martes, 16 de noviembre de 2010

Más que un apodo

Noticia de último momento: Ganó River!
River recibió en este superclásico de martes por la tarde-noche a su eterno rival, Boca, en un Monumental repleto de almas rojas y blancas que esperaban la resurrección desde el cambio de aire en el banco, luego de la salida de Cappa y los siete partidos sin verle la cara al triunfo.

En la previa se habló de que iba a ser un partido horrible, sin situaciones, de un Súper devaluado, del mal presente del Millo, de la ida de Cappa... pero de lo que más se habló fue del todavía actual técnico de los xeneixes, el Bichi Borghi, que no sabía si llegaba al clásico, que se peleaba con Lucchetti, que lo perdonaba, que lo sacaba, que la línea de tres, que la línea de cuatro, que Riquelme jugaba lesionado, que Viatri afuera, que Mouche adentro....
Por el lado local, J.J. mantenía su cautela y dedicaba el tiempo a entrenar y armar el equipo, a prepararlo para la batalla, una de las 25 que le quedaban a River antes del fin de temporada, que indicará su permanencia en Primera.

El partido arrancó con un gran movimiento del balón por parte del local que iba a avisar por medio de Pavone, ya a los 2 minutos, con un tiro que se fue a menos de medio metro del poste izquierdo del arquero García. Minutos más tarde, Boca iba a tener su primera y única posibilidad del primer tiempo, cuando Méndez metió un pase exquisito para Mouche que demoró la definición y fue superado por Ferrari ante la atenta mirada de Carrizo.
A partir de allí, el balón y las jugadas de peligro iban a a ser todas de River, que de la mano de su mejor jugador en la primera etapa, Roberto Pereyra, avanzaba contra el arco rival de manera peligrosa e incesante.
Un disparo de Lamela cerca del palo derecho y dos tapadas fenomenales del arquero visitante a Ortega en un mano a mano y un tiro libre tremendo de Acevedo, hicieron que el uno xeneixe sea figura y se vayan igualados al descanso.

El segundo tiempo mostró que River estaba dispuesto a salir a buscar el encuentro de la misma manera, sin cambios y con todo el corazón que le devolvió el regreso del León Almeyda. Por el lado de enfrente, Borghi sacó a Riquelme, que jugó todo el primer tiempo lesionado y puso a Pochi Chávez para reemplazarlo en su posición natural, pero fue solo un cambio de rostros en un equipo con poca vida y sin ideas.
En el inicio, el arquero visitante desactivó un gran tiro libre del pibe de Villa Adelina. El Millo siguió buscando hasta que a los ocho minutos del complemento, un tiro de esquina ejecutado a la perfección por Lamela fue conectado por el negro Maidana con su cabeza, de pique al suelo, en una gran arremetida del defensor en el área de Boca. Poco pudo hacer García para evitar la primera caída de su valla, tardía por la diferencia que se veía entre ambos equipos en el campo de juego.
Los locales tuvieron varias chances de ampliar el marcador, pero ya comenzaba a pesar el esfuerzo físico desplegado durante gran parte del encuentro. De modo que el técnico millonario comenzó a mover el banco y con los cambios reforzó el mediocampo y cedió la posesión del balón a un Boca sin ideas que lo único que hacía era tirar pelotazos para rezarle a San Palermo por iluminación y ver si le podía resolver el problema.
Los ingresos de Buonanotte y Funes Mori no tuvieron el peso deseado y perdió fuerza ofensiva en un partido que pedía a gritos el final en los últimos minutos. Cerca de la conclusión del encuentro, River no pudo definirlo en varios mano a mano con Acevedo y Funes; y Boca perdió el empate cuando Chávez remató realmente mal una pelota cedida de manera más que inteligente por Palermo.

El pitazo final de Baldassi, de discreta actuación, grabó en el historial el 1 a 0 de River. Un triunfo que se le hacía mezquino a La Banda desde el año 2007, en el 2 a 0 con goles del Burrito y Falcao.

Los flashes del comienzo del partido estaba dirigidos al Negro López, en el banco de River. Los del final, al héroe de la noche, el Negro Maidana. Los dos vistieron las camisetas de River y Boca, y el destino los juntó para que comience una nueva etapa en River, con un súper-triunfo, y el hincha de River los ve rubios y de ojos celestes. Hoy, a J.J. López y J. Maidana  los une mucho más que un apodo...

Abrazo de gol

Post-partido: Supuestamente Borghi ya no sería más el técnico de Boca y la práctica de mañana la dirigiría el Tito Pompei... ampliaremos.

2 comentarios:

  1. Pablito todo bien pero te olvidaste del negro acevedo
    jajjaa

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  2. sigo sosteniendo que Funes Mori no tiene la personalidad para llevar la casaca de river. Se cae, no se levanta, no piensa, no mira, S.O.S carusso.

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