Cómo explicar lo que pasó este sábado? Si todavía estoy tratando de entenderlo, de buscarle alguna explicación. Hurgando mucho en el pasado de River, encontré un partido en el cual había recibido 5 goles en un solo tiempo y fue en un noventoso partido contra Newell´s, con la diferencia de que Castrilli esa tarde había expulsado a 4 jugadores Millonarios.
Posibles razones:
Que planteás un partido y en menos de cinco minutos estás dos goles abajo, puede ser.
Que arrancaste dormido y tu arquero se olvidó que debía atrapar la pelota, puede ser.
Que tenés muchos pibes y les afectó el cachetazo de tantos goles juntos, puede ser.
La verdad que le podemos poner millones de excusas al 0-5 del primer tiempo, pero ninguna nos va a convencer. River es River y en el Monumental no tendría que recibir goles. Nos hicieron 5 en 6 llegadas. No nos pasaron por arriba, pero no tuvieron piedad a la hora de definir, en el primer tiempo. River casi no generó situaciones. Si, cuando la diferencia era mínima tuvo un par de llegadas, pero la primera etapa fue un concierto de fallas y dudas.
Cuando comenzó la segunda parte, nos ilusionamos. Esa utopía de remontada generada humildemente por el gol de Funes se disipó rápido ya que River tenía la pelota y a 20 metros del arco la regalaba. Tigre, por suerte, dejó de jugar. El cansancio le hizo entregar la pelota, aunque podría haber ampliado la diferencia varias veces, en los pies del implacable Chino Luna, que pareció demostrar cierta simpatía hacia la Banda y se perdió 2 goles hechos.
Un partido para el olvido, aunque para el recuerdo de que hay que traer, como mínimo, 5 jugadores de jerarquía. Los pibes no tienen la personalidad necesaria, aún, para llevar el estandarte de la recuperación. Se hunden en la locura y la vorágine del partido.
En mi consideración, ayer, la presencia y el carácter de Almeyda hubiera despertado al equipo luego del 0-2 y todo hubiera sido diferente.
Tristeza por ver a un River como el anterior, peleado con la pelota y consigo mismo, por ver a Ortega intentando sacarlos a todos del trance sin conseguirlo, por ver que Gallardo se fue con un 1-5 y nunca se sacó el buzo de suplente.... Simplemente, tristeza por este sábado gris con el que nos despedimos hasta después del mundial.
Como dicen, no hay mal que por bien no venga, y esto hará que se tengan más que en cuenta los refuerzos que se necesitan. Carrizo, Goltz, Mercier, Bolatti, Toranzo, D´Alessandro, Farías, Silva......
Abrazo de gol
PARRAFO APARTE
SALUDOS Y FELICITACIONES AL NUEVO CAMPEÓN, ARGENTINOS JUNIORS!
FELICITACIONES NUEVAMENTE AL BARCELONA POR EL BICAMPEONATO!!! GRANDE LIO!!!
Para los masoquistas como yo... les dejo el video del resumen del partido...
domingo, 16 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
Más que un Ángel...
El Cilindro era el testigo de una nueva edición del clásico más antiguo. Un Racing - River con unos condimentos atípicos para estos clubes, sobre todo para el Millo, ya que Racing hace un par de temporadas que pisa la corniza de la Promo. La Academia llegaba con la necesidad de sacar un punto para no depender de nadie, ni estirar la agonía una semana más. River, en cambio, necesitaba los tres puntos para la futura lucha contra ese mal llamado Promoción, y más considerando que el partido era contra un probable rival directo para la próxima temporada.
Nunca sabremos cuál era el planteo inicial de "Miguelo" Russo, ya que a los dos minutos M. Díaz hizo flaquear a la defensa de Racing y le puso la pelota en la cabeza a Funes Mori para que cante su primer grito de la noche (y de la temporada!). Lo que si sabemos es que esto desordenó al local, que salió a buscar el empate, furioso, y casi lo consigue, pero el poste y la poca reacción de Bieler lo impidieron. Pero ya saben cómo es el fútbol... Minutos más tarde, el arquero y un defensor de Racing hicieron la gran "Vega-Affranchino" y le entregaron la pelota al Mendocino, que luego de enganchar y dejar al arquero en el camino, la tocó suave por al lado del defensa.
El resultado no estaba sellado aún, porque Racing, con sus imprecisiones, seguía buscando y estuvo cerca de descontar si no fuera por la gran atajada de Vega, una de las figuras de la noche.
Otra vez, River fue una ráfaga por derecha en un contragolpe y entre Affranchino, Ortega y Ferrari lo dejaron solo a Rogelio para que liquidara la historia y sellara un Hat-Trick que no lo esperaba ni el propio delantero.
Con la diferencia a favor y aprovechando el desconcierto y apuro de la Academia, River mostró mucha inteligencia en el manejo de la pelota y en achicarle espacios al rival. Además, contó con otra perfecta actuación de Ferrero.
La segunda etapa continuó de la misma manera, Racing de a ratos tenía el control de la pelota pero llegaba sin peligro y finalizaba las jugadas con remates desde 30 metros. River, controló el juego y pudo definirlo en varias ocasiones, y hasta casi hace su cuarto gol Funes Mori, aunque todavía nos preguntamos cómo malogró una ocasión tan clara.
El encuentro tuvo un resultado justo, volvimos a ver al Paraguayo Rojas mostrar un poco de su calidad y el Enano de a poquito está recuperando estado y comienza a volver locos a los rivales con sus piques explosivos en diagonal.
Ya no es casual la mejora de River, con los mismos jugadores, y nos estamos empezando a convencer que Cappa, finalmente, sí podía hacer magia y sacar adelante esta situación. Por eso, Cappa, es más que un Ángel.
Primer Gol:
Segundo Gol:
Tercer Gol:
Nunca sabremos cuál era el planteo inicial de "Miguelo" Russo, ya que a los dos minutos M. Díaz hizo flaquear a la defensa de Racing y le puso la pelota en la cabeza a Funes Mori para que cante su primer grito de la noche (y de la temporada!). Lo que si sabemos es que esto desordenó al local, que salió a buscar el empate, furioso, y casi lo consigue, pero el poste y la poca reacción de Bieler lo impidieron. Pero ya saben cómo es el fútbol... Minutos más tarde, el arquero y un defensor de Racing hicieron la gran "Vega-Affranchino" y le entregaron la pelota al Mendocino, que luego de enganchar y dejar al arquero en el camino, la tocó suave por al lado del defensa.
El resultado no estaba sellado aún, porque Racing, con sus imprecisiones, seguía buscando y estuvo cerca de descontar si no fuera por la gran atajada de Vega, una de las figuras de la noche.
Otra vez, River fue una ráfaga por derecha en un contragolpe y entre Affranchino, Ortega y Ferrari lo dejaron solo a Rogelio para que liquidara la historia y sellara un Hat-Trick que no lo esperaba ni el propio delantero.
Con la diferencia a favor y aprovechando el desconcierto y apuro de la Academia, River mostró mucha inteligencia en el manejo de la pelota y en achicarle espacios al rival. Además, contó con otra perfecta actuación de Ferrero.
La segunda etapa continuó de la misma manera, Racing de a ratos tenía el control de la pelota pero llegaba sin peligro y finalizaba las jugadas con remates desde 30 metros. River, controló el juego y pudo definirlo en varias ocasiones, y hasta casi hace su cuarto gol Funes Mori, aunque todavía nos preguntamos cómo malogró una ocasión tan clara.
El encuentro tuvo un resultado justo, volvimos a ver al Paraguayo Rojas mostrar un poco de su calidad y el Enano de a poquito está recuperando estado y comienza a volver locos a los rivales con sus piques explosivos en diagonal.
Ya no es casual la mejora de River, con los mismos jugadores, y nos estamos empezando a convencer que Cappa, finalmente, sí podía hacer magia y sacar adelante esta situación. Por eso, Cappa, es más que un Ángel.
Primer Gol:
Segundo Gol:
Tercer Gol:
domingo, 2 de mayo de 2010
El kiTi-kiTi de River
Qué larga se hace la semana sin fútbol. Por suerte, para paliar un poco esta necesidad fisiológica, está la Champions.
El miércoles vi un partido con dos tácticas y situaciones bien marcadas y diferenciadas. Barcelona, necesitaba ganar 2-0 para llegar a la final en Bernabeu, con todo lo que significa poder dar una vuelta olímpica en la casa de su archirival.
Inter, por su parte, debía sacarse de encima el fantasma de 40 años sin ser finalista de este certamen.
Estas necesidades, desembocaron en un equipo catalán que salió a buscar de principio a fin quebrar la muralla defensiva planteada muy inteligentemente por Mourinho. Si bien lo logró con un golazo de Pique (en posición dudosa) y un gol mal anulado que le hubiera dado la clasificación, Inter supo frenar cada llegada del Barcelona mostrando que no solo el tiki-tiki gana partidos, y que cerrando las puertas con un gran "catenaccio" se puede, quizás, gritar Campeón, tal como lo hizo Italia en 2006.
Días más tarde, River se enfrentaba en el Estadio Monumental ante el Velez alternativo de Gareca.
El Millo,que había arrancado a puro vértigo con un Ortega OnFire,volvió a recibir un cachetazo cuando, a los 8 minutos, el juvenil Alvarez definió tras un error compartido entre Vega y Affranchino. Otra vez River estaba en desventaja en el momento menos esperado. Pero, al igual que con Godoy Cruz, no perdió la paciencia. Siguió buscando de manera ininterrumpida ante un Velez que miraba como le manejaban el partido. Cuando estaba terminando la primera parte, Ortega metió uno de esos pases que solo él sabe hacer y Ferrari la bajó de pecho para luego definir de zurda por debajo del arquero. El 1-1 liquidó el primer tiempo y le dio algo de justicia al marcador.
El segundo tiempo comenzó del mismo modo, hasta que otro error defensivo, esta vez de Quiroga, hizo que Velez comenzara a emparejar el encuentro. Las llegadas del equipo visitante se sucedieron con mayor frecuencia pero sin mucho peligro, hasta que Cappa decidió meter mano en la formación, introduciendo a Buonanotte, que le dio aire y toque al equipo. Otra vez River tenía el balón y el Fortín se defendía como podía. Faltando 10 para el final, apareció Villagra como un rayo por izquierda para llevarse el balón hasta el fondo y meter un centro que el Enano bajó como los que saben y la acomodó junto al palo izquierdo de Montoya.
La tribuna se cayó abajo y no me vengan a decir que no se emocionaron cuando lo vieron Dieguito con lágrimas en sus ojos y la camiseta mirando al cielo. Era más que el gol del triunfo.
Luego del 2-1, River se volvió cauteloso para cuidar la pelota en lo que quedaba de encuentro y hasta nos animamos a corear un "OOOOLE... OOOOOLE...." que duró casi un minuto.
Se ganó con categoría, personalidad y, sobre todo, con buen fútbol.
Cappa le está encontrando la vuelta a un equipo que, en ciclos anteriores, no daba dos pases seguidos y que, hoy, controla los partidos a puro toque. Hace años que no veo a River jugar así. Que no se corte....
Por suerte, la semana terminó diferente y, gracias a River, esta vez, si ganó el Tiki-Tiki.
Abrazo de gol!
El miércoles vi un partido con dos tácticas y situaciones bien marcadas y diferenciadas. Barcelona, necesitaba ganar 2-0 para llegar a la final en Bernabeu, con todo lo que significa poder dar una vuelta olímpica en la casa de su archirival.
Inter, por su parte, debía sacarse de encima el fantasma de 40 años sin ser finalista de este certamen.
Estas necesidades, desembocaron en un equipo catalán que salió a buscar de principio a fin quebrar la muralla defensiva planteada muy inteligentemente por Mourinho. Si bien lo logró con un golazo de Pique (en posición dudosa) y un gol mal anulado que le hubiera dado la clasificación, Inter supo frenar cada llegada del Barcelona mostrando que no solo el tiki-tiki gana partidos, y que cerrando las puertas con un gran "catenaccio" se puede, quizás, gritar Campeón, tal como lo hizo Italia en 2006.
Días más tarde, River se enfrentaba en el Estadio Monumental ante el Velez alternativo de Gareca.
El Millo,que había arrancado a puro vértigo con un Ortega OnFire,volvió a recibir un cachetazo cuando, a los 8 minutos, el juvenil Alvarez definió tras un error compartido entre Vega y Affranchino. Otra vez River estaba en desventaja en el momento menos esperado. Pero, al igual que con Godoy Cruz, no perdió la paciencia. Siguió buscando de manera ininterrumpida ante un Velez que miraba como le manejaban el partido. Cuando estaba terminando la primera parte, Ortega metió uno de esos pases que solo él sabe hacer y Ferrari la bajó de pecho para luego definir de zurda por debajo del arquero. El 1-1 liquidó el primer tiempo y le dio algo de justicia al marcador.
El segundo tiempo comenzó del mismo modo, hasta que otro error defensivo, esta vez de Quiroga, hizo que Velez comenzara a emparejar el encuentro. Las llegadas del equipo visitante se sucedieron con mayor frecuencia pero sin mucho peligro, hasta que Cappa decidió meter mano en la formación, introduciendo a Buonanotte, que le dio aire y toque al equipo. Otra vez River tenía el balón y el Fortín se defendía como podía. Faltando 10 para el final, apareció Villagra como un rayo por izquierda para llevarse el balón hasta el fondo y meter un centro que el Enano bajó como los que saben y la acomodó junto al palo izquierdo de Montoya.
La tribuna se cayó abajo y no me vengan a decir que no se emocionaron cuando lo vieron Dieguito con lágrimas en sus ojos y la camiseta mirando al cielo. Era más que el gol del triunfo.
Luego del 2-1, River se volvió cauteloso para cuidar la pelota en lo que quedaba de encuentro y hasta nos animamos a corear un "OOOOLE... OOOOOLE...." que duró casi un minuto.
Se ganó con categoría, personalidad y, sobre todo, con buen fútbol.
Cappa le está encontrando la vuelta a un equipo que, en ciclos anteriores, no daba dos pases seguidos y que, hoy, controla los partidos a puro toque. Hace años que no veo a River jugar así. Que no se corte....
Por suerte, la semana terminó diferente y, gracias a River, esta vez, si ganó el Tiki-Tiki.
Abrazo de gol!
domingo, 25 de abril de 2010
A estudiar...
El segundo partido en la "Era Cappa" nos enfrentaba, paradójicamente, contra el Estudiantes de Sabella, que había llegado a la cima gracias al triunfo de River ante el ex líder, Godoy Cruz, el sábado pasado. Ese sábado, en el cual desde el palco bajo de la San Martín , pude disfrutar del debut de Angelito en el banco, la vuelta del Enano a las canchas con la Banda Roja cruzando su pecho y saborear, por fin, luego de más de 500 minutos, ese exquisito sabor de perder la garganta ahogándome en el grito de gol, en la ovación al Burrito y que no me dejó recuperar el aliento que, de repente, veo al Loncho dejando al arquero en el camino, al mejor estilo Crespo y definir, dramáticamente, en el arco cubierto por la corrida del último hombre mendocino. Fue 2 a 1 y delirio en la tribuna, que alentó desde el minuto cero, mostrando que River es River, por peor que estén las cosas. "Porque a River lo quiero, lo vengo a alentar; Porque a River lo quiero, lo vengo a alentar; en las buenas y en las malas mucho más....."
El arranque contra el Pincha fue parejo, con River muy sólido, presionando las salidas con Ortega y Villalba; y Estudiantes con el órden que lo caracteriza y que lo llevó a ser hoy, el mejor equipo de Sudamérica.
No era una parada fácil en el estadio Cervecero, pero de a poco, River comenzó a parecerse a ese equipo que resultó vencedor ante los mendocinos. Ortega estaba encendido, Mauro Díaz aparecía para dar toques precisos (salvando los años luz de diferencia, tiene algunos movimientos de Lío Messi) y, Affranchino y Pereyra iban y volvían, lastimando por sus carriles en cada ataque. Cerca de los veinte minutos, con un aire de Tiki-Tiki, Mauro roba la pelota en una salida del local, toca cortito a Ortega y busca la devolución, tocando luego de primera para la entrada de Pereyra, que con un muy buen remate cruzado que no llegó a cerrarse, hizo transpirar a Orion, que vio como el balón pasaba a centímetros de su palo izquierdo.
A los 21´, minutos después de ilusionarnos con esa imágen de un River diferente, se cayó el cielo abajo. Enzo Pérez recibió por la derecha un pase entre líneas de La Bruja y metió un centrito al ras del piso que tenía como destino las manos de Ojeda, pero Quiroga, que tenía otros planes (y los pies torcidos), la quiso despejar y le dio con el tobillo. El resultado fue la pelota volando por encima del arquero Millonario y entrando lentamente, de una manera muy parecida al gol que Achucarro le convirtió a Vega un par de fechas atrás. Era el 1 a 0, sin merecerlo, sin llegadas, sin haberlo buscado y, como si fuera poco, sin haber rematado al arco.
A partir de ahí, Estudiantes se tranquilizó y River sintió la puñalada, se enloqueció, perdió la línea. En cinco minutos, el Pincha llegó con peligro muchas veces y hasta convirtió, en offside, la Gata Fernandez un gol de chilena bien anulado por el línea, que lo vio mas de un metro adelantado. Otra opción de gol se fue por arriba cuando Ojeda salía mal en busca de un centro y en otra oportunidad similar estuvo estupendo para evitar la segunda caída ante un cabezazo de Desábato.
Encima, Ortega tuvo un duelo personal con el "reincidente" Desábato, que se refirió de mala manera al problema que todos conocemos que tiene Ariel y esto hizo enojar a Ortega de una manera, que no se lo veía desde el cabezazo a Van der Sar, sacándolo del partido y que su única meta sea vengarse del defensor pincharrata.
El partido estaba caliente y esto le complicaba a River retomar el rumbo perdido. Recién al final de la primera etapa, se pudo reencontrar con un par de toques y llegar al área rival, aunque ya sin peligro.
El segundo tiempo estuvo demás. El principio fue muy desordenado, se perdió mucho tiempo con las patadas y atenciones médicas para Ortega y Desábato, que seguían con su partido aparte gracias a la falta de sentido común de Pittana.
River tuvo varios minutos de buen juego con las llegadas que no pudo concretar a los diez minutos del complemento, pero fue solo eso, una esperanza de llegar al empate muy lejana a lo que el juego mostraba.
Después entró el Enano y salió Pereyra (el cambio, en mi opinión, era por el Keko), pero gravitó poco a causa de que a esa altura el mediocampo era tierra de nadie.
Cuando faltaban quince para el final, el Pincha, ya había cerrado el partido. Había manejado muy bien los hilos durante el segundo tiempo con un Verón muy inteligente y casi sella el resultado con un intento de chilena de Boselli, que por suerte le erró al balón y en el partido no tuvo participación.
Al igual que la segunda etapa, la estadía de Villalba y la entrada de Cabral no debieron haber sucedido. Ambos se fueron expulsados, por roja directa, cerca del final del partido por dos planchazos muy peligrosos.
Estudiantes cuidó un resultado que le llegó de casualidad, pero que como bien decía Lito Costa Febre, da la impresión que te gana cuando quiere; River se hundió en la desesperación y descartó el juego que propone su entrenador; y el árbitro y sus asistentes terminaron de manchar el espectáculo con los errores cometidos.
Fue 1 a 0 y a masticar la bronca de lo que no pudo ser. Cappa va a tener que meter mucha mano en el juego, pero también en lo psicológico de un equipo que se tropieza con una piedra y parece enterrarse en un pozo. Que vengan los refuerzos de jerarquía...
Por todo esto y sin siquiera despeinarse, Estudiantes da cátedra de como mantener una base sólida de jugadores que le permiten jugar bien y defender los dos frentes, Copa y Campeonato. Mientras tanto, River tiene que seguir sacando la tierra que le tiró encima la gestión anterior... Fuerza River!
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