El primer tiempo fue equilibrado tanto en el juego como en el marcador. Los locales tuvieron varias llegadas al área de River, sobre todo contraatacando, pero sin inquietar al heredero de Amadeo. En cuanto a La Banda, intentaba siempre tocando por abajo y con mucha paciencia, pero la mayoría de las jugadas de peligro fueron remates de media y larga distancia que exigieron a Caranta y provocaron temblores en la tribuna granate. El Enano, en su mejor versión modelo 2010, y Acevedo, fueron los que entendieron cómo vencer la férrea defensa del equipo de Schurrer, que lo vio desde la platea por salir tarde al comienzo.
A los 28 de la primera etapa, el Millo iba a desnivelar el resultado luego de una gran jugada individual de Pereyra que desbordó y mandó la pelota al área, para que el pibe Lamela defina con tranquilidad, ante la caída de su marcador.
Pero minutos más tarde, Román iba a cometer una dudosa mano dentro del área para que Laverni cobrara penal en favor de los granates. El defensor de River toca la pelota con la mano, pero se ve un leve empujón del adversario que lleva a esa acción. A Romero poco le importó y definió picando el balón de manera bastante riesgosa ante un Carrizo jugado completamente a su derecha.
El empate hizo que ambos equipos salieran a buscar la diferencia a favor, pero las imprecisiones de cara al arco rival dictaminaron la igualdad al término de la etapa inicial.
La segunda parte comenzó con un River aguerrido y con hambre de gol. Tanto fue así que a los seis minutos, la fórmula ganadora "centro de Lamela y central cabeceador" rindió nuevamente sus frutos y Román se reivindicó por el penal cometido y anotó su tercer tanto en el torneo, de cabeza obviamente. Dos minutos mas tarde, el defensor Hoyos le iba a meter el tercer manotazo de la tarde a Pavone, solo que esta vez dentro del área, para que el Tanque definiera por debajo del cuerpo del ex-arquero de Boca con un remate desde los doce pasos.
A partir de ese momento, la visita mató el partido, entregó el balón y dejó que Lanús impusiera el ritmo. Pero quedaba mucho tiempo y, por más que los del sur no tenían fuerzas ni ideas, avanzaban con insistencia contra un River que defendía con uñas y dientes lo que había conseguido.
Sin embargo, Juan Pablo no tuvo que esforzarse para mantener la ventaja que iba a crecer y hacerse definitiva. Caranta recibió un pase de un compañero y tardó tanto en despejar que el goleador de River, Pavone, corrió más de treinta metros y se interpuso al disparo para que un rebote en él provocara el ingreso del balón al arco. Su segunda conquista del partido fue un premio al gran esfuerzo que el ex-Betis hizo a lo largo del torneo y no se plasmó en su haber como goleador.
Fue un 4 a 1 categórico. River supo cuando acelerar y cuando pisar el freno. Controló a un rival dificil, en su Fortaleza. Jota Jota metió los cambios indicados en los momentos adecuados. Cada jugador interpretó la posición que le tocó con mucha concentración y responsabilidad, además del corazón que le ponen en cada encuentro.
Finalmente se ganó un partido cerrándolo un rato antes del final y por más de la mínima. Se manejaron los tiempos y se pudo descansar en la seguridad de mantener la posesión del balón. River mejoró en muchos aspectos, sin acercarse tanto al paladar que marca la historia sino respetando el momento por el que se está pasando.
La Banda demostró que puede volver a tocar y que solo es cuestión de tiempo, si se mantienen los intérpretes, para que suene la Sinfónica que escuchábamos en no tan viejos tiempos. Por esto y por los 31 puntos que significaron el cuarto puesto se puede decir ... Objetivo cumplido!
Abrazo de gol
PD: Felicitaciones al merecido Pincha Campeón del Torneo Apertura 2010 y también al dignísimo Subcampeón Vélez Sarsfield, que mereció más de lo que finalmente se llevó.
A partir de ese momento, la visita mató el partido, entregó el balón y dejó que Lanús impusiera el ritmo. Pero quedaba mucho tiempo y, por más que los del sur no tenían fuerzas ni ideas, avanzaban con insistencia contra un River que defendía con uñas y dientes lo que había conseguido.
Sin embargo, Juan Pablo no tuvo que esforzarse para mantener la ventaja que iba a crecer y hacerse definitiva. Caranta recibió un pase de un compañero y tardó tanto en despejar que el goleador de River, Pavone, corrió más de treinta metros y se interpuso al disparo para que un rebote en él provocara el ingreso del balón al arco. Su segunda conquista del partido fue un premio al gran esfuerzo que el ex-Betis hizo a lo largo del torneo y no se plasmó en su haber como goleador.
Fue un 4 a 1 categórico. River supo cuando acelerar y cuando pisar el freno. Controló a un rival dificil, en su Fortaleza. Jota Jota metió los cambios indicados en los momentos adecuados. Cada jugador interpretó la posición que le tocó con mucha concentración y responsabilidad, además del corazón que le ponen en cada encuentro.
Finalmente se ganó un partido cerrándolo un rato antes del final y por más de la mínima. Se manejaron los tiempos y se pudo descansar en la seguridad de mantener la posesión del balón. River mejoró en muchos aspectos, sin acercarse tanto al paladar que marca la historia sino respetando el momento por el que se está pasando.
La Banda demostró que puede volver a tocar y que solo es cuestión de tiempo, si se mantienen los intérpretes, para que suene la Sinfónica que escuchábamos en no tan viejos tiempos. Por esto y por los 31 puntos que significaron el cuarto puesto se puede decir ... Objetivo cumplido!
Abrazo de gol
PD: Felicitaciones al merecido Pincha Campeón del Torneo Apertura 2010 y también al dignísimo Subcampeón Vélez Sarsfield, que mereció más de lo que finalmente se llevó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario