Tarde de fiesta en el Monumental para la vuelta al Superclásico.
Desde el arranque, River puso la pelota en campo rival y al minuto, con un soberbio tiro libre de Ponzio y con la ayuda del césped mojado y las (no) manos de Orión, el Millo se imponía en el marcador.
Durante toda la primera etapa, los de Almeyda manejaron el partido y no cambiaron su buen rendimiento colectivo por más que hubo varios cambios de nombre por las preocupantes bajas de Aguirre y Ramiro Funes Mori, por lesiones en la rodilla.
La Banda mostró en el primer tiempo que solo había un equipo en la cancha y se fue al vestuario con un justo 1 a 0 a favor, que de ser más abultado, no se hubiesen escuchado muchas voces de reclamo.
En la segunda parte, River cometió el error de ceder la pelota y la pasó mal con un par de situaciones, no muy peligrosas por la poca capacidad del rival, pero que a uno en el clásico lo hacen sufrir.
De todas formas, el Millo no renunció al ataque y cuando promediaba el complemento, una excelente habilitación entre líneas de Sánchez dejaría a Mora cara a cara con el arquero adversario, para terminar definiendo con maestría haciendo revolcar a más de uno en la búsqueda de salvar el gol.
El 2 a 0 era un resultado más que justo para un partido como el que se estaba disputando.
Pero como siempre, sucedió la fatalidad.
Un absurdo penal de Gonzalez Pirez que Silva cambió por gol, puso suspenso en el Monumental.
Asi y todo, La Banda siguió buscando y tuvo varias posibilidades de ampliar el marcador. La más clara la tuvo nuevamente el uruguayo Mora, quien luego de enganchar de taco y adentrarse en el área, no tuvo la suficiente lucidez para vencer al ex arquero cuervo.
Ya sobre el final, y cuando el primer minuto recuperado se estaba cumpliendo, Trezeguet quizo liquidar de volea y remató al cuerpo de un defensor rival. Esto generó un contraataque que terminó con Silva golpeando la pelota con el pecho y Erviti empatando el partido, luego de la secuencia de errores de Bottinelli y Barovero.
Fue 2 a 2 y punto para cada uno. Letra para que hablen los de siempre, para los defensores del resultadismo estúpido y los amantes del No Fútbol.
El rival no jugó el partido, se llevó un punto y encima lo festejó como un campeonato.
Lo que fue una fiesta desde que la gente comenzó a entrar en el Monumental terminó en una de terror, en un martes 13, con los errores que no se deben repetir, nunca más.
Maldita Semana, Maldito Superclásico
Abrazo Millo
martes, 30 de octubre de 2012
martes, 23 de octubre de 2012
Olla a Presión
Horrible partido nos entregaron River y Quilmes en el Sur. 90 minutos de nada futolística. Sin ideas, sin Fútbol, con muchas imprecisiones y la cabeza, por completo, metida en el Superclásico del próximo domingo.
El encuentro, claramente, no merecía finalizar con alguien que se alzara con los tres puntos. Si bien River dominaba la pelota y la tenía un poco mas que el Cervecero, era completamente inofensivo a la hora de atacar. Pocas jugadas de riesgo registradas a lo largo del partido eran la clave de un empate en cero.
Pero Bottinelli tenía otros planes. En un despeje apurado, inconciente y falto de cualquier concepto futbolístico de base, que en caso de cometerse la semana que viene hubiese sido el final de su carrera con la camiseta de La Banda, le sirvió la pelota dentro del área grande a Cauteruccio, quien definió con categoría, cruzando remate al segundo palo ante un Barovero sorprendido por la situación y sin tiempo para resolver.
El equipo de Almeyda acusó recibo del golpe y salió a buscar la igualdad, pero ni siquiera acumulando gente en ataque, algo por lo que se ha criticado a Cappa, logró encontrar el empate.
Encima, en un contragolpe, Barovero salió a cortar para evitar males mayores en un mano a mano y casi se va expulsado. En mi opinión, perfecta la decisión del árbitro de no cobrar nada, ya que el que busca el contacto es el jugador quilmeño y se tira antes de que el arquero consiga el contacto.
Fue 1 a 0 en favor del local y River se fue vacío de Fútbol y puntos, pero lleno de dudas. Fue un muy mal partido de la mayoría, que como dije anteriormente, parecían estar con la cabeza en el partido con Boca en el Monumental.
Se perdió un partido de 6 puntos por los promedios por pensar en el Clásico, algo conocido de hace un año y pico atrás cuando cometimos el mismo error vs All Boys.
Otra vez el mal de las canciones de la hinchada se posó sobre los jugadores. El 'Cueste lo que Cueste' esta vez se llevó 3 puntos contra Quilmes y ahora, el domingo, el Monumental volverá a ser una olla a presión. Abrazo Millo
El encuentro, claramente, no merecía finalizar con alguien que se alzara con los tres puntos. Si bien River dominaba la pelota y la tenía un poco mas que el Cervecero, era completamente inofensivo a la hora de atacar. Pocas jugadas de riesgo registradas a lo largo del partido eran la clave de un empate en cero.
Pero Bottinelli tenía otros planes. En un despeje apurado, inconciente y falto de cualquier concepto futbolístico de base, que en caso de cometerse la semana que viene hubiese sido el final de su carrera con la camiseta de La Banda, le sirvió la pelota dentro del área grande a Cauteruccio, quien definió con categoría, cruzando remate al segundo palo ante un Barovero sorprendido por la situación y sin tiempo para resolver.
El equipo de Almeyda acusó recibo del golpe y salió a buscar la igualdad, pero ni siquiera acumulando gente en ataque, algo por lo que se ha criticado a Cappa, logró encontrar el empate.
Encima, en un contragolpe, Barovero salió a cortar para evitar males mayores en un mano a mano y casi se va expulsado. En mi opinión, perfecta la decisión del árbitro de no cobrar nada, ya que el que busca el contacto es el jugador quilmeño y se tira antes de que el arquero consiga el contacto.
Fue 1 a 0 en favor del local y River se fue vacío de Fútbol y puntos, pero lleno de dudas. Fue un muy mal partido de la mayoría, que como dije anteriormente, parecían estar con la cabeza en el partido con Boca en el Monumental.
Se perdió un partido de 6 puntos por los promedios por pensar en el Clásico, algo conocido de hace un año y pico atrás cuando cometimos el mismo error vs All Boys.
Otra vez el mal de las canciones de la hinchada se posó sobre los jugadores. El 'Cueste lo que Cueste' esta vez se llevó 3 puntos contra Quilmes y ahora, el domingo, el Monumental volverá a ser una olla a presión. Abrazo Millo
miércoles, 10 de octubre de 2012
La mufa se acabó
River necesitaba ganar en el Monumental, donde desde el 9 de abril de 2011 (1 a 0 a Banfield con gol de Pavone) no podía lograrlo en Primera División.
Enfrente, un rival duro como es el Godoy Cruz de Asad, de muy buena campaña en calidad de local, pero con problemas para ganar al salir de casa.
En el arranque el partido fue parejo y la primera oportunidad iba a ser para los mendocinos, con un remate desde afuera del área, con desvío, que se estrellaría en el travesaño de un Barovero que nada podría haber hecho.
River, con otra actitud después de la goleada a Arsenal, sumó juego y a raíz de una serie de toques y un desborde con centro rasante, se puso en ventaja a los 8 minutos con la definición de goleador del 'Gula' Aguirre.
Minutos más tarde, Ponzio iba a mostrar toda su inteligencia y categoría en un tiro libre en el que aprovechó el adelantamiento de Ibañez y puso el 2 a 0 definitivo para una primera parte bastante pareja, en que los de Almeyda cedieron el balón para cargar de responsabilidad a un rival golpeado que, al final, estuvo cerca del descuento.
En la segunda parte, La Banda comenzó a encontrar los espacios y controló el partido a su antojo. La salida de Ponzio por un esguince y la de Trezeguet por rendimiento, generaron el ingreso de Lanzini y FM9.
Sánchez iba a poner el tercero luego de una gran habilitación, definiendo correctamente un mano a mano.
Un rato después, Mora llevaría a 4 la ventaja luego de un grosero error del arquero y su oportunismo para estar en el lugar correcto en el momento indicado.
Cerca del final y con Godoy Cruz jugando para no recibir más goles, una corrida de Funes Mori en la que se le escapó un poco el balón como para poder definir desde afuera del área, terminó en la frutilla del postre. Pase a Sánchez, para que el 8 deslice una exquisita vaselina por encima del cuerpo de Ibáñez.
Cinco a cero y se acabó el problema de jugar en el Monumental. Importante desde lo anímico para encarar lo que viene y por validar lo hecho contra Arsenal, desde lo futbolístico ya que se mejoró el juego y sigue la contundencia.
Clave los 15 días hasta el nuevo encuentro versus Quilmes para recuperar a Ponzio de su esguince y tener la mayoría de los soldados disponibles.
River barrió con los fantasmas que sobrevolaban el Monumental desde hacía 547 días, no permitiéndole ganar en casa en Primera División.
Próxima visita a recibir en el Liberti: el equipo de Falcioni. Justo, por suerte, la mufa se acabó.
Abrazo Millo
Los goles....
Enfrente, un rival duro como es el Godoy Cruz de Asad, de muy buena campaña en calidad de local, pero con problemas para ganar al salir de casa.
En el arranque el partido fue parejo y la primera oportunidad iba a ser para los mendocinos, con un remate desde afuera del área, con desvío, que se estrellaría en el travesaño de un Barovero que nada podría haber hecho.
River, con otra actitud después de la goleada a Arsenal, sumó juego y a raíz de una serie de toques y un desborde con centro rasante, se puso en ventaja a los 8 minutos con la definición de goleador del 'Gula' Aguirre.
Minutos más tarde, Ponzio iba a mostrar toda su inteligencia y categoría en un tiro libre en el que aprovechó el adelantamiento de Ibañez y puso el 2 a 0 definitivo para una primera parte bastante pareja, en que los de Almeyda cedieron el balón para cargar de responsabilidad a un rival golpeado que, al final, estuvo cerca del descuento.
En la segunda parte, La Banda comenzó a encontrar los espacios y controló el partido a su antojo. La salida de Ponzio por un esguince y la de Trezeguet por rendimiento, generaron el ingreso de Lanzini y FM9.
Sánchez iba a poner el tercero luego de una gran habilitación, definiendo correctamente un mano a mano.
Un rato después, Mora llevaría a 4 la ventaja luego de un grosero error del arquero y su oportunismo para estar en el lugar correcto en el momento indicado.
Cerca del final y con Godoy Cruz jugando para no recibir más goles, una corrida de Funes Mori en la que se le escapó un poco el balón como para poder definir desde afuera del área, terminó en la frutilla del postre. Pase a Sánchez, para que el 8 deslice una exquisita vaselina por encima del cuerpo de Ibáñez.
Cinco a cero y se acabó el problema de jugar en el Monumental. Importante desde lo anímico para encarar lo que viene y por validar lo hecho contra Arsenal, desde lo futbolístico ya que se mejoró el juego y sigue la contundencia.
Clave los 15 días hasta el nuevo encuentro versus Quilmes para recuperar a Ponzio de su esguince y tener la mayoría de los soldados disponibles.
River barrió con los fantasmas que sobrevolaban el Monumental desde hacía 547 días, no permitiéndole ganar en casa en Primera División.
Próxima visita a recibir en el Liberti: el equipo de Falcioni. Justo, por suerte, la mufa se acabó.
Abrazo Millo
Los goles....
lunes, 1 de octubre de 2012
El Pelado es Matías
El 'Pelaaado, Pelaaaado' baja de la tribuna mientras yo intento analizar la goleada de River ante un Arsenal que va perdiendo fuerza, a medida que se aleja la estela de la estrella del Campeonato pasado.
El Millo visitaba el Viaducto, en la soleada tarde de domingo, con un objetivo claro: GANAR.
El encuentro tuvo una primera parte con supremacía de imprecisiones antes que buen juego, aunque los de Núñez lastimaban un poco más al acercarse a Campestrini.
Ponzio, Capitán en esta ocasión, se volvía a poner el equipo al hombro como ya es costumbre y cuando se acercaba el entretiempo, robó un balón en mediocampo mediante gran anticipo, se acercó al área y, sin dejarse caer ante la falta desesperada de un defensor local, clavó un zapatazo desde 26 metros para ir a abrazarse con Almeyda, en clara señal de respaldo al entrenador.
El segundo tiempo fue todo del Millo. Sin jugar buen Fútbol, dominó al desconocido equipo de Alfaro. Mora, una de las figuras del partido, se infiltraba por todo el frente de ataque y generaba espacios.
Pero promediando la segunda etapa, el partido había caido en una meseta que hace sufrir. Porque la diferencia de un gol no te garantiza nada y ya sabemos lo que pasa en estas ocasiones. En realidad, lo que pasaba...
River tuvo la defensa más sólida desde que comenzó el campeonato. Si bien en el medio se devoraron al Arse, los de atrás no corrieron riesgos y estuvieron muy seguros a la hora de defender.
El ingreso de Affranchino por Sánchez le dio mas velocidad y claridad a los ataques. Y fue él quien puso un pase formidable para que luego Mora habilitara a Luna, quien de primera y con gran categoría puso el 2 a 0 para La Banda.
Con el resultado a su favor y la correcta expulsión de Carbonero, River sumó confianza y su juego comenzó a tomar forma.
Asi fue que en 10 minutos, amplió la diferencia a 4 a 0 con dos muy lindos goles de Rogelio Funes Mori.
Al finalizar el partido, se notó mucha emoción de parte de jugadores y cuerpo técnico, sobre todo en Almeyda, quién estaba en la cornisa y vio como sus dirigidos dejaron la vida para mostrarle que están con él.
El Millo necesita sumarle a esta cuota de contundencia, el juego que mostró ante Newell's y en este segundo tiempo. La inclusión de Lanzini entre los 11 sería, en mi opinión, un acierto para continuar el camino hacia la reestructuración tan esperada.
Se entiende el canto de la tribuna hacia el Pelado Matías. Es una muestra de afecto y agradecimiento por todo lo que nos dio y un entendimiento sobre la convicción de estos jugadores para bancarlo en el puesto, que en fin, es lo mas importante.
Ahora, si logramos entender que hay actitud, que hay ganas y que se puede revertir el mal momento, que los jugadores creen y quieren a su conductor, lo correcto es cantar por el Pelado que corresponde. Asi vamos por el buen camino.
Nuestra próxima responsabilidad, es cambiar el 'Y River ponga huevoooo' por 'Y River ponga JUEGO' asi podemos volver a ponernos a tono con nuestra Rica y Gloriosa Historia.
Abrazo Millo
Los goles....
El Millo visitaba el Viaducto, en la soleada tarde de domingo, con un objetivo claro: GANAR.
El encuentro tuvo una primera parte con supremacía de imprecisiones antes que buen juego, aunque los de Núñez lastimaban un poco más al acercarse a Campestrini.
Ponzio, Capitán en esta ocasión, se volvía a poner el equipo al hombro como ya es costumbre y cuando se acercaba el entretiempo, robó un balón en mediocampo mediante gran anticipo, se acercó al área y, sin dejarse caer ante la falta desesperada de un defensor local, clavó un zapatazo desde 26 metros para ir a abrazarse con Almeyda, en clara señal de respaldo al entrenador.
El segundo tiempo fue todo del Millo. Sin jugar buen Fútbol, dominó al desconocido equipo de Alfaro. Mora, una de las figuras del partido, se infiltraba por todo el frente de ataque y generaba espacios.
Pero promediando la segunda etapa, el partido había caido en una meseta que hace sufrir. Porque la diferencia de un gol no te garantiza nada y ya sabemos lo que pasa en estas ocasiones. En realidad, lo que pasaba...
River tuvo la defensa más sólida desde que comenzó el campeonato. Si bien en el medio se devoraron al Arse, los de atrás no corrieron riesgos y estuvieron muy seguros a la hora de defender.
El ingreso de Affranchino por Sánchez le dio mas velocidad y claridad a los ataques. Y fue él quien puso un pase formidable para que luego Mora habilitara a Luna, quien de primera y con gran categoría puso el 2 a 0 para La Banda.
Con el resultado a su favor y la correcta expulsión de Carbonero, River sumó confianza y su juego comenzó a tomar forma.
Asi fue que en 10 minutos, amplió la diferencia a 4 a 0 con dos muy lindos goles de Rogelio Funes Mori.
Al finalizar el partido, se notó mucha emoción de parte de jugadores y cuerpo técnico, sobre todo en Almeyda, quién estaba en la cornisa y vio como sus dirigidos dejaron la vida para mostrarle que están con él.
El Millo necesita sumarle a esta cuota de contundencia, el juego que mostró ante Newell's y en este segundo tiempo. La inclusión de Lanzini entre los 11 sería, en mi opinión, un acierto para continuar el camino hacia la reestructuración tan esperada.
Se entiende el canto de la tribuna hacia el Pelado Matías. Es una muestra de afecto y agradecimiento por todo lo que nos dio y un entendimiento sobre la convicción de estos jugadores para bancarlo en el puesto, que en fin, es lo mas importante.
Ahora, si logramos entender que hay actitud, que hay ganas y que se puede revertir el mal momento, que los jugadores creen y quieren a su conductor, lo correcto es cantar por el Pelado que corresponde. Asi vamos por el buen camino.
Nuestra próxima responsabilidad, es cambiar el 'Y River ponga huevoooo' por 'Y River ponga JUEGO' asi podemos volver a ponernos a tono con nuestra Rica y Gloriosa Historia.
Abrazo Millo
Los goles....
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