lunes, 29 de noviembre de 2010

Con la mínima por las nubes

Este domingo por la tarde-noche, River recibía visitas desde Bahía Blanca. El equipo aurinegro venía en busca de un triunfo que le diera un poco de aire en la lucha por la permanencia. Por el lado del Millo, la idea era sumar de a tres en un duelo mas que directo y mantener el invicto que tiene como local en el Apertura, privilegio que comparte solo con el Pincha y Vélez, los dos que pelean el título.

La primera etapa comenzó muy pareja, con chances no muy peligrosas de parte de ambos equipos, que se encontraban muy ordenados y jugaban un duelo de igual a igual. Las zonas cercanas al área eran lugar de recuperación del balón para, con mucha paciencia, elaborar las jugadas que evolucionaban por el mediocampo sin muchos problemas.
A los 30, Ferrari desbordó por derecha y consiguió un tiro de esquina luego de un rebote en el lateral izquierdo bahiense. De ese córner, tal como había ocurrido dos veces en el entrenamiento de fútbol formal de la semana, el pie izquierdo del pibe Lamela colocó un centro que conectó de manera exquisita el paraguayo Román, contra el palo izquierdo de Tombolini, abriendo el marcador para los locales.
Ese fue el punto de partida para que River se cargara de una adrenalina que no veía hace tiempo y atropellara al equipo de De Felippe. Primero el Tanque le quiso romper el arco al ex-Colón y una mano no cobrada por Pezzotta lo evitó, y luego de otro rebote en la defensa, el Pelado la tiró a la Centenario.
Dos minutos más tarde, el mismo Almeyda "Corazón de León" iba a ser el abanderado de una jugada que él mismo finalizó con un derechazo furibundo, que encontró a un Tombolini muy atento para despejar el peligro.
River siguió buscando pero el final del primer tiempo lo encontró con solo un gol arriba en el marcador, resultado corto teniendo en cuenta las jugadas de peligro de la que dispuso el conjunto Millonario.

El segundo tiempo comenzó del mismo modo, aunque con la perla de que los dos DT, Juan José López y Omar de Felippe, tuvieron que verlo desde la triubuna (léase puerta de entrada a los vestuarios) por demorar el regreso del descanso 15 segundos.

River salió a buscar enseguida el segundo tanto, pero se encontró con un equipo que no se rendía y quería el empate. Además, mas allá de la entrega, el sacrificio y el compañerismo de Pavone, el ex-Pincha y Betis tiene cerrado el arco y no entra ninguna de las tantas que intenta.
Olimpo cada vez tenía mayor control de la pelota y manejaba el partido a su ritmo, aprovechando el cansancio de los conductores del equipo de Núñez. Así fue que contó con varias oportunidades que la defensa de River y su Gran Capitán, pudieron despejar con algunas complicaciones.
La Banda, de contra lo pudo liquidar en varias oportunidades con Pereyra y un par de situaciones generadas por Pavone y el ingresado Buonanotte, que no culminaron en el segundo tanto gracias al arquero de la visita.
Sobre el final, Olimpo empujó al local contra su arco y fue ahí, cuando dos veces lo pudo empatar. Pero apareció el dueño del legado de los dos arqueros más grandes de la historia, y Juan Pablo fue Amadeo y también Fillol, y tapó hasta con su cara, arriesgando todo, para que River se quedara con los tres puntos en casa.

Se sufrió en demasía otro partido que se podría haber liquidado, si se hubiera convertido alguno de los tantos goles errados. River volvió a ganar por la mínima diferencia y sube en las tablas, aunque ya no pelee el campeonato. Partido complicado porque Olimpo siempre intentó jugar y no se vino a meter atrás en el Monumental, y esto sorprendió al local que esperaba otro planteo. 
Estuvimos veinte minutos con los nervios de punta, las palpitaciones se aceleraban, el cuerpo se movía solo y la presión solo subía y ya sentía que estaba con la mínima por las nubes...

Abrazo de gol

PD: Con un triunfo del Granate ante el Globo, salimos de todo. Si Vélez suma de a tres ante los de Victoria, quedamos a tres de Tigre. Qué manera de desperdiciar puntos las fechas anteriores....

domingo, 21 de noviembre de 2010

Hora de descansar

Esta calurosa tarde de domingo, River visitaba al Ciclón de Ramón, en el Nuevo Gasómetro.
Jota Jota, con puesto asegurado hasta fin de año (como mínimo), decidió parar a los mismos once que le ganaron a Boca el martes, por 1 a 0, el Superclásico en el Monumental. Mientras que por la vereda de enfrente, el segundo riojano más famoso, siguió limpiando el equipo y borrando jugadores que no le rendían.

El partido comenzó con buen ritmo, y con San Lorenzo con mayor tenencia del balón. El Ciclón avanzaba contra el área Millonaria, pero no le generaba peligro más por falencias propias que por mérito de los rivales. River, por su parte, llegó hasta Migliore pero con poca efectividad y probando sin acercarse demasiado.
Promediando la primera parte iba a llegar la primer jugada de peligro del encuentro. Luego de un centro desde la izquierda, la pelota le iba a quedar a Ferrero, solo para definir y marcar el primer tanto de la tarde, pero el defensor remató al cuerpo del arquero azulgrana y en la finalización de la jugada cabeceó muy por arriba del arco.
Los de Boedo iban a replicar rápidamente, y en un tiro libre frontal, cuando Román perdió la marca de Guille Pereyra, este último iba a estrellar el remate contra el palo izquierdo de Carrizo que poco podía hacer para evitarlo.
El descanso los encontró igualados y en el retorno los cambios no fueron una opción para los entrenadores, que confiaban que sus jugadores podían cambiar el resultado.

La segunda etapa mostró a un San Lorenzo más decidido a ganar el encuentro frentre a su gente y a River cansado luego del desgaste físico por el partido del martes. Así fue que los locales tuvieron casi en exclusiva la posesión del balón, pero las pocas ideas y el calor hicieron que River pueda mantener su arco en cero.
La Banda, por su parte, no generó casi situaciones, excepto dos remates de Arano desde fuera del área que pasaron a menos de un metro del arco y una muy buena jugada colectiva encabezada por el ingresado Lanzini, que finalizó en tiro de esquina.

El partido se consumió con el pitazo final de Abal, de horrenda actuación, y con el marcador vacío. El 0 a 0 y el reparto de puntos lo convenció más a River que debe sumar y que hizo negocio en un partido en el cual no participó activamente y no generó situaciones como para cambiar las cosas.

López decidió mantener el equipo que le dio resultados en su debut contra Boca. El equipo no rindió del mismo modo, pero hay que considerar que pudo haber sido el cansancio de haber jugado el martes, sumado al calor y a las dimensiones del campo de juego.
Se sumó un punto y nos acercamos a Huracán: estamos a dos de alcanzarlos en la tabla maldita. El arco se mantuvo en cero por segunda fecha consecutiva y otra vez no se perdió. El domingo que viene recibimos a Olimpo en otro duelo directo.
Ahora, River, recuperá fuerzas para la próxima final... es hora de descansar.

Abrazo de gol

jueves, 18 de noviembre de 2010

River - Jugador x Jugador

River, con un esquema que se podría entender como un 3-4-2-1 venció a Boca por 1 a 0 en el Monumental y se recuperó luego de 7 partidos sin ganar.
A continuación, los puntajes obtenidos por cada jugador según Juguemos al Toque:

Juan Pablo Carrizo: 7 - Estuvo seguro en cada centro al área y preciso en casi todas las salidas desde el fondo. No tuvo mucho trabajo y Boca no le generó situaciones de riesgo.

Alexis Ferrero: 8 - Le siguió el rastro a Palermo y no lo dejó recibir tranquilo ninguno de los pelotazos que sus compañeros le tiraban. Buenos anticipos y la seguridad de siempre.

Jonathan Maidana: 10 - El héroe de la noche. No solo se encargó de Palermo en los relevos a Ferrero, sino que además despejó cada centro hacia su posición y se encargó de Mouche cuando River estuvo con línea de tres. Y lo más importante, convirtió el gol del triunfo y lo gritó, con respeto a su ex, pero lo gritó.

Adalberto Román: 7 - Quizás el de menos labor en el partido. Tuvo buenos quites por la banda izquierda pero con poco trabajo por las tibias llegadas del rival.

Walter Acevedo: 9 - El Negro la rompió. Jugó su mejor partido desde que llegó a River (la primera vez que juega de doble cinco con Almeyda) y fue garantía para sacar y pasar en cada jugada. Junto con el Pelado se comieron el mediocampo.

Matías Jesús Almeyda: 10 - Si hubiera convertido un gol no se qué puntaje le hubiera puesto. Es un León, a puro corazón gasta toda la cancha, quita, sale jugando, alienta, tiene voz de mando y encima llega al arco rival y genera situaciones de riesgo. Un monstruo!

Paulo Ferrari: 8 - Jugó de volante y cumplió con una muy buena tarea. Nunca dejó pasar a los mediocampistas de Boca y le ganó la espalda a Clemente cada vez que quizo. Le falta sorpresa, pero lo compensa con su gran velocidad.

Roberto Pereyra: 10 - La figura del primer tiempo. Recorrió todo el campo de juego y fue la claridad en cada jugada de ataque y la presión en el retroceso. Salió en el segundo tiempo por el gran despliegue físico realizado.

Erik Lamela: 8 - El habilidoso zurdo jugó un muy buen partido y metió dos tiros libres que casi nos hacen volver a festejar un gol de pelota parada, pero le falta un poco de agresividad y dejar de lado la displicencia.

Ariel Ortega: 8 - No fue el mejor partido de Ariel, pero con la personalidad que le da la experiencia en estos partidos era necesario en cancha. Puso un par de pases mágicos, pero le faltó su picardía habitual a la hora de definir contra García. Igualmente, nos mal acostumbró y siempre le pedimos más. Fue demasiado lagunero y el Millo lo necesitaba de conductor entre tantos chicos.

Mariano Pavone: 10 - El Tanque, por merecimiento, debería haber convertido goles en todos los partidos que jugó. El martes no fue la excepción. Se generaba espacios, agrupaba a cuatro adversarios y los hacía cometer faltas cerca del área o acumular amarillas. Siempre dispuesto para jugar de centrodelantero, bajar a buscar, marcar, presionar o ir por las bandas. Un crack!

Suplentes:

Carlos Arano: 5 - Entró para ser mediocampista de marca por izquierda y ayudar un poco a Román en las subidas de Clemente, que había pasado a la posición de volante por derecha luego del gol. Dio oxígeno, pero le falta claridad en los pases.

Diego Buonanotte: 6 - El Enano ingresó para cuidar la pelota y defendernos con su posesión. Falló un par de pases pero cumplió con su tarea en el tiempo que estuvo en cancha. Todavía puede rendir más, habrá que esperarlo. Fue a buscar la falta en cada ataque para ganar tiempo y metros.

Rogelio Funes Mori: 2 - El Pumita fue un gatito tímido. Cada pelota que tocó la perdió, malos pases en jugadas que pedía a gritos definir el partido, se caía, estuvo siempre desconcentrado y fuera de eje. El peor partido del pibe que reemplazó a Pavone cerca del final.


¿Cómo debería formar River contra el Cuervo en el Nuevo Gasómetro el domingo? Comentá.


Abrazo de gol

martes, 16 de noviembre de 2010

Más que un apodo

Noticia de último momento: Ganó River!
River recibió en este superclásico de martes por la tarde-noche a su eterno rival, Boca, en un Monumental repleto de almas rojas y blancas que esperaban la resurrección desde el cambio de aire en el banco, luego de la salida de Cappa y los siete partidos sin verle la cara al triunfo.

En la previa se habló de que iba a ser un partido horrible, sin situaciones, de un Súper devaluado, del mal presente del Millo, de la ida de Cappa... pero de lo que más se habló fue del todavía actual técnico de los xeneixes, el Bichi Borghi, que no sabía si llegaba al clásico, que se peleaba con Lucchetti, que lo perdonaba, que lo sacaba, que la línea de tres, que la línea de cuatro, que Riquelme jugaba lesionado, que Viatri afuera, que Mouche adentro....
Por el lado local, J.J. mantenía su cautela y dedicaba el tiempo a entrenar y armar el equipo, a prepararlo para la batalla, una de las 25 que le quedaban a River antes del fin de temporada, que indicará su permanencia en Primera.

El partido arrancó con un gran movimiento del balón por parte del local que iba a avisar por medio de Pavone, ya a los 2 minutos, con un tiro que se fue a menos de medio metro del poste izquierdo del arquero García. Minutos más tarde, Boca iba a tener su primera y única posibilidad del primer tiempo, cuando Méndez metió un pase exquisito para Mouche que demoró la definición y fue superado por Ferrari ante la atenta mirada de Carrizo.
A partir de allí, el balón y las jugadas de peligro iban a a ser todas de River, que de la mano de su mejor jugador en la primera etapa, Roberto Pereyra, avanzaba contra el arco rival de manera peligrosa e incesante.
Un disparo de Lamela cerca del palo derecho y dos tapadas fenomenales del arquero visitante a Ortega en un mano a mano y un tiro libre tremendo de Acevedo, hicieron que el uno xeneixe sea figura y se vayan igualados al descanso.

El segundo tiempo mostró que River estaba dispuesto a salir a buscar el encuentro de la misma manera, sin cambios y con todo el corazón que le devolvió el regreso del León Almeyda. Por el lado de enfrente, Borghi sacó a Riquelme, que jugó todo el primer tiempo lesionado y puso a Pochi Chávez para reemplazarlo en su posición natural, pero fue solo un cambio de rostros en un equipo con poca vida y sin ideas.
En el inicio, el arquero visitante desactivó un gran tiro libre del pibe de Villa Adelina. El Millo siguió buscando hasta que a los ocho minutos del complemento, un tiro de esquina ejecutado a la perfección por Lamela fue conectado por el negro Maidana con su cabeza, de pique al suelo, en una gran arremetida del defensor en el área de Boca. Poco pudo hacer García para evitar la primera caída de su valla, tardía por la diferencia que se veía entre ambos equipos en el campo de juego.
Los locales tuvieron varias chances de ampliar el marcador, pero ya comenzaba a pesar el esfuerzo físico desplegado durante gran parte del encuentro. De modo que el técnico millonario comenzó a mover el banco y con los cambios reforzó el mediocampo y cedió la posesión del balón a un Boca sin ideas que lo único que hacía era tirar pelotazos para rezarle a San Palermo por iluminación y ver si le podía resolver el problema.
Los ingresos de Buonanotte y Funes Mori no tuvieron el peso deseado y perdió fuerza ofensiva en un partido que pedía a gritos el final en los últimos minutos. Cerca de la conclusión del encuentro, River no pudo definirlo en varios mano a mano con Acevedo y Funes; y Boca perdió el empate cuando Chávez remató realmente mal una pelota cedida de manera más que inteligente por Palermo.

El pitazo final de Baldassi, de discreta actuación, grabó en el historial el 1 a 0 de River. Un triunfo que se le hacía mezquino a La Banda desde el año 2007, en el 2 a 0 con goles del Burrito y Falcao.

Los flashes del comienzo del partido estaba dirigidos al Negro López, en el banco de River. Los del final, al héroe de la noche, el Negro Maidana. Los dos vistieron las camisetas de River y Boca, y el destino los juntó para que comience una nueva etapa en River, con un súper-triunfo, y el hincha de River los ve rubios y de ojos celestes. Hoy, a J.J. López y J. Maidana  los une mucho más que un apodo...

Abrazo de gol

Post-partido: Supuestamente Borghi ya no sería más el técnico de Boca y la práctica de mañana la dirigiría el Tito Pompei... ampliaremos.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Con V de Victoria

Velez tenía como meta alcanzar en la punta del torneo a Estudiantes que había perdido con Tigre de visitante el sábado. El conjunto de otro Tigre, Gareca, recibía a Lanús en el Amalfitani sin su estandarte del mediocampo, Victor Zapata, por acumulación de tarjetas.


El partido arrancó parejo, con un nivel bajo, pero de a poco Vélez se fue adueñando de la pelota y ganó metros en el campo de juego. Ya promediando la primera mitad, se jugaba en campo de la visita, que cuando podía se lanzaba de contragolpe con su único delantero, Regueiro, pero sin peligro para la sólida defensa local.
Vélez contó con las chances más claras en los pies y cabeza de su arma letal, Santiago Silva y en la gran habilidad de Moralez y el Burrito Martinez, que apretaban a Lanús contra el arco de Caranta, que se las ingeniaba para desactivar cada embestida. Sin embargo, el encuentro se fue al descanso empatado en cero.

El segundo tiempo arrancó del mismo modo, con el equipo de Liniers muy paciente para encontrar los espacios y generar peligro, constantemente, a un Lanús desdibujado que encontraba respaldo en su arquero y una línea de cinco en el fondo.
Pero finalmente a los 14 minutos, luego de mover el balón de una punta a la otra buscando espacios, Ricky Alvarez, reemplazante de Zapata en esa nueva posición que le encontró el entrenador, clavó un zapatazo tremendo que se le filtró en el arco a Caranta, que algo más podría haber hecho para evitarlo.

A partir del gol, Zubeldía movió el banco y con el ingreso de Marcos Aguirre comenzó a avanzar contra el arco local, que cedió la posesión del balón y dejó de atacar. Lanús tuvo varias chances de empatar el encuentro, pero la falta de puntería de Regueiro y las pocas ideas del Granate iban a dejar las cosas como estaban.

El 1 a 0 dejó a Vélez en la misma línea que Estudiantes, que fechas atrás estaba a cinco puntos. El triunfo inesperado de Tigre ante el Pincha bajó al líder en Victoria y los de Liniers no dejaron pasar la oportunidad. La punta del torneo ahora está compartida, tiene la V de Vélez, con V de Victoria.  

Abrazo de gol

viernes, 12 de noviembre de 2010

Panorama J J

Cappa asumió como DT de River contra el Tomba, en el Monumental. Su debut con triunfo y buen juego, por lo menos con respecto a lo que veníamos viendo, nos ilusionó a todos al ver que el Millo podía recuperar su línea futbolística, idea del entrenador desde sus declaraciones y su paso por el Globo subcampeón.

Las cinco fechas que dirigió en el clausura pre-mundial tuvieron muchos altibajos, pero la idea que se quería plasmar comenzaba a tomar forma, quizás una forma demasiado rígida, como la que demostró ante Tigre, cuando siendo completamente superado ante el rival, no quiso cambiar la disposición del equipo, el funcionamiento fue desastroso y terminó en goleada.

Antes del comienzo del campeonato, se sentaron Cappa y Borghi en una entrevista con C5N y se llenaron de elogios. Hablaron de sus cualidades: acerca del gran conocimiento sobre fútbol que posee el todavía entrenador xeneixe; y la facilidad que tiene Ángel para poder llevar a cabo las ideas al campo de juego.

En el Apertura, River comenzó con el pie derecho, con tres triunfos al hilo y cuatro partidos invicto, pero en cancha no podía mantener el buen juego por más de 20 minutos y se alejaba del tiki-tiki tan anhelado y mencionado por su entrenador. Las lógicas derrotas contra Vélez y Newell´s, con un triunfo esperanzador entre ambas ante Arsenal, hacían ver que el equipo no estaba para pelear por el campeonato, pero que se podía ubicar bastante arriba como para empezar a alejar los fantasmas.

Se venía Quilmes en el Monumental y la locura de esa hinchada que está siempre, montaba un espectáculo festivo estupendo. El partido fue dominado de punta a punta por River. El gol llegó a los 2 minutos del complemento y el Millo se cansó de despilfarrar situaciones de gol. A los 20,  la lesión de Almeyda fue mucho más que un desgarro del mejor jugador Riverplatense: fue un dolor en el corazón rojiblanco que más tarde se traduciría en un verdadero infarto. El equipo no supo mantener un partido ya ganado, y dejó dos puntos en el último suspiro, en casa, contra el equipo más flojo del torneo.
Este fue el punto de quiebre más grande de un equipo que perdió actitud, fuerza, vergüenza, coraje y, sobre todo, que vio cómo un proyecto decaía, al mismo tiempo que lo hacían su buen juego y los resultados.
River encadenó cinco empates, de los cuales Banfield y Godoy Cruz de visitante fueron buenos resultados y más por el juego desarrollado; y por contrario, el ya mencionado Quilmes, Gimnasia y Racing en el Monumental, se sintieron como derrotas. Contra el Lobo, no se pudo quebrar el cero y encima lo pudo haber perdido sobre la hora. Contra La Acadé, Gio nos volvió locos. En estos últimos dos partidos, el equipo se despidió entre silbidos y la figura de Cappa se fue deteriorando a una velocidad angustiante.
Cuando pensamos que lo peor había pasado, la semana de receso por el fallecimiento del ex-presidente Kirchner pareció haber acabado con las pocas fuerzas que quedaban. En una presentación patética del equipo de Núñez en Floresta, contra el All Boys del Ogro, que parecía el "Bebe" Caniggia al lado de los centrales visitantes, se perdió un encuentro clave para salir de la zona maldita y, con la derrota, se hundió aún más.

Este último resultado provocó que la comisión directiva le pida al Presidente Millonario la cabeza del entrenador, y luego de varias negativas, no tuvo otra opción que tomar la decisión de echar al Director Técnico. Luego, las ilusiones utópicas de contar con el "Loco" Bielsa y la lucha de egos con el "Tolo" Gallego le abrieron la puerta a un histórico del club, Juan José López, que estaba coordinando las divisiones inferirores desde la asunción de Passarella y ahora estará al frente del plantel profesional, al menos hasta el Superclásico del martes que viene contra el rival de toda la vida.

Cappa mantuvo un discurso que no se reflejó en el campo ni en los jugadores, se le zafó la cadena con los árbitros, cambió la defensa cuando más sólida estaba, le dio y le quitó la confianza a los juveniles, algunos refuerzos no le cumplieron como esperaba, y se alejó de los medios para poder pensar tranquilo y que no se "malinterpretara", hasta que finalmente le soltaron la mano. La CD tomó una determinación sin un plan B, se arriesgó antes de un River-Boca porque "Boca no nos echa ningún técnico" y apostó por alguien del club pero con poco renombre en lo que a dirección se refiere.

River pasa un momento dificil, el peor de su historia, se avecinan nubarrones y estamos sin paraguas. La gran chance es de J.J., quien nos puede sacar a flote y quedarse en el cargo durante un tiempo, como siempre lo soñó su padre. Por ahora , el panorama, es Jodido Jodido

Abrazo de gol

lunes, 8 de noviembre de 2010

Fin del ciclo

Este domingo a la tarde viajamos a Floresta con una gran ilusión. Era un partido clave, duelo más que directo. Ganar no solo nos iba a aliviar esta horrible sensación que nos carcome hace casi ya dos meses, sino que además nos haría salir de la angustiosa zona de promoción.
Enfrente teníamos al sólido, compacto y sorpresivo All Boys que ya se había cargado a Boca y a Estudiantes entre otros, y es el mejorcito de los recién ascendidos.

El primer tiempo fue muy malo, tuvo muy pocas situaciones y la más peligrosa fue del local, cuando el Ogro metió un taco perfecto y evidente para todos, salvo para la defensa de River, y dejó solo a Matos, que no pudo definir gracias a la rápida salida de Carrizo.
Por el lado de River, lo más peligroso fue un tiro libre de Arano que hizo volar a Cambiasso para que el Millo no se fuera al descanso con una ventaja inmerecida.

Para el segundo tiempo, Angel metió al Burro para obtener un poco más de precisión en los últimos metros, pero la inspiración y creación de juego no estaban a la órden del día en la visita. Además, en una muestra perfecta de cómo no se debe marcar, apareció solo por izquierda Gonzalez y estampó el 1 a 0 que sería definitivo.
Minutos más tarde, Fabbiani pudo ampliar el marcador al rematar ante la atenta mirada de Ferrero y Maidana, pero el travesaño le dijo que no al ex-River. Luego, Pereyra hizo la jugada de su vida, dejó pagando a cinco defensores y al arquero como si fuera el mismísimo Diego y definió... como Pereyra, afuera.
Mientras tanto, el Tanque se generaba jugadas, espacios, autopases, ganaba corners, tiros libres, un penal que no le cobraron y recuperaba en defensa. Le cambiaban los compañeros y el tipo seguía solo, perdido en la intrascendencia de un equipo que no genera más que desilusiones.

Dejamos pasar otra chance de salvarnos, sobre todo con las derrotas de Huracán y Tigre, pero el equipo es apático, no juega a nada. Es una trituradora de jóvenes talentos y extermina las energías de los más experimentados. Carrizo y Pavone están solos y son los extremos. Por eso hace falta alguien que los una y equilibre, el Pelado que ya vuelve. Es triste, pero es la realidad, no hay muchos más para contar.
Angel querido, entiendo que prefieras aprovechar los entrenamientos para que se trabaje con pelota y consideres que no es tan necesario lo físico, pero Ballón y Ferrero perdieron en velocidad con Fabbiani, no logramos sostener un nivel aceptable por más de diez minutos (cuando lo conseguimos), y encima los jugadores no aguantan los 90 minutos y se nota.

Hoy se perdió luego de cinco empates consecutivos, fin del ciclo. Cappa y los jugadores se fueron sin dar declaraciones, y el entrenador los citó para mañana a un entrenamiento matutino a puertas cerradas.... otro fin de ciclo?

Abrazo de gol