Noche de domingo en Victoria. River comenzaba su ilusión en este dificil camino hacia la salvación y la recuperación de su identidad. Tigre venía envalentonado por el triunfo ante Independiente, por la fecha postergada del Apertura, y sabía que un triunfo lo aliviaría de la persecución de cerca que le impone River en los promedios, que a su vez buscaba los tres puntos para quedar a tiro del Matador.
Desde el comienzo, el Millo fue superior al local y era el que proponía juego. De la mano de Acevedo y Lanzini, se hizo fuerte en el mediocampo y tenía esa dosis de creatividad de la que careció durante el verano. Pero el equipo del Negro López sigue fallando en la última puntada. Todo lo bueno que se hizo durante la primera mitad de la etapa inicial, no lo pudo reflejar en el marcador, ya sea por fallas propias como también por las intervenciones del arquero Islas, por ejemplo en la tapada fenomenal al remate de Manu desde la medialuna del área.
Recién a los veinte, los locales iban a responderle a River con un remate furioso desde treinta metros impuesto por Pernía, pero nada pasaría gracias a la correcta intervención de Chichizola. Enseguida, River iba a responder con otra llegada, esta vez de contra, aunque la defensa, atenta, pudo eliminar el peligro.
El primer período cayó en un pozo funcional de varios minutos, hasta que La Banda volvió a tomar posesión del balón y propuso juego, aunque sin profundidad, en los útimos suspiros, antes de que Pezzotta mandara a todos al vestuario.
En la segunda etapa, luego del tempranero blooper del pseudo-Carrizo Chichizola, la visita salió a seguir buscando pero el cansancio de los pibes "L", Lamela y Lanzini, se sintió en la generación de juego y el partido se hundió en las profundidades de la mediocridad. Salvo algunas jugadas aisladas, como la de Ferrari que tardó una eternidad para luego definir cerca del palo derecho de Islas o la de Pavone sobre el final cuando Carusso no la pudo soplar, el resto fue una batalla en el centro del campo y puro pelotazo.
Ya cuando el partido estaba extinguiéndose, el equipo de Jota Jota, quien demoró demasiado y equivocó (en mi opinión) los cambios, le cedió la pelota al local, que con lo poco que tenía casi lo gana con un mano a mano de Altobelli, desactivado por la pronta salida de Chichizola.
El cero a cero quedó estampado en el marcador y, si bien River se fue invicto de una cancha dificil, pudo haberlo ganado en el transcurso del partido y perdido sobre el final.
Un punto con sabor agridulce, porque no se perdió y comenzó a encontrarse el funcionamiento, porque de a ratos se jugó bien y se llegó al arco rival. Pero la ausencia de gol y la resignación final del equipo entregándole al rival la posibilidad de ganar el partido, le quitó un poco de valor a los 80 minutos iniciales.
No se perdió ni se ganó, se debutó con un punto en la primer final y es temprano para sacar conclusiones... por ahora fue el debut, y punto.
Abrazo de gol
creo que el equipo no funciono bien. Mucho pelotazo y poca gente arriba. Tengo fe que vamos a repuntar
ResponderEliminarMe salvó el partido previo de voka, por el resultado obviamente. Coincido con Lukk. El segundo tiempo me produjo dolor en los ojos y creo que los dos deberían haberle pedido disculpas a la pelota, por haberla maltratado del modo que lo hicieron. Un abrazo (de gol ???)
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