El sábado por la tarde, cuando el sol caía detrás de la tribuna Belgrano, River recibía al líder Instituto a sabiendas que, para no perderle pisada, tenía la obligación de ganar.
Desde el comienzo, la visita presionó al equipo de Almeyda que, ni bien se movió el balón, se dispuso a jugar con un 3-4-3 que de a ratos se transformaba en 3-3-2-2 con González y Domínguez siendo nexos del medio con la dupla atacante.
La Banda, mas allá de algunas imprecisiones, fue más que la Gloria a lo largo de los 90 minutos, pero tuvo que esperar hasta los 11 minutos del complemento para poder plasmarlo en el marcador.
El Maestrico, figura de la noche, se combinó con Cavegol por la izquierda de la defensa del equipo de Franco. El Torito se filtró y pudo sacar un potente remate que desvió Chiarini hacia el centro del área, dejando el arco a merced del implacable Trezeguet quien, dándole un particular efecto al balón, venció la resistencia del ya recuperado arquero y del defensa que intentó evitar el gol de un manotazo.
(NdR: leí varios comentarios sobre que David le pegó mal y que esto generó el ingreso de la pelota, en mi opinión, el efecto fue el buscado por su remate con cara externa del pie)
El triunfo del Millo abrió un nuevo panorama en el campeonato, no solo porque se acercó al líder que ahora le lleva solo un punto, sino que además desnudó las falencias del equipo cordobés y lo llenó de dudas de cara a las 8 fechas restantes. Por su parte, los de Almeyda trabajarán tranquilos en la semana gracias al triunfo y al funcionamiento del equipo.
El venezolano deberá seguir en el once incial y el ingreso de Aguirre en lugar de Sánchez calmaría el vértigo propio del mediocampo.
Aplausos para la defensa, sobre todo Maidana y FM6 que estuvieron muy atentos, fagocitando a los delanteros rivales, después de un comienzo inestable.
River quedó a solo un punto de la cima, con 24 que quedan aún en juego. Se consolidó un juego en equipo ausente hace tiempo y con la solidaridad y responsabilidad que demanda la situación.
El fuego de Instituto se redujo a cenizas y River, con su Maestrico, dio cátedra de Fútbol.
Abrazo Millo
La verdad que el estadio estaba que explotaba, y por eso me saco el sombrero, que un equipo del Nacional B haga explotar su cancha (aunque las canchas de River y Boca son circuitos turisticos ya)....pero sacando eso y la calidad tecnica de Trezeguet (de otra liga!)...me parece fue que el que hacia el Gol gana, aunque La Gloria estuvo muy timido y con demasiado respeto al millonario.
ResponderEliminarTitular como Cátedra es algo en demasia...sobre todo porque River le costo armar circuito de juego profundo y constante...y tambien porque el miedo del estadio asusto al rival. Por como viene todo, 1 punto es diferencia a esta altura, sobre todo porque todos los rivales de River quieren salvar el año ganandoles y ser tapa del Ole el Lunes como fue Atlanta...
No sea cosa que al Maestrico lo llame Chavez...y tengan que pelear por el 225 de nuevo.
Abrazo Frances (x Trezeguet)