Si, estoy hablando del Millo y del partido ante Defensa y Justicia. El no tan humilde equipo de Ricardo Rodriguez, que cuenta en sus filas con varios jugadores que han participado en la máxima categoría, hizo el partido de su vida.
En la primera etapa, la costumbre le volvió a ganar a la lógica. River arrancó nuevamente el partido en modo entrenamiento y el rival (jugando la final del mundo) lo apretó contra el arco de Chichizola. Así fue que las llegadas mas claras eran para El Halcón, pero sus artilleros fallaban siempre en la puntada final.
Pero River en este torneo ha demostrado que su fuerte es el momento de adversidad y, cuando asomaban los 35 minutos de la primera parte, en la única llegada de peligro del equipo de Almeyda, una excelente combinación entre el Chori y Ocampos generó un mano a mano para que Cavegol abra, por segundo partido consecutivo, el marcador en favor de River.
De todos modos, antes de finalizar la primera etapa, la Justicia iba a llegar de la mano de un error en la Defensa de River cuando, luego de una gran tapada de Chichi, Píriz Alvez capturara el rebote y decretara el empate transitorio.
La segunda etapa no fue muy diferente a la primera, con la salvedad de que a los 13 minutos los de Florencio Varela iban a ponerse en ventaja, luego de un contragolpe muy bien administrado y un lento retorno de los jugadores Millonarios. Otra vez Alvez, ex Talleres, era el verdugo de un River que no despertaba y era inferior al rival.
Pero La Banda no iba a permitir que Defensa se anotara en los libros como el primer equipo en ganarle a River en la B. Y cuando todos aguardaban por el cartel luminoso del descuento, una de las tantas subidas del Tano Vella terminó en un centro que encontró la cabeza de Funes Mori quien, volvió a gritar Gol luego de casi un año de sequía.
El 2 a 2 quedó grabado en la placa final y River rescató un punto que pensado en la previa era poca cosa, pero resultó ser un regalo considerable de acuerdo al trámite del partido.
Almeyda deberá trabajar duro esta semana en todos los aspectos. River generó pocas situaciones y fue dominado durante gran parte del encuentro por Defensa. El salir jugando por abajo, con tantos pases mal dados al arquero, termina generando peligro o un rechazo desesperado que desemboca en otro ataque del rival. La defensa sintió la ausencia de Abecasis y siente la falta de criterio y quite de Nico Domingo que, en mi opinión, ya debería haber sido reemplazado por Ledesma.
Se terminó la era de los partidos sin público. A partir del sábado, River tendrá su hinchada en todos los encuentros y nos olvidaremos de los últimos dos apáticos partidos como local sin gente.
Dos empates seguidos dan la pauta de que algo no funciona, sobre todo si no pudiste ser protagonista y el rival no te respetó. Vamos River, a despertarse!
Abrazo Millonario
Abrazo Millonario