Abrazo Millonario
lunes, 12 de septiembre de 2011
A despertarse
Abrazo Millonario
domingo, 4 de septiembre de 2011
Diez Puntos
Si bien se dejaron dos puntos en el camino, River no tuvo una actuación deslumbrante y jugó de visitante contra uno de los equipos más duros y ásperos del torneo.
Acabemos con la utopía de que River va a ganar todos los partidos de la División sin transpirar, así los jugadores pueden trabajar en la semana con la vista puesta en la próxima fecha y no en la 38.
Diez, son los puntos que tiene River y comparte la punta con Rosario Central. Diez, es el número de uno de los más regulares del equipo, con todas mas que buenas actuaciones.
Almeyda deberá trabajar mucho en la semana para arreglar algunos errores y reordenar una defensa con lesiones, para llegar a la próxima jornada "Diez Puntos".
Abrazo Millonario
lunes, 29 de agosto de 2011
De otra Categoría
lunes, 22 de agosto de 2011
Locales otra vez
Se sabe que Mendoza es, en gran parte, Riverplatense; y esto se hizo notar cuando la hinchada "neutral" hizo sentitr la localía del Millo, recreando un ambiente propio del Monumental.
Los primeros instantes del encuentro fueron para el equipo de Almeyda, que casi vulnera la defensa rival a escasos segundos del pitido inicial. Pero esta acción pareció provocar a los mendocinos, que se adueñaron entonces del balón y del encuentro.
A los 8 minutos, y luego de varias situaciones claras, Independiente abrió el marcador a través de Ferradas, tras un error defensivo y un dubitativo Chichizola que regaló el primer palo, minutos más tarde de una sensacional atajada.
Luego del gol, los locales siguieron buscando ampliar el marcador, aprovechando la evidente incomodidad de un River que no encontraba el balón ni los espacios, debido al efectivo pressing leproso.
Pero el equipo del Pelado ha demostrado hacerse fuerte en los momentos difíciles. River la pasaba muy mal, hasta que un desborde de Abecasis por la derecha desembocó en la solitaria y precisa cabeza del pibe Ocampos, que con correcta técnica estampó un empate impensado para el transcurso del encuentro.
El 1 a 1 mermó la intensidad de los de Hrabina y agrandó al conjunto de Núñez. La figura del Chori y Carlos Sánchez crecía con el correr de los minutos, siendo este último el que habilitó magníficamente a Cavenaghi en la gestación del segundo tanto. Al Torito se le alargó la gambeta frente al arquero y perdió ángulo, pero tuvo la solidaridad suficiente para pasar a la carrera de Domínguez que, luego de definir apretado contra dos rivales, arquero incluído, dejó su rebote en los certeros pies de Aguirre, quien remató contra el techo del arco haciendo inútil cualquier cobertura defensiva, y marcando el 2 a 1 transitorio con el que River se iría al descanso con tranquilidad.
En la segunda etapa, La Banda puso sus fuerzas al servicio de ampliar diferencias, pero carecía de la profundidad suficiente. Por el lado local, el entrenador metía cambios con el fin de lastimar al Millo, pero al mismo tiempo abría muchos huecos defensivos. Y fue entonces, cuando promediaba la segunda parte, que un error en la salida de Independiente fue capitalizado por la inteligente lectura de juego del uruguayo Sánchez, que interceptó el pase y encaró hacia el área. Utilizando a Cave como falso receptor, engañó al último hombre mendocino, y remató cruzado ante la salida de Ayala, depositando el balón en la pared interna del arco y poniendo cifras definitivas a otra victoria Millonaria.
Este River de Almeyda está fuerte desde lo anímico, tiene destellos de buen fútbol, siempre va al frente y consta de una total e inquebrantable entrega de parte de todos los integrantes del plantel, desde los pibes, hasta los veteranos, pasando por los nuevos refuerzos.
Si bien Aguirre y Sánchez se sintieron como en su casa al volver a pisar esas tierras mendocinas en las que supieron destilar buen fútbol hasta hace unos meses; por el triunfo, la entrega y la gente, todos los de River fuimos locales otra vez...
Abrazo Millonario
miércoles, 17 de agosto de 2011
Manada de Leones
Enfrente, un Chacarita renovado, con ocho de sus dieciséis refuerzos como titulares, buscaba amargarle el debut en la Segunda Categoría al Millo y sumar tres puntos importantísimos teniendo en cuenta su flaco promedio.
Desde el arranque, ambos equipos intentaron adueñarse de la pelota para llegar tocando al arco rival. El partido era de constante ida y vuelta, aunque al visitante le costaba mucho pasar la línea de medios, gracias al esfuerzo de cada jugador Rojiblanco, que dejaba el alma por evitar el avance rival.
Pero River se iba a encontrar con el gol en una jugada (seguramente) trabajada durante la semana. A la salida del tiro de esquina, el Chori tocó corto, al estilo Barcelona, para Carlos Sánchez. El ex-Tomba metió un centro milimétrico al punto del penal, para que Juan Manuel Díaz conectara de cabeza y pusiera el 1 a 0 en favor de La Banda y firmara el primer gol Riverplatense en la B Nacional.
La diferencia a su favor le dio a River la tranquilidad para ir a buscar ampliar ventajas, pero el rival no se desesperó y siguió jugando al toque, complicando el dominio absoluto Millonario, que a esa altura era más vertiginoso que ordenado.
Los primeros 45 se consumieron con el pitazo de Baldassi y ambos equipos se fueron al vestuario conformes con la tarea realizada, más el local con la ventaja a su favor.
Al comienzo del segundo tiempo, River salió con todo para liquidar el partido y hasta pudo estirar la ventaja, pero Domínguez quedó en offside luego de la pirueta del Torito y el línea invalidó la acción. Y minutos más tarde, Pena y el poste le dijeron que no de nuevo al ex-Valencia, que fue una de las figuras del encuentro.
A partir de ahí, el elenco de Núñez se tiró un poco atrás y sufrió algunos embates del equipo del Chulo, que le faltó siempre la última puntada para llegar al empate.
De todos modos, el partido continuó siendo muy entretenido (y tensionante) y las llegadas iban de un arco al otro, aunque el resultado iba a quedar sellado cuando Baldassi dio por finalizado el encuentro.
El triunfo, con sus tres puntos a cuestas, dieron aire y felicidad después de tantos meses de tristeza y amargura. River, que no ganaba desde aquel 1 a 0 ante Racing en abril de este año, pudo volver a festejar ante su gente e iniciar el operativo retorno a Primera, de la mano del Pelado.
Este equipo, con espíritu, garra y fútbol dejó todo en la primera fecha, y más allá de los nervios del debut, de lo complicado del rival y lo pesado que se encontraba el campo de juego por el clima, supo salir airoso y victorioso sumando los primeros porotos en este camino largo a recorrer.
Cada jugador dejó la vida en cada jugada, en cada pelota, en cada segundo. Eso es el legado del entrenador, quien hasta hace unos meses sacrificaba su físico para salvar al Millo. Ahora, desde el banco, supo transmitirle esa pasión, ese amor por los colores a sus dirigidos.
Todo el equipo es Almeyda, ese León que rugió desde adentro hasta que el físico le dijo basta y ahora desde afuera les inculca algo tan importante como es el Fuego Sagrado.
Por todo esto, el Pelado no solo tiene un equipo, tiene una Manada de Leones...
Abrazo Millonario
PD: Les dejo el video del primer gol de River en la B Nacional, relatado por Costa Febre. Gracias Cristian Banay por la edición.
lunes, 27 de junio de 2011
EL MÁS GRANDE, LEJOS!
River jugará en el Nacional B y es inevitable. Por más que deseemos cerrar los ojos y que todavía haya oportunidad de permanecer, como nos pasó en partidos anteriores, esta vez el hecho está consumado y no hay otra opción que aceptarlo.
Tarde, el equipo del Negro López se dio cuenta que se jugaba la historia mas rica del Fútbol Argentino. Pasado y futuro en 90 minutos, por irresponsabilidades dirigenciales y futbolísticas, cometidas en los últimos años.
River jugó el primer tiempo como una verdadera final. Luego del "bobazo" de muchos en el gol bien anulado al equipo cordobés, el séptimo pelotazo en cinco minutos hacia el arco de Belgrano fue controlado por Pavone. Por primera vez en el año, el ex-Pincha no cayó al piso ante su marca y sacó un remate de mediavuelta que hizo inútil el esfuerzo de Olave. 1 a 0 y a soñar.
El Millo siguió con su ímpetu ganador a lo largo de toda la primera etapa, con mas corazón y garra que juego, a causa de los lógicos nervios de estar apostando (en la ruleta) el legado de Angelito Labruna, Pinino, El Beto, Bernabé, Enzo, y todos los que hicieron de River 'El Más Grande'.
De todos modos, el primer tiempo se iba a consumir con el triunfo de La Banda y con la sensación de que la salida de Arano, que se la pasó siempre a los de celeste, por Villalba era el camino a seguir.
Pero otra vez la 'mano negra' de Lopez nos iba a dejar con la presión por las nubes. Empezada ya la segunda parte, en esos 45' de todo o nada en los que River necesitaba un gol, ingresó Villalba pero salió... Acevedo! Increible pero real, el entrenador le dio la manivela del equipo, el mediocampo más grande del país a un rústico lateral izquierdo que, para colmo, estaba amonestado.
Así fue que Belgrano encontró los espacios y, en una jugada desafortunada e infantil entre Ferrero y Diaz, en la cual los dos van en busca de la pelota, el mediocampista pirata no perdonó a Carrizo y puso el 1 a 1 y la cuesta arriba para River, que otra vez debía convertir dos goles.
Pero minutos más tarde River iba a tener otra vida. Pezzotta, de espeluznante arbitraje, pitó un penal dudoso para devolverle a River lo que le había quitado cuando el encuentro estaba 1 a 0. El penal, pateado por Pavone con los ojos cerrados, fue detenido fácilmente por la figura de los 180 minutos, el experimentado Olave.
A partir de ese momento, se acabó todo. River tuvo algunas chances de ponerse al frente pero quedaba poco tiempo y el alma se había agotado y no quedaban mas reservas.
Parrafo aparte para los inadaptados de siempre, que no soportaron la situación y, en lugar de hacer el duelo en paz, destruyeron cada centímetro de nuestro hermoso Monumental, poniendo en riesgo a todos los presentes, mientras los jugadores regaban el verde césped con sus genuinas lágrimas.
Descendió River, pero nobleza obliga felicitar a Belgrano por su ascenso. Por más que duela y mucho, nos superaron en el marcador, por falencias propias en lo que a técnica, táctica, motivación, responsabilidad, experiencia y tantas otras cosas respecta.
El hincha Millonario hoy llora, pero son lágrimas de Grandeza. El Riverplatense hoy es más de River que nunca en su vida. Saca a relucir su camiseta, su chomba, su buzo o su camperón sin importar lo que unos pocos puedan gritar socarronamente.
Gracias Millo, gracias por hacerme sentir orgulloso de gritar que Soy de RIVER en las buenas y en las malas, por no avergonzarme de estas lágrimas y de saber que, pase lo que pase, soy HINCHA DE RIVER: EL MAS GRANDE, LEJOS!
Abrazo Millonario y hasta pronto...
jueves, 23 de junio de 2011
Hazaña Monumental
Ayer Passarella no estuvo en Córdoba, prefirió ser el capitán que abandona el barco y a sus tripulantes. Los dejó solos, a la deriva y lleno de hambrientas termitas que se devoran lo que queda de la nave.
El técnico esperó a salir del hotel rumbo al estadio de Alberdi para confirmar la táctica y los nombres más impensados para una final. El macabro Negro López paró un equipo con una formación que nunca utilizó en el campeonato, llena de experimentados en el fondo y con pibes para salvarlo arriba. La exclusión de Maidana y de Pavone son muestras gratis de la inoperancia y la indecisión en las que está sumergido el entrenador. Esas mismas sensaciones, junto con el miedo, la inseguridad y otras, que les transmite a sus jugadores, que deben salir al campo de juego a dar la cara.
En cuanto al partido, River tuvo un muy buen arranque, mostrando coraje e imponiendo respeto ante un rival inferior en los papeles. Pero siempre hay un irresponsable que complica las cosas, y esta vez le tocó a Román, que cometió un penal casi tan infantil como agarrarse la cabeza después de cometerlo, haciendo más evidente la infracción. Manzanelli no perdonó a Carrizo que se la jugó bien a su palo derecho.
Luego del gol, La Banda siguió intentando vencer a un Olave que se iba a convertir en la figura de la cancha, tapando varios tiros libres y remates de los chicos de un River que se iría al vestuario en injusta desventaja.
Continuando con las malas decisiones, el director técnico decide la salida de Mauro Díaz, de buena actuación, para que ingrese Caruso. Pocas conclusiones sobre la modificación podemos hacer ya que, a cuatro minutos de comenzada la segunda parte, Arano marcó al revés en un tiro de esquina, dejando al "Picante" Pereyra puntear el balón y convertir el segundo para el Pirata.
A partir de ahí, veinte minutos de vergüenza, con un par de hinchas ingresando al campo de juego amenazando a los jugadores de River, empujando a Román, hasta que la ineficaz policía tomó cartas y desalojó a los hinchas.
Cuando todo se calmó, se reanudó el encuentro, pero el resultado no varió, más allá de las situaciones que tuvo River para descontar y volverse a Buenos Aires con un poco más de esperanza. Ah, Jota Jota sacó al Tucu Pereyra para meter a... Maidana! 2 a 0 abajo y un cambio de película.
Hoy el Mundo River es un manojo de nervios. Desde la CD dicen que no se sienten responsables de la situación actual. El cuerpo técnico está perdido, sin rumbo, sin esperanza. Se maltrata a los experimentados y se los deja fuera de los partidos, se quema a los pibes metiéndoles la presión de tener que ser los salvadores de 110 años de historia.
Sin órden, sin DT, sin apoyo dirigencial, sin Almeyda, Ferrari ni Román, sin ideas, sin llegadas, sin juego colectivo, sin pases al compañero, quizás sin público a causa de los desmanes en Córdoba y sin otra opción que superar a Belgrano por dos goles o más, este domingo en Núñez, River deberá conquistar una Hazaña Monumental...
Abrazo Millonario
lunes, 20 de junio de 2011
De Millonarios y Piratas
El sábado a la tarde, el Monumental era una fiesta. Más allá de lo que La Banda realmente se estaba jugando, el recibimiento de la gente me recordó a las peleas por el Campeonato, en esas épocas en la que River se vestía de galera y bastón y sacaba a pasear a sus rivales, dando cátedra de fútbol.
Durante gran parte de la primera etapa, la tensión se apoderaba de cada uno de los jugadores e hinchas. Los que estaban dentro del campo, apurados por convertir, no lograban hilvanar dos pases seguidos y, por consiguiente, el peligro se desintegraba en tres cuartos de cancha. En las tribunas, las radios y televisores anunciaban el gol de Olimpo recién comenzado el encuentro y los nervios crecían junto con la desesperación y la desazón de lo que se veía en el terreno de juego.
Hasta que a los 30 minutos, Caruso intentó controlar un pelotazo cerca del área rival y el rebote inició un contragolpe para el Grana. Entre varios defensas, estáticos, Silvio Romero logró rematar al arco con total comodidad y exactitud, para poner el balón esquinado contra el palo izquierdo de Carrizo.
Minutos antes, en el Centenario, Tombolini iba a salir lesionado para que ingrese el debutante juvenil y héroe bahiense, Matías Ibáñez y en La Paternal, Tigre le igualaba el encuentro al Bicho con gol de su capitán Martínez.
Así fue que Lunati decidió mandar a los jugadores al vestuario para el descanso y River se fue conociendo que con e 1 a 0, el destino era la Promo.
Para el segundo tiempo, el ininmutable López mandó a la cancha a los mismos once que no habían sabido inquietar a un Marchesín que se dedicó a demorar el juego.
Pero River salió con vergüenza y, a los dos minutos, Ferrari desbordó por derecha y metió un centro bárbaro. Ni de un lado ni del otro la supieron tocar, pero como si el destino nos estuviera dando finalmente una mano, la pelota quedó en los pies de Lamela, que definió muy bien desde el borde del área chica.
En la jugada siguiente, otra vez el mejor del partido, junto con Almeyda, desbordó por derecha y se adentró en el área rival. Cuando el Loncho estuvo por rematar, fue desestabilizado por un empujón desde atrás obviado por el juez y su asistente, imposibilitándonos un remate desde los doce pasos.
River no detuvo su marcha y con más empuje, garra y corazón que fútbol, intentó durante todo el segundo tiempo vencer el arco de Lanús. Almeyda tuvo un par, Caruso otra y Pavone peleó contra su ineficacia dentro del área.
Pero llegó la jugada clave, una de esas que te marcan el rumbo final. Pavone entregó para Caruso y la contra estaba armada. El Rifle pasó entre las piernas del defensa visitante para dejar solo frente al arquero a Erik, quien finalmente desperdició la jugada más clara de los últimos meses con un tibio remate a las manos de Marchesín.
Sobre el final, el equipo de Jota Jota, que había metido a Mauro Díaz por Pereyra, tuvo la chance de llevar a un triangular la definición. El tiro libre en el borde del área, propiedad absoluta de Lamela (quien ha llegado a pelearse con Buonanotte por un lanzamiento parecido) fue cedido casi de forma miedosa por el habilidoso, para que finalmente sea ejecutado por el recién ingresado "Pirincho". Otra muestra de la apatía de estos jugadores que estaban con un miedo escénico Monumental.
Lanús esperó el momento y cuando el partido moría, con dos de los cinco minutos de descuento ya jugados, el juvenil Díaz (fanático de Palermo) la clavó en el ángulo superior izquierdo de un Carrizo que nada podría haber hecho para evitarlo.
La derrota condenó a River a jugar la Promoción. Un equipo que no supo mantener las ventajas obtenidas durante gran parte de la temporada, despilfarrando oportunidades gracias a planteos mezquinos del entrenador, que salía a buscar empates incluso ante equipos dignos de la B.
Muchos de estos jugadores, cuerpo técnico y dirigencia, junto con otros que estuvieron las últimas tres temporadas, ensuciaron y tiraron al tacho la Gloria Riverplatense y nos condenaron a esta situación inédita e imposible de aceptar. Pocos son los que se salvan, los que realmente dieron la vida por los colores.
Los hinchas de River, con la lluvia como acompañante del sábado gris, vivimos una verdadera película de terror mezclada con drama y un final muy triste. Este miércoles a la noche, ojalá riamos y festejemos cuando finalice la película que anuncian en cartelera, una película de Millonarios y Piratas....
Abrazo de gol
domingo, 12 de junio de 2011
Durmiendo con el enemigo
Este equipo del Negro López es sinónimo de avaricia futbolística, de un invento de táctica que solo sirve para no jugar y que el rival lo domine. Porque hasta ahora La Banda jugaba con un doble cinco definido, dos volantes que son laterales y con tres centrales en el fondo, armando dos líneas defensivas: una de tres, otra de cuatro y los de arriba que se arreglen.
Ahora, el nuevo paradigma de la ignorancia táctica, con el entrenador de River como abanderado y mentor, es jugar con tres centrales, dos laterales izquierdos, dos derechos, un cinco que se parte el alma y tres falsos héroes en la delantera, que solucionen con individualidades los inconvenientes y falencias para generar juego.
Asi, estimado López, no se juega al fútbol. Porque esto que usted está haciendo, es lo peor que le puede pasar a un equipo deteriorado psicológicamente: le sacó la identidad; hasta la paupérrima y triste imágen de equipo chico que tenía al cuidar el 1 a 0 obtenido a base de esfuerzos sobrehumanos de algunos pocos.
El empate en un gol de hoy, luego del mal partido de ambos equipos, con el gran gol de Ferrari (de respetable actuación) y el rápido empate Pincha, con la clásica pelota parada en pies de Benítez, lo dejó a River nuevamente dependiente de otros.
Porque antes del partido en el Estadio Centenario, Olimpo y Tigre le habían servido en bandeja a los Millonarios la recuperación; porque Vélez hizo lo propio con el Globo adjudicándose el Clausura, gracias a la derrota de Lanús, para que este último llegue sin chances de campeonar al Monumental en la última fecha.
Todos juegan para River, salvo el equipo del negro López. Ese equipo resultadista y avaro, que se conformaba con poco mientras los resultados se daban y que, ahora que las tempestades llegaron, sigue con su actitud conservadora, ignorando la situación, con una apatía preocupante y una falta de ideas y juego que lleva a la desesperación, incluso hasta al más optimista de los hinchas Riverplatenses.
Los planetas se alinearon para salvar a River. Si Olimpo no gana en su visita a Quilmes, se condena a la Promoción. El resto de las posibilidades, pueden dar desde una doble igualdad hasta un triangular de definición.
Lo más preocupante que puede llegar a suceder, es que River dependa de River, porque en estos momentos, tiene en su banco a un técnico ignorante, incapaz y hasta diría que es el peor adversario del equipo y su recuperación.
A cuidarse y rezar, porque River está durmiendo con el enemigo...
Abrazo de gol
lunes, 6 de junio de 2011
River, cuánto daño te han hecho
River recibía a Colón en el Monumental, con la obligación de ganar y con un esquema diferente al que veníamos viendo de parte del técnico. La salida de Pavone por Buonanotte y el ingreso de Lanzini dejando solo a Almeyda en el mediocampo, auguraban un ataque más profundo y de buen pie.
Durante el primer tiempo, el Sabalero manejaba la pelota a través de su cerebro, Damián Díaz, pero no llegaba con gran peligro al arco de Carrizo. Por el lado local, los "locos bajitos" Lanzini y Buonanotte no lograban asociarse entre ellos ni con Lamela y caían en el error de individualizar las jugadas, dando como resultado un choque constante contra los defensores rojinegros.
Muy poco iba a ocurrir en la primera etapa, destacándose dos aproximaciones verticales en los pies de Erik y Manu, y un gran desborde de Ferrari que, luego de un taco del zurdito de Carapachay, terminó en el pecho del arquero visitante.
Antes del descanso, River había comprendido cuál era el camino a seguir si quería quedarse con los tres puntos. Desgraciadamente, el inicio de la segunda etapa borró de un plumazo todas nuestras ilusiones, cuando vimos que se quedaron en el vestuario Buona y Lanzini e ingresaron por ellos Funes Mori y Pavone. Fue obvio que la lectura hecha al final de la primera parte, era completamente incompatible con los cambios elegidos por el Negro López, pero él quería demostrarle a la gente que "no es defensivo y que va al frente". Inconcebible.
Como era de esperar, con el nuevo esquema el mediocampo quedó despoblado y la acumulación de centrodelanteros me recordó a los manotazos de ahogado del equipo de Cappa. River chocó contra Colón sin peligro hasta que a los 12 minutos, de contragolpe, Fuertes no perdonó y estampó el 1 a 0.
A partir de ahí, la desesperación jugó su propio partido y los locales se convirtieron en simples camisetas que flotaban en el verde césped.
Y cuando el equipo de Sciaqua lo pudo liquidar en una contra a los 35 minutos del complemento, Almeyda salvó con lo justo y metió un pelotazo que peinó Caruso y, luego de dos toques entre Funes y Pavone, la terminó metiendo el ex-Tomba, para que River empate el encuentro y se despierte.
De ahí al final, el Millo fue a buscar el triunfo a fuerza de pelotazos y choques, pero el fútbol y los goles no se hicieron presentes, como en el resto del partido. Fue 1 a 1 y a hundirse más. Ahora dependemos de muchos factores y, como si fuera poco, ganarle al Pincha y a Lanús las dos fechas que quedan.
Los jugadores de River parecen no darse cuenta que están tirando al tacho 110 años de historia. Parecen no tener sangre, no tener alma, no tener guía. Dan la imagen de un equipo que se siente descendido. El entrenador, ahora hace cambios y se muestra ofensivo, desconociendo el juego y apurándose, destruyendo una estructura que era funcional al partido que se estaba disputando.
No fue un fin de semana más, ni otro domingo del año. Hoy, los que están representando a la otrora siempre victoriosa institución de Núñez, demostraron que no están a la altura de los acontecimientos. Deberían pedir perdón por faltarle el respeto a los colores, a la camiseta, a sus antecesores y al hincha. Perdón a la historia, que por culpa de irresponsables, hoy se transforma en histeria colectiva. Esta situación me entristece y me deja con muchas dudas en cuanto al futuro de La Banda Roja.
River de mi vida, cuánto daño te han hecho...
Abrazo de gol
jueves, 2 de junio de 2011
Hacer valer la historia
En el Profesionalismo, por Torneos locales, jugaron 57 partidos, con 29 victorias del elenco Millonario, 17 empates y 11 triunfos del Sabalero. Por el lado de River se convirtieron 104 goles, mientras que los santafesinos lograron marcar 70 veces.
También se enfrentaron en la fase de grupos y en los cuartos de final de la Copa Libertadores 1998 con un saldo de 4 triunfos de La Banda con 11 goles a favor y 4 en contra.
En el último enfrentamiento entre ambos, River ganó 2 a 1 en el Cementerio de Elefantes, con un gol agónico de Pavone, dando vuelta el partido, el único en la Era Jota Jota. En tanto, el último encuentro en el Monumental había sido empate sin goles en el Apertura 2009.
Si bien en el Clausura 2010 River fue superado por Colón en Santa Fé, la última derrota como local data del Aperura 2007, cuando el equipo de Leo Astrada recibió dos goles y no pudo convertir ninguno.
Los últimos 10 partidos en el Monumental vs Colón son favorables, con 6 triunfos para River, 3 empates y tan solo una derrota. Pero si tomamos como medida los últimos 5 encuentros, River no gana de local contra los rojinegros desde el Apertura 2005 cuando lo venció por 3 a 2, siendo el único triunfo, acompañado de 3 empates y una derrota.
Para terminar, Maglio fue la ley en 13 partidos disputados por River, en los cuales el Millo ganó 7, empató 2 y perdió en 4 oportunidades. La última fue en el Clausura 2010, en el triunfo de La Banda por 2 a 1 sobre Vélez.
River tiene un compromiso más que importante en el primer tercio de finales que debe disputar. Ante su gente, puede salir de esta zona caótica solo ganando, ya que con un empate dependería del resultado entre Olimpo y Arsenal. Además, el equipo de Jota Jota debería salir a buscar un triunfo por respeto y amor a la Camiseta.
En este partido, por lo que significa vestir La Banda Roja y por los números presentados, River deberá olvidar el presente gris y hacer valer la historia.
Abrazo Millonario
lunes, 30 de mayo de 2011
Colorada de vergüenza
Si bien la última frase debería aplicar a ambos cuadros, el único que la entendió fue el equipo de De Felippe, que jugó realmente un buen partido y, más allá de sus limitaciones, debió quedarse con los tres puntos. El Millo, por su parte, tuvo uno de los peores desempeños del campeonato y se hundió aún más en los promedios.
Desde el arranque, los aurinegros buscaron el arco de Carrizo con juego colectivo y tuvieron varias ocasiones para convertir, pero el arquero de la Selección volvió a mostrarse seguro y se lució con atajadas clave. Por el lado de la Banda, el pibe Erik se puso el equipo al hombro, entre lagunas, aunque parece ser de los pocos que entiende lo que se juega River en estas finales.
La segunda etapa tuvo un desenlace similar y nuevamente Carrizo salvó a River de quedar con un pie en la Promo.
Los cambios no solo se hicieron esperar sino que nunca llegaron. Almeyda se desgastó en la mitad de la cancha por una paupérrima actuación de Acevedo, Díaz y Ferrari, y fue reemplazado por... Cirigliano! Ay Jota Jota querido! Estimado entrenador, usted quiere jugar la promoción o realmente no sabe usar la calculadora. Con el espanto que vimos ayer en la cancha, antes de los 30 de la primera etapa deberían haber estado dentro Pereyra y Buonanotte, porque River no generó nada de nada y el empate que usted fue a buscar no nos sirve.
River ya no depende de si mismo. Tigre se alejó, el Rojo ni hablar y Arsenal, que se mantiene a un punto y debe librar su batalla contra los de Bahía en el Viaducto, es nuestra única esperanza. El próximo fin de semana recibimos a Colón en el Monumental, pero el panorama no es muy alentador, sobre todo si no se ve actitud y cada vez se juega peor.
Este equipo está devastado y casi condenado a enfrentar a Belgrano de Córdoba. No tiene ideas ni rebeldía y los jugadores no parecen entender que se están jugando la Historia de River, nuestro orgullo. El futuro está en manos de un puñado de jugadores que, salvo excepciones, no merecen vestir la camiseta de la Banda Roja. Esa Banda triunfadora que supo lucirse en el pecho de tantos jugadores de calidad, en el pecho de otros, está colorada de vergüenza...
Abrazo de gol
lunes, 23 de mayo de 2011
Manos vacías
Ayer La Banda recibía a San Lorenzo en el Monumental, y se respiraba otro aire. Atrás había quedado la derrota contra el rival eterno y teníamos enfrente a un Cuervo que venía volando bajito en este Clausura, con entrenador interino y solo un triunfo en los últimos siete partidos.
El Millo, con tres cambios obligados, dos en la zona defensiva, debía demostrar que puede suplir las ausencias del Pelado y Maidana, los dos más importantes de atrás en el esquema de López.
El primer tiempo fue bastante parejo, con más dominio del balón por parte del equipo azulgrana que tuvo en cancha al mejor jugador del partido, el Pipi Romagnoli. De todos modos, las pocas situaciones de peligro de la visita nacieron en errores defensivos, sobre todo en malas salidas de Ferrero, pero el fondo, concentrado, aisló los inconvenientes que generaba el solitario ataque de Salgueiro y Menseguez.
Pasado el cuarto de hora el pleito se puso más interesante y River comenzó a pinchar al rival con empuje y los pies de Lamela, la velocidad de Pereyra y Ferrari y poco más.
A los 28 minutos, Carrizo metió un saque de arco que pasó a Caruso y encontró a Erik, quien aguantó para pasarla al ex-Tomba y éste, con un gran pase en profundidad, y la siesta de Migliore, dejó al Tanque en gran posición. Pavone metió un centro y el rebote le devolvió el balón para que, con caño a Tula incluido se meta en el área chica y, sin egoísmos, le deje el gol servido a un Rifle que definió como los que saben.
Con el 1 a 0 a favor River se fue al vestuario sin muchos sobresaltos, aunque con deudas en cuanto al juego.
Y en la segunda etapa, otro error de conceptos. River se metió atrás, demasiado, ante un equipo que, con sus propias limitaciones, buscaba el empate. Romagnoli se hacía dueño del partido, en una pierna, y el equipo del Negro, que otra vez haría un cambio defensivo, estaba pegado al área de Carrizo.
A los treinta, nadie iba a pensar que el ingreso obligado de Ferrari por Pereyra (aclaro por los nombres repetidos) en la visita, sería tan determinante. En la primera pelota que tocó el recién ingresado, remató desde más de treinta metros y Juan Pablo, otra vez, volvió a fallar. Quedó con las manos vacías, para que San Lorenzo empate el partido, y otra vez nos quedemos con una horrible sensación a nada, ese vacío imposible de llenar con el que aprendimos a convivir en los últimos tiempos. Minutos más tarde, ante un enganche caprichoso del arquero que intentaba sentirse seguro consigo mismo, casi nos meten el segundo, que hubiera sido lapidario.
Nos quedamos en casa con un solo punto y con la Promoción como título del lunes. Nos quedamos con sensaciones de que pudimos haber ampliado el marcador, en pocas ocasiones, pero que lo terminamos empatando por errores propios. Nos quedamos preocupados, porque el nivel de Carrizo cayó estrepitosamente y paso, de ganar partidos, a perderlos. Nos quedamos velando por un triunfo en Bahía, sin Lamela por su quinta amarilla, con la obligación de ganar o ganar.
El domingo nos dejó mal, preocupados, porque teníamos los tres puntos en el bolsillo y, como Carrizo, nos quedamos con las manos vacías...
Abrazo de gol
lunes, 16 de mayo de 2011
Ni buen Díaz ni Buonanotte
Desde el comienzo, el Millo se dispuso a buscar el partido. Los primeros 20 minutos fueron casi un monólogo de River, con un Lamela intratable pero solitario. EL Tanque y el Melli, por su parte, desaprovecharon y malograron cuanta situación de gol o jugada de peligro ocurriera cerca del área rival. Varios penales, de los denominados "incobrables", sucedían cada vez que la pelota caía en el área del equipo de Falcioni, pero el reemplazante del operado Baldassi decidió obviarlos.
Imprudentemente y en el momento de mejor juego, Maidana se resintió de su lesión en el tobillo y debió ser reemplazado por el joven González Pirez, a mitad de la primera etapa, generando un desorden en la defensa Riverplatense, algo que más tarde quedaría evidenciado. A los 27, la fatalidad encontraría las manos de Carrizo en el desgraciado gol en contra cometido por el arquero Millonario y minutos después, Palermo convertiría el 2 a 0 cabeceando por sobre un estático Juan Pablo, luego de una lenta y desprolija salida en la segunda jugada de un tiro libre del local.
De repente, Boca se encontró con un resultado a favor, inmerecido e impensado, pero del que se supo aprovechar. River en cambio, se vio mermado por la desgracia y eso lo sintió en su juego hasta el final de un encuentro que le fue mezquino.
Pocas chances tuvo el equipo del Negro López para achicar distancias y ponerse a tiro, pero un par de salvadas en la línea y la falta de confianza a la hora de rematar, fueron esenciales para que el partido tenga un cierre redondo en favor del equipo de la ribera.
Para colmo Almeyda, que ya se perdía el próximo encuentro por llegar a la 5ta amarilla, vio la roja junto con Clemente Rodríguez por una pelea, y se fue escoltado por la policía mientras besaba la Camiseta frente a la popular local.
River volvió a perder y se acabó el invicto como visitante. Jota Jota está vulnerado en todos los frentes: los resultados y el juego le están siendo esquivos, el equipo no sabe levantarse después de un golpe y encima comenzó a verse afectado por decisiones personales. Para agregarle un poco más de condimento, se perdió el Superclásico y no quedamos en Promoción de casualidad, aunque bastante complicados estamos.
Faltan 5 fechas y quedan partidos complicados. El fin de semana que viene recibimos a San Lorenzo en el Monumental y después duelo directo en Bahía contra Olimpo. Mientras tanto, esta semana a los hinchas de River no nos hablen mucho, que no tuvimos ni un buen Díaz ni una Buonanotte...
Abrazo de gol
martes, 10 de mayo de 2011
Desazón Monumental
Dicho esto, nos centramos en el partido del domingo.
River arrancó como una topadora, llevándose por delante al rival con buen fútbol en los pies del pibe Lamela. Pero a FM9 le quedan demasiado grandes las siglas y va a seguir siendo el Funes Mori que nos engañó con el triplete versus Racing hace más de un año atrás, malogrando cuanta oportunidad clara de gol se le presentara. Encima, el Tanque estaba con una diarrea técnica para definir y Cambiasso fue San Carrizo por un día y le puso un candado al arco visitante.
Como suele suceder, River merecía el gol pero no llegaba y Gigliotti iba a poner el 1 a 0 para los de Romero, con un gran remate cruzado luego de ganarle la posición a un inanimado y estático Ballón, que jugaría de regalo hasta en la Reserva de Yupanqui, sin desmerecer al equipo de Villa Lugano.
Y cuando pensamos que lo peor había pasado antes de ir a escuchar la charla del Negro López, Maidana se retira del campo con esguince de rodilla y tobillo y peligra su presencia en el Súper.
En la segunda etapa River siguió buscando, sin suerte, revertir la historia. Pavone y compañía estaban totalmente negados para convertir y Cambiasso sacaba todo lo que se dirigía al rectángulo de gloria al que FM9 es alérgico. Y otra alergia es la que el entrenador de River tiene con los cambios bien hechos en tiempo y forma. Y así fue que Buonanotte ingresó tarde y se fue mal el desequilibrante Pereyra, y además Ballón estuvo mas de 80 minutos en campo para que luego ingrese el "milagrero" Lanzini y en 7 minutos cambie la historia del encuentro.
Pero como yo hablo con el resultado puesto, como diría López, eso no pasó y después de que Carrizo quizo imitar a Chiquito Bossio en un córner para River (no lo culpo, 1 o 2 a 0 no cambiaba la historia, el 1 a 1 si), el Ogro despejó y metió una especie de pase gol para que luego de correr... 70 metros, el uruguayo Rodriguez terminara correctamente una jugada que pedía a gritos un gol.
El resultado adverso ante All Boys nos dejó al borde de la Promoción, justo ahora que se viene el Superclásico. Por las dudas, Falcioni habla de "frenar" la racha de triunfos de los visitantes, sobre todo la de Jota Jota que no conoce la derrota fuera de casa. Y por otro lado Mouche, salió a calentar la semana diciendo que le gustaría ver a River jugar la Promo.
Dejemos que hablen los de enfrente y dediquémonos a entrenar en la semana, que mucho trabajo hay por delante, sobre todo en la materia definiciones.
Mientras tanto, los hinchas de River, ante otra derrota en casa, pasaremos una nueva semana con esta desazón Monumental...
Abrazo de gol
domingo, 1 de mayo de 2011
Sigue prendido
El partido tuvo un arranque frenético, con posesión de pelota compartida y situaciones de gol para ambos lados. La primera piedra iba a ser lanzada por el local, con una gran jugada personal de Teo Gutierrez, que iba a ver como su remate se perdía a escasos centímetros del poste izquierdo.
River iba a replicar con un gran pase de Lamela a Pavone, quien iba a quedar mano a mano con el arquero, pero el línea invalidaría erróneamente la jugada con fuera de juego. Mas tarde, el arquero local le impediría el gol al Tanque en una jugada similar y el palo le diría que no a la más clara que tuvo el Melli Funes Mori para abrir el marcador.
Hasta que pasados los 30 minutos, Erik se convertiría en Lío para correr 40 metros, sacarse cuatro tipos de encima y que lo terminen derribando dentro del área, para luego el Tanque cambiar penal por gol y que el equipo de Jota Jota se ponga en ventaja.
Un minuto más tarde, La Academia iba a tener el empate en los pies de Teo, pero la figura de Juan Pablo Carrizo se iba a empezar a agrandar, reteniendo el furibundo remate del colombiano.
Ya sobre el final de la primera parte, Juan Díaz quiso "obrar de oficio" y ante una falta que le cometieron y no sancionaron, buscó justicia por mano propia y la segunda amarilla lo mandó al vestuario antes que a sus compañeros, dejando al equipo con uno menos por 45 minutos.
En el entretiempo, el Negro decidió el ingreso de Pereyra, para cubrir la banda izquierda abandonada por la expulsión del uruguayo y la pieza sacrificada fue Pavone, que estaba golpeado y era la opción más acertada.
Y en la segunda parte, como era de preverse, Racing salió decidido a buscar el empate ante un equipo en inferioridad numérica. Pero las cosas no le salían a los de Avellaneda y las jugadas se disipaban gracias a la gran labor defensiva y el trabajo de todo el equipo, desde Funes tratando de aguantar arriba hasta Carrizo con sus atajadas, pasando por el enorme sacrificio de Almeyda para cerrar el mediocampo.
Pero otra complicación iba a poner a prueba a Jota Jota. El cansancio de Ballón y la lesión de Ferrari determinaron el ingreso de Cirigliano y Arano, respectivamente y que el Tucu se pase a la banda derecha.
Agotados los cambios por obligación y con un jugador menos, el Millo tuvo que conformarse con aguantar el resultado obtenido cerca de su propio arco y a partir de ahí, se iba a confirmar la figura del partido.
Si bien el equipo se armó hasta los dientes para evitar la mayor cantidad de embates del rival, los locales tuvieron tres oportunidades claras de gol que Carrizo evitó con grandes atajadas de arquero de Selección.
El pitazo final de Pezzotta determinó el triunfo Riverplatense y la posición momentánea en la cima del Clausura, aunque horas más tarde Vélez recuperó ese lugar.
El equipo supo jugar muy bien contra un rival difícil y el técnico, esta vez, dispuso una dupla en ataque que funcionó. En la semana, ante tantas críticas por el juego y la actitud del equipo, el Negro se le animó a la posibilidad de campeonar. Los cambios fueron acertados y se utilizaron las estrategias necesarias para sostener el resultado en un momento dificil con inferioridad numérica y lesionados.
El Negro pasó una prueba de fuego en un momento en el que estaba siendo muy criticado. Mostró personalidad y flexibilizó su esquema cuando River más lo necesitaba. Supo elegir las piezas y los momentos para colocarlas en el rompecabezas y que finalmente nos quedemos con la victoria. El Millo está a dos puntos del líder y mantiene viva la esperanza, y al igual que el Negro López, sigue prendido.
Abrazo de gol
PD: Felicitaciones a Dieguito Buonanotte y su mujer por el nacimiento de su hija Lucía, en la madrugada del sábado. Gran noticia! Que sean muy felices!
domingo, 24 de abril de 2011
El Negro no puede
En un arranque poco vistoso de un encuentro plagado de errores técnicos, River atesoraba el balón y lo hacía circular en una zona intrascendente. Desde la línea defensiva, buscaba abrir huecos en un rival que suele jugar bien pero que asistió al encuentro como espectador y, como diría Cappa, aguardaba agazapado por algún error. De este modo, el tiempo iba pasando, River no avanzaba en el campo de juego y las intenciones de superar al rival en el marcador se extinguían en un Lamela desconocido y aislado del juego colectivo.
Fue recién a los 38 minutos, cuando el ímpetu de Maidana rompió con la densa armonía del partido, se llevó por delante a la defensa tombina para, luego del rebote, conectar de cabeza el envío del Enano y estampar el 1 a 0.
Pero sabemos que al equipo de Jota Jota se le hace más fácil dar ventajas que ampliarlas y a los tres minutos del complemento, Maidana no tuvo actitud para evitar un centro y un rival cabeceó entre tres jugadores riverplatenses para servirle el balón a García que definió ante la tibia reacción de Carrizo y la atenta mirada de Ferrari.
Con el 1 a 1 River se desesperó y entró en el terreno del "como sea". Su vergüenza sirvió para ponerse nuevamente en ventaja, aunque Loustau decidió que era más beneficioso un indirecto dentro del área que convalidar un gol legítimo del Tanque. Como era de esperar, River desperdició la ocasión siendo poco inteligente a la hora de resolver la pelota detenida dentro del área rival.
Minutos más tarde, Erik despatarró a toda la defensa y hasta a Torrico pero la pelota terminó en los carteles. Y una atropellada del Loncho iba a finalizar en offside, salvando a Pavone de los insultos por haber fallado un gol ante el arco vacío.
River pagó un precio demasiado elevado por su falta de juego y personalidad, y cuando el partido se moría, un remate de Donda se desvió en la cabeza de Lamela y Carrizo hizo menos de lo que podía para evitar la segunda caída del arco Millonario.
El final del partido, con el 2 a 1 en favor del Tomba, nos dejó un amargo sabor a nada, un vacío imposible de llenar con facilidad. Teníamos la punta en nuestras manos y estábamos despegándonos aún más en la tabla de abajo. Ahora, con el triunfo de Tigre y si llegase a ganar Olimpo ante Lanús, compartiríamos el segundo puesto de Promoción con los de Victoria.
Es sabido que River no juega bien. Tiene una identidad de juego definida, carente de ideas y con estructura de equipo chico. Se dice jugar con tres defensores, pero juega con cinco atrás y dos volantes defensivos detrás de un enganche, un mediapunta y un delantero solitario. Se festeja un empate de visitante contra un equipo casi descendido como Gimnasia y no hay rebeldía ante una derrota en casa. Se depende de una guapeada ante los defensores rivales y no hay más de tres jugadas colectivas electrizantes por semestre.
Hace 17 fechas que Jota Jota está al frente del equipo y si bien los jugadores salen de memoria, el juego no aparece y no se nota la mano de un entrenador con personalidad, sobre todo en los cambios, que parecen ser dictados por una voz superior que no entiende de lecturas del partido. Es verdad que los resultados avalan su gestión, pero da la sensación de que los jugadores ya no están convencidos de la idea propuesta, y eso se empieza a notar en la actitud, la fuerza y la entrega.
Basta de pedir desde la tribuna que pongan huevos, porque lo que le falta a este equipo es juego y una idea que se pueda llevar a cabo con lo que se tiene en el plantel y eso es deber del entrenador, aunque me da la impresión de que el Negro no puede...
Abrazo de gol
lunes, 18 de abril de 2011
Casi se le esCappa
Desde el arranque, el partido se vio opacado por la inestabilidad de los jugadores para mantenerse en pie debido a resbalones. De todos modos, los pases errados a metros del compañero y las pocas ideas para generar juego se la debemos únicamente a los jugadores y a los mezquinos planteos de los técnicos.
La primer jugada de peligro fue recién a los 25, cuando Buonanotte generó un hueco en la defensa platense y su remate desde afuera del área pasó muy cerca del palo izquierdo de Monetti.
Enseguida iba a venir la réplica del local, con un furibundo remate de Vizcarra desde más de 30 metros que supo controlar Carrizo en dos tiempos.
Dos tibias emociones más iba a tener River en la primera etapa, con un pifiado remate de Lamela y un cabezazo con rebote de Ferrero que se fueron cerca, ante un tímido intento de levantar el juego.
La segunda etapa prometió más de lo que finalmente iba a cumplir, con ambos equipos intentando mantener lo que todo comienzo de partido te da, el propio arco en cero.
River generó poco y nada en campo rival y los ingresos de Caruso y Lanzini, por Buonanotte y Lamela le terminaron de quitar el pulso a un partido que ya estaba en coma.
Ni siquiera el ingreso de Barros Schelotto le puso pimienta a un partido chato, en juego y resultado, con pocas situaciones para ambos lados.
Sobre el final, cuando no, Carrizo nos iba a sacar las papas del fuego. Un centro desde la izquierda y un intento de despeje iban a hacer figura a Juan Pablo con una fenomenal estirada hacia su derecha para salvar lo que sería el triunfo del Lobo.
El partido terminó en un 0 a 0 justo para un duelo apático e intrascendente, sin situaciones de gol ni destellos de magia.
River se cuidó demasiado, no arriesgó ni un poquito contra un rival flojo en todas sus líneas. No lo fue a buscar, no tuvo fuerzas ni ganas y casi lo paga caro en el último minuto. Jota Jota miró demasiado la tabla de abajo y jugó de visitante conformándose con llevarse solo un puntito, que encima sobre el final, si no fuera por unas manos salvadoras, casi se le escapa.
Abrazo de gol
domingo, 10 de abril de 2011
A grito Pelado
Desde el comienzo River se hizo amo y señor del balón y el juego. Aún con su habitual falta de contundencia ante el arco rival, todo se jugaba en terreno del Taladro, que no podía salir del fondo gracias al pressing que ejercían los atacantes rojiblancos.
Sin embargo, la visita tuvo la posibilidad de abrir el marcador ante una desincronización entre Maidana y Ferrero, pero la figura de Juan Pablo estuvo para enviar al córner el remate de Gómez.
A los 38 minutos El Pelado iba a hacer temblar el Estadio, cuando decidió rematar al arco desde tres cuartos de cancha para hacer esforzar a un Bologna adelantado, quien supo desviar el disparo y dejarnos a todos con la garganta con ganas de gol. Algo que volvió a ocurrir en la jugada siguiente, cuandó Adalberto remató de cabeza y pasó cerca del travesaño.
El primer tiempo se disolvió en la pitada de Lunati y River se fue al vestuario con la seguridad de que si era paciente y mantenía la cabeza fría en los últimos metros, se podía quedar con el triunfo en casa.
En la segunda etapa River salió más decidido a atacar al discreto equipo verde y blanco, y en pocos minutos Buonanotte, Acevedo y Ferrari iban a acrecentar la figura de Bologna, quien junto a Gómez fueron las figuras de la visita.
Pero el mundo se iba a detener segundos antes del minuto 24 de la segunda etapa. El Pelado, con sus 37 años iba a estirarse para alcanzar el ladrillazo que le tiró Acevedo, para luego correr más de 20 metros sacándose de encima a tres rivales y finalmente meterle un pase al bueno de Pavone. El Tanque, que recibió de espaldas al arco, iba a girar entre los dos centrales banfileños y ante la salida del arquero remataría contra la base roja de su poste izquierdo.
Instantáneamente el Monumental se fundió en ese grito sagrado de gol, ese himno a la alegría que se sucede cuando el balón besa la red del rival. Mientras el Tanque buscaba con la mirada al León de Azul, al interminable e indestructible Almeyda para entregarle la autoría del tanto, la tribuna se unió en ese pedido al Checho, comentándole que el mediocampo de la Selección, al igual que el arco, tienen sus dueños en Núñez.
Y hablando del arco, un par de minutos más tarde, Gómez pudo igualar las cosas, pero nuevamente Carrizo iba a agigantar esa figura para sacarle el remate al ángulo que había ejecutado el ex-Rosario Central.
El final del partido estaba cerca y River creció. No se metió atrás como otras veces y trató de cuidarse con la tenencia de la pelota. Maduró como equipo y parece que el Negro López está respirando un poco más holgado gracias a los puntos cosechados. En otro momento, el último cambio hubiera sido la entrada de Arano y no el ingreso de Bordagaray.
River es puntero y solo lo puede pasar Vélez si gana el partido pendiente contra los Cuervos. Falta mucho pero nos quieren complicar colgándonos la chapa de candidatos. El equipo es conciente de sus virtudes y limitaciones, pero a la gente nadie le quita la alegría de haber ganado otro encuentro siendo superior al rival.
De abajo se puede decir que estamos mucho más tranquilos a un punto del Rojo y Arsenal y encima nos alejamos de Tigre por su derrota ante el equipo de Floresta.
Otro gol del Tanque que vale tres puntos, otra victoria de local que nos permite soñar con todos los frentes y otra actuación descomunal de Almeyda para demostrar que está más vigente que nunca. Otro gol, otro triunfo para festejar a grito Pelado.
Abrazo de Gol
domingo, 3 de abril de 2011
Tres por uno
Esta nueva final que debía jugar el equipo de Jota Jota, presentaba del otro lado a Quilmes, un equipo golpeado por los resultados, que aún no logró un triunfo en lo que va del Clausura.
River arrancó el partido con el protagonismo que debe ejercer y anuló los pocos circuitos de juego del local, que veía como la cancha se inclinaba hacia el arco de Trípodi.
A los 10 minutos, el Enano, de buen partido, iba a avisar con un tremendo remate de zurda que pasó muy cerca del travesaño.
Tres minutos más tarde, se iba a gestar la mejor jugada de los últimos tiempos. Entre Almeyda, Acevedo, Lamela y Ferrari tocaron la pelota líricamente y de primera para que luego, cuando Erik llegó a estar cara a cara con el arquero rival y se la picó, Ferrari estampará de palomita, anticipando a Gerlo, el 1 a 0 para el equipo Millonario.
Recién a los 23 minutos, Caneo iba a tener la posibilidad de igualar las cosas pero definió alto, luego de una buena jugada por izquierda del equipo cervecero.
Poco más iba a pasar antes de que Baldassi pitara el final de la primera etapa, salvo la estampida de Almeyda para ir a presionar hasta el área rival en una salida, que generó una catarata de aplausos que bajaban desde la tribuna visitante.
En la segunda etapa, La Banda salió más decidida a cuidar lo que tenía que a buscar ampliar la ventaja. Si bien la primera situación fue una gran jugada de Lamela por izquierda, salvada finalmente en la línea por un defensor local, durante varios pasajes del complemento se vio peligrar el triunfo. Sobre todo a partir de los 16 minutos, cuando Carrizo tuvo dos grandes atajadas ante cabezazos de Morales y Cauteruccio y una jugada preparada terminó con un remate de Caneo cerca del ángulo izquierdo del arquero de la Selección.
Ya en los últimos suspiros del partido, Funes Mori tuvo una gran chance de ampliar la diferencia, pero se enrrosco en su falta de juego en primera y quiso terminar él una jugada que pedía a gritos un pase al Loncho, que entraba solo por derecha.
Atrás quedó la anécdota de los 4 minutos de adición cuando el equipo lo supo llevar con inteligencia, cuidando la pelota lejos del arco propio.
El equipo del Negro López tuvo un gran primer tiempo, sobre todo por el aporte de Acevedo y Almeyda en el medio, y de Lamela y Buonanotte en la creación. Pero después del gol el equipo bajó el rendimiento en la segunda atapa sufrió demasiado ante un equipo que sin argumentos case se lo empata.
River ganó un partido muy importante, el segundo al hilo y el segundo de visitante en el campeonato, alejó los fantasmas del descenso y alcanzó la punta. Encima, nos colgamos en el tercer puesto de clasificación a la Sudamericana. River sabe que ganado partidos, se logran estos tres objetivos... la única pomoción en la que piensa, es en la del 3 x 1 de Salvación, Campeón y Copa.
Abrazo de Gol
domingo, 27 de marzo de 2011
River tem Caruso
Desde el comienzo, los de Jota Jota controlaban la pelota a su antojo, pero carecían de profundidad para definir las buenas ideas que partían de los pies de Lamela y Lanzini.
Por el lado de la visita, estaban dispuestos a atacar de contragolpe pero la defensa riverplatense se encontraba muy sólida, sobre todo por la banda izquierda con una impecable actuación de Juan Manuel Díaz.
Justo cuando el partido había caído en un pozo, la defensa leprosa se hizo un nudo con la pelota y Pereyra se interpuso para evitar un rechazo con la fortuna de que el balón encontró a un Caruso bien ubicado y atento, que se metió en el área y definió con mucha clase por encima del cuerpo de Peratta para poner el 1-0 y sacarse esa mufa de casi 500 días sin convertir.
Pero otra vez River no pudo mantener la ventaja, como le había ocurrido en el Viaducto la semana pasada, y Ferrero se enrosco con una pelota que le jugó a las escondidas, Bieler la encontró y la depositó en los pies de Sperdutti, quien definió cruzado abajo, muy difícil para un Carrizo que estaba jugado hacia su primer palo.
El 1 a 1 le bajó el telón a un primer tiempo, que le dejó un sabor bastante agrio a un River merecedor de algo más de lo que se llevó.
En la segunda etapa, el equipo salió con el Enano entre los once. Newell´s, en cambio saldría con los mismos jugadores pero con una actitud completamente diferente, jugándole de a momentos de igual a igual al equipo Millonario.
Pero River ganó mucho con la entrada de Buonanotte, que le inyectó un poco de adrenalina a la delantera local, asociándose con las salidas de Caruso y los desparramos de Lamela.
Sin embargo, los del Negro López no le encontraban la vuelta a la cerrada defensa rojinegra y el DT hablaba con Bordagaray y le indicaba los movimientos para reemplazar al ex-Tomba. En ese momento, el Loncho desbordaría por derecha para meter un centro atrás que, con la ayuda del central visitante, le quedaría nuevamente a Caruso que definiría técnicamente excelente y pondría el segundo del Millo y de su cuenta personal.
Con el 2 a 1, River se volvió inteligente y cuidó el balón todo lo que pudo, en los pies de Lamela y Buonanotte y con un gran aporte de Pereyra, muy importante en el carril izquierdo.
Los de Sensini comenzaron a sentir cierta impotencia ante la muestra de control que demostraba River y Schiavi y Bieler terminar de ver el partido desde la entrada del vestuario.
Sobre el final y con nueve jugadores en campo, Newell´s estuvo tan cerca de empatar el partido como de irse tres goles abajo, pero Carrizo, Peratta y las imprecisiones a la hora de definir, encontraron el 2 a 1 en el marcador al momento del pitazo final del árbitro Pompei.
No fue un gran partido, no se jugó del todo bien, pero el equipo supo mantener la calma en los momentos difíciles. Cuando la visita atacó, el equipo estuvo siempre concentrado y comprometido con la marca. En el ataque, se supieron coordinar todos en sus funciones y el circuito de juego estuvo aceitado.
Creimos que sin Pavone el gol iba a estar ausente por la falta de un nueve de área, pero no tuvimos en consideración que el goleador de las prácticas iba a salvar la tarde.
River tiene arquero, una defensa sólida más allá de pequeños errores, un centro ordenado, carrileros con mucho ida y vuelta, creadores con grandes ideas y ahora, además, River tem Caruso.
Abrazo de gol
domingo, 20 de marzo de 2011
Todavía se puede
El sábado a la noche, La Banda se podría haber llevado más que un punto del Viaducto, pero no supo cómo. Se puso en ventaja en el mejor momento del rival, con un gol calcado al que le había convertido a Boca en el debut del Negro López, con los mismos intérpretes. Pero solo tres minutos le duró la alegría, ya que una pifia en la puerta del área y una endeble defensa le permitió a Krupoviesa meter un centro bajo para que Óbolo marcara el empate definitivo.
Poco más iba a suceder en un partido en el cuál River iba a inclinar apenas la cancha hacia el arco de Campestrini, pero sin profundidad ni ideas.
Sobre el final, Juan Pablo se iba a lucir ante una muy buena definición del goleador de Arsenal, mandando el balón al córner.
Lamela iba a ser el único jugador desequilibrante, el mejor del partido, e iba a tener el gol del triunfo ya con tiempo cumplido. Pereyra ingresó al área con pelota dominada y definió mal, pero el rebote en un adversario complicaría a un arquero que lograría desviar el remate hacia dentro del área. Allí fue que el Coco, de frente al arco, quiso colocar el balón pero remató demasiado cerca de un defensor y el peligro se disipó, como el tiempo en un partido que vio su final con empate en uno en el marcador.
Jota Jota tiene la dificil misión de reemplazar a Pavone, lo cual en este River no es solo un cambio de nombre. Caruso demostró que no está para la Primera del Millo y menos para reemplazar al Tanque. Creo que finalmente llegó el momento de mover algunas piezas y salir del equilibrio desesperante en el que se sumerge este River.
En mi opinión la formación ideal para enfrentar en el Monumental a un Newell´s golpeado debería ser: Carrizo; Ferrero, Maidana, Ferrari y Juan Manuel Díaz en una línea de cuatro real; Almeyda y Acevedo de doble cinco; Pereyra por derecha, Lamela de enganche y arriba, Buonanotte y Bordagaray.
Hay que ir partido a partido como una final, pero prefiero jugar arriesgando antes que preocuparme más por el cero de mi arco que por cómo llegar al del rival. La salvación está cerca y la punta del torneo también. Vamos River, todavía se puede!
Abrazo de gol
martes, 15 de marzo de 2011
Un tropezón no es caída
En el primer tiempo Vélez había llegado una sola vez al arco local y Chichizola había reaccionado muy bien ante el remate de Silva. Pero la fatalidad rondaba por el arco del pibe y en una jugada tan evitable como desafortunada, Chichi le sacó la vista a la pelota y su pie izquierdo se la dejó servida al uruguayó, que nunca perdona.
De este modo, River se fue al descanso con un gol abajo. Resultado injusto para una primera etapa carente de emociones, aunque con un River que podría haber llegado igualado a esa instancia.
Ya en el segundo tiempo La Banda golpeó primero y luego de un jugadón de Lanzini, al que Papa se lo llevó puesto dentro del área, llegaría la igualdad con un buen remate de penal del incansable y solitario Pavone.
De a poquito River se acercaba al área del equipo de Gareca, con el tremendo empuje que le ponía Pereyra por la banda derecha. Pero las jugadas se disipaban rápidamente ante la poblada defensa velezana y la pocas ideas para vencerla.
Pero la defensa de River iba a cometer otro error. Ricky Alvarez llegaría solo ante un Chichizola con gran reacción que taparía bien abajo, pero dejaría lugar a un nuevo remate del Mago Ramirez. Otra vez, el pibe lograría desviar el disparo, aunque ahora caería en los pies del goleador uruguayo, quien pondría el 2 a 1 definitivo para alegría de la gente de Liniers.
No fue un buen partido de River, que cometió errores que le costaron el partido, aunque no hay que perder de vista que sigue fallando arriba, tanto en la elaboración como en la concreción.
Los cambios no fueron de lo mas acertado y se perdió peso en ataque. Es hora de replantearse si jugar con dos enganches y un solo punta es lo mejor para este River, ya que cuando se enciende Lanzini se apaga Lamela y viceversa. Creo que vendría mejor alternar con dos puntas y un enganche, para darle más compañía a Pavone y tener a un rapidito y habilidoso fresco para la segunda parte.
De todos modos, hay que seguir por el mismo camino, ya que River, con pibes, no lo dejó ser a uno de los mejores del país en la actualidad.
Vamos River! A no bajar los brazos y a ganarle a Arsenal para demostrar que un tropezón no es caída.
Abrazo de gol
martes, 8 de marzo de 2011
Abanderado
Desde el comienzo parecía que La Banda iba a dominar el encuentro, ya que a los pocos minutos la presión de Almeyda casi genera un gol de rebote que encontró a un Navarro muy reactivo y el Bicho por diez minutos no pudo salir de su área.
Luego, el partido cayó en un pozo y se volvió un dolor de ojos. No pasaba nada. El medio campo daba lugar a una batalla llena de imprecisiones y malas decisiones de parte de los dos equipos.
Como para agregarle algo de dramatismo a un partido apático, Torren y Ferrari protagonizaron un combate raro, a la salida de un lateral, y se fueron a duchar al minuto 37 de la primera parte, y el Negro López decidió acompañarlos con su protesta.
El entretiempo los encontraría empatados, con un par de situaciones para cada lado, pero con cero emotividad.
Uno esperaba que en el segundo tiempo el equipo cambiara la cara, pero sin embargo el juego no aparecía de ninguno de los dos lados y los conductores del Millo se metían en un embudo entre los centrales de la visita.
Pavone, aislado como siempre, se peleaba contra toda la defensa, pero nunca se llegó a generarse el espacio para rematar.
Cerca del final, el Tanque tendría una clara frente al arco pero lo cruzaría justo el último hombre del Bicho y Bordagaray le rompería las manos a Navarro, de buena actuación en el arco, pero repudiable actitud con las demoras en reanudar el juego.
Se empató 0 a 0 y no está mal por lo mostrado en cancha. Se alcanzó al Rojo en los promedios luego de su estrepitosa derrota ante Arsenal en el Viaducto y se mantuvo la ventaja con los de abajo.
La Academia y Estudiantes miran a todos desde arriba y River, a un solo punto, deberá esforzarse en la próxima fecha contra Vélez, de nuevo en el Monumental, si es que quiere mejorar su promedio y llegar a ser el abanderado del Clausura.
Abrazo de gol
martes, 1 de marzo de 2011
Paso a paso
Al comienzo, el ida y vuelta era constante pero sin mucha profundidad. El primero en avisar a los pocos minutos iba a ser el local por medio de un remate de Fredes que salió lejos del arco.
Enseguida, River tomaría las riendas del partido de la mano del pibe Lamela, que con un par de toques y quiebres de cintura dejaba desairados a los defensores diablos.
En quince minutos, Pavone iba a tener dos chances de gol que Hilario desactivaría con mucha reacción. Cerca de los treinta, Ferrari iba a empujar la pelota a la red luego de una gran jugada entre Erik y J.M. Díaz pero Laverni, a instancias de su juez de línea, invalidaría erróneamente el tanto obtenido.
Luego de esto River siguió buscando ante un Independiente que parecía atacar solo de contragolpe, y sin mucha intensidad.
Sobre el final de la primera etapa, los locales iban a tener una chance, pero una pifia en el borde del área, mandaría a los jugadores a descansar empatados.
En la segunda etapa los locales siguieron siendo muy flojos en la generación de juego, debido a la fatiga de Patricio Rodríguez y a la gran labor de la defensa y el medio riverplatense.
River, por su parte, tendría varias chances para abrir el marcador pero la figura de los de Avellaneda, Hilario Navarro, le iba a negar la posibilidad nuevamente a Pavone en varias oportunidades.
Ya cuando el partido se moría y los equipos sumaban de a uno, el incansable Tanque Mariano Pavone, iba a guapearla en la salida de un lateral para que la débil defensa de Independiente perdiera ante él. Recuperó el balón, quiso pasarla por debajo del arquero, quien logró taparla pero el rebote favorecería a Mariano, para que terminara de definir con el arco solo y pudiera sacarse la mufa de no marcar.
River es puntero, pero hay que ir despacio. Quedamos a un punto del Rojo en los promedios y no perdimos terreno con los de abajo. El equipo del Negro López está afianzado en defensa, tiene un arquero que transmite seguridad, dos medios centrales con pura garra y corazón, dos laterales adelantados responsables con la marca, dos enganches con muchísimo futuro, ideas y fútbol; y un guerrero, un verdadero espartano (como dijo el Pelado Almeyda) que fue el autor del gol del triunfo y que pone una garra Monumental en todos lados.
River, paso a paso, está volviendo a ser. Paso a paso encontró su funcionamiento de acuerdo a los nombres, al igual que el esquema. Paso a paso los resultados se van dando. Nos nos apuremos y sigamos yendo paso a paso.
Abrazo de gol
lunes, 21 de febrero de 2011
A hacerse fuerte en casa
Domingo a la tardecita. El sol pegaba en el Monumental y los equipos se alistaban en los vestuarios mientras Estudiantes le ganaba a Quilmes por la mínima.
El Millo se jugaba más que tres puntos en la segunda del Clausura, porque enfrente estaba Huracán, quien buscaba acercarse a River con un batacazo en Núñez.
El primer tiempo fue bastante aburrido. El equipo de Brindisi fue un espectador de lujo para un River que iba con todas las intenciones pero con poco fútbol. Acevedo le imponía dinámica al medio, pero Lamela y Lanzini estaban desarticulados y Pavone, solo.
Así y todo los locales pudieron imponerse en el marcador en varias oportunidades, pero la falta de fineza en la puntada final iban a resolver lo contrario.
Sobre la hora de la primera etapa, el Tanque asistió a Lanzini, quien le despintó la base al poste derecho de Monzón, que nada podría haber hecho para evitar la primera caída del Globo.
La segunda etapa arrancó un poco más movida y ya a los tres minutos La Banda iba a avisar de la mano del zurdito de Carapachay. Minutos más tarde, a los 5 y luego de una formidable asistencia del Tanque, Lamela iba a ser el encargado de definir como si fuera el mismísimo Enzo, picándola por encima del cuerpo de Monzón y haciendo delirar a la tribuna Riverplatense sedienta de gol.
Su festejo, besando el escudo, es solo una muestra más de que este River es puro corazón y coraje y que todo se hace por amor a los colores.
La visita seguía sin encontrar la pelota y a los 15, luego de otro pase de Lamela a Pavone en ataque, Ferrari conectaría con una pseudo-palomita el centro exquisito del Tanque, y sellaría un resultado justo.
Minutos más tarde, el Globo le daría un pequeño susto a River, con un remate de larga distancia que Chichizola rebotó hacia el vértice del área chica para que Guerra rematara afuera con el arco solo.
River tendría varias oportunidades de ampliar el marcador pero con la tranquilidad del 2-0, se dispuso a defenderse con la tenencia del balón y terminó el partido con mucha jerarquía.
Quedan 17 finales de las cuales 9 serán en el Monumental. River necesita como mínimo llegar a los 30 puntos para estar tranquilo con los promedios y quizás, pelear por algo. El Millo tiene la tranquilidad de saber que si gana todo de local, llega a esa suma. Vamos River, hay que hacerse fuerte en casa.
Abrazo de gol
PD: Hablando de hacerse fuerte en casa, dentro de sólo dos días Mourinho festejará su noveno año sin derrotas como local, con 179 partidos disputados y 151 ganados. Lo llamará el Negro López para pedirle un consejo?
lunes, 14 de febrero de 2011
Debut y punto
Noche de domingo en Victoria. River comenzaba su ilusión en este dificil camino hacia la salvación y la recuperación de su identidad. Tigre venía envalentonado por el triunfo ante Independiente, por la fecha postergada del Apertura, y sabía que un triunfo lo aliviaría de la persecución de cerca que le impone River en los promedios, que a su vez buscaba los tres puntos para quedar a tiro del Matador.
Desde el comienzo, el Millo fue superior al local y era el que proponía juego. De la mano de Acevedo y Lanzini, se hizo fuerte en el mediocampo y tenía esa dosis de creatividad de la que careció durante el verano. Pero el equipo del Negro López sigue fallando en la última puntada. Todo lo bueno que se hizo durante la primera mitad de la etapa inicial, no lo pudo reflejar en el marcador, ya sea por fallas propias como también por las intervenciones del arquero Islas, por ejemplo en la tapada fenomenal al remate de Manu desde la medialuna del área.
Recién a los veinte, los locales iban a responderle a River con un remate furioso desde treinta metros impuesto por Pernía, pero nada pasaría gracias a la correcta intervención de Chichizola. Enseguida, River iba a responder con otra llegada, esta vez de contra, aunque la defensa, atenta, pudo eliminar el peligro.
El primer período cayó en un pozo funcional de varios minutos, hasta que La Banda volvió a tomar posesión del balón y propuso juego, aunque sin profundidad, en los útimos suspiros, antes de que Pezzotta mandara a todos al vestuario.
En la segunda etapa, luego del tempranero blooper del pseudo-Carrizo Chichizola, la visita salió a seguir buscando pero el cansancio de los pibes "L", Lamela y Lanzini, se sintió en la generación de juego y el partido se hundió en las profundidades de la mediocridad. Salvo algunas jugadas aisladas, como la de Ferrari que tardó una eternidad para luego definir cerca del palo derecho de Islas o la de Pavone sobre el final cuando Carusso no la pudo soplar, el resto fue una batalla en el centro del campo y puro pelotazo.
Ya cuando el partido estaba extinguiéndose, el equipo de Jota Jota, quien demoró demasiado y equivocó (en mi opinión) los cambios, le cedió la pelota al local, que con lo poco que tenía casi lo gana con un mano a mano de Altobelli, desactivado por la pronta salida de Chichizola.
El cero a cero quedó estampado en el marcador y, si bien River se fue invicto de una cancha dificil, pudo haberlo ganado en el transcurso del partido y perdido sobre el final.
Un punto con sabor agridulce, porque no se perdió y comenzó a encontrarse el funcionamiento, porque de a ratos se jugó bien y se llegó al arco rival. Pero la ausencia de gol y la resignación final del equipo entregándole al rival la posibilidad de ganar el partido, le quitó un poco de valor a los 80 minutos iniciales.
No se perdió ni se ganó, se debutó con un punto en la primer final y es temprano para sacar conclusiones... por ahora fue el debut, y punto.
Abrazo de gol
sábado, 5 de febrero de 2011
La hora de la verdad
El miércoles por la noche River debía ganarle a Boca para llegar a los penales de la Copa Luis Nofal, en Mendoza, debido a la derrota por dos tantos sufrida en el primer partido en Mar del Plata.
El partido comenzó con un River aguerrido, batallador y muy creativo. Lamela, desde el inicio, le dio al Millo la tenencia de la pelota y las mejores jugadas en ataque, que el equipo de Falcioni sufría minuto a minuto. A pocos minutos del comienzo, fue el mismo Erik, el que se generó un espacio en el vértice del área luego de quitarse la marca de dos defensores, pero su remate se estrelló en el palo luego de una estirada de García. Pocos minutos más tarde, cerca de los 7, un centro de Pereyra queda boyando en el borde del área, Lamela recupera desde el piso y Almeyda le entrega la pelota a Buonanotte dentro del área grande. El Enano pone un centro milimétrico, a espaldas de los centrales rivales y Pavone, en dos intentos, convierte el 1 a 0 para justificar lo que estaban haciendo en el campo ambos equipos.
El gol dejó peor parado a Boca y River tuvo muchas chances de aumentar la diferencia, siendo la más clara un remate del Pelado desde mitad de cancha, que casi sorprende a García, quien tuvo que hacer un esfuerzo terrible para terminar mandando el balón al córner.
El segundo gol de La Banda estaba por llegar, pero a los 26 minutos luego de un pase en profundidad de Clemente Rodriguez, Colazo bajó el balón con la mano y Baldassi lo dejó tirar el centro que se convertiría en la primer falla de Chichizola y un nuevo gol de Palermo a River.
Con el 1 a 1 el equipo del Negro López cayó anímicamente y su juego se disipó. Boca tuvo un gran envión anímico y muchas posibilidades de ponerse arriba en el marcador, a través de su figura, Pablo Mouche, pero careció de efectividad.
Los equipos se fueron al descanso empatados, aunque los de Falcioni habían quedado mejor parados sobre el final.
La segunda etapa arrancó como el final de la primera, aunque Boca fue perdiendo protagonismo por el cansancio y River recuperó un poco el balón, pero no le alcanzó para volverse a poner encima en el marcador y el partido se esfumó en un segundo tiempo con muy baja calidad futbolística.
De esta manera, los de azul y amarillo se llevaron la Copa de Verano y los de rojo y blanco se quedaron sin triunfar en lo que va del 2011.
Ahora River deberá demostrar otra actitud en las 19 finales que quedan. El equipo no es regular y le cuesta mantener el nivel a los jugadores por mas de 20 minutos. Jota Jota no tuvo actitud para levantar al equipo, luego del error de su arquero y el golpe anímico fue demasiado fuerte.
Estamos muy cerca, la hora de la verdad está a la vuelta de la esquina y River se juega algo que nunca en su historia vivió. La situación es preocupante y encima el club le debe varios millones de pesos a los jugadores entre primas, premios y otros conceptos. Para ellos también es la hora de la verdad, la hora de dejar de lado lo económico y dejar la vida por los colores.
Abrazo de gol
domingo, 30 de enero de 2011
Despertar al Enano
Antes de salir los equipos a la cancha, se cruzaron en los vestuarios, se saludaron con beso de por medio y pareció restablecerse la armonía. Luego, cuando los jugadores platenses pasaron uno por uno a saludar a los de River, previo al inicio del encuentro, estrecharon sus manos y se miraron cómplices con una sonrisa que dejaba libre interpretación de lo que ocurriría después del pitazo inicial.
Lo cierto es que el primer tiempo arrancó bastante parejo, con Estudiantes tratando mejor la pelota y La Banda, cuando se apoderaba del balón, llegaba más al área rival, pero sin generar mucho peligro.
El León fue el primero en probar el arco, en dos ocasiones, pero obtuvieron una gran respuesta del reemplazante de Juan Pablo, Leandro Chichizola.
Lamela iba a ser el abanderado del contragolpe del verano, cuando luego de dos caños consecutivos a Mercado en un slalom espectacular, se iba a llevar la pelota contra la línea casi 80 metros para que este último lo terminara parando con falta.
Luego, sería Pereyra el encargado de hacer estirar a Orión para evitar la caída del arco Pincha, y Lamela de tiro libre pudo haber abierto también el marcador, pero los equipos se iban a ir en cero al descanso en un primer tiempo deslucido.
La segunda etapa encontró a un River muy bien parado atrás y con unas ganas y actitud que no se habían mostrado en los últimos amistosos. El Millo era un equipo con garra, batallador, que no dejaba pasar hombre y pelota al mismo tiempo y que no sufría como siempre los embates del rival sin darle pelea. Así fue que el equipo de Sabella comenzó a perder protagonismo en el campo de juego y los muchachos de J.J. López merecían el triunfo, sin mucho despliegue.
Las chances de gol eran a cuentagotas, pero La Banda atacaba e inclinaba la cancha de la mano de Lamela, uno de los mejores de la cancha junto con Román en defensa y Federico Férnandez del último campeón.
Cerca del final, otra pelea por una entrada fuerte de Almeyda iba a demorar el transcurso del partido, aunque por suerte los ánimos se calmaron rápidamente y el encuentro pudo continuar y finalizar debidamente.
El pitazo final determinó el 0 a 0 y que Estudiantes grite campeón de la Copa Mar del Plata. Para River fue una prueba importante, un gran mejora desde lo anímico, y la decisiva muestra de la falta de gol que tiene el equipo riverplatense.
Mientras de atrás para adelante se van afianzando las posiciones, incluso Chichizola demostró que puede ser clave en un partido, la falta de gol es algo que asusta al mundo River, acostumbrado a gritar en el arco rival en pasados no muy lejanos.
Ahora se viene Boca en Mendoza, en el segundo Súper. Habrá que ver la decisión del Negro López, pero creo que está mas que claro que hay que darle compañía al bueno del Tanque, que no cesa su pelea, solo contra el mundo, en la delantera rojiblanca.
Se logró mantener el cero en el arco, se jugó bien en defensa y el mediocampo estuvo bastante equilibrado. Falta un nexo entre Lamela y Pavone y para lo que tiene River, la única solución es despertar al Enano.
Abrazo de gol