO MIRANDO EL BANCO NO VEO QUE HAYA OTRO NUEVE, LOS DOS ESTUVIERON AYER, Y NO LIGARON,CONSIDERO QUE EL GRAN PROBLEMA LO TENEMOS DEL MEDIO HACIA ATRAS. VOLVE ALMEYDA!!!! EL MEDIO NO RECUPERA Y LOS DESACIERTOS DEL FONDO LOS DISIMULA CARRIZO
ResponderEliminarEl coco basile deja su humilde opinion a continuacion:
ResponderEliminarSi uno mira el torneo river arranco con juego que se contrapone a esto. Jugando mal, llendo para adelante y siendo contundente.
Hoy river se volvio horizontal (como le gusta a cappa; para mi gusto intrasendente)ante la desesperacion/presion de la gente tira pelotazos para llegar al area.
Que le falta? Un volante que vaya hasta el fondo. El famoso ida y vuelta.Para ponerlo en nombres Piatti, Bertolo...
Con exceso de "buen pie" river centraliza demasiado el juego. Por eso cuando juega con equipos que se defiende le cuesta mucho.
Al margen y eso esta claro ante los ojos de todos que no tiene suerte.
9 tienen Caruso Pavone la dupla soñada de cualqueier equipo de argentino hoy .
Slds, Alfio Basile