martes, 30 de octubre de 2012

Maldito Superclásico

Tarde de fiesta en el Monumental para la vuelta al Superclásico.


Desde el arranque, River puso la pelota en campo rival y al minuto, con un soberbio tiro libre de Ponzio y con la ayuda del césped mojado y las (no) manos de Orión, el Millo se imponía en el marcador.

Durante toda la primera etapa, los de Almeyda manejaron el partido y no cambiaron su buen rendimiento colectivo por más que hubo varios cambios de nombre por las preocupantes bajas de Aguirre y Ramiro Funes Mori, por lesiones en la rodilla.

La Banda mostró en el primer tiempo que solo había un equipo en la cancha y se fue al vestuario con un justo 1 a 0 a favor, que de ser más abultado, no se hubiesen escuchado muchas voces de reclamo.

En la segunda parte, River cometió el error de ceder la pelota y la pasó mal con un par de situaciones, no muy peligrosas por la poca capacidad del rival, pero que a uno en el clásico lo hacen sufrir.

De todas formas, el Millo no renunció al ataque y cuando promediaba el complemento, una excelente habilitación entre líneas de Sánchez dejaría a Mora cara a cara con el arquero adversario, para terminar definiendo con maestría haciendo revolcar a más de uno en la búsqueda de salvar el gol.

El 2 a 0 era un resultado más que justo para un partido como el que se estaba disputando.
Pero como siempre, sucedió la fatalidad.

Un absurdo penal de Gonzalez Pirez que Silva cambió por gol, puso suspenso en el Monumental.

Asi y todo, La Banda siguió buscando y tuvo varias posibilidades de ampliar el marcador. La más clara la tuvo nuevamente el uruguayo Mora, quien luego de enganchar de taco y adentrarse en el área, no tuvo la suficiente lucidez para vencer al ex arquero cuervo.

Ya sobre el final, y cuando el primer minuto recuperado se estaba cumpliendo, Trezeguet quizo liquidar de volea y remató al cuerpo de un defensor rival. Esto generó un contraataque que terminó con Silva golpeando la pelota con el pecho y Erviti empatando el partido, luego de la secuencia de errores de Bottinelli y Barovero.
Fue 2 a 2 y punto para cada uno. Letra para que hablen los de siempre, para los defensores del resultadismo estúpido y los amantes del No Fútbol.
El rival no jugó el partido, se llevó un punto y encima lo festejó como un campeonato.

Lo que fue una fiesta desde que la gente comenzó a entrar en el Monumental terminó en una de terror, en un martes 13, con los errores que no se deben repetir, nunca más.

Maldita Semana, Maldito Superclásico


Abrazo Millo

martes, 23 de octubre de 2012

Olla a Presión

Horrible partido nos entregaron River y Quilmes en el Sur. 90 minutos de nada futolística. Sin ideas, sin Fútbol, con muchas imprecisiones y la cabeza, por completo, metida en el Superclásico del próximo domingo.

El encuentro, claramente, no merecía finalizar con alguien que se alzara con los tres puntos. Si bien River dominaba la pelota y la tenía un poco mas que el Cervecero, era completamente inofensivo a la hora de atacar. Pocas jugadas de riesgo registradas a lo largo del partido eran la clave de un empate en cero.

Pero Bottinelli tenía otros planes. En un despeje apurado, inconciente y falto de cualquier concepto futbolístico de base, que en caso de cometerse la semana que viene hubiese sido el final de su carrera con la camiseta de La Banda, le sirvió la pelota dentro del área grande a Cauteruccio, quien definió con categoría, cruzando remate al segundo palo ante un Barovero sorprendido por la situación y sin tiempo para resolver.

El equipo de Almeyda acusó recibo del golpe y salió a buscar la igualdad, pero ni siquiera acumulando gente en ataque, algo por lo que se ha criticado a Cappa, logró encontrar el empate.

Encima, en un contragolpe, Barovero salió a cortar para evitar males mayores en un mano a mano y casi se va expulsado. En mi opinión, perfecta la decisión del árbitro de no cobrar nada, ya que el que busca el contacto es el jugador quilmeño y se tira antes de que el arquero consiga el contacto.

Fue 1 a 0 en favor del local y River se fue vacío de Fútbol y puntos, pero lleno de dudas. Fue un muy mal partido de la mayoría, que como dije anteriormente, parecían estar con la cabeza en el partido con Boca en el Monumental.
Se perdió un partido de 6 puntos por los promedios por pensar en el Clásico, algo conocido de hace un año y pico atrás cuando cometimos el mismo error vs All Boys.

Otra vez el mal de las canciones de la hinchada se posó sobre los jugadores. El 'Cueste lo que Cueste' esta vez se llevó 3 puntos contra Quilmes y ahora, el domingo, el Monumental volverá a ser una olla a presión.   Abrazo Millo

miércoles, 10 de octubre de 2012

La mufa se acabó

River necesitaba ganar en el Monumental, donde desde el 9 de abril de 2011 (1 a 0 a Banfield con gol de Pavone) no podía lograrlo en Primera División.
Enfrente, un rival duro como es el Godoy Cruz de Asad, de muy buena campaña en calidad de local, pero con problemas para ganar al salir de casa.

En el arranque el partido fue parejo y la primera oportunidad iba a ser para los mendocinos, con un remate desde afuera del área, con desvío, que se estrellaría en el travesaño de un Barovero que nada podría haber hecho.

River, con otra actitud después de la goleada a Arsenal, sumó juego y a raíz de una serie de toques y un desborde con centro rasante, se puso en ventaja a los 8 minutos con la definición de goleador del 'Gula' Aguirre.

Minutos más tarde, Ponzio iba a mostrar toda su inteligencia y categoría en un tiro libre en el que aprovechó el adelantamiento de Ibañez y puso el 2 a 0 definitivo para una primera parte bastante pareja, en que los de Almeyda cedieron el balón para cargar de responsabilidad a un rival golpeado que, al final, estuvo cerca del descuento.


En la segunda parte, La Banda comenzó a encontrar los espacios y controló el partido a su antojo. La salida de Ponzio por un esguince y la de Trezeguet por rendimiento, generaron el ingreso de Lanzini y FM9.
Sánchez iba a poner el tercero luego de una gran habilitación, definiendo correctamente un mano a mano.
Un rato después, Mora llevaría a 4 la ventaja luego de un grosero error del arquero y su oportunismo para estar en el lugar correcto en el momento indicado.

Cerca del final y con Godoy Cruz jugando para no recibir más goles, una corrida de Funes Mori en la que se le escapó un poco el balón como para poder definir desde afuera del área, terminó en la frutilla del postre. Pase a Sánchez, para que el 8 deslice una exquisita vaselina por encima del cuerpo de Ibáñez.

Cinco a cero y se acabó el problema de jugar en el Monumental. Importante desde lo anímico para encarar lo que viene y por validar lo hecho contra Arsenal, desde lo futbolístico ya que se mejoró el juego y sigue la contundencia.
Clave los 15 días hasta el nuevo encuentro versus Quilmes para recuperar a Ponzio de su esguince y tener la mayoría de los soldados disponibles.
River barrió con los fantasmas que sobrevolaban el Monumental desde hacía 547 días, no permitiéndole ganar en casa en Primera División.
Próxima visita a recibir en el Liberti: el equipo de Falcioni. Justo, por suerte, la mufa se acabó.

Abrazo Millo

Los goles....

lunes, 1 de octubre de 2012

El Pelado es Matías

El 'Pelaaado, Pelaaaado' baja de la tribuna mientras yo intento analizar la goleada de River ante un Arsenal que va perdiendo fuerza, a medida que se aleja la estela de la estrella del Campeonato pasado.

El Millo visitaba el Viaducto, en la soleada tarde de domingo, con un objetivo claro: GANAR.
El encuentro tuvo una primera parte con supremacía de imprecisiones antes que buen juego, aunque los de Núñez lastimaban un poco más al acercarse a Campestrini.

Ponzio, Capitán en esta ocasión, se volvía a poner el equipo al hombro como ya es costumbre y cuando se acercaba el entretiempo, robó un balón en mediocampo mediante gran anticipo, se acercó al área y, sin dejarse caer ante la falta desesperada de un defensor local, clavó un zapatazo desde 26 metros para ir a abrazarse con Almeyda, en clara señal de respaldo al entrenador.

El segundo tiempo fue todo del Millo. Sin jugar buen Fútbol, dominó al desconocido equipo de Alfaro. Mora, una de las figuras del partido, se infiltraba por todo el frente de ataque y generaba espacios.
Pero promediando la segunda etapa, el partido había caido en una meseta que hace sufrir. Porque la diferencia de un gol no te garantiza nada y ya sabemos lo que pasa en estas ocasiones. En realidad, lo que pasaba...

River tuvo la defensa más sólida desde que comenzó el campeonato. Si bien en el medio se devoraron al Arse, los de atrás no corrieron riesgos y estuvieron muy seguros a la hora de defender.

El ingreso de Affranchino por Sánchez le dio mas velocidad y claridad a los ataques. Y fue él quien puso un pase formidable para que luego Mora habilitara a Luna, quien de primera y con gran categoría puso el 2 a 0 para La Banda.
Con el resultado a su favor y la correcta expulsión de Carbonero, River sumó confianza y su juego comenzó a tomar forma.
Asi fue que en 10 minutos, amplió la diferencia a 4 a 0 con dos muy lindos goles de Rogelio Funes Mori.

Al finalizar el partido, se notó mucha emoción de parte de jugadores y cuerpo técnico, sobre todo en Almeyda, quién estaba en la cornisa y vio como sus dirigidos dejaron la vida para mostrarle que están con él.
El Millo necesita sumarle a esta cuota de contundencia, el juego que mostró ante Newell's y en este segundo tiempo. La inclusión de Lanzini entre los 11 sería, en mi opinión, un acierto para continuar el camino hacia la reestructuración tan esperada.

Se entiende el canto de la tribuna hacia el Pelado Matías. Es una muestra de afecto y agradecimiento por todo lo que nos dio y un entendimiento sobre la convicción de estos jugadores para bancarlo en el puesto, que en fin, es lo mas importante.

Ahora, si logramos entender que hay actitud, que hay ganas y que se puede revertir el mal momento, que los jugadores creen y quieren a su conductor, lo correcto es cantar por el Pelado que corresponde. Asi vamos por el buen camino.

Nuestra próxima responsabilidad, es cambiar el 'Y River ponga huevoooo' por 'Y River ponga JUEGO' asi podemos volver a ponernos a tono con nuestra Rica y Gloriosa Historia.

Abrazo Millo

 Los goles....  

lunes, 27 de agosto de 2012

Gusto a Poco

Sin ideas claras, River mereció los 3 puntos en el Monumental ante un San Lorenzo que actuó como equipo chico, pero terminaron repartiendo puntos. El equipo de Caruso planteó un equipo basado en lo físico y apeló al contragolpe, sin éxito, aunque el travesaño devolvió la mas clara.
La Banda controló el balón desde el inicio pero la carencia de desequilibrio transformó los ataques en choques.


Fue 0 a 0 y nada mas. Caruso contento.   River, con gusto a poco   Abrazo Millo

lunes, 6 de agosto de 2012

Atraco Pirata

Horrible imágen dejó River en su presentación de la primera fecha de su vuelta al Fútbol grande de la Argentina.
Si bien el resultado mereció ser otro, por haber generado un poquito más que el rival y haber manejado mas la pelota, lo cierto es que poco lugar para quejas queda acerca del triunfo de Belgrano en el Monumental.

Al equipo de Almeyda le costó 30 minutos llegar al arco de Olave de manera clara, para que Funes Mori estrellara el poste con un estupendo remate. Minutos mas tarde, el Pirata iba a responder aunque sin tanto riesgo.
Pero cuando se moría la primera etapa, cinco errores defensivos en la misma jugada iban a permitir que los cordobeses se adelantaran en el marcador. Gonzales Pirez cabecea hacia atrás y complica a Vella, quien primero no puede completar el despeje y luego deja centrar a Carranza desde la banda izquierda. Vega, en el cuarto error de la jugada, sale mal a cortar el centro y deja el balón en el aire para que Melano cabecee ante la mirada de Mercado, que llegó tarde a la marca.

Pero iba a haber mas. Al minuto de la segunda parte, Cirigliano pierde un balón en la mitad de cancha y la desestructurada defensa Millonaria queda indefensa ante un gran pase al vacío que recibe el siempre verdugo Carranza, quien la pica ante la desesperada salida de Vega, convirtiendo un auténtico golazo.

A partir del gol, Belgrano se dedicó a cuidar el marcador y River lo fue empujando contra su arco. Un gran tiro libre de Lanzini era rechazado por el travesaño cuando La Banda ya merecía el descuento, que iba a llegar por medio del mismo ejecutante y por la misma via, aunque con la ayuda de un desvío en un defensor celeste.

El Millo siguió buscando más por atropello que por fútbol e ideas el ansiado y merecido empate. Y cuando se acababan las posibilidades y mermaba la esperanza, Olave le hace penal a Aguirre. El Pelado, desde afuera, comete el mismo error que en la Semi de la Copa Argentina y permite que se decida dentro de la cancha el ejecutante. Funes Mori acomoda la pelota y su remate se eleva besando el travesaño antes de salir. Olave protesta la posible repetición del penal por invasión, se va expulsado, queda un jugador en su lugar y Delfino indica: saque de arco! Algo tan increible como que solo se adicionaran 6 minutos cuando el partido estuvo parado mas de 10 después de la sanción de la pena máxima.

El Millonario dejó que Belgrano se llevase del Monumental los 3 primeros puntos disputados en el Torneo Inicial. El partido, intrascendente en su desarrollo, mostró a un River desarticulado en el fondo, con las falencias de siempre, con sus líneas muy separadas y dos delanteros desconectados del partido.
Buenas y criteriosas pasadas de Mercado y ráfagas de Manu Lanzini, lo más rescatable en un encuentro para el olvido.

El Pelado deberá trabajar muy duro en el funcionamiento del equipo y aceitar las falencias que River mantiene, a pesar de cambiar los nombres, desde hace años. Con 39 cotejos al frente del team, el entrenador no logró hacer brillar a un equipo que ascendió con lo justo, en la última fecha del Nacional B y que siempre dejó deudas en el aspecto futbolístico.


Almeyda tiene una semana para recomponer la embarcación y llegar a La Plata con una imágen diferente a la que dejó en el Monumental.

Esperemos que River pueda sobreponerse a lo que fue un verdadero atraco pirata.


Abrazo Millo


domingo, 24 de junio de 2012

A Cumplir Las Promesas

Dale Campeón! Si, y qué? Acaso no se puede festejar? La inconsistencia con la historia fue descender, no ascender.

Festejo que River fue el mejor entre 20 equipos, que salió Campeón en el torneo que le tocó jugar por errores cometidos durante años. Porque no solo fue el que más puntos consiguió, sino que además quedó invicto ante los tres rivales directos.

Festejo que volvimos al lugar del que no debimos irnos jamás, porque somos EL MAS GRANDE, LEJOS!

Festejo que se acabaron los 363 días y noches de pesadillas, esas que nunca merecimos los que estuvimos en las buenas y en las malas mucho mas.

Festejo que, mas vale tarde que nunca, volvieron el Chori y Cavenaghi a dar una gran mano en el momento en que River se había quedado sin referentes. Festejo que, finalmente, un jugador sin pasado en River que llegaba como hincha (mas allá de los pergaminos que traía) nos deslumbró con la jerarquía de un Campeón del Mundo. Gracias Trezeguet por la magia y los goles, asi como también por educar a los más chicos.

Festejo que los pibes supieron levantar al equipo en los momentos en que los experimentados caían por los nervios de las responsabilidades. Los Funes Mori, Cirigliano, Ocampos, Gonzalez Pires, Villalba que tuvieron unos huevos gigantes, del tamaño del Monumental.

Festejo que gracias a los 73 puntos cosechados, se cumplió el objetivo del ascenso, de ser Campeón y nunca se estuvo fuera de los dos puestos de ascenso directo.

Festejo porque quiero, porque las lágrimas de las derrotas fueron genuinas y porque hace casi un año firmamos un pacto de resurrección.

Festejemos o no festejemos, todos dentro nuestro tenemos una profunda alegría, felicidad y desahogo. Cada uno procesará esto del modo que pueda y quiera.

Gracias Pelado por crecer al mismo tiempo que levantaste a River y te animaste a lo que muchos técnicos experimentados no.

Gracias Chori por ponerte el equipo al hombro tantas veces y por hacerte cargo de todas.

Gracias Torito por tantas conquistas a lo largo de las 38 fechas.

Gracias David por revolucionar el Fútbol Argentino y a todo River.

Gracias Rogelio Gabriel Funes Mori, por ser el héroe de las ultimas finales. Gracias a todos y cada uno de los jugadores, cuerpo técnico e hinchas!

Festejo, porque ante todo, no importa cual sea la categoría, Amo a River Plate! 

Por todo esto, yo festejo!

Cuando pase la euforia, habrá que pensar en lo que viene y en cómo afrontarlo, con responsabilidad e inteligencia, dejando de lado egos, celos y orgullos. No se debe repetir nunca más lo sucedido en los últimos 10 años. El Más Grande está de vuelta y tiene un Hambre de Gloria Monumental!

Ellos ya cumplieron el objetivo. Ahora, todos nosotros, A Cumplir Las Promesas.

Abrazo Millo

El comienzo del partido, los goles y el post-partido con el relato de Lito....







lunes, 18 de junio de 2012

Depende de River

'Basta para mi. No aguanto más.' Fueron mis últimas palabras, cuando el reloj mostraba las 17.02 del sábado y el marcador daba triunfador al sólido equipo paranaense.
Se hace ya difícil encontrar adjetivos que plasmen la desesperación del momento, de lo que está ocurriendo en nuestro planeta Rojiblanco. Hace ya unos años que nuestra atmósfera nos presiona para abajo y el oxígeno está en falta toda la semana. Pero esto ya es demasiado.

River fue a Santa Fe con la posibilidad de volver ascendido. Si bien Patronato resaltó, a lo largo de todo el Nacional, por hacerse fuerte de local y ganarle a los cuatro que pelean por subir, lo cierto es que el equipo de Almeyda cayó notablemente en rendimiento en las últimas fechas y el sábado siguió en picada.

El gol de Patronato al arranque del partido, de pelota parada y con 4 delanteros entrando solos con posibilidad de gol es INJUSTIFICABLE. Ocampos pierde la marca del jugador que termina anotando el tanto, pero otros tres miran la trayectoria en lugar de seguir a su hombre. No se puede trabajar tan mal la pelota parada, y no solo en defensa. En ataque, el Chori se empecina en tirar los centros muy cortos o demasiado pasados, cuando los jugadores esperan el balón en las cercanías del punto penal. Ni hablar de los tiros libres, que en otra época eran casi un gol asegurado, y hoy son potentes contragolpes para el rival que complican a la defensa que siempre está mal parada, en línea, sin triangulaciones, sin relevos ni coberturas.

Perdimos 1 a 0. Desperdiciamos casi una decena de posibilidades clarísimas en el primer tiempo, casi todas regaladas por el rival. Trezeguet, nublado y en off-side, le sacó el gol a Aguirre, y más allá de la excelente tarde de Bertoli, Cavenaghi definió todos los mano a mano al cuerpo del arquero.
En la segunda etapa, Cirigliano (con aciertos y errores) se puso el equipo al hombro e intentó contagiar su espíritu al grupo. Pero hay que sufrir.
Se terminaba el partido y los del Pelado no veían el arco de Patronato. Funes Mori entra al área, lo derriban y Lunati, de excelente partido, le da la posibilidad de empatar al Millo.
El Chori (que según lo que leí en varios editoriales, "no se le puede reprochar nada" por la valentía de tomar la pelota) decidió patear el penal. Luego de varios pasos indecisos, remató al centro del arco, a media altura... y a las manos de la figura del encuentro. Otra oportunidad desperdiciada.

River se volvió de Santa Fe destrozado, con una gran decepción y el pánico de poder quedar mas complicado de cara a la última fecha.
Pero a la mañana siguiente, desde Rosario, llegaron buenas noticias. Chacarita venció por 3 a 1 al Canalla, dejándolo un punto por debajo de los punteros River e Instituto, y en la misma línea de Quilmes.

River está vivo, tiene chances y debe mostrar su jerarquía y sus pergaminos, ante Almirante Brown, en el Monumental. El ascenso está al alcance de la mano y, para bien o para mal, River depende de River.

Abrazo Millo
PD: Feliz Día del Padre para todos los que lo sean y para los padres de los que no, también. Ah, y Gracias Chaca!

lunes, 11 de junio de 2012

El último Gran Héroe‏

A ganar se ha dicho. No pidamos lujos, ni gambetas, goleadas ni toques. Deberíamos, porque hace mucho que trabajan juntos jugadores y cuerpo técnico, pero no.

El Monumental (en realidad todo River) es una olla a presión, un hervidero de cabezas que al primer pase errado o a los 10 minutos de no ponerse en ventaja, piden sacrificios de jugadores como ofrenda a dioses que no sabemos cuáles son. Ojo, me incluyo...

No recuerdo ya cuando comenzó todo esto. La locura. Porque en algún momento todo cambió dentro de la cancha, pero afuera... No tengo bien claro el punto de inflexión. Los hinchas de River ya somos mártires. El sufrimiento que desbordamos desde hace mínimo dos temporadas, una para no bajar y la otra para subir, ya es insostenible, insoportable e inhumano.

Ayer, el equipo de Almeyda jugó pésimo. La tensión en el ambiente hacía fallar pases a compañeros que estaban a escasos metros de distancia o tomar decisiones incorrectas con el balón. El paupérrimo estado físico de Cavenaghi hace las cosas mas complejas, porque tenés un 9 que tarda un siglo y medio en acomodarse para definir y en correrse para que defina un compañero.
El técnico tardó demasiado en darse cuenta de que el Keko por izquierda jugaba con pierna inhábil y que el Chori debía jugar de wing, su puesto natural. Si sumamos a todo esto, que la defensa, con ausencia de un primer marcador central y sin voz de mando, no hace pie en ningún ataque rival, todo el sufrimiento tiene sentido.
Pero el rival perdonó demasiado a River. Después de perderse dos goles hechos, debajo del arco y con todo el tiempo del mundo para liquidar, el Millo estaba vivo y 0 a 0 en el entretiempo.
La lesión de Sanchez (fractura en la clavícula) obligó el ingresó de Aguirre, que le dio otro empuje al equipo mas allá de las limitaciones. Y Ponzio, que no tuvo un gran encuentro, pagó su cuota dejando literalmente la sangre en el campo de juego.
Pero los héroes de la noche estaban en otra parte. Cuando el partido entró en una meseta que hacía desear que no terminase en derrota, Vega tuvo una tapada excepcional, con el pie, para mantener las esperanzas Millonarias. Y los generalmente intrascendentes ingresos de Ocampos y Funes Mori rindieron frutos, pero no sin antes sufrir....

Minuto 31, córner para River. Chori se prepara para meter el centro, le sale pasado, FM18 la baja de cabeza y... Ocampos, en su primer contacto de la noche con la pelota, nos hace delirar con el 1 a 0.

Minuto 36, contragolpe del equipo correntino, los errores conceptuales de siempre, y volver a empezar, 1 a 1, con lo que cuesta hacer un gol.

Minuto 42, Rogelio captura una pelota en el área, remata con empeine total, le rompe el arco a Sessa y morimos todos juntos en ese grito de gol interminable.

River se quedó con los tres puntos y recuperó el liderazgo del torneo, además de sacar 3 de ventaja a Instituto y 4 a Quilmes con 6 en juego.
El final, a puro revoleo, con jugadores dando la vida y Ponzio sangrando es un mural del presente. Hay que sufrir hasta el final.
Rogelio Gabriel Funes Mori fue el ídolo de la noche. No la tocó, se tropezó y chocó contra la defensa rival en cada intervención. Pero dio el pase gol en el 1 a 0 parcial y clavó un derechazo letal para el 2 a 1 que descomprimió el llanto de muchos.

Hoy, 11 de junio de 2012, Funes Mori es nuestro último Gran Héroe.

Abrazo Millo

PD: River, gracias por las lágrimas.

martes, 5 de junio de 2012

Terminemos con esta Pesadilla

Soy de River. Por mis venas corre sangre Roja y Blanca. Mis genes me impulsan a querer triunfar en toda competencia en la que participo, sin importar si hablamos de amistosos, copas de verano, la Intercontinental o un simple picado entre amigos.
Cada vez que La Banda Roja se enfrenta a quien sea, la adrenalina y las palpitaciones se apoderan de mi, el parpadeo se aquieta casi hasta desaparecer y, no solo la retina graba los 90 minutos de Fútbol, sino que el Alma queda marcada por cada sensación.

El equipo de Almeyda se quedó afuera de la Copa Argentina. La "segunda prioridad" del Millonario, porque hoy estamos en un momento en que debemos jerarquizar las competencias a las que debemos avocarnos. Este deporte de "relativización" de competencias, que es hijo de Aguilar y Passarella, hoy es moneda corriente en Núñez porque tenemos otras necesidades que atender. Necesidades que son nietas de estos dos personajes nefastos, ya que surgieron de aquella relativización y del despilfarro de recursos humanos del Club.

Racing fue menos que el River muletto, repleto de suplentes y con recambio de 4ta División. Los de la Tricolor, si bien tuvieron un partido para el olvido, superaron en juego a La Academia que, siendo esta Copa Argentina su prioridad para salvar el semestre, mostró que es un equipo del montón.
Pero más allá del tremendo penal que no le otorgaron a Villalva en el primer tiempo, el cero a cero fue justo para dos equipos que no pudieron pasar de la mediocridad en el tiempo reglamentario y tuvieron que echarse a la suerte (o no suerte) de los penales.
Y desde los doce pasos, la atajada de Chichizola ante el remate de Gio Moreno lo llevó al Millo a tener el penal definitorio en los pies del Keko, quien no supo asegurarlo y le dio vida al equipo albiceleste. Vida que iba a aprovechar, luego del regalo del pibe Vila y la tapada de Saja, para poner a la Acadé en la final con Boca y, a River, en tierra firme para pensar en el final del Nacional B.

Afuera de la Copa Argentina, en su Primera Edición, un River muletto que fue el mejor a lo largo de la Competencia, siendo el más claro y preciso para cerrar los partidos. Otra injusticia, que se vuelve justa para castigar a los que plantean los encuentros con mezquindad y temor.

Quedan tres finales, de las de verdad, y necesitamos que pongan lo que tienen que poner y se partan el alma por Ascender. Mérito u obligación, todo quedará en el olvido si no se cumple el objetivo principal. El próximo semestre, en Primera, la presión será diferente y van a salir a la luz las cualidades y capacidades ocultas de muchos, para triunfar y volver a estar en lo más alto.
Vamos River, a ganar y a vivir con los sueños de siempre. Terminemos con esta pesadilla.

Abrazo Millo

domingo, 27 de mayo de 2012

Intrascendentes


Asi fueron las actuaciones de River y Central en el mediodia de sábado en el Gigante de Arroyito.

El Millonario, que tenía la obligación de ganar, no hizo pie en los 90 minutos. Con algunos destellos del Chori y un muy mal partido del resto, no pudo quebrar el cero en el arco de la Academia, pero se trajo un punto que, una vez finalizado el encuentro, fue justo y le permite al equipo de Almeyda mantenerse en la pelea.

Si bien el violento equipo de Pizzi tuvo más la pelota, se dedicó a golpear al rival, su juego no fue profundo y se diluyó en las cercanías del área del Indio Vega, que no tuvo participación. Así, las mas claras fueron para River, pero la lentitud de sus delanteros, sumada a la falta de puntería a la hora de definir hicieron imposible la apertura del marcador.

El Pelado volvió a cometer los mismos errores con los nombres y, cada vez que el partido pidió al Keko, el DT se inclinó primero por Ocampos para hacer cambio de figuritas con el Maestrico lesionado y luego Cavenaghi le dio lugar a Funes Mori, para que hiciera agua como en sus últimos ingresos.

En los minutos finales, La Banda pudo apretar a los rosarinos contra su arco pero, cuando la lógica indicaba meter la última pelota en el área, Ponzio decidió un cambio de frente para que Delfino, de horrenda y parcial actuación, terminara con el encuentro.

El 0 a 0 habla por si solo de lo que fue el cotejo en Rosario. Poco para destacar. Muy buena actuación de Dominguez, que no entró en el juego agresivo que propuso el rival y ajustó bien su cadena, más allá de la liviandad del árbitro para dejar pegar.
Almeyda debe aprender a flexibilizarse y aceptar cuando un esquema no está funcionando por las características del rival y las fallas propias. La línea de tres tambaleó todo el encuentro, los cuatro del medio gritaron ausente y, excepto el Chori que las buscó todas, los de arriba estuvieron separados del resto del equipo, a contramano del partido. Después de 45 minutos de penar por una jugada de dos toques, debería haber habido un cambio de esquema y los ingresos de Villalva y Aguirre, metiendo a Ponzio en la línea de fondo y armando un 4-4-2 se hubiese aproximado un poco a lo que River necesitaba, en mi opinión, para este encuentro.

Todo sigue igual, o casi igual. Empataron Central, River, Instituto y Quilmes, solo que ahora quedan 3 puntos menos en juego. Todo esto hace que el partido, la fecha e incluso esta editorial sean totalmente intrascendentes.

Abrazo Millo

domingo, 20 de mayo de 2012

Otro Invierno Infernal

Otra vez lo mismo. Basta de regalar puntos jugando contra equipos que naufragan intentando sumar para no penar en la B o el Argentino A. Basta de regalar cuarenta y cinco minutos todos los partidos, jugando con cuatro en el fondo cuando el rival apenas cruza la mitad de la cancha.

River volvió a desperdiciar, a derrochar, dos puntos más que importantes en un momento en que se afilaron los rivales directos. El triunfo de Central más temprano era condicionante para quedarse en el Monumental con las tres unidades, ante un rival en Promoción que se supo inferior todo el encuentro.
Pero el equipo de Almeyda te da sorpresas todos los fines de semana. Los nervios arrancaron el partido antes que el mismo fútbol y el choque era el armamento principal de un River que iba mucho aunque carente de ideas.

Un partido en el que el Millo empezó perdiendo, lo empató con justicia aunque sin audacia, con un tiro libre ejemplar de Cavenaghi y que lo pasó a ganar con un cabezazo del más petiso, el Keko, que hizo uso del anticipo para ganar entre las murallas rivales, tenía guardado un final de novela... aunque para nosotros esto ya sea un Thriller.

La Banda hizo todo para ganarlo, excepto convertir más goles que el rival. Hasta Trezeguet se encontró con varias situaciones para definirlo, pero el arquero y los remates no tan filosos mantenían en vida al equipo de Madryn con respirador artificial.

Y el Pelado hizo la gran Cappa y acumuló delanteros. Cinco delanteros. Para qué tanto? Para dejar un agujero en el medio que no lo podés llenar con un solo 5, porque sacó a Cirigliano, y que encima los defensores no sepan manejar una contra que se viene con tres jugadores de frente?
El primer gol vino por un desborde del rival, que terminó con pase al medio y definición solitaria. El segundo vino por el medio y pase a la izquierda de la defensa Millonaria, para que otro rival defina solo. Que tienen en común ambos goles? Los desconceptos defensivos.

En el primer gol, dos jugadores persiguen al tenedor del balón y lo dejan hacer un pase al centro, donde debería estar el primer marcador central para reventarla. No había nadie, porque River no tiene primer marcador central, no tiene un 2, solo tiene dos 6. Además, la banda izquierda es de Díaz y llegó primero Ocampos.
En el segundo gol, hay cinco jugadores de River contra tres de Madryn. Después de que el Chori pierde la pelota por intentar un lujo y Sánchez estaba jugando de wing, para sumar otro delantero a la lista, un jugador lleva el balón y dos lo acompañanan. En el minuto 45 de la segunda parte ganando 2 a 1, Díaz se volvió a desentender de la marca y fue el Keko quien intentó frenar al receptor del pase. Al no llegar, el relevo natural era nuevamente el 2 que River no tiene y el resultado está a la vista. 2 a 2 en el Monumental contra Guillermo Brown de Puerto Madryn.

Instituto le ganó esta mañana al otro Brown e igualó la línea de River. Central, dos puntos más arriba que ambos espera por La Banda en Rosario la próxima semana. Restan 4 fechas y otra vez la palabra "Promoción" merodea el Mayo-Junio Riverplatense. A sufrir se ha dicho. Algo me dice que pasaremos otro invierno infernal.

Abrazo Millo

jueves, 17 de mayo de 2012

Dos frentes

River ganó un partido importante por la Copa Argentina, en Salta, que le permitió meterse entre los cuatro mejores del cotejo, y donde lo espera Racing para disputar una de las semifinales.

Almeyda dejó en claro cuales son sus prioridades. Si bien River ganó con autoridad y dominó a San Lorenzo a lo largo de los 90 minutos, el equipo sufrió altibajos y no tuvo un gran nivel. Con mayoría de juveniles e incluso un debutante, el Millo supo hacerse de la pelota y marcar el ritmo del partido. Ledesma en la mitad de la cancha le aportó solidez y experiencia y el Chori marcó la diferencia en el primer tiempo, en que River mereció irse en ventaja pero le faltó puntería.
En la segunda etapa, el Pelado se la jugó al sacar a Domínguez para preservarlo para el sábado y darle minutos a Cazares que entró bien en conceptos pero aún le falta en lo físico.
Pero a los 3 minutos y luego de un gran desborde del debutante Martínez, de muy buena actuación, Funes Mori caería en el área y el Keko aprovecharía el desconcierto defensivo del cuervo para poner, con suspenso, el 1 a 0 parcial.
Los de Caruso seguían buscando los caminos que se abrían por los errores de Nico Domingo, pero allí estaba Ledesma para poner paños fríos y salir jugando.
Y cuando ya era insostenible la supremacía riverplatense, el recién ingresado Vila peinó una pelota perfecta en el borde del área para que, apenas pasada la media hora, Funes Mori le rompiera el arco a Nereo Champagne y pusiera el 2 a 0 y cifras definitivas al encuentro.

River alcanzó las semifinales donde se encontrará con Racing, los dos únicos equipos que han ganado todos los partidos en los 90 minutos. De todos modos, si bien el Millonario debe pelear todos los frentes, hoy por hoy la prioridad máxima pasa por ganar el Nacional B y volver al lugar que le corresponde.

La Banda ya está entre los cuatro mejores del torneo de la República y lo mismo hace en el Nacional B. A no desviar el objetivo del Ascenso aunque River, por historia, por nombres y por presente, puede tranquilamente triunfar en los dos frentes.

Abrazo Millo




lunes, 14 de mayo de 2012

Cada vez mas cerca‏

Era sábado por la tarde y River visitaba Tucumán con la obligación de ganar para no dar ventajas en la pelea por el ascenso.

El equipo de Almeyda arrancó dormido y compartió en demasía el balón con el rival, que iba a abrir la cuenta antes de la primer decena de minutos gracias al centro de Barrado (lesionado) y al cabezazo solitario de Fondacaro, a quien Diaz muy irresponsablemente soltó en la marca.

Luego, La Banda comenzó a manejar el partido, pero le costaba abrir a un equipo que se metió todo atrás para jugar de contra, sobre todo a raíz de la falta de profundidad e ideas con las que se acercaba al arco de Rossi.
Pero Cavenaghi comprendió su alternativo rol de asistidor y, cuando el minuto 30 se mostraba en el reloj, le marcó el camino al Maestrico, que se adentró en el área para recibir el pase punzante del Torito y definir con categoría con un caño al arquero.
Minutos más tarde, cuando el equipo de Almeyda ya atormentaba a la defensa de Atlético, Sánchez anticipó dentro del área y lo derribaron. El penal fue transformado en gol por quien sería nuevamente el héroe de la noche, Trezeguet.

En la segunda etapa, con más espacios, el Millo salió con todo a buscar ampliar la diferencia. Pero no fue sino hasta promediar la segunda etapa que el ingresado Dominguez se filtró entre dos rivales con excelente amago y le dio a David una pelota limpia dentro del área, para que defina con toda su jerarquía por encima del arquero y se vaya a abrazar con su asistidor, alejando cualquier tipo de rumor.

Pero a minutos del final, Barone iba a volver a aprovechar la endebleza defensiva aérea Riverplatense para estampar de cabeza el 3 a 2 y mandarnos a unos cuantos a terapia intermedia. Quedaba un ratito, muy poco, pero otra vez se ganaba con lo justo y se terminaba sufriendo en un partido que se había dominado en su totalidad.
Y fue entonces, que Sanchez decidió un tremendo derechazo que, con la ayuda de un desconcepto del arquero, puso el 4 a 2 determinante hasta el final del partido.

River cerró una actuación aceptable con bajos rendimientos de Diaz y Aguirre y la eterna deuda de ganar de arriba en defensa. A trabajar en esto y a encontrar la forma de que el Chori rinda 90 minutos del modo que lo hace cuando entra en la segunda etapa. River lo necesita.
La vuelta de Ponzio casi que obliga al doble cinco, pero jugando de local versus Brown de Madrin, el Pelado debería arriesgar una linea de tres en el fondo y jugar con el Chori como wing.

En la recta final de esta eterna carrera, River sigue debiendo el juego vistoso que lo caracteriza históricamente, pero no es momento de pedir estas cosas.

Ahora, debemos conformarnos con saber que el Millo tiene confianza y convicción y con esto, el Ascenso está cada vez mas cerca.

Abrazo Millo

lunes, 7 de mayo de 2012

Nervios de Punta

El sábado por la noche, la visita de los jujeños al Monumental dejó saldo positivo para River que, (muy) lejos de brillar, se quedó con los tres puntos y gracias al empate de Instituto, quedó a una unidad del líder.

El planteo táctico de Almeyda hizo realidad lo que todos suponíamos desde la previa: un 4-4-2 en el Monumental contra el Lobo del norte, anteúltimo en la tabla y menos goleador que la dupla de nueves Millonarios, significaba como mínimo regalar un tiempo.
Y así fue, porque River dominó el partido de punta a punta, pero tuvo 60 minutos de apatía, en los cuales tuvo solo tres chances claras, pero ninguna besó la red.

Gimnasia asisitió a Núñez con la intención de cuidar el puntito e intentar alguna que otra contra, pero la buena actuación de Ponzio y Cirigliano hicieron que las intenciones queden solo en eso.
Y hablando del medio, los que estuvieron flojos, abiertos y poco iluminados fueron Sánchez y el Maestrico, que chocaron constantemente contra la férrea y nutrida defensa de 9 hombres del equipo de Mario Gómez, sin la inteligencia para hacerse de espacios y desbordar.

River no tenía ideas y Cavenaghi se iba a ir lesionado, por un golpe recibido a minutos de iniciado el complemento, dejando su lugar a Domínguez, increiblemente relegado al banco de suplentes en un partido que pedía a gritos sus características individuales.
Así fue que el Chori ingresó y en una de sus primeras apariciones se ubicó como wing derecho (su posición original) para desbordar y tirar un centro medido a la cabeza de David, quien saltó por sobre todos y puso el 1 a 0 para el Millonario.

De la sonrisa de Trezegol en el festejo pasamos a arrancarnos los pocos pelos que nos quedan, cuando el equipo de Almeyda comenzó a cometer infracciones infantiles cerca del área. Ya es una costumbre que luego de convertir un gol, River se ponga más nervioso que el rival y empiece el revoleo, algo que debería ya tener en cuenta el DT y trabajar en la semana con ese aspecto psicológico.
Por suerte, el Lobo siguió con su racha negativa y, si bien River no supo como liquidar el partido, no sufrió para quedarse con el triunfo y acercarse a La Gloria.

El Pelado deberá meter mano en el once inicial por la ausencia de Ponzio que llegó a la quinta amarilla y además, darle más juego a un equipo que durmió la siesta durante gran parte del encuentro. El Chori debería estar desde el arranque y el ingresó de Aguirre por Ponzio le puede dar juego y verticalidad al equipo. La salida de Vella debe ser más obligada que la del central suspendido.

Por ahora nada está dicho y con el triunfo de Central y Quilmes, hay 4 equipos separados por 5 puntos de diferencia. Además, para sumarle emoción al final del torneo River debe visitar a Central en la fecha 35 e Instituto recibirá a Quilmes en la 36. Ya está dispuesto el final de Campeonato entre los 4, que pelearán por las dos plazas de ascenso directo.

Quedan 6 fechas y cada partido será una final, no solo para River, sino para el cuarteto que lucha por el Ascenso. Esperamos el final de Campeonato con los nervios de punta.

Abrazo de gol


viernes, 4 de mayo de 2012

Cuenta Regresiva

Empezó la locura Mayo/Junio 2012. Es que River me tiene preocupado y no se conforma solo con no dejarme dormir, sino que además, mis desayunos, almuerzos, meriendas y cenas son acompañadas por cuentas de todo tipo y especulaciones horrorosas. El empate del otro día, sumado al triunfo de Central, me dejaron un poco.... muy preocupado. 
Tan preocupado estaba esta noche que, a falta de horas para que el Millo enfrente a los jujeños, necesité crear esta mini-tabla de referencias:
Los 3 que pelean contra River por los dos Ascensos Directos, más el morboso Boca Unidos que sigue dando batalla en la calculadora. Arriba de cada equipo, sus puntos actuales al 04/05 y debajo los rivales que quedan, con sus respectivos cruces.


El 30 de abril se cumplió un año desde el último triunfo en Primera División, contra Racing. Esta vez, con un presente muy diferente, River deberá sacar pecho ante el último empate y no dejar ni un solo punto en el camino para ascender en forma directa.
Quedan 7 fechas, en las cuales River deberá viajar a Tucumán, Rosario y Santa Fé (contra Patronato se jugaría en cancha de Colón).
Largo torneo, eterno, del cual solo (o todavía) quedan 21 puntos en juego. Vamos Millo, un último esfuerzo,  la cuenta regresiva comenzó.

Abrazo Millo

miércoles, 2 de mayo de 2012

A Romperse el Alma

Un punto. Eso es lo que se trajo River de La (no) Feliz.
Un simple punto después de haber jugado un gran partido en el que se falló en los metros finales. Una unidad, de tres en juego, regalando terreno a Instituto para que se aleje y obsequiándole a Central, que viene marchando, el segundo puesto compartido.

Quiero creer que está todo armado, que ya tenemos asegurado el Ascenso y que esto es marketing para la B Nacional. Quizás algún canje por mucha plata con alguna empresa de emergencias médicas o sanatorio, que necesita pacientes cardíacos o neurológicos.

Este domingo a la noche envejecí mínimo diez años. Desde los bares, los sillones y desde la misma tribuna, la metamorfosis estuvo a la orden del día, con rostros que oscilaban entre alegría, desazón, incredulidad, esperanza y, finalmente, bronca.
River dominó ampliamente al rival, lo desapareció de la cancha y se dedicó a tener la pelota. La manejó a su antojo y buscó constantemente hasta llegar al gol por un penal (que fue penal Chavo Fucks!) muy bien ejecutado por el Chori y cedido por Cavenaghi.
Tras la apertura del marcador, y tal como sucedió contra Huracán e Instituto, Aldosivi se quedó con uno menos por una tremenda plancha a Trezeguet, la figura de La Banda, por clase y solidaridad.
Pero River llegó a la B Nacional con el objetivo de renovar la categoría, darle un salto de calidad y cambiar algunas cosas: visitantes en las tribunas, televisación de la mayoría de los encuentros, una pelea hasta el final de 4 equipos que buscan las plazas de Directo y Promo y, finalmente, vida a los equipos chicos que con uno menos buscan la hazaña.

Repito, el Millo jugó un gran partido, tuvo el 80% de posesión de la pelota y no dejó llegar al rival; pero nunca lo definió. Cavenaghi peleado consigo y con el gol (y con David, sinónimo de gol), le erraba al arco vacío. Del medio para arriba, se entretenían demasiado con la pelota y Trezeguet veía como sus 'toque y desmarque' se morían en los pies erráticos de sus compañeros de ataque, que evitan pasarle la pelota por una insana muestra de celos infantiles.

En la otra vereda, llovieron solo tres centros en el área de Vega en los 90 minutos, y River se hizo un nudo que solo logró desatar el Indio en dos oportunidades. En la tercera, a 6 minutos del final y con un hombre más: ni Vega, Ponzio, Funes Mori y Maidana... Nadie pudo evitar un centro de espaldas y un cabezazo frontal adentro del area del petiso Gigli. Ninguno tomó conciencia de lo que era esa pelota en el área, como nadie lo hizo en el gol de Boca Unidos en la primera ronda o en el gol de Caneo cuando Cappa era DT y Quilmes nos empató sobre la hora.
A River le hacen goles fáciles, pero no por jugar mal, sino por distraido, por flan. Hay que tirarla a la mierda muchachos! Somos muy flojitos para aguantar un resultado. Parece que le tuvieran miedo a la tapa de Olé, que saca una nota con el DT en página central hablando de cómo empatarnos dando lástima.

River va a ascender directo y me la juego desde acá a que eso va a suceder. Pero va a pasar cuando se den cuenta, jugadores y cuerpo técnico, que el rival más dificil son ellos mismos.
No hay más tiempo, no hay márgen de error, lo que queda son siete finales a todo o nada. A despertarse, antes de que sea tarde.
Ahora más que nunca, a romperse el alma.

Abrazo Millo


lunes, 23 de abril de 2012

Cátedra de Fútbol

El sábado por la tarde, cuando el sol caía detrás de la tribuna Belgrano, River recibía al líder Instituto a sabiendas que, para no perderle pisada, tenía la obligación de ganar.

Desde el comienzo, la visita presionó al equipo de Almeyda que, ni bien se movió el balón, se dispuso a jugar con un 3-4-3 que de a ratos se transformaba en 3-3-2-2 con González y Domínguez siendo nexos del medio con la dupla atacante.
La Banda, mas allá de algunas imprecisiones, fue más que la Gloria a lo largo de los 90 minutos, pero tuvo que esperar hasta los 11 minutos del complemento para poder plasmarlo en el marcador.
El Maestrico, figura de la noche, se combinó con Cavegol por la izquierda de la defensa del equipo de Franco. El Torito se filtró y pudo sacar un potente remate que desvió Chiarini hacia el centro del área, dejando el arco a merced del implacable Trezeguet quien, dándole un particular efecto al balón, venció la resistencia del ya recuperado arquero y del defensa que intentó evitar el gol de un manotazo.
(NdR: leí varios comentarios sobre que David le pegó mal y que esto generó el ingreso de la pelota, en mi opinión, el efecto fue el buscado por su remate con cara externa del pie)

El triunfo del Millo abrió un nuevo panorama en el campeonato, no solo porque se acercó al líder que ahora le lleva solo un punto, sino que además desnudó las falencias del equipo cordobés y lo llenó de dudas de cara a las 8 fechas restantes. Por su parte, los de Almeyda trabajarán tranquilos en la semana gracias al triunfo y al funcionamiento del equipo.
El venezolano deberá seguir en el once incial y el ingreso de Aguirre en lugar de Sánchez calmaría el vértigo propio del mediocampo.
Aplausos para la defensa, sobre todo Maidana y FM6 que estuvieron muy atentos, fagocitando a los delanteros rivales, después de un comienzo inestable.

River quedó a solo un punto de la cima, con 24 que quedan aún en juego. Se consolidó un juego en equipo ausente hace tiempo y con la solidaridad y responsabilidad que demanda la situación.

El fuego de Instituto se redujo a cenizas y River, con su Maestrico, dio cátedra de Fútbol.

Abrazo Millo

lunes, 16 de abril de 2012

Calculadora en mano

Este sábado por la noche River recibió en el Estadio Monumental al urgido Huracán. El Millonario necesitaba los tres puntos para no perderle pisada a Instituto y el Globo, por su parte, para no seguir cayendo en la tabla de los promedios.

La primera etapa, con la vuelta del 4-4-2, fue deplorable. Ponzio y Cirigliano no hacían pie y el mediocampo estaba totalmente quebrado. Con el equipo partido en dos, Chori y Cave eran una isla que peleaba por conseguir los pelotazos que lanzaban los jugadores que se encontraban en la otra mitad de la cancha. 
Huracán, que jugaba mejor, no era profundo y la defensa del Millo no tenía trabajo, más allá de algún balón que llovía inofensivamente en el área.

En el segundo tiempo, River salió más decidido, aunque recién se vería un cambio de actitud con los ingresos de Trezeguet, Aguirre y el Maestrico. Y este último sería uno de los protagonistas de la noche. A los trece minutos de la segunda parte, luego de una excelente jugada de Cirigliano, el venezolano González desbordaría por derecha y sin tirarse tras el largo agarrón del defensor rival, iba a tirar un centro para que el González de Parque Patricios le facilitara las cosas a River con un gol en contra.
Minutos más tarde, Alexis Ferrero iba a demostrar que quiere tanto a La Banda que, con una reacción muy infantil (en mi opinión, tenía ganas de irse), se fue expulsado.
Abombado por el golpe del gol y la expulsión, el equipo de Apuzzo se dejó llevar por delante por unos minutos. Pero el equipo de Almeyda es tan buen anfitrión que, en casa, le cedió el balón al rival para que fuese en busca del empate.
Por suerte el Globito está pasando por un momento tan malo que, en un momento de inspiración el Chori encontró el espacio necesario para habilitar a Cavenaghi, quién definió al primer palo ante la muy mala salida de Calviño.

Fue 2 a 0 con poco y nada. Fue un triunfo con aires de preocupación por lo que viene. El Millo recibe nuevamente como local a Instituto, que luego de su agónico triunfo contra Atlanta (que no aguantó el empate por minutos) mantiene la distancia de cuatro unidades y pase lo que pase en el Monumental el sábado seguirá puntero.
River debe ganar el próximo cotejo porque sino la pelea con Quilmes y Central por una plaza de ascenso directo va a ser fatídica. Analizando lo que queda por delante el Cervecero tiene el fixture más complicado en los papeles y lo sigue River. Hoy se enfrentan Central y Quilmes y es una buena oportunidad para que dejen puntos en el camino.
Almeyda deberá tocar el equipo y poner los nombres que estén mejor para enfrentar al puntero. Ganar es lo único que sirve el sábado, sino pasaremos otro junio con calculadora en mano.

Abrazo Millo

Los goles...

jueves, 12 de abril de 2012

Pinchar el Globo

Alegría copera para aplacar (un poco) la angustia que nos dejó el fin de semana. Eso es lo que sentí luego de la victoria ante Quilmes, en San Juan, por la Copa Argentina.

Cada vez que juega River, que La Banda (o los Bastones) sale al verde césped, es una oportunidad para volver a levantar la estructura gloriosa histórica que nos representa. Y en la fresca noche de miércoles, el equipo alternativo de Almeyda, con un 4-4-2 que de a momentos era un 4-3-1-2 con el Maestrico de enganche, dio un nuevo paso hacia la obtención de este nuevo trofeo.

En el comienzo, el equipo de De Felippe tomó el control del partido, aprovechando las imprecisiones y la incomodidad en el juego del Millo, que le costaba hacer pie en el terreno recién regado. Pero River es River, y cuando hace valer sus individualidades, y estas se vuelven funcionales al juego en equipo, no hay defensa que resista. En el minuto 26, Domingo asistió a González (en lo que fue su primer pase a un compañero en la noche) y este metió un pase al claro que desarticuló a toda la defensa de los ex-Caruso. El receptor fue Funes Mori que, luego de levantar la cabeza, pasó al centro para que Trezeguet solo tuviera que empujarla para convertir el 1 a 0 y cambiar definitivamente el destino del encuentro.
A partir del gol, la ausente recuperación futbolística de Quilmes ayudó a que los del Pelado tomaran el control y manejaran el partido a su gusto.

Ya en la segunda etapa, el Millonario inclinó la cancha por completo y convenció de a ratos desde el juego. Con el resultado a favor, se generaron espacios, que fueron aprovechados sobre todo por el Keko, quien convirtió un verdadero golazo, eludiendo a un rival con un excelente quiebre de cintura y rematando cruzado contra el palo izquierdo del arquero, haciendo inútil la estirada de Dulcich.

Con el 2 a 0 en su favor, River desperdició innumerable cantidad de goles para estirar la ventaja y, como estamos acostumbrados, lo sufrimos en el final. Quedaban 3 minutos cuando Cauteruccio recibió solo dentro del área y le puso suspenso a un partido que parecía liquidado.
Pero el gol solo sirvió para modificar el marcador y quitarle al Millo la valla invicta en la Copa, siendo 2 a 1 el resultado final y el pase a los cuartos de la competición nacional.

La victoria es un envión anímico importante, pero además, sirve de vidriera para que Almeyda sepa que puede contar con jugadores como el Keko, el Maestrico y Pezzella. Además, Trezeguet demostró que no solo entiende con los pies, sino que además puede darle una mano al Pelado colaborando con la organización táctica desde dentro del campo.

River avanza en la Copa y nunca se bajó de los puestos de ascenso directo en la B Nacional. Que el bajón del fin de semana pasado sirva para tocar fondo y comenzar a subir nuevamente el nivel, algo lógico considerando la jerarquía de los jugadores del plantel.
Se vienen Huracán e Instituto, ambos en el Monumental y River, les deberá pinchar el Globo.

Abrazo Millo

El resumen...

lunes, 9 de abril de 2012

Responsable y Autocrítico

Por primera vez en la temporada me sentí inseguro. River venía jugando cada fecha un poco peor desde el descalabro táctico autogenerado, pero los resultados acompañaban. Pensé, que después de lo que costó ganarle a Ferro, y con el bajo rendimiento del equipo, el Pelado nos iba a devolver el 4-4-2 que, lejos de brillar, superaba en el juego al rival y convertía lo necesario para ganar.

Después del empate ante el Lobo, el Millo se vio enrrollado en dudas, tal vez tapadas por los resultados de los rivales directos que, al compás de La Banda, se estancaban o avanzaban de a un casillero manteniendo la esperanza de tener lejos a los de abajo y a tiro al líder.

Pero este fin de semana se presentó diferente. Quilmes ganó su cotejo por goleada en Tucumán e igualó la línea del equipo de Almeyda, que tenía, a priori, el partido más accesible.

River entró desordenado, jugando el partido contra los nervios y la falta de juego. Atlanta, con mucha inteligencia, hizo su juego y fue protagonista durante gran parte del encuentro.
A medida que los minutos pasaban, era el Bohemio el que se agrandaba en la cancha, sucediendo lo mismo con las actuaciones de Vega y Díaz, lo mejor en la peor tarde.
Así fue que Lorefice puso el 1 a 0 para los locales con un gran gol en el que todo River observó la jugada desentendiendo su peligro.

Y cuando se moría el primer tiempo, el autoboicot. Primero Trezeguet se deja arrastrar en el área y llega el penal, demasiado evidente para algunos mal pensados, error arbitral para el resto de los mortales. Pero el Capitán, que anda con la pólvora mojada, la clavó en el alambrado del Amalfitani, desatando la caída en picada que minutos más tarde se llevaría a FM6 a las duchas.

De la segunda etapa qué decir? Atlanta dominó el juego y River era puro revoleo del balón y de nombres. Almeyda emuló a sus antecesores Cappa y JJ y pobló el ataque, dejando el arco a merced de los inofensivos mellizos bohemios.

El triunfo de Atlanta, mas que justo, desnudó al equipo de Almeyda y puso en jaque el ascenso directo. El DT deberá repensar los nombres y la táctica a utilizar contra Huracán, no solo por las ausencias de Díaz y Ramiro FM, sino también por las de juego y actitud.

La ausencia de Cirigliano en el medio es una de las causas de esta pendiente negativa en el juego. Otra es el capricho por un sistema que no funciona, y el bajo nivel de la mayoría.

El Almeyda post-partido declaró que no merecimos perder. Ojalá el Almeyda de puertas adentro no se crea esa mentira.

Hay que recuperar el juego y la cima, se debe empezar por ser responsable y autocrítico.

Abrazo Millo

martes, 3 de abril de 2012

Alcanzar la Gloria

Lunes, otra vez, y ya se hizo costumbre esto de escribir un par de días después del partido. No tengo del todo claro si es porque me cuesta digerir lo que vi durante los 90 minutos, o si no me puedo concentrar hasta terminados los partidos de los rivales directos en esta larga carrera hacia Primera. En fin, seguimos segundos.

River recibía en su casa (Nuestra Casa) al equipo de Caballito que naufraga por la mitad de la tabla del torneo. La Banda tuvo el control del balón durante la primera etapa, pero nuevamente la soledad de Ponzio en el mediocampo y el Chori tan participativo como errático, nos mandaron al descanso con un 0 a 0 tan real como preocupante.

El tridente ofensivo seguía sin funcionar, y Trezeguet y Cavenaghi se perdían entre los defensores rivales, mientras los pelotazos de los mediocampistas y las vueltas de Dominguez, terminaban con Ponzio rematando lejos del objetivo.

Pero Almeyda iba a patear el tablero en el momento justo en que la Caldera Monumental entraba en ebullición. Primero salió Abecasis e ingresó el Keko, mostrando una positiva actitud ofensiva. Pero iba a ser a los 28 minutos cuando, modificando el esquema por un 3-4-3, saldrían el Chori y Cave para que ingresen Aguirre y Rogelio FM al campo de juego.

Quedaba poco tiempo y el empate estaba clavado en el marcador como en la ida. River había peleado contra sí mismo y versus el controvertido esquema por más de 75 minutos. Pero la salvación estaba en los pies de la dupla central. A la salida de un tiro libre, Maidana cayó en el borde del área chica con la pelota, pero la peleó y desde el piso se la dejó al Melli defensor, quien venía de frente, para poner el balón contra el poste izquierdo y anotar el 1 a 0 tan esperado.

A partir de ahí el partido se abrió, cuando el amarrete Ferro tuvo que dejar de ser espectador y ponerse a jugar. Pero ya era tarde y El Millo tenía guardadas más sorpresas. Minutos después de que FM6 convirtiera, iban a derribar en el área a su hermano, para que Trezeguet cambiara penal por gol y 2 a 0.

Pero como todos dicen, River juega con Treze, y éste con toda su clase iba a empalmar una volea de derecha digna de verse en HD para liquidar el pleito por 3 a 0, y grabar la definición en nuestra retina de por vida.

El equipo de Almeyda volvió a jugar mal mientras el tridente estuvo en cancha, no funcionando como tal y de acuerdo a lo esperado. River necesita más movilidad y menos revoleo. Debería salir alguno de los tres hombres de adelante o animarse a jugar con tres en el fondo, pero es clave que Cirigliano vuelva a acompañar a Ponzio, armando esa sociedad que nos dio los mejores resultados, al menos en funcionamiento.

Acaba de terminar el partido de Instituto, que le ganó sobre la hora al complicado Defensa y Justicia por 2 a 1, con algunas polémicas.

Hay que esforzarse más Millo. Vamos que quedan 11 fechas por delante, y se mantiene intacta la ilusión de Alcanzar la Gloria.

Abrazo Millo

Les dejo los goles.... el tercero cotiza en Bolsa

lunes, 26 de marzo de 2012

Un paso atrás

Un paso atrás. Eso fue lo que dio River en el último encuentro, el sábado frente a Gimnasia. Nuevamente el juego en equipo estuvo ausente, aunque en esta ocasión no se corrió la misma suerte que contra Merlo y solo se obtuvo un punto.

Durante gran parte de la primera etapa, el equipo de Almeyda se vio superado por un Lobo errático y poco ambicioso, que con todo a favor no supo sacar ventaja en el marcador y se fue a vestuario con las manos vacías. 
River, por su parte, fue un manojo de nervios y equivocaba los caminos cada vez que tenía el balón, porque el nutrido mediocampo de los de Troglio mermaba con las intenciones de la visita, ahogando cada salida y generando una desesperación que provocaba pelotazos hacia el tridente Millonario, que no lograba hacer pie en el área rival. 

La más clara para La Banda la tuvo Trezeguet que, por pasarse unos centímetros en la carrera, desvió un (casi) excelente remate de palomita, cuando intentaba cambiarle el palo a Moneti.
La defensa tampoco estaba en un día positivo, y la razón para que el entretiempo mostrara un cero en cada lado fue el ojo de lince del lineman, para marcar el fino offside de Goux, anulando la primera conquista platense.

En la segunda parte, River salió a pasar por arriba al local, aunque fuere con sus individualidades y el hambre de gloria. Pero la falta de juego asociado e idea de equipo se hacían sentir, aún más, contra estos rivales que traban y raspan en el medio y no dejan jugar. 
El Chori no encontraba los espacios en una posición que le incomoda y, Cavenaghi, quien debe jugar fuera de su hábitat para cederle el lugar al francés en la nueva disposición que plantea el Pelado, se desespera por convertir y se ciega con el balón en los pies.
Nuevamente iba a tener la oportunidad de abrir el marcador Treze de cabeza, pero Moneti iba a responder con muchos reflejos para enviar la pelota al córner y llevarse todos los flashes. Al igual que minutos más tarde taparía la más clara cuando, a mano cambiada, le ahogaría el grito a Aguirre que definió muy al cuerpo del arquero.
Hasta el final, La Banda fue empujando a Gimnasia hacia su arco, pero incluso con superioridad numérica por la expulsión de "Michael Jackson" Goux, no fue lo suficientemente profundo para vencer el cero y llevarse los tres puntos del Bosque.


Este empate vuelve a igualar los puntos de la primera rueda y reabrió un interrogante que hacía rato había desaparecido con el 4-4-2, ¿a qué jugamos?
Si bien se requiere ser más ofensivo cuando se juega en el Monumental, y aún más contra los rivales más débiles, ir a jugarle a Gimnasia al Bosque descuidando el mediocampo que bien pobló Troglio con 5 hombres, es no saber leer el juego del rival. El equipo (y Ponzio!) pedía a gritos a Cirigliano o Aguirre para equilibrar el medio y darle de comer a los de arriba, que luchaban contra la defensa en busca de pelotazos a dividir.
El Pelado deberá pensar muy bien en ser flexible con las tácticas considerando que no todos los rivales son Merlo o Desamparados porque, hoy por hoy, con este funcionamiento del 4-3-3 no le ganamos a Instituto.
A trabajar duro en la semana para volver al camino correspondiente, donde el equipo sea Equipo y los nombres no estén por encima de River. 
El Ascenso sigue siendo el obejetivo y cada vez se vuelve más real, aunque en las últimas dos fechas el Equipo, como tal, haya dado un paso atrás.

Abrazo Millo

martes, 20 de marzo de 2012

Más Difícil de lo que Creían

Finalmente Señores, se rompió el equilibrio con respecto a la primera ronda. River le ganó el sábado por la tarde a Merlo y lo hizo sin brillar, sin gustar, pero por lo menos ganó y goleó.

Desde el arranque de la primera etapa se vio a River muy atado por la necesidad de mantener el orden en un mediocampo que lo tenía solo a Ponzio, como nunca antes, por el cambio de esquema. Sánchez y Ocampos, generalmente de más ir que volver, se concentraron tanto en sus deberes defensivos que no fueron punzantes, y el mediocampo era un lugar de quite y poca agresividad en ataque.
El Chori, que oficiaba de enganche del tridente de lujo, no gravitó en la primera parte y le costó meterse en el partido tanto como a Cavegol.
Con este panorama, hubo que esperar a que la categoría del franco-argentino saliera a flote para conectar de cabeza un centrazo guionado de Ocampos y volver a cabecear luego de que el ángulo devolviera el primer remate.
Con el 1 a 0 autografiado por 13G, el equipo de Almeyda se fue al entretiempo mucho más tranquilo, sabiendo que El Charro tendría que salir a buscar el gol, algo que generaría los espacios necesarios para que los Tres Mosqueteros se lucieran con sus destellos de magia.
Asi fue que el Depo, en su cruzada por el empate, descuidó la quinta del fondo y el Chori, con un toque exquisito habilitó al Torito en una remake de la primera ronda, aunque esta vez con final feliz: Capogrosso la tuvo que ir a buscar a la red, mientras Cave corría con la garganta llena de gol y la camiseta al viento.
El 2 a 0 liquidó el pleito, aunque el goleador del torneo iba a tener una más, para subirse a la cima de la tabla. Luego de una excelente asistencia de Ponzio, el Goleador Amor facturaría su doblete definiendo de un puntazo por debajo del arquero.

Fue 3 a 0 en el Amalfitani y a subirse nuevamente a la cima de la BN, aunque solo fuese por un rato. Con el triunfo de Instituto, La Banda quedó nuevamente en la segunda posición, aunque a tiro de la Gloria, con quien aún debe enfrentarse.
El equipo de Almeyda es el de mejor juego, intenciones y jerarquía del torneo, pero aún así no pudo despegarse aún de resto con los que pelea el Ascenso.
Lo dijimos desde el comienzo y ahora lo dijo el Chori, el tránsito por el Nacional B resultó más difícil de lo que creían.

Abrazo Millo

lunes, 12 de marzo de 2012

Largo camino

River tenía el sábado una inmejorable oportunidad para comenzar a hacerse un solitario camino al Título y, por consiguiente, al Ascenso. Enfrente estaba Defensa y Justicia, que en la Primera Rueda le había salido a jugar de igual a igual y se terminó recuperando un punto sobre la hora, con aquel gol de Funes Mori.

Esta vez las cosas no cambiaron mucho y el equipo de Florencio Varela no pudo ponerse arriba en el marcador en la primera etapa porque Ocampos estuvo muy atento a un error defensivo y facturó el 1 a 0 en favor del Millo, y porque Matías Díaz fue el único que tuvo puntería a la hora de quebrar la tibia resistencia de Vega y puso enseguida el empate.
El equipo de Almeyda la pasó mal durante la primera etapa y estuvo más cerca de irse al vestuario en desventaja que con chances de superar al rival.

Pero la segunda parte se presentó auspiciosa: Con el ya ingresado Trezeguet y apenás a cuatro minutos del inicio, recibía el 2 a 1 de La Banda al conectar de cabeza el franco-argentino un milimétrico centro de Sánchez.
Pero nuevamente River iba a sufrir por su falta de fútbol y la poca participación del mediocampo en la gesta de juego y recuperación. Asi fue, que luego de varias llegadas, y con una endebleza defensiva preocupante, Ramiro Funes Mori en contra y Luis Bustamente, serían los encargados de dar vuelta la historia, con absoluta justicia en favor del Halcón.
Los Millonarios, de todos modos, no se iban a rendir y cuando promediaba el complemento, luego de una deficiente definición del flojo Cavegol, iba a aparecer de nuevo David para empujar el balón hacia la red y festejar nuevamente el empate, esta vez en 3 goles y definitivo hasta el final del encuentro.

Esta cara de River mostró muchos problemas defensivos y se nota que falta una voz de mando en el fondo. No hay nadie que pegue el grito, que cague a pedos a todos (si me perdonan la expresión) y que los ordene. Maidana no tiene la pasta de primer central para hacerlo, el resto son pibes y Vega tiene ausente en el tema, además de no brindar la seguridad que se necesita en un arquero para River.
En el medio, Cirigliano y Ponzio hicieron agua como nunca antes, Sánchez flojo y Ocampos, el gol y poquito más. Con el Chori ausente y Cavenaghi pesado y lento para llegar, se muestra el por qué de hacer tres goles (dos desde el banco) y no poder ganar el partido y penar por un puntito.

Todos los resultados del viernes favorecían al equipo de Almeyda, sobre todo la derrota de Instituto, que dejaba a River a merced de liderar el torneo. Pero el Millo está empecinado en complicarse la vida solito.
Esperemos que este partido sea una nueva lección y ganar el siguiente para levantar, en la tabla y en el nivel de juego. Sino el recorrido para volver a Primera, va a ser un tedioso y largo camino...

Abrazo Millo

jueves, 8 de marzo de 2012

Ganar Todo

El martes por la noche, Catamarca recibía a River y Sportivo Belgrano para que disputaran el pase a los octavos de final de la Copa Argentina.
El equipo cordobés venía de vencer por penales a Almirante Brown y quería hacer historia dejando en el camino al Millo, que luego de la victoria ante Defensores de Belgrano en la instancia anterior, presentaba un equipo completamente alternativo, pensando en los compromisos importantes de su camino por volver a la Primera División.

Desde el comienzo River se sintió incómodo por el pressing del equipo de Primo, aunque encontraba su alivio en los pies de Villalba, quien con sutiles habilitaciones encontraba los caminos hacia el arco de Barucco. Así fue que la primera parte se fue diluyendo y solo nos dejó un par de remates del Melli delantero y chispazos de magia de Trezeguet, pero con los arcos en cero.

Ya en el segundo tiempo, y con el correr de los minutos, la presión del rival se fue diluyendo y el equipo de Almeyda, con mucha paciencia, fue inclinando la cancha. Pero no fue sino hasta los 15 minutos del complemento que, luego de un mal despeje del equipo de San Francisco, quedó el balón cerca del área y Aguirre, con un excelente zurdazo, la colgó del ángulo superior derecho, ante el inútil esfuerzo del arquero.

Desde ese momento, El Millo tuvo muchas chances de ampliar el marcador, pero la mala puntería y el bien anulado golazo del franco-argentino David, hicieron desear a las millones de gargantas Millonarias.
Pero el partido tenía otra emoción preparada. Cuando a los 39 minutos, y con todo el equipo del Argentino A volcado en ataque, Funes Mori engañó al lateral derecho con un exquisito amago y luego de correr 50 metros, definió al primer palo del arquero, haciendo tributo a Cavegol.

Ya en el último suspiro del encuentro, los Verdes pudieron haber descontado ante un grosero error de la defensa y del adelantamiento de Chichizola, pero el juvenil se redimió tapando el remate posterior a que el balón se estrellara en el travesaño.

El final del partido dejó grabado el 2 a 0 en el marcador y el nombre de River en la llave de octavos espera por Quilmes o Atlanta como adversarios.
Almeyda cambió todos los nombres pero sostuvo el esquema que viene dándole resultados favorables y buen funcionamiento.
Este River, que tiene claro que el objetivo principal es el Ascenso, gana y avanza en la Copa. Tiene nombres, individualidades, presente y equipo para permitirnos soñar...
Vamos River, a Ganar Todo!

Abrazo Millo





lunes, 5 de marzo de 2012

Impone Respeto

Después de varias idas y venidas, que viernes o sábado, que Maidana o Gonzalez Pirez (terminó siendo titular Pezzella), River se enfrentó al temible (?) Quilmes de Caruso que venía entonado luego de varias goleadas y, que de ganar en el Monumental, superaba al Millo en la tabla.

Durante la primera etapa, las situaciones de peligro se hacían desear cada vez que se disolvía una jugada a 30 metros del arco rival. El equipo de Almeyda buscaba, un poco más que la visita, romper el cero en el marcador, pero el férreo sistema defensivo del Cervecero se encargaba de destruir todos los circuitos de juego.
Hubo que esperar hasta los 45 minutos de la primera etapa para que, luego de un gran amago, el Chori cruzara bajo el remate e hiciera lucir a Trípodi por primera vez en la noche.

Luego del descanso y ya con Gonzalez Pirez en cancha por la triste lesión de Arano (rotura de ligamentos de la rodilla derecha), los de Núñez salieron a buscar con todo la victoria tan esperada por el pueblo Millonario.
El Chori, Cavegol, Trezeguet y Ocampos tuvieron sus oportunidades, pero el arco de la visita mantenía su cero, aún cuando Ponzio conectó un excelente remate diestro, con cara externa y de volea, que se estrelló en el poste derecho, ante la atenta mirada de Trípodi.
De poco sirve hablar del clarísimo penal que Lunati obvió, o de la expulsión que le perdonó al lateral izquierdo Quilmeño cuando barrió con fuerza desmedida y desde atrás a Sánchez. Todo eso es maquillaje para un partido que terminó cero a cero, en el que River mereció los tres puntos pero se quedó solo con uno.

Ayer Rosario Central perdió con Instituto y esto le permitió a los Cordobeses crecer en la tabla para mirar a todos desde arriba. River deberá trabajar con tranquilidad en la semana y estoy de acuerdo con Almeyda en presentar un equipo alternativo para jugar contra Sportivo Belgrano el día martes, por la Copa Argentina. La prioridad absoluta es el Ascenso.

El Millonario va por buen camino y está recuperando un nivel de juego que hace años no se veía. No solo en el buen pie, sino en la actitud de ir a buscar cada partido sabiéndose superior al rival. Quilmes fue solo una sombra del "cuco" que ganaba por goleada, al igual que la mayoría de los que podríamos llamar "de Primera" que ven la Banda Roja y se refugian en su área.
Atención, River está volviendo y como marca la historia, La Banda impone respeto.

Abrazo Millo


lunes, 27 de febrero de 2012

Va por la cerveza

River viajó a San Juan con la mira puesta en volver con 3 puntos que le permitieran mantener la cima en este largo torneo. Los locales, comprometidos con sus números, necesitaban sumar como sea para no caer en Promoción y, por ser recién ascendido y no dividir, quedar al borde del tan temido descenso directo.

Desde el arranque, el equipo de Almeyda salió a atacar a un Desamparados que dedicaba todo su esfuerzo a mantener su arco en cero. De todos modos, a La Banda se le hacía muy cuesta arriba llegar al área de enfrente, por el pressing del rival y por falta de mérito propio, siendo muy impreciso y poco profundo a la hora de cruzar el mediocampo.
De todos modos, el Millonario fue arrastrando hacia su arco a los sanjuaninos, hasta que a los 20 minutos y luego de una gran intervención de Arano (nobleza obliga), Ponzio remató desde fuera del área y con ayuda del pique y del arquero Giordano, puso el 1 a 0 que sería definitivo en una primera etapa plagada de imprecisiones y vacía de Fútbol.

Pero en la segunda etapa, y con el equipo de Dillon decidido a buscar el empate, River iba a encontrar los espacios que necesitaba para poner los números en órden.
Así fue, que después de 4 minutos de presión sanjuanina, Funes Mori se lanzó en una carrera de 75 metros y, luego de una excelente pared con Cavenaghi, definió la contra letal y firmó el 2 a 0 para el equipo Rojiblanco.
Y cuando promediaba el complemento, fue su hermano el encargado de conectar un centro preciso del otra vez figura Ponzio, y decretar el 3 a 0 que sentenciaba el encuentro.

Pero los locales iban a responder con una excelente jugada personal de Anívole, que luego de sacarse a varios jugadores de encima, puso el 1-3 y un poco de suspenso a 8 minutos del final.

Así las cosas y con el cartel luminoso indicando los tres minutos de tiempo recuperado, el Jefecito Cirigliano pasó la pelota para Cavegol, quien con un pase magistral de taco dejó a Trezeguet cara a cara con el arquero y con la ayuda de un rebote puso el moño al resultado, justamente abultado, de 4 a 1.

La Banda no jugó el mejor partido del campeonato pero fue justo triunfador en un encuentro en el que siempre buscó ampliar el marcador, y el resultado es un fiel reflejo del desarrollo del cotejo.
Almeyda superó la prueba de no tener a Sánchez y al Chori y desestimar el 225 que le permitía contar con al menos uno de ellos. Ayer, con la única amarilla que recibió el Millo, Maidana llegó a la quinta y se perdería el duelo del viernes. González Pirez tiene todos los números para reemplazar al central y el Pelado, pensando en esto, hizo el cambio a diez del final, para darle minutos al juvenil.

River ganó con autoridad un partido que se presentaba cerrado y mantiene actitud de Campeón en cada presentación, mostrando que la chapa de candidato no le pesa en una Categoría a la que no corresponde. Se viene Quilmes, en un partido bisagra del Campeonato y, luego de un fin de semana en que River se tomó todo el vino sanjuanino, ahora va por la cerveza.

Abrazo Millo


domingo, 19 de febrero de 2012

Por Amor a La Banda

El Monumental se vestía de fiesta para recibir por primera vez en 2012 al Millo, que debía ganar si quería recuperar la punta que Quilmes le había arrebatado hacía unas horas. El rival de turno era el necesitado Independiente Rivadavia, que viajó desde Mendoza hambriento de puntos que engrosaran un promedio flaco que los tiene sumergidos en Promo.

El comienzo del encuentro mostró que el equipo de Zapata iba a jugar un papel secundario en esta historia de 90 minutos. River, que se quedó sin Sánchez a los 11 minutos del primer tiempo por ansiedad y carácter del volante, iba a ser amplio dominador de toda la primera etapa.
Sin ser muy profundo, pero con el juego colectivo y las ideas claras, inclinó la cancha para que a los 27 minutos, luego de un excelente manejo de la pelota parada, el Torito empujara la el balón a la red y estableciera el 1 a 0 que, sin sobresaltos, quedaría grabado en el marcador mientras los jugadores se dirigían bajo la lluvia al vestuario.

La segunda etapa mostró mas agresividad de parte de la visita y La Banda comenzó a regular y manejar los tiempos. Si bien en algunos pasajes se jugó muy cerca de Vega, la realidad es que nunca llegaron a inquietar al Indio y la excelente y sólida labor de la defensa y sobre todo de los volantes centrales, fue clave para mantener la valla invicta.
Pero ese mínimo sufrimiento que pasamos con los embates rivales, y con las displicencias y lujos innecesarios en las cercanías del área mendocina, se iban a disipar a la media hora del complemento. Cavegol la paró en mitad de cancha y se la dejó a la carrera de Ponzio, figura destacada, quien de primera metió un pase excelente para que el Chori aumente merecidamente la ventaja a dos goles.
Ya sobre el final del encuentro, luego de la expulsión del portero Ayala, el gran David Trezeguet firmó una cátedra de cabeceo y la cruzó al segundo palo del marcador lateral que defendía el arco de la visita.

Fue 3 a 0, con justicia, con juego colectivo y sobre todo con actitud. Almeyda destacó lo positivo que es que los delanteros sean quienes convierten los goles y mostró tranquilidad por el apoyo de sus jugadores en tiempos revueltos, aunque no podrá dormir tranquilo pensando en como reemplazar a Sanchez y Dominguez, suspendidos.

Tres goles de tres goleadores que volvieron de sus exitosas carreras en el extranjero, dejando muchas cosas por River. Tres ídolos que volvieron por la camiseta. Cave, el Chori y Trezeguet, tres hinchas que viven y juegan por Amor a La Banda.

Abrazo Millo