Sin ideas claras, River mereció los 3 puntos en el Monumental ante un San Lorenzo que actuó como equipo chico, pero terminaron repartiendo puntos. El equipo de Caruso planteó un equipo basado en lo físico y apeló al contragolpe, sin éxito, aunque el travesaño devolvió la mas clara.
La Banda controló el balón desde el inicio pero la carencia de desequilibrio transformó los ataques en choques.
Fue 0 a 0 y nada mas. Caruso contento.
River, con gusto a poco
Abrazo Millo
lunes, 27 de agosto de 2012
lunes, 6 de agosto de 2012
Atraco Pirata
Horrible imágen dejó River en su presentación de la primera fecha de su vuelta al Fútbol grande de la Argentina.
Si bien el resultado mereció ser otro, por haber generado un poquito más que el rival y haber manejado mas la pelota, lo cierto es que poco lugar para quejas queda acerca del triunfo de Belgrano en el Monumental.
Al equipo de Almeyda le costó 30 minutos llegar al arco de Olave de manera clara, para que Funes Mori estrellara el poste con un estupendo remate. Minutos mas tarde, el Pirata iba a responder aunque sin tanto riesgo.
Pero cuando se moría la primera etapa, cinco errores defensivos en la misma jugada iban a permitir que los cordobeses se adelantaran en el marcador. Gonzales Pirez cabecea hacia atrás y complica a Vella, quien primero no puede completar el despeje y luego deja centrar a Carranza desde la banda izquierda. Vega, en el cuarto error de la jugada, sale mal a cortar el centro y deja el balón en el aire para que Melano cabecee ante la mirada de Mercado, que llegó tarde a la marca.
Pero iba a haber mas. Al minuto de la segunda parte, Cirigliano pierde un balón en la mitad de cancha y la desestructurada defensa Millonaria queda indefensa ante un gran pase al vacío que recibe el siempre verdugo Carranza, quien la pica ante la desesperada salida de Vega, convirtiendo un auténtico golazo.
A partir del gol, Belgrano se dedicó a cuidar el marcador y River lo fue empujando contra su arco. Un gran tiro libre de Lanzini era rechazado por el travesaño cuando La Banda ya merecía el descuento, que iba a llegar por medio del mismo ejecutante y por la misma via, aunque con la ayuda de un desvío en un defensor celeste.
El Millo siguió buscando más por atropello que por fútbol e ideas el ansiado y merecido empate. Y cuando se acababan las posibilidades y mermaba la esperanza, Olave le hace penal a Aguirre. El Pelado, desde afuera, comete el mismo error que en la Semi de la Copa Argentina y permite que se decida dentro de la cancha el ejecutante. Funes Mori acomoda la pelota y su remate se eleva besando el travesaño antes de salir. Olave protesta la posible repetición del penal por invasión, se va expulsado, queda un jugador en su lugar y Delfino indica: saque de arco! Algo tan increible como que solo se adicionaran 6 minutos cuando el partido estuvo parado mas de 10 después de la sanción de la pena máxima.
El Millonario dejó que Belgrano se llevase del Monumental los 3 primeros puntos disputados en el Torneo Inicial. El partido, intrascendente en su desarrollo, mostró a un River desarticulado en el fondo, con las falencias de siempre, con sus líneas muy separadas y dos delanteros desconectados del partido.
Buenas y criteriosas pasadas de Mercado y ráfagas de Manu Lanzini, lo más rescatable en un encuentro para el olvido.
El Pelado deberá trabajar muy duro en el funcionamiento del equipo y aceitar las falencias que River mantiene, a pesar de cambiar los nombres, desde hace años. Con 39 cotejos al frente del team, el entrenador no logró hacer brillar a un equipo que ascendió con lo justo, en la última fecha del Nacional B y que siempre dejó deudas en el aspecto futbolístico.
Almeyda tiene una semana para recomponer la embarcación y llegar a La Plata con una imágen diferente a la que dejó en el Monumental.
Esperemos que River pueda sobreponerse a lo que fue un verdadero atraco pirata.
Abrazo Millo
Si bien el resultado mereció ser otro, por haber generado un poquito más que el rival y haber manejado mas la pelota, lo cierto es que poco lugar para quejas queda acerca del triunfo de Belgrano en el Monumental.
Al equipo de Almeyda le costó 30 minutos llegar al arco de Olave de manera clara, para que Funes Mori estrellara el poste con un estupendo remate. Minutos mas tarde, el Pirata iba a responder aunque sin tanto riesgo.
Pero cuando se moría la primera etapa, cinco errores defensivos en la misma jugada iban a permitir que los cordobeses se adelantaran en el marcador. Gonzales Pirez cabecea hacia atrás y complica a Vella, quien primero no puede completar el despeje y luego deja centrar a Carranza desde la banda izquierda. Vega, en el cuarto error de la jugada, sale mal a cortar el centro y deja el balón en el aire para que Melano cabecee ante la mirada de Mercado, que llegó tarde a la marca.
Pero iba a haber mas. Al minuto de la segunda parte, Cirigliano pierde un balón en la mitad de cancha y la desestructurada defensa Millonaria queda indefensa ante un gran pase al vacío que recibe el siempre verdugo Carranza, quien la pica ante la desesperada salida de Vega, convirtiendo un auténtico golazo.
A partir del gol, Belgrano se dedicó a cuidar el marcador y River lo fue empujando contra su arco. Un gran tiro libre de Lanzini era rechazado por el travesaño cuando La Banda ya merecía el descuento, que iba a llegar por medio del mismo ejecutante y por la misma via, aunque con la ayuda de un desvío en un defensor celeste.
El Millo siguió buscando más por atropello que por fútbol e ideas el ansiado y merecido empate. Y cuando se acababan las posibilidades y mermaba la esperanza, Olave le hace penal a Aguirre. El Pelado, desde afuera, comete el mismo error que en la Semi de la Copa Argentina y permite que se decida dentro de la cancha el ejecutante. Funes Mori acomoda la pelota y su remate se eleva besando el travesaño antes de salir. Olave protesta la posible repetición del penal por invasión, se va expulsado, queda un jugador en su lugar y Delfino indica: saque de arco! Algo tan increible como que solo se adicionaran 6 minutos cuando el partido estuvo parado mas de 10 después de la sanción de la pena máxima.
El Millonario dejó que Belgrano se llevase del Monumental los 3 primeros puntos disputados en el Torneo Inicial. El partido, intrascendente en su desarrollo, mostró a un River desarticulado en el fondo, con las falencias de siempre, con sus líneas muy separadas y dos delanteros desconectados del partido.
Buenas y criteriosas pasadas de Mercado y ráfagas de Manu Lanzini, lo más rescatable en un encuentro para el olvido.
El Pelado deberá trabajar muy duro en el funcionamiento del equipo y aceitar las falencias que River mantiene, a pesar de cambiar los nombres, desde hace años. Con 39 cotejos al frente del team, el entrenador no logró hacer brillar a un equipo que ascendió con lo justo, en la última fecha del Nacional B y que siempre dejó deudas en el aspecto futbolístico.
Almeyda tiene una semana para recomponer la embarcación y llegar a La Plata con una imágen diferente a la que dejó en el Monumental.
Esperemos que River pueda sobreponerse a lo que fue un verdadero atraco pirata.
Abrazo Millo
domingo, 24 de junio de 2012
A Cumplir Las Promesas
Dale Campeón! Si, y qué? Acaso no se puede festejar? La inconsistencia con la historia fue descender, no ascender.
Festejo que River fue el mejor entre 20 equipos, que salió Campeón en el torneo que le tocó jugar por errores cometidos durante años. Porque no solo fue el que más puntos consiguió, sino que además quedó invicto ante los tres rivales directos.
Festejo que volvimos al lugar del que no debimos irnos jamás, porque somos EL MAS GRANDE, LEJOS!
Festejo que se acabaron los 363 días y noches de pesadillas, esas que nunca merecimos los que estuvimos en las buenas y en las malas mucho mas.
Festejo que, mas vale tarde que nunca, volvieron el Chori y Cavenaghi a dar una gran mano en el momento en que River se había quedado sin referentes. Festejo que, finalmente, un jugador sin pasado en River que llegaba como hincha (mas allá de los pergaminos que traía) nos deslumbró con la jerarquía de un Campeón del Mundo. Gracias Trezeguet por la magia y los goles, asi como también por educar a los más chicos.
Festejo que los pibes supieron levantar al equipo en los momentos en que los experimentados caían por los nervios de las responsabilidades. Los Funes Mori, Cirigliano, Ocampos, Gonzalez Pires, Villalba que tuvieron unos huevos gigantes, del tamaño del Monumental.
Festejo que gracias a los 73 puntos cosechados, se cumplió el objetivo del ascenso, de ser Campeón y nunca se estuvo fuera de los dos puestos de ascenso directo.
Festejo porque quiero, porque las lágrimas de las derrotas fueron genuinas y porque hace casi un año firmamos un pacto de resurrección.
Festejemos o no festejemos, todos dentro nuestro tenemos una profunda alegría, felicidad y desahogo. Cada uno procesará esto del modo que pueda y quiera.
Gracias Pelado por crecer al mismo tiempo que levantaste a River y te animaste a lo que muchos técnicos experimentados no.
Gracias Chori por ponerte el equipo al hombro tantas veces y por hacerte cargo de todas.
Gracias Torito por tantas conquistas a lo largo de las 38 fechas.
Gracias David por revolucionar el Fútbol Argentino y a todo River.
Gracias Rogelio Gabriel Funes Mori, por ser el héroe de las ultimas finales. Gracias a todos y cada uno de los jugadores, cuerpo técnico e hinchas!
Festejo, porque ante todo, no importa cual sea la categoría, Amo a River Plate!
Por todo esto, yo festejo!
Cuando pase la euforia, habrá que pensar en lo que viene y en cómo afrontarlo, con responsabilidad e inteligencia, dejando de lado egos, celos y orgullos. No se debe repetir nunca más lo sucedido en los últimos 10 años. El Más Grande está de vuelta y tiene un Hambre de Gloria Monumental!
Festejo que River fue el mejor entre 20 equipos, que salió Campeón en el torneo que le tocó jugar por errores cometidos durante años. Porque no solo fue el que más puntos consiguió, sino que además quedó invicto ante los tres rivales directos.
Festejo que volvimos al lugar del que no debimos irnos jamás, porque somos EL MAS GRANDE, LEJOS!
Festejo que se acabaron los 363 días y noches de pesadillas, esas que nunca merecimos los que estuvimos en las buenas y en las malas mucho mas.
Festejo que, mas vale tarde que nunca, volvieron el Chori y Cavenaghi a dar una gran mano en el momento en que River se había quedado sin referentes. Festejo que, finalmente, un jugador sin pasado en River que llegaba como hincha (mas allá de los pergaminos que traía) nos deslumbró con la jerarquía de un Campeón del Mundo. Gracias Trezeguet por la magia y los goles, asi como también por educar a los más chicos.
Festejo que los pibes supieron levantar al equipo en los momentos en que los experimentados caían por los nervios de las responsabilidades. Los Funes Mori, Cirigliano, Ocampos, Gonzalez Pires, Villalba que tuvieron unos huevos gigantes, del tamaño del Monumental.
Festejo que gracias a los 73 puntos cosechados, se cumplió el objetivo del ascenso, de ser Campeón y nunca se estuvo fuera de los dos puestos de ascenso directo.
Festejo porque quiero, porque las lágrimas de las derrotas fueron genuinas y porque hace casi un año firmamos un pacto de resurrección.
Festejemos o no festejemos, todos dentro nuestro tenemos una profunda alegría, felicidad y desahogo. Cada uno procesará esto del modo que pueda y quiera.
Gracias Pelado por crecer al mismo tiempo que levantaste a River y te animaste a lo que muchos técnicos experimentados no.
Gracias Chori por ponerte el equipo al hombro tantas veces y por hacerte cargo de todas.
Gracias Torito por tantas conquistas a lo largo de las 38 fechas.
Gracias David por revolucionar el Fútbol Argentino y a todo River.
Gracias Rogelio Gabriel Funes Mori, por ser el héroe de las ultimas finales. Gracias a todos y cada uno de los jugadores, cuerpo técnico e hinchas!
Festejo, porque ante todo, no importa cual sea la categoría, Amo a River Plate!
Por todo esto, yo festejo!
Cuando pase la euforia, habrá que pensar en lo que viene y en cómo afrontarlo, con responsabilidad e inteligencia, dejando de lado egos, celos y orgullos. No se debe repetir nunca más lo sucedido en los últimos 10 años. El Más Grande está de vuelta y tiene un Hambre de Gloria Monumental!
Ellos ya cumplieron el objetivo. Ahora, todos nosotros, A Cumplir Las Promesas.
Abrazo Millo
El comienzo del partido, los goles y el post-partido con el relato de Lito....
lunes, 18 de junio de 2012
Depende de River
'Basta para mi. No aguanto más.' Fueron mis últimas palabras, cuando el reloj mostraba las 17.02 del sábado y el marcador daba triunfador al sólido equipo paranaense.
Se hace ya difícil encontrar adjetivos que plasmen la desesperación del momento, de lo que está ocurriendo en nuestro planeta Rojiblanco. Hace ya unos años que nuestra atmósfera nos presiona para abajo y el oxígeno está en falta toda la semana. Pero esto ya es demasiado.
River fue a Santa Fe con la posibilidad de volver ascendido. Si bien Patronato resaltó, a lo largo de todo el Nacional, por hacerse fuerte de local y ganarle a los cuatro que pelean por subir, lo cierto es que el equipo de Almeyda cayó notablemente en rendimiento en las últimas fechas y el sábado siguió en picada.
El gol de Patronato al arranque del partido, de pelota parada y con 4 delanteros entrando solos con posibilidad de gol es INJUSTIFICABLE. Ocampos pierde la marca del jugador que termina anotando el tanto, pero otros tres miran la trayectoria en lugar de seguir a su hombre. No se puede trabajar tan mal la pelota parada, y no solo en defensa. En ataque, el Chori se empecina en tirar los centros muy cortos o demasiado pasados, cuando los jugadores esperan el balón en las cercanías del punto penal. Ni hablar de los tiros libres, que en otra época eran casi un gol asegurado, y hoy son potentes contragolpes para el rival que complican a la defensa que siempre está mal parada, en línea, sin triangulaciones, sin relevos ni coberturas.
Perdimos 1 a 0. Desperdiciamos casi una decena de posibilidades clarísimas en el primer tiempo, casi todas regaladas por el rival. Trezeguet, nublado y en off-side, le sacó el gol a Aguirre, y más allá de la excelente tarde de Bertoli, Cavenaghi definió todos los mano a mano al cuerpo del arquero.
En la segunda etapa, Cirigliano (con aciertos y errores) se puso el equipo al hombro e intentó contagiar su espíritu al grupo. Pero hay que sufrir.
Se terminaba el partido y los del Pelado no veían el arco de Patronato. Funes Mori entra al área, lo derriban y Lunati, de excelente partido, le da la posibilidad de empatar al Millo.
El Chori (que según lo que leí en varios editoriales, "no se le puede reprochar nada" por la valentía de tomar la pelota) decidió patear el penal. Luego de varios pasos indecisos, remató al centro del arco, a media altura... y a las manos de la figura del encuentro. Otra oportunidad desperdiciada.
River se volvió de Santa Fe destrozado, con una gran decepción y el pánico de poder quedar mas complicado de cara a la última fecha.
Pero a la mañana siguiente, desde Rosario, llegaron buenas noticias. Chacarita venció por 3 a 1 al Canalla, dejándolo un punto por debajo de los punteros River e Instituto, y en la misma línea de Quilmes.
River está vivo, tiene chances y debe mostrar su jerarquía y sus pergaminos, ante Almirante Brown, en el Monumental. El ascenso está al alcance de la mano y, para bien o para mal, River depende de River.
Abrazo Millo
PD: Feliz Día del Padre para todos los que lo sean y para los padres de los que no, también. Ah, y Gracias Chaca!
Se hace ya difícil encontrar adjetivos que plasmen la desesperación del momento, de lo que está ocurriendo en nuestro planeta Rojiblanco. Hace ya unos años que nuestra atmósfera nos presiona para abajo y el oxígeno está en falta toda la semana. Pero esto ya es demasiado.
River fue a Santa Fe con la posibilidad de volver ascendido. Si bien Patronato resaltó, a lo largo de todo el Nacional, por hacerse fuerte de local y ganarle a los cuatro que pelean por subir, lo cierto es que el equipo de Almeyda cayó notablemente en rendimiento en las últimas fechas y el sábado siguió en picada.
El gol de Patronato al arranque del partido, de pelota parada y con 4 delanteros entrando solos con posibilidad de gol es INJUSTIFICABLE. Ocampos pierde la marca del jugador que termina anotando el tanto, pero otros tres miran la trayectoria en lugar de seguir a su hombre. No se puede trabajar tan mal la pelota parada, y no solo en defensa. En ataque, el Chori se empecina en tirar los centros muy cortos o demasiado pasados, cuando los jugadores esperan el balón en las cercanías del punto penal. Ni hablar de los tiros libres, que en otra época eran casi un gol asegurado, y hoy son potentes contragolpes para el rival que complican a la defensa que siempre está mal parada, en línea, sin triangulaciones, sin relevos ni coberturas.
Perdimos 1 a 0. Desperdiciamos casi una decena de posibilidades clarísimas en el primer tiempo, casi todas regaladas por el rival. Trezeguet, nublado y en off-side, le sacó el gol a Aguirre, y más allá de la excelente tarde de Bertoli, Cavenaghi definió todos los mano a mano al cuerpo del arquero.
En la segunda etapa, Cirigliano (con aciertos y errores) se puso el equipo al hombro e intentó contagiar su espíritu al grupo. Pero hay que sufrir.
Se terminaba el partido y los del Pelado no veían el arco de Patronato. Funes Mori entra al área, lo derriban y Lunati, de excelente partido, le da la posibilidad de empatar al Millo.
El Chori (que según lo que leí en varios editoriales, "no se le puede reprochar nada" por la valentía de tomar la pelota) decidió patear el penal. Luego de varios pasos indecisos, remató al centro del arco, a media altura... y a las manos de la figura del encuentro. Otra oportunidad desperdiciada.
River se volvió de Santa Fe destrozado, con una gran decepción y el pánico de poder quedar mas complicado de cara a la última fecha.
Pero a la mañana siguiente, desde Rosario, llegaron buenas noticias. Chacarita venció por 3 a 1 al Canalla, dejándolo un punto por debajo de los punteros River e Instituto, y en la misma línea de Quilmes.
River está vivo, tiene chances y debe mostrar su jerarquía y sus pergaminos, ante Almirante Brown, en el Monumental. El ascenso está al alcance de la mano y, para bien o para mal, River depende de River.
Abrazo Millo
PD: Feliz Día del Padre para todos los que lo sean y para los padres de los que no, también. Ah, y Gracias Chaca!
lunes, 11 de junio de 2012
El último Gran Héroe
A ganar se ha dicho. No pidamos lujos, ni gambetas, goleadas ni toques. Deberíamos, porque hace mucho que trabajan juntos jugadores y cuerpo técnico, pero no.
El Monumental (en realidad todo River) es una olla a presión, un hervidero de cabezas que al primer pase errado o a los 10 minutos de no ponerse en ventaja, piden sacrificios de jugadores como ofrenda a dioses que no sabemos cuáles son. Ojo, me incluyo...
No recuerdo ya cuando comenzó todo esto. La locura. Porque en algún momento todo cambió dentro de la cancha, pero afuera... No tengo bien claro el punto de inflexión. Los hinchas de River ya somos mártires. El sufrimiento que desbordamos desde hace mínimo dos temporadas, una para no bajar y la otra para subir, ya es insostenible, insoportable e inhumano.
Ayer, el equipo de Almeyda jugó pésimo. La tensión en el ambiente hacía fallar pases a compañeros que estaban a escasos metros de distancia o tomar decisiones incorrectas con el balón. El paupérrimo estado físico de Cavenaghi hace las cosas mas complejas, porque tenés un 9 que tarda un siglo y medio en acomodarse para definir y en correrse para que defina un compañero.
El técnico tardó demasiado en darse cuenta de que el Keko por izquierda jugaba con pierna inhábil y que el Chori debía jugar de wing, su puesto natural. Si sumamos a todo esto, que la defensa, con ausencia de un primer marcador central y sin voz de mando, no hace pie en ningún ataque rival, todo el sufrimiento tiene sentido.
Pero el rival perdonó demasiado a River. Después de perderse dos goles hechos, debajo del arco y con todo el tiempo del mundo para liquidar, el Millo estaba vivo y 0 a 0 en el entretiempo.
La lesión de Sanchez (fractura en la clavícula) obligó el ingresó de Aguirre, que le dio otro empuje al equipo mas allá de las limitaciones. Y Ponzio, que no tuvo un gran encuentro, pagó su cuota dejando literalmente la sangre en el campo de juego.
Pero los héroes de la noche estaban en otra parte. Cuando el partido entró en una meseta que hacía desear que no terminase en derrota, Vega tuvo una tapada excepcional, con el pie, para mantener las esperanzas Millonarias. Y los generalmente intrascendentes ingresos de Ocampos y Funes Mori rindieron frutos, pero no sin antes sufrir....
Minuto 31, córner para River. Chori se prepara para meter el centro, le sale pasado, FM18 la baja de cabeza y... Ocampos, en su primer contacto de la noche con la pelota, nos hace delirar con el 1 a 0.
Minuto 36, contragolpe del equipo correntino, los errores conceptuales de siempre, y volver a empezar, 1 a 1, con lo que cuesta hacer un gol.
Minuto 42, Rogelio captura una pelota en el área, remata con empeine total, le rompe el arco a Sessa y morimos todos juntos en ese grito de gol interminable.
River se quedó con los tres puntos y recuperó el liderazgo del torneo, además de sacar 3 de ventaja a Instituto y 4 a Quilmes con 6 en juego.
El final, a puro revoleo, con jugadores dando la vida y Ponzio sangrando es un mural del presente. Hay que sufrir hasta el final.
Rogelio Gabriel Funes Mori fue el ídolo de la noche. No la tocó, se tropezó y chocó contra la defensa rival en cada intervención. Pero dio el pase gol en el 1 a 0 parcial y clavó un derechazo letal para el 2 a 1 que descomprimió el llanto de muchos.
Hoy, 11 de junio de 2012, Funes Mori es nuestro último Gran Héroe.
Abrazo Millo
PD: River, gracias por las lágrimas.
El Monumental (en realidad todo River) es una olla a presión, un hervidero de cabezas que al primer pase errado o a los 10 minutos de no ponerse en ventaja, piden sacrificios de jugadores como ofrenda a dioses que no sabemos cuáles son. Ojo, me incluyo...
No recuerdo ya cuando comenzó todo esto. La locura. Porque en algún momento todo cambió dentro de la cancha, pero afuera... No tengo bien claro el punto de inflexión. Los hinchas de River ya somos mártires. El sufrimiento que desbordamos desde hace mínimo dos temporadas, una para no bajar y la otra para subir, ya es insostenible, insoportable e inhumano.
Ayer, el equipo de Almeyda jugó pésimo. La tensión en el ambiente hacía fallar pases a compañeros que estaban a escasos metros de distancia o tomar decisiones incorrectas con el balón. El paupérrimo estado físico de Cavenaghi hace las cosas mas complejas, porque tenés un 9 que tarda un siglo y medio en acomodarse para definir y en correrse para que defina un compañero.
El técnico tardó demasiado en darse cuenta de que el Keko por izquierda jugaba con pierna inhábil y que el Chori debía jugar de wing, su puesto natural. Si sumamos a todo esto, que la defensa, con ausencia de un primer marcador central y sin voz de mando, no hace pie en ningún ataque rival, todo el sufrimiento tiene sentido.
Pero el rival perdonó demasiado a River. Después de perderse dos goles hechos, debajo del arco y con todo el tiempo del mundo para liquidar, el Millo estaba vivo y 0 a 0 en el entretiempo.
La lesión de Sanchez (fractura en la clavícula) obligó el ingresó de Aguirre, que le dio otro empuje al equipo mas allá de las limitaciones. Y Ponzio, que no tuvo un gran encuentro, pagó su cuota dejando literalmente la sangre en el campo de juego.
Pero los héroes de la noche estaban en otra parte. Cuando el partido entró en una meseta que hacía desear que no terminase en derrota, Vega tuvo una tapada excepcional, con el pie, para mantener las esperanzas Millonarias. Y los generalmente intrascendentes ingresos de Ocampos y Funes Mori rindieron frutos, pero no sin antes sufrir....
Minuto 31, córner para River. Chori se prepara para meter el centro, le sale pasado, FM18 la baja de cabeza y... Ocampos, en su primer contacto de la noche con la pelota, nos hace delirar con el 1 a 0.
Minuto 36, contragolpe del equipo correntino, los errores conceptuales de siempre, y volver a empezar, 1 a 1, con lo que cuesta hacer un gol.
Minuto 42, Rogelio captura una pelota en el área, remata con empeine total, le rompe el arco a Sessa y morimos todos juntos en ese grito de gol interminable.
River se quedó con los tres puntos y recuperó el liderazgo del torneo, además de sacar 3 de ventaja a Instituto y 4 a Quilmes con 6 en juego.
El final, a puro revoleo, con jugadores dando la vida y Ponzio sangrando es un mural del presente. Hay que sufrir hasta el final.
Rogelio Gabriel Funes Mori fue el ídolo de la noche. No la tocó, se tropezó y chocó contra la defensa rival en cada intervención. Pero dio el pase gol en el 1 a 0 parcial y clavó un derechazo letal para el 2 a 1 que descomprimió el llanto de muchos.
Hoy, 11 de junio de 2012, Funes Mori es nuestro último Gran Héroe.
Abrazo Millo
PD: River, gracias por las lágrimas.
martes, 5 de junio de 2012
Terminemos con esta Pesadilla
Soy de River. Por mis venas corre sangre Roja y Blanca. Mis genes me impulsan a querer triunfar en toda competencia en la que participo, sin importar si hablamos de amistosos, copas de verano, la Intercontinental o un simple picado entre amigos.
Cada vez que La Banda Roja se enfrenta a quien sea, la adrenalina y las palpitaciones se apoderan de mi, el parpadeo se aquieta casi hasta desaparecer y, no solo la retina graba los 90 minutos de Fútbol, sino que el Alma queda marcada por cada sensación.
El equipo de Almeyda se quedó afuera de la Copa Argentina. La "segunda prioridad" del Millonario, porque hoy estamos en un momento en que debemos jerarquizar las competencias a las que debemos avocarnos. Este deporte de "relativización" de competencias, que es hijo de Aguilar y Passarella, hoy es moneda corriente en Núñez porque tenemos otras necesidades que atender. Necesidades que son nietas de estos dos personajes nefastos, ya que surgieron de aquella relativización y del despilfarro de recursos humanos del Club.
Racing fue menos que el River muletto, repleto de suplentes y con recambio de 4ta División. Los de la Tricolor, si bien tuvieron un partido para el olvido, superaron en juego a La Academia que, siendo esta Copa Argentina su prioridad para salvar el semestre, mostró que es un equipo del montón.
Pero más allá del tremendo penal que no le otorgaron a Villalva en el primer tiempo, el cero a cero fue justo para dos equipos que no pudieron pasar de la mediocridad en el tiempo reglamentario y tuvieron que echarse a la suerte (o no suerte) de los penales.
Y desde los doce pasos, la atajada de Chichizola ante el remate de Gio Moreno lo llevó al Millo a tener el penal definitorio en los pies del Keko, quien no supo asegurarlo y le dio vida al equipo albiceleste. Vida que iba a aprovechar, luego del regalo del pibe Vila y la tapada de Saja, para poner a la Acadé en la final con Boca y, a River, en tierra firme para pensar en el final del Nacional B.
Afuera de la Copa Argentina, en su Primera Edición, un River muletto que fue el mejor a lo largo de la Competencia, siendo el más claro y preciso para cerrar los partidos. Otra injusticia, que se vuelve justa para castigar a los que plantean los encuentros con mezquindad y temor.
Quedan tres finales, de las de verdad, y necesitamos que pongan lo que tienen que poner y se partan el alma por Ascender. Mérito u obligación, todo quedará en el olvido si no se cumple el objetivo principal. El próximo semestre, en Primera, la presión será diferente y van a salir a la luz las cualidades y capacidades ocultas de muchos, para triunfar y volver a estar en lo más alto.
Vamos River, a ganar y a vivir con los sueños de siempre. Terminemos con esta pesadilla.
Abrazo Millo
Cada vez que La Banda Roja se enfrenta a quien sea, la adrenalina y las palpitaciones se apoderan de mi, el parpadeo se aquieta casi hasta desaparecer y, no solo la retina graba los 90 minutos de Fútbol, sino que el Alma queda marcada por cada sensación.
El equipo de Almeyda se quedó afuera de la Copa Argentina. La "segunda prioridad" del Millonario, porque hoy estamos en un momento en que debemos jerarquizar las competencias a las que debemos avocarnos. Este deporte de "relativización" de competencias, que es hijo de Aguilar y Passarella, hoy es moneda corriente en Núñez porque tenemos otras necesidades que atender. Necesidades que son nietas de estos dos personajes nefastos, ya que surgieron de aquella relativización y del despilfarro de recursos humanos del Club.
Racing fue menos que el River muletto, repleto de suplentes y con recambio de 4ta División. Los de la Tricolor, si bien tuvieron un partido para el olvido, superaron en juego a La Academia que, siendo esta Copa Argentina su prioridad para salvar el semestre, mostró que es un equipo del montón.
Pero más allá del tremendo penal que no le otorgaron a Villalva en el primer tiempo, el cero a cero fue justo para dos equipos que no pudieron pasar de la mediocridad en el tiempo reglamentario y tuvieron que echarse a la suerte (o no suerte) de los penales.
Y desde los doce pasos, la atajada de Chichizola ante el remate de Gio Moreno lo llevó al Millo a tener el penal definitorio en los pies del Keko, quien no supo asegurarlo y le dio vida al equipo albiceleste. Vida que iba a aprovechar, luego del regalo del pibe Vila y la tapada de Saja, para poner a la Acadé en la final con Boca y, a River, en tierra firme para pensar en el final del Nacional B.
Afuera de la Copa Argentina, en su Primera Edición, un River muletto que fue el mejor a lo largo de la Competencia, siendo el más claro y preciso para cerrar los partidos. Otra injusticia, que se vuelve justa para castigar a los que plantean los encuentros con mezquindad y temor.
Quedan tres finales, de las de verdad, y necesitamos que pongan lo que tienen que poner y se partan el alma por Ascender. Mérito u obligación, todo quedará en el olvido si no se cumple el objetivo principal. El próximo semestre, en Primera, la presión será diferente y van a salir a la luz las cualidades y capacidades ocultas de muchos, para triunfar y volver a estar en lo más alto.
Vamos River, a ganar y a vivir con los sueños de siempre. Terminemos con esta pesadilla.
Abrazo Millo
domingo, 27 de mayo de 2012
Intrascendentes
Asi fueron las actuaciones de River y Central en el mediodia de sábado en el Gigante de Arroyito.
El Millonario, que tenía la obligación de ganar, no hizo pie en los 90 minutos. Con algunos destellos del Chori y un muy mal partido del resto, no pudo quebrar el cero en el arco de la Academia, pero se trajo un punto que, una vez finalizado el encuentro, fue justo y le permite al equipo de Almeyda mantenerse en la pelea.
Si bien el violento equipo de Pizzi tuvo más la pelota, se dedicó a golpear al rival, su juego no fue profundo y se diluyó en las cercanías del área del Indio Vega, que no tuvo participación. Así, las mas claras fueron para River, pero la lentitud de sus delanteros, sumada a la falta de puntería a la hora de definir hicieron imposible la apertura del marcador.
El Pelado volvió a cometer los mismos errores con los nombres y, cada vez que el partido pidió al Keko, el DT se inclinó primero por Ocampos para hacer cambio de figuritas con el Maestrico lesionado y luego Cavenaghi le dio lugar a Funes Mori, para que hiciera agua como en sus últimos ingresos.
En los minutos finales, La Banda pudo apretar a los rosarinos contra su arco pero, cuando la lógica indicaba meter la última pelota en el área, Ponzio decidió un cambio de frente para que Delfino, de horrenda y parcial actuación, terminara con el encuentro.
El 0 a 0 habla por si solo de lo que fue el cotejo en Rosario. Poco para destacar. Muy buena actuación de Dominguez, que no entró en el juego agresivo que propuso el rival y ajustó bien su cadena, más allá de la liviandad del árbitro para dejar pegar.
Almeyda debe aprender a flexibilizarse y aceptar cuando un esquema no está funcionando por las características del rival y las fallas propias. La línea de tres tambaleó todo el encuentro, los cuatro del medio gritaron ausente y, excepto el Chori que las buscó todas, los de arriba estuvieron separados del resto del equipo, a contramano del partido. Después de 45 minutos de penar por una jugada de dos toques, debería haber habido un cambio de esquema y los ingresos de Villalva y Aguirre, metiendo a Ponzio en la línea de fondo y armando un 4-4-2 se hubiese aproximado un poco a lo que River necesitaba, en mi opinión, para este encuentro.
Todo sigue igual, o casi igual. Empataron Central, River, Instituto y Quilmes, solo que ahora quedan 3 puntos menos en juego. Todo esto hace que el partido, la fecha e incluso esta editorial sean totalmente intrascendentes.
Abrazo Millo
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