Por primera vez en la temporada me sentí inseguro. River venía jugando cada fecha un poco peor desde el descalabro táctico autogenerado, pero los resultados acompañaban. Pensé, que después de lo que costó ganarle a Ferro, y con el bajo rendimiento del equipo, el Pelado nos iba a devolver el 4-4-2 que, lejos de brillar, superaba en el juego al rival y convertía lo necesario para ganar.
Después del empate ante el Lobo, el Millo se vio enrrollado en dudas, tal vez tapadas por los resultados de los rivales directos que, al compás de La Banda, se estancaban o avanzaban de a un casillero manteniendo la esperanza de tener lejos a los de abajo y a tiro al líder.
Pero este fin de semana se presentó diferente. Quilmes ganó su cotejo por goleada en Tucumán e igualó la línea del equipo de Almeyda, que tenía, a priori, el partido más accesible.
River entró desordenado, jugando el partido contra los nervios y la falta de juego. Atlanta, con mucha inteligencia, hizo su juego y fue protagonista durante gran parte del encuentro.
A medida que los minutos pasaban, era el Bohemio el que se agrandaba en la cancha, sucediendo lo mismo con las actuaciones de Vega y Díaz, lo mejor en la peor tarde.
Así fue que Lorefice puso el 1 a 0 para los locales con un gran gol en el que todo River observó la jugada desentendiendo su peligro.
Y cuando se moría el primer tiempo, el autoboicot. Primero Trezeguet se deja arrastrar en el área y llega el penal, demasiado evidente para algunos mal pensados, error arbitral para el resto de los mortales. Pero el Capitán, que anda con la pólvora mojada, la clavó en el alambrado del Amalfitani, desatando la caída en picada que minutos más tarde se llevaría a FM6 a las duchas.
De la segunda etapa qué decir? Atlanta dominó el juego y River era puro revoleo del balón y de nombres. Almeyda emuló a sus antecesores Cappa y JJ y pobló el ataque, dejando el arco a merced de los inofensivos mellizos bohemios.
El triunfo de Atlanta, mas que justo, desnudó al equipo de Almeyda y puso en jaque el ascenso directo. El DT deberá repensar los nombres y la táctica a utilizar contra Huracán, no solo por las ausencias de Díaz y Ramiro FM, sino también por las de juego y actitud.
La ausencia de Cirigliano en el medio es una de las causas de esta pendiente negativa en el juego. Otra es el capricho por un sistema que no funciona, y el bajo nivel de la mayoría.
El Almeyda post-partido declaró que no merecimos perder. Ojalá el Almeyda de puertas adentro no se crea esa mentira.
Hay que recuperar el juego y la cima, se debe empezar por ser responsable y autocrítico.
Abrazo Millo
lunes, 9 de abril de 2012
martes, 3 de abril de 2012
Alcanzar la Gloria
Lunes, otra vez, y ya se hizo costumbre esto de escribir un par de días después del partido. No tengo del todo claro si es porque me cuesta digerir lo que vi durante los 90 minutos, o si no me puedo concentrar hasta terminados los partidos de los rivales directos en esta larga carrera hacia Primera. En fin, seguimos segundos.
River recibía en su casa (Nuestra Casa) al equipo de Caballito que naufraga por la mitad de la tabla del torneo. La Banda tuvo el control del balón durante la primera etapa, pero nuevamente la soledad de Ponzio en el mediocampo y el Chori tan participativo como errático, nos mandaron al descanso con un 0 a 0 tan real como preocupante.
El tridente ofensivo seguía sin funcionar, y Trezeguet y Cavenaghi se perdían entre los defensores rivales, mientras los pelotazos de los mediocampistas y las vueltas de Dominguez, terminaban con Ponzio rematando lejos del objetivo.
Pero Almeyda iba a patear el tablero en el momento justo en que la Caldera Monumental entraba en ebullición. Primero salió Abecasis e ingresó el Keko, mostrando una positiva actitud ofensiva. Pero iba a ser a los 28 minutos cuando, modificando el esquema por un 3-4-3, saldrían el Chori y Cave para que ingresen Aguirre y Rogelio FM al campo de juego.
Quedaba poco tiempo y el empate estaba clavado en el marcador como en la ida. River había peleado contra sí mismo y versus el controvertido esquema por más de 75 minutos. Pero la salvación estaba en los pies de la dupla central. A la salida de un tiro libre, Maidana cayó en el borde del área chica con la pelota, pero la peleó y desde el piso se la dejó al Melli defensor, quien venía de frente, para poner el balón contra el poste izquierdo y anotar el 1 a 0 tan esperado.
A partir de ahí el partido se abrió, cuando el amarrete Ferro tuvo que dejar de ser espectador y ponerse a jugar. Pero ya era tarde y El Millo tenía guardadas más sorpresas. Minutos después de que FM6 convirtiera, iban a derribar en el área a su hermano, para que Trezeguet cambiara penal por gol y 2 a 0.
Pero como todos dicen, River juega con Treze, y éste con toda su clase iba a empalmar una volea de derecha digna de verse en HD para liquidar el pleito por 3 a 0, y grabar la definición en nuestra retina de por vida.
El equipo de Almeyda volvió a jugar mal mientras el tridente estuvo en cancha, no funcionando como tal y de acuerdo a lo esperado. River necesita más movilidad y menos revoleo. Debería salir alguno de los tres hombres de adelante o animarse a jugar con tres en el fondo, pero es clave que Cirigliano vuelva a acompañar a Ponzio, armando esa sociedad que nos dio los mejores resultados, al menos en funcionamiento.
Acaba de terminar el partido de Instituto, que le ganó sobre la hora al complicado Defensa y Justicia por 2 a 1, con algunas polémicas.
Hay que esforzarse más Millo. Vamos que quedan 11 fechas por delante, y se mantiene intacta la ilusión de Alcanzar la Gloria.
Abrazo Millo
Les dejo los goles.... el tercero cotiza en Bolsa
River recibía en su casa (Nuestra Casa) al equipo de Caballito que naufraga por la mitad de la tabla del torneo. La Banda tuvo el control del balón durante la primera etapa, pero nuevamente la soledad de Ponzio en el mediocampo y el Chori tan participativo como errático, nos mandaron al descanso con un 0 a 0 tan real como preocupante.
El tridente ofensivo seguía sin funcionar, y Trezeguet y Cavenaghi se perdían entre los defensores rivales, mientras los pelotazos de los mediocampistas y las vueltas de Dominguez, terminaban con Ponzio rematando lejos del objetivo.
Pero Almeyda iba a patear el tablero en el momento justo en que la Caldera Monumental entraba en ebullición. Primero salió Abecasis e ingresó el Keko, mostrando una positiva actitud ofensiva. Pero iba a ser a los 28 minutos cuando, modificando el esquema por un 3-4-3, saldrían el Chori y Cave para que ingresen Aguirre y Rogelio FM al campo de juego.
Quedaba poco tiempo y el empate estaba clavado en el marcador como en la ida. River había peleado contra sí mismo y versus el controvertido esquema por más de 75 minutos. Pero la salvación estaba en los pies de la dupla central. A la salida de un tiro libre, Maidana cayó en el borde del área chica con la pelota, pero la peleó y desde el piso se la dejó al Melli defensor, quien venía de frente, para poner el balón contra el poste izquierdo y anotar el 1 a 0 tan esperado.
A partir de ahí el partido se abrió, cuando el amarrete Ferro tuvo que dejar de ser espectador y ponerse a jugar. Pero ya era tarde y El Millo tenía guardadas más sorpresas. Minutos después de que FM6 convirtiera, iban a derribar en el área a su hermano, para que Trezeguet cambiara penal por gol y 2 a 0.
Pero como todos dicen, River juega con Treze, y éste con toda su clase iba a empalmar una volea de derecha digna de verse en HD para liquidar el pleito por 3 a 0, y grabar la definición en nuestra retina de por vida.
El equipo de Almeyda volvió a jugar mal mientras el tridente estuvo en cancha, no funcionando como tal y de acuerdo a lo esperado. River necesita más movilidad y menos revoleo. Debería salir alguno de los tres hombres de adelante o animarse a jugar con tres en el fondo, pero es clave que Cirigliano vuelva a acompañar a Ponzio, armando esa sociedad que nos dio los mejores resultados, al menos en funcionamiento.
Acaba de terminar el partido de Instituto, que le ganó sobre la hora al complicado Defensa y Justicia por 2 a 1, con algunas polémicas.
Hay que esforzarse más Millo. Vamos que quedan 11 fechas por delante, y se mantiene intacta la ilusión de Alcanzar la Gloria.
Abrazo Millo
Les dejo los goles.... el tercero cotiza en Bolsa
lunes, 26 de marzo de 2012
Un paso atrás
Un paso atrás. Eso fue lo que dio River en el último encuentro, el sábado frente a Gimnasia. Nuevamente el juego en equipo estuvo ausente, aunque en esta ocasión no se corrió la misma suerte que contra Merlo y solo se obtuvo un punto.
Durante gran parte de la primera etapa, el equipo de Almeyda se vio superado por un Lobo errático y poco ambicioso, que con todo a favor no supo sacar ventaja en el marcador y se fue a vestuario con las manos vacías.
River, por su parte, fue un manojo de nervios y equivocaba los caminos cada vez que tenía el balón, porque el nutrido mediocampo de los de Troglio mermaba con las intenciones de la visita, ahogando cada salida y generando una desesperación que provocaba pelotazos hacia el tridente Millonario, que no lograba hacer pie en el área rival.
La más clara para La Banda la tuvo Trezeguet que, por pasarse unos centímetros en la carrera, desvió un (casi) excelente remate de palomita, cuando intentaba cambiarle el palo a Moneti.
La defensa tampoco estaba en un día positivo, y la razón para que el entretiempo mostrara un cero en cada lado fue el ojo de lince del lineman, para marcar el fino offside de Goux, anulando la primera conquista platense.
En la segunda parte, River salió a pasar por arriba al local, aunque fuere con sus individualidades y el hambre de gloria. Pero la falta de juego asociado e idea de equipo se hacían sentir, aún más, contra estos rivales que traban y raspan en el medio y no dejan jugar.
El Chori no encontraba los espacios en una posición que le incomoda y, Cavenaghi, quien debe jugar fuera de su hábitat para cederle el lugar al francés en la nueva disposición que plantea el Pelado, se desespera por convertir y se ciega con el balón en los pies.
Nuevamente iba a tener la oportunidad de abrir el marcador Treze de cabeza, pero Moneti iba a responder con muchos reflejos para enviar la pelota al córner y llevarse todos los flashes. Al igual que minutos más tarde taparía la más clara cuando, a mano cambiada, le ahogaría el grito a Aguirre que definió muy al cuerpo del arquero.
Hasta el final, La Banda fue empujando a Gimnasia hacia su arco, pero incluso con superioridad numérica por la expulsión de "Michael Jackson" Goux, no fue lo suficientemente profundo para vencer el cero y llevarse los tres puntos del Bosque.
Este empate vuelve a igualar los puntos de la primera rueda y reabrió un interrogante que hacía rato había desaparecido con el 4-4-2, ¿a qué jugamos?
Si bien se requiere ser más ofensivo cuando se juega en el Monumental, y aún más contra los rivales más débiles, ir a jugarle a Gimnasia al Bosque descuidando el mediocampo que bien pobló Troglio con 5 hombres, es no saber leer el juego del rival. El equipo (y Ponzio!) pedía a gritos a Cirigliano o Aguirre para equilibrar el medio y darle de comer a los de arriba, que luchaban contra la defensa en busca de pelotazos a dividir.
El Pelado deberá pensar muy bien en ser flexible con las tácticas considerando que no todos los rivales son Merlo o Desamparados porque, hoy por hoy, con este funcionamiento del 4-3-3 no le ganamos a Instituto.
A trabajar duro en la semana para volver al camino correspondiente, donde el equipo sea Equipo y los nombres no estén por encima de River.
El Ascenso sigue siendo el obejetivo y cada vez se vuelve más real, aunque en las últimas dos fechas el Equipo, como tal, haya dado un paso atrás.
Abrazo Millo
martes, 20 de marzo de 2012
Más Difícil de lo que Creían
Finalmente Señores, se rompió el equilibrio con respecto a la primera ronda. River le ganó el sábado por la tarde a Merlo y lo hizo sin brillar, sin gustar, pero por lo menos ganó y goleó.
Desde el arranque de la primera etapa se vio a River muy atado por la necesidad de mantener el orden en un mediocampo que lo tenía solo a Ponzio, como nunca antes, por el cambio de esquema. Sánchez y Ocampos, generalmente de más ir que volver, se concentraron tanto en sus deberes defensivos que no fueron punzantes, y el mediocampo era un lugar de quite y poca agresividad en ataque.
El Chori, que oficiaba de enganche del tridente de lujo, no gravitó en la primera parte y le costó meterse en el partido tanto como a Cavegol.
Con este panorama, hubo que esperar a que la categoría del franco-argentino saliera a flote para conectar de cabeza un centrazo guionado de Ocampos y volver a cabecear luego de que el ángulo devolviera el primer remate.
Con el 1 a 0 autografiado por 13G, el equipo de Almeyda se fue al entretiempo mucho más tranquilo, sabiendo que El Charro tendría que salir a buscar el gol, algo que generaría los espacios necesarios para que los Tres Mosqueteros se lucieran con sus destellos de magia.
Asi fue que el Depo, en su cruzada por el empate, descuidó la quinta del fondo y el Chori, con un toque exquisito habilitó al Torito en una remake de la primera ronda, aunque esta vez con final feliz: Capogrosso la tuvo que ir a buscar a la red, mientras Cave corría con la garganta llena de gol y la camiseta al viento.
El 2 a 0 liquidó el pleito, aunque el goleador del torneo iba a tener una más, para subirse a la cima de la tabla. Luego de una excelente asistencia de Ponzio, el Goleador Amor facturaría su doblete definiendo de un puntazo por debajo del arquero.
Fue 3 a 0 en el Amalfitani y a subirse nuevamente a la cima de la BN, aunque solo fuese por un rato. Con el triunfo de Instituto, La Banda quedó nuevamente en la segunda posición, aunque a tiro de la Gloria, con quien aún debe enfrentarse.
El equipo de Almeyda es el de mejor juego, intenciones y jerarquía del torneo, pero aún así no pudo despegarse aún de resto con los que pelea el Ascenso.
Lo dijimos desde el comienzo y ahora lo dijo el Chori, el tránsito por el Nacional B resultó más difícil de lo que creían.
Abrazo Millo
Desde el arranque de la primera etapa se vio a River muy atado por la necesidad de mantener el orden en un mediocampo que lo tenía solo a Ponzio, como nunca antes, por el cambio de esquema. Sánchez y Ocampos, generalmente de más ir que volver, se concentraron tanto en sus deberes defensivos que no fueron punzantes, y el mediocampo era un lugar de quite y poca agresividad en ataque.
El Chori, que oficiaba de enganche del tridente de lujo, no gravitó en la primera parte y le costó meterse en el partido tanto como a Cavegol.
Con este panorama, hubo que esperar a que la categoría del franco-argentino saliera a flote para conectar de cabeza un centrazo guionado de Ocampos y volver a cabecear luego de que el ángulo devolviera el primer remate.
Con el 1 a 0 autografiado por 13G, el equipo de Almeyda se fue al entretiempo mucho más tranquilo, sabiendo que El Charro tendría que salir a buscar el gol, algo que generaría los espacios necesarios para que los Tres Mosqueteros se lucieran con sus destellos de magia.
Asi fue que el Depo, en su cruzada por el empate, descuidó la quinta del fondo y el Chori, con un toque exquisito habilitó al Torito en una remake de la primera ronda, aunque esta vez con final feliz: Capogrosso la tuvo que ir a buscar a la red, mientras Cave corría con la garganta llena de gol y la camiseta al viento.
El 2 a 0 liquidó el pleito, aunque el goleador del torneo iba a tener una más, para subirse a la cima de la tabla. Luego de una excelente asistencia de Ponzio, el Goleador Amor facturaría su doblete definiendo de un puntazo por debajo del arquero.
Fue 3 a 0 en el Amalfitani y a subirse nuevamente a la cima de la BN, aunque solo fuese por un rato. Con el triunfo de Instituto, La Banda quedó nuevamente en la segunda posición, aunque a tiro de la Gloria, con quien aún debe enfrentarse.
El equipo de Almeyda es el de mejor juego, intenciones y jerarquía del torneo, pero aún así no pudo despegarse aún de resto con los que pelea el Ascenso.
Lo dijimos desde el comienzo y ahora lo dijo el Chori, el tránsito por el Nacional B resultó más difícil de lo que creían.
Abrazo Millo
lunes, 12 de marzo de 2012
Largo camino
River tenía el sábado una inmejorable oportunidad para comenzar a hacerse un solitario camino al Título y, por consiguiente, al Ascenso. Enfrente estaba Defensa y Justicia, que en la Primera Rueda le había salido a jugar de igual a igual y se terminó recuperando un punto sobre la hora, con aquel gol de Funes Mori.
Esta vez las cosas no cambiaron mucho y el equipo de Florencio Varela no pudo ponerse arriba en el marcador en la primera etapa porque Ocampos estuvo muy atento a un error defensivo y facturó el 1 a 0 en favor del Millo, y porque Matías Díaz fue el único que tuvo puntería a la hora de quebrar la tibia resistencia de Vega y puso enseguida el empate.
El equipo de Almeyda la pasó mal durante la primera etapa y estuvo más cerca de irse al vestuario en desventaja que con chances de superar al rival.
Pero la segunda parte se presentó auspiciosa: Con el ya ingresado Trezeguet y apenás a cuatro minutos del inicio, recibía el 2 a 1 de La Banda al conectar de cabeza el franco-argentino un milimétrico centro de Sánchez.
Pero nuevamente River iba a sufrir por su falta de fútbol y la poca participación del mediocampo en la gesta de juego y recuperación. Asi fue, que luego de varias llegadas, y con una endebleza defensiva preocupante, Ramiro Funes Mori en contra y Luis Bustamente, serían los encargados de dar vuelta la historia, con absoluta justicia en favor del Halcón.
Los Millonarios, de todos modos, no se iban a rendir y cuando promediaba el complemento, luego de una deficiente definición del flojo Cavegol, iba a aparecer de nuevo David para empujar el balón hacia la red y festejar nuevamente el empate, esta vez en 3 goles y definitivo hasta el final del encuentro.
Esta cara de River mostró muchos problemas defensivos y se nota que falta una voz de mando en el fondo. No hay nadie que pegue el grito, que cague a pedos a todos (si me perdonan la expresión) y que los ordene. Maidana no tiene la pasta de primer central para hacerlo, el resto son pibes y Vega tiene ausente en el tema, además de no brindar la seguridad que se necesita en un arquero para River.
En el medio, Cirigliano y Ponzio hicieron agua como nunca antes, Sánchez flojo y Ocampos, el gol y poquito más. Con el Chori ausente y Cavenaghi pesado y lento para llegar, se muestra el por qué de hacer tres goles (dos desde el banco) y no poder ganar el partido y penar por un puntito.
Todos los resultados del viernes favorecían al equipo de Almeyda, sobre todo la derrota de Instituto, que dejaba a River a merced de liderar el torneo. Pero el Millo está empecinado en complicarse la vida solito.
Esperemos que este partido sea una nueva lección y ganar el siguiente para levantar, en la tabla y en el nivel de juego. Sino el recorrido para volver a Primera, va a ser un tedioso y largo camino...
Abrazo Millo
Esta vez las cosas no cambiaron mucho y el equipo de Florencio Varela no pudo ponerse arriba en el marcador en la primera etapa porque Ocampos estuvo muy atento a un error defensivo y facturó el 1 a 0 en favor del Millo, y porque Matías Díaz fue el único que tuvo puntería a la hora de quebrar la tibia resistencia de Vega y puso enseguida el empate.
El equipo de Almeyda la pasó mal durante la primera etapa y estuvo más cerca de irse al vestuario en desventaja que con chances de superar al rival.
Pero la segunda parte se presentó auspiciosa: Con el ya ingresado Trezeguet y apenás a cuatro minutos del inicio, recibía el 2 a 1 de La Banda al conectar de cabeza el franco-argentino un milimétrico centro de Sánchez.
Pero nuevamente River iba a sufrir por su falta de fútbol y la poca participación del mediocampo en la gesta de juego y recuperación. Asi fue, que luego de varias llegadas, y con una endebleza defensiva preocupante, Ramiro Funes Mori en contra y Luis Bustamente, serían los encargados de dar vuelta la historia, con absoluta justicia en favor del Halcón.
Los Millonarios, de todos modos, no se iban a rendir y cuando promediaba el complemento, luego de una deficiente definición del flojo Cavegol, iba a aparecer de nuevo David para empujar el balón hacia la red y festejar nuevamente el empate, esta vez en 3 goles y definitivo hasta el final del encuentro.
Esta cara de River mostró muchos problemas defensivos y se nota que falta una voz de mando en el fondo. No hay nadie que pegue el grito, que cague a pedos a todos (si me perdonan la expresión) y que los ordene. Maidana no tiene la pasta de primer central para hacerlo, el resto son pibes y Vega tiene ausente en el tema, además de no brindar la seguridad que se necesita en un arquero para River.
En el medio, Cirigliano y Ponzio hicieron agua como nunca antes, Sánchez flojo y Ocampos, el gol y poquito más. Con el Chori ausente y Cavenaghi pesado y lento para llegar, se muestra el por qué de hacer tres goles (dos desde el banco) y no poder ganar el partido y penar por un puntito.
Todos los resultados del viernes favorecían al equipo de Almeyda, sobre todo la derrota de Instituto, que dejaba a River a merced de liderar el torneo. Pero el Millo está empecinado en complicarse la vida solito.
Esperemos que este partido sea una nueva lección y ganar el siguiente para levantar, en la tabla y en el nivel de juego. Sino el recorrido para volver a Primera, va a ser un tedioso y largo camino...
Abrazo Millo
jueves, 8 de marzo de 2012
Ganar Todo
El martes por la noche, Catamarca recibía a River y Sportivo Belgrano para que disputaran el pase a los octavos de final de la Copa Argentina.
El equipo cordobés venía de vencer por penales a Almirante Brown y quería hacer historia dejando en el camino al Millo, que luego de la victoria ante Defensores de Belgrano en la instancia anterior, presentaba un equipo completamente alternativo, pensando en los compromisos importantes de su camino por volver a la Primera División.
Desde el comienzo River se sintió incómodo por el pressing del equipo de Primo, aunque encontraba su alivio en los pies de Villalba, quien con sutiles habilitaciones encontraba los caminos hacia el arco de Barucco. Así fue que la primera parte se fue diluyendo y solo nos dejó un par de remates del Melli delantero y chispazos de magia de Trezeguet, pero con los arcos en cero.
Ya en el segundo tiempo, y con el correr de los minutos, la presión del rival se fue diluyendo y el equipo de Almeyda, con mucha paciencia, fue inclinando la cancha. Pero no fue sino hasta los 15 minutos del complemento que, luego de un mal despeje del equipo de San Francisco, quedó el balón cerca del área y Aguirre, con un excelente zurdazo, la colgó del ángulo superior derecho, ante el inútil esfuerzo del arquero.
Desde ese momento, El Millo tuvo muchas chances de ampliar el marcador, pero la mala puntería y el bien anulado golazo del franco-argentino David, hicieron desear a las millones de gargantas Millonarias.
Pero el partido tenía otra emoción preparada. Cuando a los 39 minutos, y con todo el equipo del Argentino A volcado en ataque, Funes Mori engañó al lateral derecho con un exquisito amago y luego de correr 50 metros, definió al primer palo del arquero, haciendo tributo a Cavegol.
Ya en el último suspiro del encuentro, los Verdes pudieron haber descontado ante un grosero error de la defensa y del adelantamiento de Chichizola, pero el juvenil se redimió tapando el remate posterior a que el balón se estrellara en el travesaño.
El final del partido dejó grabado el 2 a 0 en el marcador y el nombre de River en la llave de octavos espera por Quilmes o Atlanta como adversarios.
Almeyda cambió todos los nombres pero sostuvo el esquema que viene dándole resultados favorables y buen funcionamiento.
Este River, que tiene claro que el objetivo principal es el Ascenso, gana y avanza en la Copa. Tiene nombres, individualidades, presente y equipo para permitirnos soñar...
Vamos River, a Ganar Todo!
Abrazo Millo
El equipo cordobés venía de vencer por penales a Almirante Brown y quería hacer historia dejando en el camino al Millo, que luego de la victoria ante Defensores de Belgrano en la instancia anterior, presentaba un equipo completamente alternativo, pensando en los compromisos importantes de su camino por volver a la Primera División.
Desde el comienzo River se sintió incómodo por el pressing del equipo de Primo, aunque encontraba su alivio en los pies de Villalba, quien con sutiles habilitaciones encontraba los caminos hacia el arco de Barucco. Así fue que la primera parte se fue diluyendo y solo nos dejó un par de remates del Melli delantero y chispazos de magia de Trezeguet, pero con los arcos en cero.
Ya en el segundo tiempo, y con el correr de los minutos, la presión del rival se fue diluyendo y el equipo de Almeyda, con mucha paciencia, fue inclinando la cancha. Pero no fue sino hasta los 15 minutos del complemento que, luego de un mal despeje del equipo de San Francisco, quedó el balón cerca del área y Aguirre, con un excelente zurdazo, la colgó del ángulo superior derecho, ante el inútil esfuerzo del arquero.
Desde ese momento, El Millo tuvo muchas chances de ampliar el marcador, pero la mala puntería y el bien anulado golazo del franco-argentino David, hicieron desear a las millones de gargantas Millonarias.
Pero el partido tenía otra emoción preparada. Cuando a los 39 minutos, y con todo el equipo del Argentino A volcado en ataque, Funes Mori engañó al lateral derecho con un exquisito amago y luego de correr 50 metros, definió al primer palo del arquero, haciendo tributo a Cavegol.
Ya en el último suspiro del encuentro, los Verdes pudieron haber descontado ante un grosero error de la defensa y del adelantamiento de Chichizola, pero el juvenil se redimió tapando el remate posterior a que el balón se estrellara en el travesaño.
El final del partido dejó grabado el 2 a 0 en el marcador y el nombre de River en la llave de octavos espera por Quilmes o Atlanta como adversarios.
Almeyda cambió todos los nombres pero sostuvo el esquema que viene dándole resultados favorables y buen funcionamiento.
Este River, que tiene claro que el objetivo principal es el Ascenso, gana y avanza en la Copa. Tiene nombres, individualidades, presente y equipo para permitirnos soñar...
Vamos River, a Ganar Todo!
Abrazo Millo
lunes, 5 de marzo de 2012
Impone Respeto
Después de varias idas y venidas, que viernes o sábado, que Maidana o Gonzalez Pirez (terminó siendo titular Pezzella), River se enfrentó al temible (?) Quilmes de Caruso que venía entonado luego de varias goleadas y, que de ganar en el Monumental, superaba al Millo en la tabla.
Durante la primera etapa, las situaciones de peligro se hacían desear cada vez que se disolvía una jugada a 30 metros del arco rival. El equipo de Almeyda buscaba, un poco más que la visita, romper el cero en el marcador, pero el férreo sistema defensivo del Cervecero se encargaba de destruir todos los circuitos de juego.
Hubo que esperar hasta los 45 minutos de la primera etapa para que, luego de un gran amago, el Chori cruzara bajo el remate e hiciera lucir a Trípodi por primera vez en la noche.
Luego del descanso y ya con Gonzalez Pirez en cancha por la triste lesión de Arano (rotura de ligamentos de la rodilla derecha), los de Núñez salieron a buscar con todo la victoria tan esperada por el pueblo Millonario.
El Chori, Cavegol, Trezeguet y Ocampos tuvieron sus oportunidades, pero el arco de la visita mantenía su cero, aún cuando Ponzio conectó un excelente remate diestro, con cara externa y de volea, que se estrelló en el poste derecho, ante la atenta mirada de Trípodi.
De poco sirve hablar del clarísimo penal que Lunati obvió, o de la expulsión que le perdonó al lateral izquierdo Quilmeño cuando barrió con fuerza desmedida y desde atrás a Sánchez. Todo eso es maquillaje para un partido que terminó cero a cero, en el que River mereció los tres puntos pero se quedó solo con uno.
Ayer Rosario Central perdió con Instituto y esto le permitió a los Cordobeses crecer en la tabla para mirar a todos desde arriba. River deberá trabajar con tranquilidad en la semana y estoy de acuerdo con Almeyda en presentar un equipo alternativo para jugar contra Sportivo Belgrano el día martes, por la Copa Argentina. La prioridad absoluta es el Ascenso.
El Millonario va por buen camino y está recuperando un nivel de juego que hace años no se veía. No solo en el buen pie, sino en la actitud de ir a buscar cada partido sabiéndose superior al rival. Quilmes fue solo una sombra del "cuco" que ganaba por goleada, al igual que la mayoría de los que podríamos llamar "de Primera" que ven la Banda Roja y se refugian en su área.
Atención, River está volviendo y como marca la historia, La Banda impone respeto.
Abrazo Millo
Durante la primera etapa, las situaciones de peligro se hacían desear cada vez que se disolvía una jugada a 30 metros del arco rival. El equipo de Almeyda buscaba, un poco más que la visita, romper el cero en el marcador, pero el férreo sistema defensivo del Cervecero se encargaba de destruir todos los circuitos de juego.
Hubo que esperar hasta los 45 minutos de la primera etapa para que, luego de un gran amago, el Chori cruzara bajo el remate e hiciera lucir a Trípodi por primera vez en la noche.
Luego del descanso y ya con Gonzalez Pirez en cancha por la triste lesión de Arano (rotura de ligamentos de la rodilla derecha), los de Núñez salieron a buscar con todo la victoria tan esperada por el pueblo Millonario.
El Chori, Cavegol, Trezeguet y Ocampos tuvieron sus oportunidades, pero el arco de la visita mantenía su cero, aún cuando Ponzio conectó un excelente remate diestro, con cara externa y de volea, que se estrelló en el poste derecho, ante la atenta mirada de Trípodi.
De poco sirve hablar del clarísimo penal que Lunati obvió, o de la expulsión que le perdonó al lateral izquierdo Quilmeño cuando barrió con fuerza desmedida y desde atrás a Sánchez. Todo eso es maquillaje para un partido que terminó cero a cero, en el que River mereció los tres puntos pero se quedó solo con uno.
Ayer Rosario Central perdió con Instituto y esto le permitió a los Cordobeses crecer en la tabla para mirar a todos desde arriba. River deberá trabajar con tranquilidad en la semana y estoy de acuerdo con Almeyda en presentar un equipo alternativo para jugar contra Sportivo Belgrano el día martes, por la Copa Argentina. La prioridad absoluta es el Ascenso.
El Millonario va por buen camino y está recuperando un nivel de juego que hace años no se veía. No solo en el buen pie, sino en la actitud de ir a buscar cada partido sabiéndose superior al rival. Quilmes fue solo una sombra del "cuco" que ganaba por goleada, al igual que la mayoría de los que podríamos llamar "de Primera" que ven la Banda Roja y se refugian en su área.
Atención, River está volviendo y como marca la historia, La Banda impone respeto.
Abrazo Millo
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