River tenía el sábado una inmejorable oportunidad para comenzar a hacerse un solitario camino al Título y, por consiguiente, al Ascenso. Enfrente estaba Defensa y Justicia, que en la Primera Rueda le había salido a jugar de igual a igual y se terminó recuperando un punto sobre la hora, con aquel gol de Funes Mori.
Esta vez las cosas no cambiaron mucho y el equipo de Florencio Varela no pudo ponerse arriba en el marcador en la primera etapa porque Ocampos estuvo muy atento a un error defensivo y facturó el 1 a 0 en favor del Millo, y porque Matías Díaz fue el único que tuvo puntería a la hora de quebrar la tibia resistencia de Vega y puso enseguida el empate.
El equipo de Almeyda la pasó mal durante la primera etapa y estuvo más cerca de irse al vestuario en desventaja que con chances de superar al rival.
Pero la segunda parte se presentó auspiciosa: Con el ya ingresado Trezeguet y apenás a cuatro minutos del inicio, recibía el 2 a 1 de La Banda al conectar de cabeza el franco-argentino un milimétrico centro de Sánchez.
Pero nuevamente River iba a sufrir por su falta de fútbol y la poca participación del mediocampo en la gesta de juego y recuperación. Asi fue, que luego de varias llegadas, y con una endebleza defensiva preocupante, Ramiro Funes Mori en contra y Luis Bustamente, serían los encargados de dar vuelta la historia, con absoluta justicia en favor del Halcón.
Los Millonarios, de todos modos, no se iban a rendir y cuando promediaba el complemento, luego de una deficiente definición del flojo Cavegol, iba a aparecer de nuevo David para empujar el balón hacia la red y festejar nuevamente el empate, esta vez en 3 goles y definitivo hasta el final del encuentro.
Esta cara de River mostró muchos problemas defensivos y se nota que falta una voz de mando en el fondo. No hay nadie que pegue el grito, que cague a pedos a todos (si me perdonan la expresión) y que los ordene. Maidana no tiene la pasta de primer central para hacerlo, el resto son pibes y Vega tiene ausente en el tema, además de no brindar la seguridad que se necesita en un arquero para River.
En el medio, Cirigliano y Ponzio hicieron agua como nunca antes, Sánchez flojo y Ocampos, el gol y poquito más. Con el Chori ausente y Cavenaghi pesado y lento para llegar, se muestra el por qué de hacer tres goles (dos desde el banco) y no poder ganar el partido y penar por un puntito.
Todos los resultados del viernes favorecían al equipo de Almeyda, sobre todo la derrota de Instituto, que dejaba a River a merced de liderar el torneo. Pero el Millo está empecinado en complicarse la vida solito.
Esperemos que este partido sea una nueva lección y ganar el siguiente para levantar, en la tabla y en el nivel de juego. Sino el recorrido para volver a Primera, va a ser un tedioso y largo camino...
Abrazo Millo
No lo vi, me fui a ver a Waters. Así que de alguna manera estuve en casa. Lo escuché por radio y me sorprendí cuando el tercero de Trezeguet lo gritamos unos cuantas atados al celular y que puteábamos porque los boludos que hacían la ola no nos dejaban escuchar el partido. Solo con lo que escuché, lo que me contaron y lo que vi en los resumenes luego, me basta para saber que era una tarde para hacer la gran tano Pasman.
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