El Monumental se vestía de fiesta para recibir por primera vez en 2012 al Millo, que debía ganar si quería recuperar la punta que Quilmes le había arrebatado hacía unas horas. El rival de turno era el necesitado Independiente Rivadavia, que viajó desde Mendoza hambriento de puntos que engrosaran un promedio flaco que los tiene sumergidos en Promo.
El comienzo del encuentro mostró que el equipo de Zapata iba a jugar un papel secundario en esta historia de 90 minutos. River, que se quedó sin Sánchez a los 11 minutos del primer tiempo por ansiedad y carácter del volante, iba a ser amplio dominador de toda la primera etapa.
Sin ser muy profundo, pero con el juego colectivo y las ideas claras, inclinó la cancha para que a los 27 minutos, luego de un excelente manejo de la pelota parada, el Torito empujara la el balón a la red y estableciera el 1 a 0 que, sin sobresaltos, quedaría grabado en el marcador mientras los jugadores se dirigían bajo la lluvia al vestuario.
La segunda etapa mostró mas agresividad de parte de la visita y La Banda comenzó a regular y manejar los tiempos. Si bien en algunos pasajes se jugó muy cerca de Vega, la realidad es que nunca llegaron a inquietar al Indio y la excelente y sólida labor de la defensa y sobre todo de los volantes centrales, fue clave para mantener la valla invicta.
Pero ese mínimo sufrimiento que pasamos con los embates rivales, y con las displicencias y lujos innecesarios en las cercanías del área mendocina, se iban a disipar a la media hora del complemento. Cavegol la paró en mitad de cancha y se la dejó a la carrera de Ponzio, figura destacada, quien de primera metió un pase excelente para que el Chori aumente merecidamente la ventaja a dos goles.
Ya sobre el final del encuentro, luego de la expulsión del portero Ayala, el gran David Trezeguet firmó una cátedra de cabeceo y la cruzó al segundo palo del marcador lateral que defendía el arco de la visita.
Fue 3 a 0, con justicia, con juego colectivo y sobre todo con actitud. Almeyda destacó lo positivo que es que los delanteros sean quienes convierten los goles y mostró tranquilidad por el apoyo de sus jugadores en tiempos revueltos, aunque no podrá dormir tranquilo pensando en como reemplazar a Sanchez y Dominguez, suspendidos.
Tres goles de tres goleadores que volvieron de sus exitosas carreras en el extranjero, dejando muchas cosas por River. Tres ídolos que volvieron por la camiseta. Cave, el Chori y Trezeguet, tres hinchas que viven y juegan por Amor a La Banda.
Abrazo Millo
Doble cinco de maravilla, con un Ponzio inspirado y sacrificado que nos tapó la boca a más de uno. Cave y el Chori entendiendo que con uno menos, no solo hay que jugar, sino también morder, apretar y correr. Un suplente (porque si el esquema funciona va a seguir siendo suplente) de un nivel superlativo: Trezeguet es un delantero de otro nivel. Basta ver sus movimientos para darse cuenta que entiende el juego como nadie. Hay que entenderlo a él, no estás acostumbrados. Ocampos sigue demostrando que es más que una promesa. La defensa se afirma. Todo bien ayer. Abrazo!
ResponderEliminarayer River fue un relojito. Sigamos asi, bien en todas las lineas!
ResponderEliminarabrazo de gol pableeEeEeTT
A mi Ponzio, me dejo con la boca abierta.
ResponderEliminarUn abrazo ....El Negro