River llegó al clásico sin Buonanotte por cuestiones personales del técnico y sin Díaz a causa de un virus. Esto hizo que Jota Jota dispusiera un equipo más ofensivo, ya que Pereyra reemplazó al lateral uruguayo y Pavone-Funes Mori fue la dupla de atacantes, por delante de Erik.
Desde el comienzo, el Millo se dispuso a buscar el partido. Los primeros 20 minutos fueron casi un monólogo de River, con un Lamela intratable pero solitario. EL Tanque y el Melli, por su parte, desaprovecharon y malograron cuanta situación de gol o jugada de peligro ocurriera cerca del área rival. Varios penales, de los denominados "incobrables", sucedían cada vez que la pelota caía en el área del equipo de Falcioni, pero el reemplazante del operado Baldassi decidió obviarlos.
Imprudentemente y en el momento de mejor juego, Maidana se resintió de su lesión en el tobillo y debió ser reemplazado por el joven González Pirez, a mitad de la primera etapa, generando un desorden en la defensa Riverplatense, algo que más tarde quedaría evidenciado. A los 27, la fatalidad encontraría las manos de Carrizo en el desgraciado gol en contra cometido por el arquero Millonario y minutos después, Palermo convertiría el 2 a 0 cabeceando por sobre un estático Juan Pablo, luego de una lenta y desprolija salida en la segunda jugada de un tiro libre del local.
De repente, Boca se encontró con un resultado a favor, inmerecido e impensado, pero del que se supo aprovechar. River en cambio, se vio mermado por la desgracia y eso lo sintió en su juego hasta el final de un encuentro que le fue mezquino.
Pocas chances tuvo el equipo del Negro López para achicar distancias y ponerse a tiro, pero un par de salvadas en la línea y la falta de confianza a la hora de rematar, fueron esenciales para que el partido tenga un cierre redondo en favor del equipo de la ribera.
Para colmo Almeyda, que ya se perdía el próximo encuentro por llegar a la 5ta amarilla, vio la roja junto con Clemente Rodríguez por una pelea, y se fue escoltado por la policía mientras besaba la Camiseta frente a la popular local.
River volvió a perder y se acabó el invicto como visitante. Jota Jota está vulnerado en todos los frentes: los resultados y el juego le están siendo esquivos, el equipo no sabe levantarse después de un golpe y encima comenzó a verse afectado por decisiones personales. Para agregarle un poco más de condimento, se perdió el Superclásico y no quedamos en Promoción de casualidad, aunque bastante complicados estamos.
Faltan 5 fechas y quedan partidos complicados. El fin de semana que viene recibimos a San Lorenzo en el Monumental y después duelo directo en Bahía contra Olimpo. Mientras tanto, esta semana a los hinchas de River no nos hablen mucho, que no tuvimos ni un buen Díaz ni una Buonanotte...
Abrazo de gol
Hace tanto tiempo que river no puede dar vuelta un partido! que terrible esto, no quiero imaginar como vamos a salir a ganarle a san lorenzo (xq no queda otra) si no le podemos hacer un gol ni al arco vacio.
ResponderEliminarque bien que estuvo el fana de boca vestido del fantasma de la B....jajaja
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