El miércoles por la noche River debía ganarle a Boca para llegar a los penales de la Copa Luis Nofal, en Mendoza, debido a la derrota por dos tantos sufrida en el primer partido en Mar del Plata.
El partido comenzó con un River aguerrido, batallador y muy creativo. Lamela, desde el inicio, le dio al Millo la tenencia de la pelota y las mejores jugadas en ataque, que el equipo de Falcioni sufría minuto a minuto. A pocos minutos del comienzo, fue el mismo Erik, el que se generó un espacio en el vértice del área luego de quitarse la marca de dos defensores, pero su remate se estrelló en el palo luego de una estirada de García. Pocos minutos más tarde, cerca de los 7, un centro de Pereyra queda boyando en el borde del área, Lamela recupera desde el piso y Almeyda le entrega la pelota a Buonanotte dentro del área grande. El Enano pone un centro milimétrico, a espaldas de los centrales rivales y Pavone, en dos intentos, convierte el 1 a 0 para justificar lo que estaban haciendo en el campo ambos equipos.
El gol dejó peor parado a Boca y River tuvo muchas chances de aumentar la diferencia, siendo la más clara un remate del Pelado desde mitad de cancha, que casi sorprende a García, quien tuvo que hacer un esfuerzo terrible para terminar mandando el balón al córner.
El segundo gol de La Banda estaba por llegar, pero a los 26 minutos luego de un pase en profundidad de Clemente Rodriguez, Colazo bajó el balón con la mano y Baldassi lo dejó tirar el centro que se convertiría en la primer falla de Chichizola y un nuevo gol de Palermo a River.
Con el 1 a 1 el equipo del Negro López cayó anímicamente y su juego se disipó. Boca tuvo un gran envión anímico y muchas posibilidades de ponerse arriba en el marcador, a través de su figura, Pablo Mouche, pero careció de efectividad.
Los equipos se fueron al descanso empatados, aunque los de Falcioni habían quedado mejor parados sobre el final.
La segunda etapa arrancó como el final de la primera, aunque Boca fue perdiendo protagonismo por el cansancio y River recuperó un poco el balón, pero no le alcanzó para volverse a poner encima en el marcador y el partido se esfumó en un segundo tiempo con muy baja calidad futbolística.
De esta manera, los de azul y amarillo se llevaron la Copa de Verano y los de rojo y blanco se quedaron sin triunfar en lo que va del 2011.
Ahora River deberá demostrar otra actitud en las 19 finales que quedan. El equipo no es regular y le cuesta mantener el nivel a los jugadores por mas de 20 minutos. Jota Jota no tuvo actitud para levantar al equipo, luego del error de su arquero y el golpe anímico fue demasiado fuerte.
Estamos muy cerca, la hora de la verdad está a la vuelta de la esquina y River se juega algo que nunca en su historia vivió. La situación es preocupante y encima el club le debe varios millones de pesos a los jugadores entre primas, premios y otros conceptos. Para ellos también es la hora de la verdad, la hora de dejar de lado lo económico y dejar la vida por los colores.
Abrazo de gol
No hay comentarios:
Publicar un comentario