domingo, 24 de junio de 2012

A Cumplir Las Promesas

Dale Campeón! Si, y qué? Acaso no se puede festejar? La inconsistencia con la historia fue descender, no ascender.

Festejo que River fue el mejor entre 20 equipos, que salió Campeón en el torneo que le tocó jugar por errores cometidos durante años. Porque no solo fue el que más puntos consiguió, sino que además quedó invicto ante los tres rivales directos.

Festejo que volvimos al lugar del que no debimos irnos jamás, porque somos EL MAS GRANDE, LEJOS!

Festejo que se acabaron los 363 días y noches de pesadillas, esas que nunca merecimos los que estuvimos en las buenas y en las malas mucho mas.

Festejo que, mas vale tarde que nunca, volvieron el Chori y Cavenaghi a dar una gran mano en el momento en que River se había quedado sin referentes. Festejo que, finalmente, un jugador sin pasado en River que llegaba como hincha (mas allá de los pergaminos que traía) nos deslumbró con la jerarquía de un Campeón del Mundo. Gracias Trezeguet por la magia y los goles, asi como también por educar a los más chicos.

Festejo que los pibes supieron levantar al equipo en los momentos en que los experimentados caían por los nervios de las responsabilidades. Los Funes Mori, Cirigliano, Ocampos, Gonzalez Pires, Villalba que tuvieron unos huevos gigantes, del tamaño del Monumental.

Festejo que gracias a los 73 puntos cosechados, se cumplió el objetivo del ascenso, de ser Campeón y nunca se estuvo fuera de los dos puestos de ascenso directo.

Festejo porque quiero, porque las lágrimas de las derrotas fueron genuinas y porque hace casi un año firmamos un pacto de resurrección.

Festejemos o no festejemos, todos dentro nuestro tenemos una profunda alegría, felicidad y desahogo. Cada uno procesará esto del modo que pueda y quiera.

Gracias Pelado por crecer al mismo tiempo que levantaste a River y te animaste a lo que muchos técnicos experimentados no.

Gracias Chori por ponerte el equipo al hombro tantas veces y por hacerte cargo de todas.

Gracias Torito por tantas conquistas a lo largo de las 38 fechas.

Gracias David por revolucionar el Fútbol Argentino y a todo River.

Gracias Rogelio Gabriel Funes Mori, por ser el héroe de las ultimas finales. Gracias a todos y cada uno de los jugadores, cuerpo técnico e hinchas!

Festejo, porque ante todo, no importa cual sea la categoría, Amo a River Plate! 

Por todo esto, yo festejo!

Cuando pase la euforia, habrá que pensar en lo que viene y en cómo afrontarlo, con responsabilidad e inteligencia, dejando de lado egos, celos y orgullos. No se debe repetir nunca más lo sucedido en los últimos 10 años. El Más Grande está de vuelta y tiene un Hambre de Gloria Monumental!

Ellos ya cumplieron el objetivo. Ahora, todos nosotros, A Cumplir Las Promesas.

Abrazo Millo

El comienzo del partido, los goles y el post-partido con el relato de Lito....







lunes, 18 de junio de 2012

Depende de River

'Basta para mi. No aguanto más.' Fueron mis últimas palabras, cuando el reloj mostraba las 17.02 del sábado y el marcador daba triunfador al sólido equipo paranaense.
Se hace ya difícil encontrar adjetivos que plasmen la desesperación del momento, de lo que está ocurriendo en nuestro planeta Rojiblanco. Hace ya unos años que nuestra atmósfera nos presiona para abajo y el oxígeno está en falta toda la semana. Pero esto ya es demasiado.

River fue a Santa Fe con la posibilidad de volver ascendido. Si bien Patronato resaltó, a lo largo de todo el Nacional, por hacerse fuerte de local y ganarle a los cuatro que pelean por subir, lo cierto es que el equipo de Almeyda cayó notablemente en rendimiento en las últimas fechas y el sábado siguió en picada.

El gol de Patronato al arranque del partido, de pelota parada y con 4 delanteros entrando solos con posibilidad de gol es INJUSTIFICABLE. Ocampos pierde la marca del jugador que termina anotando el tanto, pero otros tres miran la trayectoria en lugar de seguir a su hombre. No se puede trabajar tan mal la pelota parada, y no solo en defensa. En ataque, el Chori se empecina en tirar los centros muy cortos o demasiado pasados, cuando los jugadores esperan el balón en las cercanías del punto penal. Ni hablar de los tiros libres, que en otra época eran casi un gol asegurado, y hoy son potentes contragolpes para el rival que complican a la defensa que siempre está mal parada, en línea, sin triangulaciones, sin relevos ni coberturas.

Perdimos 1 a 0. Desperdiciamos casi una decena de posibilidades clarísimas en el primer tiempo, casi todas regaladas por el rival. Trezeguet, nublado y en off-side, le sacó el gol a Aguirre, y más allá de la excelente tarde de Bertoli, Cavenaghi definió todos los mano a mano al cuerpo del arquero.
En la segunda etapa, Cirigliano (con aciertos y errores) se puso el equipo al hombro e intentó contagiar su espíritu al grupo. Pero hay que sufrir.
Se terminaba el partido y los del Pelado no veían el arco de Patronato. Funes Mori entra al área, lo derriban y Lunati, de excelente partido, le da la posibilidad de empatar al Millo.
El Chori (que según lo que leí en varios editoriales, "no se le puede reprochar nada" por la valentía de tomar la pelota) decidió patear el penal. Luego de varios pasos indecisos, remató al centro del arco, a media altura... y a las manos de la figura del encuentro. Otra oportunidad desperdiciada.

River se volvió de Santa Fe destrozado, con una gran decepción y el pánico de poder quedar mas complicado de cara a la última fecha.
Pero a la mañana siguiente, desde Rosario, llegaron buenas noticias. Chacarita venció por 3 a 1 al Canalla, dejándolo un punto por debajo de los punteros River e Instituto, y en la misma línea de Quilmes.

River está vivo, tiene chances y debe mostrar su jerarquía y sus pergaminos, ante Almirante Brown, en el Monumental. El ascenso está al alcance de la mano y, para bien o para mal, River depende de River.

Abrazo Millo
PD: Feliz Día del Padre para todos los que lo sean y para los padres de los que no, también. Ah, y Gracias Chaca!

lunes, 11 de junio de 2012

El último Gran Héroe‏

A ganar se ha dicho. No pidamos lujos, ni gambetas, goleadas ni toques. Deberíamos, porque hace mucho que trabajan juntos jugadores y cuerpo técnico, pero no.

El Monumental (en realidad todo River) es una olla a presión, un hervidero de cabezas que al primer pase errado o a los 10 minutos de no ponerse en ventaja, piden sacrificios de jugadores como ofrenda a dioses que no sabemos cuáles son. Ojo, me incluyo...

No recuerdo ya cuando comenzó todo esto. La locura. Porque en algún momento todo cambió dentro de la cancha, pero afuera... No tengo bien claro el punto de inflexión. Los hinchas de River ya somos mártires. El sufrimiento que desbordamos desde hace mínimo dos temporadas, una para no bajar y la otra para subir, ya es insostenible, insoportable e inhumano.

Ayer, el equipo de Almeyda jugó pésimo. La tensión en el ambiente hacía fallar pases a compañeros que estaban a escasos metros de distancia o tomar decisiones incorrectas con el balón. El paupérrimo estado físico de Cavenaghi hace las cosas mas complejas, porque tenés un 9 que tarda un siglo y medio en acomodarse para definir y en correrse para que defina un compañero.
El técnico tardó demasiado en darse cuenta de que el Keko por izquierda jugaba con pierna inhábil y que el Chori debía jugar de wing, su puesto natural. Si sumamos a todo esto, que la defensa, con ausencia de un primer marcador central y sin voz de mando, no hace pie en ningún ataque rival, todo el sufrimiento tiene sentido.
Pero el rival perdonó demasiado a River. Después de perderse dos goles hechos, debajo del arco y con todo el tiempo del mundo para liquidar, el Millo estaba vivo y 0 a 0 en el entretiempo.
La lesión de Sanchez (fractura en la clavícula) obligó el ingresó de Aguirre, que le dio otro empuje al equipo mas allá de las limitaciones. Y Ponzio, que no tuvo un gran encuentro, pagó su cuota dejando literalmente la sangre en el campo de juego.
Pero los héroes de la noche estaban en otra parte. Cuando el partido entró en una meseta que hacía desear que no terminase en derrota, Vega tuvo una tapada excepcional, con el pie, para mantener las esperanzas Millonarias. Y los generalmente intrascendentes ingresos de Ocampos y Funes Mori rindieron frutos, pero no sin antes sufrir....

Minuto 31, córner para River. Chori se prepara para meter el centro, le sale pasado, FM18 la baja de cabeza y... Ocampos, en su primer contacto de la noche con la pelota, nos hace delirar con el 1 a 0.

Minuto 36, contragolpe del equipo correntino, los errores conceptuales de siempre, y volver a empezar, 1 a 1, con lo que cuesta hacer un gol.

Minuto 42, Rogelio captura una pelota en el área, remata con empeine total, le rompe el arco a Sessa y morimos todos juntos en ese grito de gol interminable.

River se quedó con los tres puntos y recuperó el liderazgo del torneo, además de sacar 3 de ventaja a Instituto y 4 a Quilmes con 6 en juego.
El final, a puro revoleo, con jugadores dando la vida y Ponzio sangrando es un mural del presente. Hay que sufrir hasta el final.
Rogelio Gabriel Funes Mori fue el ídolo de la noche. No la tocó, se tropezó y chocó contra la defensa rival en cada intervención. Pero dio el pase gol en el 1 a 0 parcial y clavó un derechazo letal para el 2 a 1 que descomprimió el llanto de muchos.

Hoy, 11 de junio de 2012, Funes Mori es nuestro último Gran Héroe.

Abrazo Millo

PD: River, gracias por las lágrimas.

martes, 5 de junio de 2012

Terminemos con esta Pesadilla

Soy de River. Por mis venas corre sangre Roja y Blanca. Mis genes me impulsan a querer triunfar en toda competencia en la que participo, sin importar si hablamos de amistosos, copas de verano, la Intercontinental o un simple picado entre amigos.
Cada vez que La Banda Roja se enfrenta a quien sea, la adrenalina y las palpitaciones se apoderan de mi, el parpadeo se aquieta casi hasta desaparecer y, no solo la retina graba los 90 minutos de Fútbol, sino que el Alma queda marcada por cada sensación.

El equipo de Almeyda se quedó afuera de la Copa Argentina. La "segunda prioridad" del Millonario, porque hoy estamos en un momento en que debemos jerarquizar las competencias a las que debemos avocarnos. Este deporte de "relativización" de competencias, que es hijo de Aguilar y Passarella, hoy es moneda corriente en Núñez porque tenemos otras necesidades que atender. Necesidades que son nietas de estos dos personajes nefastos, ya que surgieron de aquella relativización y del despilfarro de recursos humanos del Club.

Racing fue menos que el River muletto, repleto de suplentes y con recambio de 4ta División. Los de la Tricolor, si bien tuvieron un partido para el olvido, superaron en juego a La Academia que, siendo esta Copa Argentina su prioridad para salvar el semestre, mostró que es un equipo del montón.
Pero más allá del tremendo penal que no le otorgaron a Villalva en el primer tiempo, el cero a cero fue justo para dos equipos que no pudieron pasar de la mediocridad en el tiempo reglamentario y tuvieron que echarse a la suerte (o no suerte) de los penales.
Y desde los doce pasos, la atajada de Chichizola ante el remate de Gio Moreno lo llevó al Millo a tener el penal definitorio en los pies del Keko, quien no supo asegurarlo y le dio vida al equipo albiceleste. Vida que iba a aprovechar, luego del regalo del pibe Vila y la tapada de Saja, para poner a la Acadé en la final con Boca y, a River, en tierra firme para pensar en el final del Nacional B.

Afuera de la Copa Argentina, en su Primera Edición, un River muletto que fue el mejor a lo largo de la Competencia, siendo el más claro y preciso para cerrar los partidos. Otra injusticia, que se vuelve justa para castigar a los que plantean los encuentros con mezquindad y temor.

Quedan tres finales, de las de verdad, y necesitamos que pongan lo que tienen que poner y se partan el alma por Ascender. Mérito u obligación, todo quedará en el olvido si no se cumple el objetivo principal. El próximo semestre, en Primera, la presión será diferente y van a salir a la luz las cualidades y capacidades ocultas de muchos, para triunfar y volver a estar en lo más alto.
Vamos River, a ganar y a vivir con los sueños de siempre. Terminemos con esta pesadilla.

Abrazo Millo