lunes, 12 de septiembre de 2011

A despertarse

Finalizó el partido y la bronca por un nuevo empate se entremezclaba con una extraña sensación de alivio. Entonces usted se preguntará: ¿En qué está pensando para decir semejante atrocidad? ¿Está hablando realmente de River?
Si, estoy hablando del Millo y del partido ante Defensa y Justicia. El no tan humilde equipo de Ricardo Rodriguez, que cuenta en sus filas con varios jugadores que han participado en la máxima categoría, hizo el partido de su vida.

En la primera etapa, la costumbre le volvió a ganar a la lógica. River arrancó nuevamente el partido en modo entrenamiento y el rival (jugando la final del mundo) lo apretó contra el arco de Chichizola. Así fue que las llegadas mas claras eran para El Halcón, pero sus artilleros fallaban siempre en la puntada final. 
Pero River en este torneo ha demostrado que su fuerte es el momento de adversidad y, cuando asomaban los 35 minutos de la primera parte, en la única llegada de peligro del equipo de Almeyda, una excelente combinación entre el Chori y Ocampos generó un mano a mano para que Cavegol abra, por segundo partido consecutivo, el marcador en favor de River.
De todos modos, antes de finalizar la primera etapa, la Justicia iba a llegar de la mano de un error en la Defensa de River cuando, luego de una gran tapada de Chichi, Píriz Alvez capturara el rebote y decretara el empate transitorio.

La segunda etapa no fue muy diferente a la primera, con la salvedad de que a los 13 minutos los de Florencio Varela iban a ponerse en ventaja, luego de un contragolpe muy bien administrado y un lento retorno de los jugadores Millonarios. Otra vez Alvez, ex Talleres, era el verdugo de un River que no despertaba y era inferior al rival.
Pero La Banda no iba a permitir que Defensa se anotara en los libros como el primer equipo en ganarle a River en la B. Y cuando todos aguardaban por el cartel luminoso del descuento, una de las tantas subidas del Tano Vella terminó en un centro que encontró la cabeza de Funes Mori quien, volvió a gritar Gol luego de casi un año de sequía.

El 2 a 2 quedó grabado en la placa final y River rescató un punto que pensado en la previa era poca cosa, pero resultó ser un regalo considerable de acuerdo al trámite del partido. 

Almeyda deberá trabajar duro esta semana en todos los aspectos. River generó pocas situaciones y fue dominado durante gran parte del encuentro por Defensa. El salir jugando por abajo, con tantos pases mal dados al arquero, termina generando peligro o un rechazo desesperado que desemboca en otro ataque del rival. La defensa sintió la ausencia de Abecasis y siente la falta de criterio y quite de Nico Domingo que, en mi opinión, ya debería haber sido reemplazado por Ledesma.

Se terminó la era de los partidos sin público. A partir del sábado, River tendrá su hinchada en todos los encuentros y nos olvidaremos de los últimos dos apáticos partidos como local sin gente.

Dos empates seguidos dan la pauta de que algo no funciona, sobre todo si no pudiste ser protagonista y el rival no te respetó. Vamos River, a despertarse!

Abrazo Millonario

domingo, 4 de septiembre de 2011

Diez Puntos

Podía pasar. El empate era un resultado no tan demente, desde la previa, considerando que River se enfrentaba a otro de los candidatos a sacar el pasaje de retorno a Primera.
Lo que da bronca es haber tenido el triunfo en el bolsillo y, luego de haber transitado por un largo y tedioso viaje, perder un par de puntitos por una distracción con el arma más elemental de un equipo desesperado por rescatar un empate: la pelota parada.

Durante gran parte de la primera etapa, Quilmes pudo haber torcido el marcador a su favor gracias a la inteligente intención de su entrenador de presionar al más que flojo Nico Domingo en la salida, y aprovechar la banda derecha Riverplatense, debilitada por la lesión de Abecasis y la inclusión de Ferrero. 
Así las cosas, el Cervecero desperdició muchas situaciones y, en la única de peligro generada por el Millo, Aguirre le sirvió la pelota a Cavenaghi que, con una gran definición puso el 1 a 0 en favor de River, y su primera conquista desde el regreso.
A partir de allí, el equipo de Caruso Lombardi sintió el golpe anímico y decayó en rendimiento y pressing, lo que facilitó la tarea de La Banda para irse al vestuario con el 1 a 0 a su favor, sin mayores sobresaltos.

Pero la segunda etapa tendría deparado un desenlace poco feliz. River dominó los 45 minutos finales y pudo ampliar la ventaja en varias ocasiones, aunque no muchas, pero la falta de pericia a la hora de definir le jugaron en contra a los muchachos de Almeyda, a quienes además se los veía muy cansados y golpeados debido al juego brusco de los locales.
Un penal inexistente (el reglamento FIFA indica que el jugador debe tener la intención de jugar la pelota con la mano o estar haciendo un movimiento antinatural con la misma) nos hizo temblar a todos. Pero cuando se consumía el primer minuto de descuento, un tiro de esquina desde la izquierda encontró la solitaria cabeza de Telechea (que debió haberse ido expulsado minutos antes por un codazo a Ledesma) para poner el empate y cifras definitivas al encuentro.

Si bien se dejaron dos puntos en el camino, River no tuvo una actuación deslumbrante y jugó de visitante contra uno de los equipos más duros y ásperos del torneo.
Acabemos con la utopía de que River va a ganar todos los partidos de la División sin transpirar, así los jugadores pueden trabajar en la semana con la vista puesta en la próxima fecha y no en la 38.

Diez, son los puntos que tiene River y comparte la punta con Rosario Central. Diez, es el número de uno de los más regulares del equipo, con todas mas que buenas actuaciones.
Almeyda deberá trabajar mucho en la semana para arreglar algunos errores y reordenar una defensa con lesiones, para llegar a la próxima jornada "Diez Puntos".

Abrazo Millonario

lunes, 29 de agosto de 2011

De otra Categoría

En la fresca tarde de sábado, el Ducó fue testigo de un nuevo triunfo de River. El Millo se enfrentaba, en esta ocasión, al recién ascendido Desamparados de San Juan, en su búsqueda por seguir en el camino del puntaje ideal.

Desde el comienzo, La Banda manejaba el balón a su antojo, pero carecía de la profundidad suficiente para abrir el marcador ante un rival inferior, en todos los aspectos.
Sin embargo, el equipo de Almeyda iba a tener que esperar 35 minutos para que lleguen las buenas noticias. Después de un gran pase entre líneas de Sánchez, Aguirre quedó solo en el área, aunque sin ángulo para rematar. Sin egoísmo, decidió enviar un centro a la cabeza de Ocampos, que venía a la carrera para marcar, por segundo partido consecutivo, el primer gol de River en el partido.
A partir del gol, los espacios se hicieron presentes en la defensa de la “Víbora” sanjuanina y, cuando se moría la primera etapa, un gran desborde y gesto técnico de Ocampos, terminó en la red luego del solitario cabezazo cruzado de la figura del partido, Carlos Sánchez.
Con el encuentro 2 a 0 y una superioridad notable, aunque poco aprovechada, River se fue al descanso con la tranquilidad de poder definir rápido el trámite del encuentro y poder descansar en el resultado.

Pero en la segunda etapa el equipo salió demasiado confiado y, apenas superado el cuarto de hora, luego de una pelota perdida por el Chori cerca del área, el equipo verde y negro pudo descontar y ponerle algo de suspenso ficticio al partido.
De todos modos, el gol no puso nervioso a River, aunque si logró despertarlo de letargo. Y cuando el reloj de Favale pasaba los 25 minutos y Cavenaghi perdía varias chances de gol, el Chori iba a poner el 3 a 1 final, definiendo como se debe cuando el balón queda boyando en el área y un defensor está ubicado sobre la línea de meta.
Poco más iba a ocurrir en los minutos restantes, marcando como importante el tremendo remate de Mauro Díaz que, se estrellaría injustamente en el travesaño de Giordano.

River volvió a ganar y lleva tres de tres. Ya jugó de local en su cancha y de visitante con público, y también de local en estadio prestado y sin gente. El equipo de Almeyda, más allá de que todavía tenga muchas cosas que pulir, demuestra en cada encuentro que es un equipo de otra categoría.

Ahora se viene Quilmes, en el Centenario. Un partido de Primera, pero en la B. Vamos River, a demostrar nuevamente que somos de otra Categoría.

Abrazo de Gol

lunes, 22 de agosto de 2011

Locales otra vez

River hizo posible lo imposible. Con la colaboración del Presidente de Independiente Rivadavia, la tribuna visitante del Mundialista de Mendoza se colmó de 12000 almas "neutrales", que explotaron en euforia y aliento ni bien apareció La Banda en el terreno de juego.
Se sabe que Mendoza es, en gran parte, Riverplatense; y esto se hizo notar cuando la hinchada "neutral" hizo sentitr la localía del Millo, recreando un ambiente propio del Monumental.

Los primeros instantes del encuentro fueron para el equipo de Almeyda, que casi vulnera la defensa rival a escasos segundos del pitido inicial. Pero esta acción pareció provocar a los mendocinos, que se adueñaron entonces del balón y del encuentro.
A los 8 minutos, y luego de varias situaciones claras, Independiente abrió el marcador a través de Ferradas, tras un error defensivo y un dubitativo Chichizola que regaló el primer palo, minutos más tarde de una sensacional atajada.
Luego del gol, los locales siguieron buscando ampliar el marcador, aprovechando la evidente incomodidad de un River que no encontraba el balón ni los espacios, debido al efectivo pressing leproso.

Pero el equipo del Pelado ha demostrado hacerse fuerte en los momentos difíciles. River la pasaba muy mal, hasta que un desborde de Abecasis por la derecha desembocó en la solitaria y precisa cabeza del pibe Ocampos, que con correcta técnica estampó un empate impensado para el transcurso del encuentro.
El 1 a 1 mermó la intensidad de los de Hrabina y agrandó al conjunto de Núñez. La figura del Chori y Carlos Sánchez crecía con el correr de los minutos, siendo este último el que habilitó magníficamente a Cavenaghi en la gestación del segundo tanto. Al Torito se le alargó la gambeta frente al arquero y perdió ángulo, pero tuvo la solidaridad suficiente para pasar a la carrera de Domínguez que, luego de definir apretado contra dos rivales, arquero incluído, dejó su rebote en los certeros pies de Aguirre, quien remató contra el techo del arco haciendo inútil cualquier cobertura defensiva, y marcando el 2 a 1 transitorio con el que River se iría al descanso con tranquilidad.

En la segunda etapa, La Banda puso sus fuerzas al servicio de ampliar diferencias, pero carecía de la profundidad suficiente. Por el lado local, el entrenador metía cambios con el fin de lastimar al Millo, pero al mismo tiempo abría muchos huecos defensivos. Y fue entonces, cuando promediaba la segunda parte, que un error en la salida de Independiente fue capitalizado por la inteligente lectura de juego del uruguayo Sánchez, que interceptó el pase y encaró hacia el área. Utilizando a Cave como falso receptor, engañó al último hombre mendocino, y remató cruzado ante la salida de Ayala, depositando el balón en la pared interna del arco y poniendo cifras definitivas a otra victoria Millonaria.

Este River de Almeyda está fuerte desde lo anímico, tiene destellos de buen fútbol, siempre va al frente y consta de una total e inquebrantable entrega de parte de todos los integrantes del plantel, desde los pibes, hasta los veteranos, pasando por los nuevos refuerzos.

Si bien Aguirre y Sánchez se sintieron como en su casa al volver a pisar esas tierras mendocinas en las que supieron destilar buen fútbol hasta hace unos meses; por el triunfo, la entrega y la gente, todos los de River fuimos locales otra vez...

Abrazo Millonario

miércoles, 17 de agosto de 2011

Manada de Leones

Llegó el día menos pensado pero más esperado. Si bien nunca creí que vería debutar a River en otra categoría, ni siquiera en otras vidas, la felicidad de volver a ver esa Banda Roja me hizo olvidar de todo lo malo y comenzar a soñar con el retorno a Primera División.
Enfrente, un Chacarita renovado, con ocho de sus dieciséis refuerzos como titulares, buscaba amargarle el debut en la Segunda Categoría al Millo y sumar tres puntos importantísimos teniendo en cuenta su flaco promedio.

Desde el arranque, ambos equipos intentaron adueñarse de la pelota para llegar tocando al arco rival. El partido era de constante ida y vuelta, aunque al visitante le costaba mucho pasar la línea de medios, gracias al esfuerzo de cada jugador Rojiblanco, que dejaba el alma por evitar el avance rival.
Pero River se iba a encontrar con el gol en una jugada (seguramente) trabajada durante la semana. A la salida del tiro de esquina, el Chori tocó corto, al estilo Barcelona, para Carlos Sánchez. El ex-Tomba metió un centro milimétrico al punto del penal, para que Juan Manuel Díaz conectara de cabeza y pusiera el 1 a 0 en favor de La Banda y firmara el primer gol Riverplatense en la B Nacional.
La diferencia a su favor le dio a River la tranquilidad para ir a buscar ampliar ventajas, pero el rival no se desesperó y siguió jugando al toque, complicando el dominio absoluto Millonario, que a esa altura era más vertiginoso que ordenado.
Los primeros 45 se consumieron con el pitazo de Baldassi y ambos equipos se fueron al vestuario conformes con la tarea realizada, más el local con la ventaja a su favor.

Al comienzo del segundo tiempo, River salió con todo para liquidar el partido y hasta pudo estirar la ventaja, pero Domínguez quedó en offside luego de la pirueta del Torito y el línea invalidó la acción. Y minutos más tarde, Pena y el poste le dijeron que no de nuevo al ex-Valencia, que fue una de las figuras del encuentro.
A partir de ahí, el elenco de Núñez se tiró un poco atrás y sufrió algunos embates del equipo del Chulo, que le faltó siempre la última puntada para llegar al empate.
De todos modos, el partido continuó siendo muy entretenido (y tensionante) y las llegadas iban de un arco al otro, aunque el resultado iba a quedar sellado cuando Baldassi dio por finalizado el encuentro.

El triunfo, con sus tres puntos a cuestas, dieron aire y felicidad después de tantos meses de tristeza y amargura. River, que no ganaba desde aquel 1 a 0 ante Racing en abril de este año, pudo volver a festejar ante su gente e iniciar el operativo retorno a Primera, de la mano del Pelado.
Este equipo, con espíritu, garra y fútbol dejó todo en la primera fecha, y más allá de los nervios del debut, de lo complicado del rival y lo pesado que se encontraba el campo de juego por el clima, supo salir airoso y victorioso sumando los primeros porotos en este camino largo a recorrer.

Cada jugador dejó la vida en cada jugada, en cada pelota, en cada segundo. Eso es el legado del entrenador, quien hasta hace unos meses sacrificaba su físico para salvar al Millo. Ahora, desde el banco, supo transmitirle esa pasión, ese amor por los colores a sus dirigidos.
Todo el equipo es Almeyda, ese León que rugió desde adentro hasta que el físico le dijo basta y ahora desde afuera les inculca algo tan importante como es el Fuego Sagrado.
Por todo esto, el Pelado no solo tiene un equipo, tiene una Manada de Leones...

Abrazo Millonario

PD: Les dejo el video del primer gol de River en la B Nacional, relatado por Costa Febre. Gracias Cristian Banay por la edición.


lunes, 27 de junio de 2011

EL MÁS GRANDE, LEJOS!

Qué difícil escribir en este estado. ¿Cómo explicar lo sentimental e historicamente inexplicable, aunque actual y futbolísticamente probable?

River jugará en el Nacional B y es inevitable. Por más que deseemos cerrar los ojos y que todavía haya oportunidad de permanecer, como nos pasó en partidos anteriores, esta vez el hecho está consumado y no hay otra opción que aceptarlo.

Tarde, el equipo del Negro López se dio cuenta que se jugaba la historia mas rica del Fútbol Argentino. Pasado y futuro en 90 minutos, por irresponsabilidades dirigenciales y futbolísticas, cometidas en los últimos años.

River jugó el primer tiempo como una verdadera final. Luego del "bobazo" de muchos en el gol bien anulado al equipo cordobés, el séptimo pelotazo en cinco minutos hacia el arco de Belgrano fue controlado por Pavone. Por primera vez en el año, el ex-Pincha no cayó al piso ante su marca y sacó un remate de mediavuelta que hizo inútil el esfuerzo de Olave. 1 a 0 y a soñar.

El Millo siguió con su ímpetu ganador a lo largo de toda la primera etapa, con mas corazón y garra que juego, a causa de los lógicos nervios de estar apostando (en la ruleta) el legado de Angelito Labruna, Pinino, El Beto, Bernabé, Enzo, y todos los que hicieron de River 'El Más Grande'.
De todos modos, el primer tiempo se iba a consumir con el triunfo de La Banda y con la sensación de que la salida de Arano, que se la pasó siempre a los de celeste, por Villalba era el camino a seguir.


Pero otra vez la 'mano negra' de Lopez nos iba a dejar con la presión por las nubes. Empezada ya la segunda parte, en esos 45' de todo o nada en los que River necesitaba un gol, ingresó Villalba pero salió... Acevedo! Increible pero real, el entrenador le dio la manivela del equipo, el mediocampo más grande del país a un rústico lateral izquierdo que, para colmo, estaba amonestado.
Así fue que Belgrano encontró los espacios y, en una jugada desafortunada e infantil entre Ferrero y Diaz, en la cual los dos van en busca de la pelota, el mediocampista pirata no perdonó a Carrizo y puso el 1 a 1 y la cuesta arriba para River, que otra vez debía convertir dos goles.


Pero minutos más tarde River iba a tener otra vida. Pezzotta, de espeluznante arbitraje, pitó un penal dudoso para devolverle a River lo que le había quitado cuando el encuentro estaba 1 a 0. El penal, pateado por Pavone con los ojos cerrados, fue detenido fácilmente por la figura de los 180 minutos, el experimentado Olave.
A partir de ese momento, se acabó todo. River tuvo algunas chances de ponerse al frente pero quedaba poco tiempo y el alma se había agotado y no quedaban mas reservas.


Parrafo aparte para los inadaptados de siempre, que no soportaron la situación y, en lugar de hacer el duelo en paz, destruyeron cada centímetro de nuestro hermoso Monumental, poniendo en riesgo a todos los presentes, mientras los jugadores regaban el verde césped con sus genuinas lágrimas.


Descendió River, pero nobleza obliga felicitar a Belgrano por su ascenso. Por más que duela y mucho, nos superaron en el marcador, por falencias propias en lo que a técnica, táctica, motivación, responsabilidad, experiencia y tantas otras cosas respecta.


El hincha Millonario hoy llora, pero son lágrimas de Grandeza. El Riverplatense hoy es más de River que nunca en su vida. Saca a relucir su camiseta, su chomba, su buzo o su camperón sin importar lo que unos pocos puedan gritar socarronamente.

Gracias Millo, gracias por hacerme sentir orgulloso de gritar que Soy de RIVER en las buenas y en las malas, por no avergonzarme de estas lágrimas y de saber que, pase lo que pase, soy HINCHA DE RIVER: EL MAS GRANDE, LEJOS!

Abrazo Millonario y hasta pronto...

jueves, 23 de junio de 2011

Hazaña Monumental

Cuánta irresponsabilidad! Mi querido River, necesitaron solo 10 años de infamia para tirar a la basura 100 de historia gloriosa! Estamos a un paso de descender a la Primera B Nacional. El equipo más grande de la Argentina, perdiendo la categoría por 10 años de administraciones desastrosas, que despilfarraron jugadores de calidad y compraron jugadores "falopa", de relleno. Esos "responsables" incoherentes que sobraron la situación y se creyeron el versito de "River no va a jugar la Promoción" o "A River lo van a ayudar". Quién nos va a ayudar? Quién? La AFA? Institución a la cual nuestro "Gran Capitán" le solicitó la cabeza al también Vice de la FIFA. No creo.

Ayer Passarella no estuvo en Córdoba, prefirió ser el capitán que abandona el barco y a sus tripulantes. Los dejó solos, a la deriva y lleno de hambrientas termitas que se devoran lo que queda de la nave.
El técnico esperó a salir del hotel rumbo al estadio de Alberdi para confirmar la táctica y los nombres más impensados para una final. El macabro Negro López paró un equipo con una formación que nunca utilizó en el campeonato, llena de experimentados en el fondo y con pibes para salvarlo arriba. La exclusión de Maidana y de Pavone son muestras gratis de la inoperancia y la indecisión en las que está sumergido el entrenador. Esas mismas sensaciones, junto con el miedo, la inseguridad y otras, que les transmite a sus jugadores, que deben salir al campo de juego a dar la cara.

En cuanto al partido, River tuvo un muy buen arranque, mostrando coraje e imponiendo respeto ante un rival inferior en los papeles. Pero siempre hay un irresponsable que complica las cosas, y esta vez le tocó a Román, que cometió un penal casi tan infantil como agarrarse la cabeza después de cometerlo, haciendo más evidente la infracción. Manzanelli no perdonó a Carrizo que se la jugó bien a su palo derecho.
Luego del gol, La Banda siguió intentando vencer a un Olave que se iba a convertir en la figura de la cancha, tapando varios tiros libres y remates de los chicos de un River que se iría al vestuario en injusta desventaja.

Continuando con las malas decisiones, el director técnico decide la salida de Mauro Díaz, de buena actuación, para que ingrese Caruso. Pocas conclusiones sobre la modificación podemos hacer ya que, a cuatro minutos de comenzada la segunda parte, Arano marcó al revés en un tiro de esquina, dejando al "Picante" Pereyra puntear el balón y convertir el segundo para el Pirata.

A partir de ahí, veinte minutos de vergüenza, con un par de hinchas ingresando al campo de juego amenazando a los jugadores de River, empujando a Román, hasta que la ineficaz policía tomó cartas y desalojó a los hinchas.

Cuando todo se calmó, se reanudó el encuentro, pero el resultado no varió, más allá de las situaciones que tuvo River para descontar y volverse a Buenos Aires con un poco más de esperanza. Ah, Jota Jota sacó al Tucu Pereyra para meter a... Maidana! 2 a 0 abajo y un cambio de película.

Hoy el Mundo River es un manojo de nervios. Desde la CD dicen que no se sienten responsables de la situación actual. El cuerpo técnico está perdido, sin rumbo, sin esperanza. Se maltrata a los experimentados y se los deja fuera de los partidos, se quema a los pibes metiéndoles la presión de tener que ser los salvadores de 110 años de historia.

Sin órden, sin DT, sin apoyo dirigencial, sin Almeyda, Ferrari ni Román, sin ideas, sin llegadas, sin juego colectivo, sin pases al compañero, quizás sin público a causa de los desmanes en Córdoba y sin otra opción que superar a Belgrano por dos goles o más, este domingo en Núñez, River deberá conquistar una Hazaña Monumental...

Abrazo Millonario