El sábado por la tarde, cuando el sol caía detrás de la tribuna Belgrano, River recibía al líder Instituto a sabiendas que, para no perderle pisada, tenía la obligación de ganar.
Desde el comienzo, la visita presionó al equipo de Almeyda que, ni bien se movió el balón, se dispuso a jugar con un 3-4-3 que de a ratos se transformaba en 3-3-2-2 con González y Domínguez siendo nexos del medio con la dupla atacante.
La Banda, mas allá de algunas imprecisiones, fue más que la Gloria a lo largo de los 90 minutos, pero tuvo que esperar hasta los 11 minutos del complemento para poder plasmarlo en el marcador.
El Maestrico, figura de la noche, se combinó con Cavegol por la izquierda de la defensa del equipo de Franco. El Torito se filtró y pudo sacar un potente remate que desvió Chiarini hacia el centro del área, dejando el arco a merced del implacable Trezeguet quien, dándole un particular efecto al balón, venció la resistencia del ya recuperado arquero y del defensa que intentó evitar el gol de un manotazo.
(NdR: leí varios comentarios sobre que David le pegó mal y que esto generó el ingreso de la pelota, en mi opinión, el efecto fue el buscado por su remate con cara externa del pie)
El triunfo del Millo abrió un nuevo panorama en el campeonato, no solo porque se acercó al líder que ahora le lleva solo un punto, sino que además desnudó las falencias del equipo cordobés y lo llenó de dudas de cara a las 8 fechas restantes. Por su parte, los de Almeyda trabajarán tranquilos en la semana gracias al triunfo y al funcionamiento del equipo.
El venezolano deberá seguir en el once incial y el ingreso de Aguirre en lugar de Sánchez calmaría el vértigo propio del mediocampo.
Aplausos para la defensa, sobre todo Maidana y FM6 que estuvieron muy atentos, fagocitando a los delanteros rivales, después de un comienzo inestable.
River quedó a solo un punto de la cima, con 24 que quedan aún en juego. Se consolidó un juego en equipo ausente hace tiempo y con la solidaridad y responsabilidad que demanda la situación.
El fuego de Instituto se redujo a cenizas y River, con su Maestrico, dio cátedra de Fútbol.
Abrazo Millo
lunes, 23 de abril de 2012
lunes, 16 de abril de 2012
Calculadora en mano
Este sábado por la noche River recibió en el Estadio Monumental al urgido Huracán. El Millonario necesitaba los tres puntos para no perderle pisada a Instituto y el Globo, por su parte, para no seguir cayendo en la tabla de los promedios.
La primera etapa, con la vuelta del 4-4-2, fue deplorable. Ponzio y Cirigliano no hacían pie y el mediocampo estaba totalmente quebrado. Con el equipo partido en dos, Chori y Cave eran una isla que peleaba por conseguir los pelotazos que lanzaban los jugadores que se encontraban en la otra mitad de la cancha.
Huracán, que jugaba mejor, no era profundo y la defensa del Millo no tenía trabajo, más allá de algún balón que llovía inofensivamente en el área.
En el segundo tiempo, River salió más decidido, aunque recién se vería un cambio de actitud con los ingresos de Trezeguet, Aguirre y el Maestrico. Y este último sería uno de los protagonistas de la noche. A los trece minutos de la segunda parte, luego de una excelente jugada de Cirigliano, el venezolano González desbordaría por derecha y sin tirarse tras el largo agarrón del defensor rival, iba a tirar un centro para que el González de Parque Patricios le facilitara las cosas a River con un gol en contra.
Minutos más tarde, Alexis Ferrero iba a demostrar que quiere tanto a La Banda que, con una reacción muy infantil (en mi opinión, tenía ganas de irse), se fue expulsado.
Abombado por el golpe del gol y la expulsión, el equipo de Apuzzo se dejó llevar por delante por unos minutos. Pero el equipo de Almeyda es tan buen anfitrión que, en casa, le cedió el balón al rival para que fuese en busca del empate.
Por suerte el Globito está pasando por un momento tan malo que, en un momento de inspiración el Chori encontró el espacio necesario para habilitar a Cavenaghi, quién definió al primer palo ante la muy mala salida de Calviño.
Fue 2 a 0 con poco y nada. Fue un triunfo con aires de preocupación por lo que viene. El Millo recibe nuevamente como local a Instituto, que luego de su agónico triunfo contra Atlanta (que no aguantó el empate por minutos) mantiene la distancia de cuatro unidades y pase lo que pase en el Monumental el sábado seguirá puntero.
River debe ganar el próximo cotejo porque sino la pelea con Quilmes y Central por una plaza de ascenso directo va a ser fatídica. Analizando lo que queda por delante el Cervecero tiene el fixture más complicado en los papeles y lo sigue River. Hoy se enfrentan Central y Quilmes y es una buena oportunidad para que dejen puntos en el camino.
Almeyda deberá tocar el equipo y poner los nombres que estén mejor para enfrentar al puntero. Ganar es lo único que sirve el sábado, sino pasaremos otro junio con calculadora en mano.
Abrazo Millo
Los goles...
Los goles...
jueves, 12 de abril de 2012
Pinchar el Globo
Alegría copera para aplacar (un poco) la angustia que nos dejó el fin de semana. Eso es lo que sentí luego de la victoria ante Quilmes, en San Juan, por la Copa Argentina.
Cada vez que juega River, que La Banda (o los Bastones) sale al verde césped, es una oportunidad para volver a levantar la estructura gloriosa histórica que nos representa. Y en la fresca noche de miércoles, el equipo alternativo de Almeyda, con un 4-4-2 que de a momentos era un 4-3-1-2 con el Maestrico de enganche, dio un nuevo paso hacia la obtención de este nuevo trofeo.
En el comienzo, el equipo de De Felippe tomó el control del partido, aprovechando las imprecisiones y la incomodidad en el juego del Millo, que le costaba hacer pie en el terreno recién regado. Pero River es River, y cuando hace valer sus individualidades, y estas se vuelven funcionales al juego en equipo, no hay defensa que resista. En el minuto 26, Domingo asistió a González (en lo que fue su primer pase a un compañero en la noche) y este metió un pase al claro que desarticuló a toda la defensa de los ex-Caruso. El receptor fue Funes Mori que, luego de levantar la cabeza, pasó al centro para que Trezeguet solo tuviera que empujarla para convertir el 1 a 0 y cambiar definitivamente el destino del encuentro.
A partir del gol, la ausente recuperación futbolística de Quilmes ayudó a que los del Pelado tomaran el control y manejaran el partido a su gusto.
Ya en la segunda etapa, el Millonario inclinó la cancha por completo y convenció de a ratos desde el juego. Con el resultado a favor, se generaron espacios, que fueron aprovechados sobre todo por el Keko, quien convirtió un verdadero golazo, eludiendo a un rival con un excelente quiebre de cintura y rematando cruzado contra el palo izquierdo del arquero, haciendo inútil la estirada de Dulcich.
Con el 2 a 0 en su favor, River desperdició innumerable cantidad de goles para estirar la ventaja y, como estamos acostumbrados, lo sufrimos en el final. Quedaban 3 minutos cuando Cauteruccio recibió solo dentro del área y le puso suspenso a un partido que parecía liquidado.
Pero el gol solo sirvió para modificar el marcador y quitarle al Millo la valla invicta en la Copa, siendo 2 a 1 el resultado final y el pase a los cuartos de la competición nacional.
La victoria es un envión anímico importante, pero además, sirve de vidriera para que Almeyda sepa que puede contar con jugadores como el Keko, el Maestrico y Pezzella. Además, Trezeguet demostró que no solo entiende con los pies, sino que además puede darle una mano al Pelado colaborando con la organización táctica desde dentro del campo.
River avanza en la Copa y nunca se bajó de los puestos de ascenso directo en la B Nacional. Que el bajón del fin de semana pasado sirva para tocar fondo y comenzar a subir nuevamente el nivel, algo lógico considerando la jerarquía de los jugadores del plantel.
Se vienen Huracán e Instituto, ambos en el Monumental y River, les deberá pinchar el Globo.
Abrazo Millo
El resumen...
El resumen...
lunes, 9 de abril de 2012
Responsable y Autocrítico
Por primera vez en la temporada me sentí inseguro. River venía jugando cada fecha un poco peor desde el descalabro táctico autogenerado, pero los resultados acompañaban. Pensé, que después de lo que costó ganarle a Ferro, y con el bajo rendimiento del equipo, el Pelado nos iba a devolver el 4-4-2 que, lejos de brillar, superaba en el juego al rival y convertía lo necesario para ganar.
Después del empate ante el Lobo, el Millo se vio enrrollado en dudas, tal vez tapadas por los resultados de los rivales directos que, al compás de La Banda, se estancaban o avanzaban de a un casillero manteniendo la esperanza de tener lejos a los de abajo y a tiro al líder.
Pero este fin de semana se presentó diferente. Quilmes ganó su cotejo por goleada en Tucumán e igualó la línea del equipo de Almeyda, que tenía, a priori, el partido más accesible.
River entró desordenado, jugando el partido contra los nervios y la falta de juego. Atlanta, con mucha inteligencia, hizo su juego y fue protagonista durante gran parte del encuentro.
A medida que los minutos pasaban, era el Bohemio el que se agrandaba en la cancha, sucediendo lo mismo con las actuaciones de Vega y Díaz, lo mejor en la peor tarde.
Así fue que Lorefice puso el 1 a 0 para los locales con un gran gol en el que todo River observó la jugada desentendiendo su peligro.
Y cuando se moría el primer tiempo, el autoboicot. Primero Trezeguet se deja arrastrar en el área y llega el penal, demasiado evidente para algunos mal pensados, error arbitral para el resto de los mortales. Pero el Capitán, que anda con la pólvora mojada, la clavó en el alambrado del Amalfitani, desatando la caída en picada que minutos más tarde se llevaría a FM6 a las duchas.
De la segunda etapa qué decir? Atlanta dominó el juego y River era puro revoleo del balón y de nombres. Almeyda emuló a sus antecesores Cappa y JJ y pobló el ataque, dejando el arco a merced de los inofensivos mellizos bohemios.
El triunfo de Atlanta, mas que justo, desnudó al equipo de Almeyda y puso en jaque el ascenso directo. El DT deberá repensar los nombres y la táctica a utilizar contra Huracán, no solo por las ausencias de Díaz y Ramiro FM, sino también por las de juego y actitud.
La ausencia de Cirigliano en el medio es una de las causas de esta pendiente negativa en el juego. Otra es el capricho por un sistema que no funciona, y el bajo nivel de la mayoría.
El Almeyda post-partido declaró que no merecimos perder. Ojalá el Almeyda de puertas adentro no se crea esa mentira.
Hay que recuperar el juego y la cima, se debe empezar por ser responsable y autocrítico.
Abrazo Millo
Después del empate ante el Lobo, el Millo se vio enrrollado en dudas, tal vez tapadas por los resultados de los rivales directos que, al compás de La Banda, se estancaban o avanzaban de a un casillero manteniendo la esperanza de tener lejos a los de abajo y a tiro al líder.
Pero este fin de semana se presentó diferente. Quilmes ganó su cotejo por goleada en Tucumán e igualó la línea del equipo de Almeyda, que tenía, a priori, el partido más accesible.
River entró desordenado, jugando el partido contra los nervios y la falta de juego. Atlanta, con mucha inteligencia, hizo su juego y fue protagonista durante gran parte del encuentro.
A medida que los minutos pasaban, era el Bohemio el que se agrandaba en la cancha, sucediendo lo mismo con las actuaciones de Vega y Díaz, lo mejor en la peor tarde.
Así fue que Lorefice puso el 1 a 0 para los locales con un gran gol en el que todo River observó la jugada desentendiendo su peligro.
Y cuando se moría el primer tiempo, el autoboicot. Primero Trezeguet se deja arrastrar en el área y llega el penal, demasiado evidente para algunos mal pensados, error arbitral para el resto de los mortales. Pero el Capitán, que anda con la pólvora mojada, la clavó en el alambrado del Amalfitani, desatando la caída en picada que minutos más tarde se llevaría a FM6 a las duchas.
De la segunda etapa qué decir? Atlanta dominó el juego y River era puro revoleo del balón y de nombres. Almeyda emuló a sus antecesores Cappa y JJ y pobló el ataque, dejando el arco a merced de los inofensivos mellizos bohemios.
El triunfo de Atlanta, mas que justo, desnudó al equipo de Almeyda y puso en jaque el ascenso directo. El DT deberá repensar los nombres y la táctica a utilizar contra Huracán, no solo por las ausencias de Díaz y Ramiro FM, sino también por las de juego y actitud.
La ausencia de Cirigliano en el medio es una de las causas de esta pendiente negativa en el juego. Otra es el capricho por un sistema que no funciona, y el bajo nivel de la mayoría.
El Almeyda post-partido declaró que no merecimos perder. Ojalá el Almeyda de puertas adentro no se crea esa mentira.
Hay que recuperar el juego y la cima, se debe empezar por ser responsable y autocrítico.
Abrazo Millo
martes, 3 de abril de 2012
Alcanzar la Gloria
Lunes, otra vez, y ya se hizo costumbre esto de escribir un par de días después del partido. No tengo del todo claro si es porque me cuesta digerir lo que vi durante los 90 minutos, o si no me puedo concentrar hasta terminados los partidos de los rivales directos en esta larga carrera hacia Primera. En fin, seguimos segundos.
River recibía en su casa (Nuestra Casa) al equipo de Caballito que naufraga por la mitad de la tabla del torneo. La Banda tuvo el control del balón durante la primera etapa, pero nuevamente la soledad de Ponzio en el mediocampo y el Chori tan participativo como errático, nos mandaron al descanso con un 0 a 0 tan real como preocupante.
El tridente ofensivo seguía sin funcionar, y Trezeguet y Cavenaghi se perdían entre los defensores rivales, mientras los pelotazos de los mediocampistas y las vueltas de Dominguez, terminaban con Ponzio rematando lejos del objetivo.
Pero Almeyda iba a patear el tablero en el momento justo en que la Caldera Monumental entraba en ebullición. Primero salió Abecasis e ingresó el Keko, mostrando una positiva actitud ofensiva. Pero iba a ser a los 28 minutos cuando, modificando el esquema por un 3-4-3, saldrían el Chori y Cave para que ingresen Aguirre y Rogelio FM al campo de juego.
Quedaba poco tiempo y el empate estaba clavado en el marcador como en la ida. River había peleado contra sí mismo y versus el controvertido esquema por más de 75 minutos. Pero la salvación estaba en los pies de la dupla central. A la salida de un tiro libre, Maidana cayó en el borde del área chica con la pelota, pero la peleó y desde el piso se la dejó al Melli defensor, quien venía de frente, para poner el balón contra el poste izquierdo y anotar el 1 a 0 tan esperado.
A partir de ahí el partido se abrió, cuando el amarrete Ferro tuvo que dejar de ser espectador y ponerse a jugar. Pero ya era tarde y El Millo tenía guardadas más sorpresas. Minutos después de que FM6 convirtiera, iban a derribar en el área a su hermano, para que Trezeguet cambiara penal por gol y 2 a 0.
Pero como todos dicen, River juega con Treze, y éste con toda su clase iba a empalmar una volea de derecha digna de verse en HD para liquidar el pleito por 3 a 0, y grabar la definición en nuestra retina de por vida.
El equipo de Almeyda volvió a jugar mal mientras el tridente estuvo en cancha, no funcionando como tal y de acuerdo a lo esperado. River necesita más movilidad y menos revoleo. Debería salir alguno de los tres hombres de adelante o animarse a jugar con tres en el fondo, pero es clave que Cirigliano vuelva a acompañar a Ponzio, armando esa sociedad que nos dio los mejores resultados, al menos en funcionamiento.
Acaba de terminar el partido de Instituto, que le ganó sobre la hora al complicado Defensa y Justicia por 2 a 1, con algunas polémicas.
Hay que esforzarse más Millo. Vamos que quedan 11 fechas por delante, y se mantiene intacta la ilusión de Alcanzar la Gloria.
Abrazo Millo
Les dejo los goles.... el tercero cotiza en Bolsa
River recibía en su casa (Nuestra Casa) al equipo de Caballito que naufraga por la mitad de la tabla del torneo. La Banda tuvo el control del balón durante la primera etapa, pero nuevamente la soledad de Ponzio en el mediocampo y el Chori tan participativo como errático, nos mandaron al descanso con un 0 a 0 tan real como preocupante.
El tridente ofensivo seguía sin funcionar, y Trezeguet y Cavenaghi se perdían entre los defensores rivales, mientras los pelotazos de los mediocampistas y las vueltas de Dominguez, terminaban con Ponzio rematando lejos del objetivo.
Pero Almeyda iba a patear el tablero en el momento justo en que la Caldera Monumental entraba en ebullición. Primero salió Abecasis e ingresó el Keko, mostrando una positiva actitud ofensiva. Pero iba a ser a los 28 minutos cuando, modificando el esquema por un 3-4-3, saldrían el Chori y Cave para que ingresen Aguirre y Rogelio FM al campo de juego.
Quedaba poco tiempo y el empate estaba clavado en el marcador como en la ida. River había peleado contra sí mismo y versus el controvertido esquema por más de 75 minutos. Pero la salvación estaba en los pies de la dupla central. A la salida de un tiro libre, Maidana cayó en el borde del área chica con la pelota, pero la peleó y desde el piso se la dejó al Melli defensor, quien venía de frente, para poner el balón contra el poste izquierdo y anotar el 1 a 0 tan esperado.
A partir de ahí el partido se abrió, cuando el amarrete Ferro tuvo que dejar de ser espectador y ponerse a jugar. Pero ya era tarde y El Millo tenía guardadas más sorpresas. Minutos después de que FM6 convirtiera, iban a derribar en el área a su hermano, para que Trezeguet cambiara penal por gol y 2 a 0.
Pero como todos dicen, River juega con Treze, y éste con toda su clase iba a empalmar una volea de derecha digna de verse en HD para liquidar el pleito por 3 a 0, y grabar la definición en nuestra retina de por vida.
El equipo de Almeyda volvió a jugar mal mientras el tridente estuvo en cancha, no funcionando como tal y de acuerdo a lo esperado. River necesita más movilidad y menos revoleo. Debería salir alguno de los tres hombres de adelante o animarse a jugar con tres en el fondo, pero es clave que Cirigliano vuelva a acompañar a Ponzio, armando esa sociedad que nos dio los mejores resultados, al menos en funcionamiento.
Acaba de terminar el partido de Instituto, que le ganó sobre la hora al complicado Defensa y Justicia por 2 a 1, con algunas polémicas.
Hay que esforzarse más Millo. Vamos que quedan 11 fechas por delante, y se mantiene intacta la ilusión de Alcanzar la Gloria.
Abrazo Millo
Les dejo los goles.... el tercero cotiza en Bolsa
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