lunes, 30 de mayo de 2011

Colorada de vergüenza

River se jugaba más que una final en el encuentro del domingo por la noche en Bahía Blanca. Enfrente estaba el siempre complicado Olimpo, que no solo busca quedarse una temporada más en Primera sino que además quiere seguir en la discusión por el Clausura.

Si bien la última frase debería aplicar a ambos cuadros, el único que la entendió fue el equipo de De Felippe, que jugó realmente un buen partido y, más allá de sus limitaciones, debió quedarse con los tres puntos. El Millo, por su parte, tuvo uno de los peores desempeños del campeonato y se hundió aún más en los promedios.

Desde el arranque, los aurinegros buscaron el arco de Carrizo con juego colectivo y tuvieron varias ocasiones para convertir, pero el arquero de la Selección volvió a mostrarse seguro y se lució con atajadas clave. Por el lado de la Banda, el pibe Erik se puso el equipo al hombro, entre lagunas, aunque parece ser de los pocos que entiende lo que se juega River en estas finales.
La segunda etapa tuvo un desenlace similar y nuevamente Carrizo salvó a River de quedar con un pie en la Promo.

Los cambios no solo se hicieron esperar sino que nunca llegaron. Almeyda se desgastó en la mitad de la cancha por una paupérrima actuación de Acevedo, Díaz y Ferrari, y fue reemplazado por... Cirigliano! Ay Jota Jota querido! Estimado entrenador, usted quiere jugar la promoción o realmente no sabe usar la calculadora. Con el espanto que vimos ayer en la cancha, antes de los 30 de la primera etapa deberían haber estado dentro Pereyra y Buonanotte, porque River no generó nada de nada y el empate que usted fue a buscar no nos sirve.

River ya no depende de si mismo. Tigre se alejó, el Rojo ni hablar y Arsenal, que se mantiene a un punto y debe librar su batalla contra los de Bahía en el Viaducto, es nuestra única esperanza. El próximo fin de semana recibimos a Colón en el Monumental, pero el panorama no es muy alentador, sobre todo si no se ve actitud y cada vez se juega peor.

Este equipo está devastado y casi condenado a enfrentar a Belgrano de Córdoba. No tiene ideas ni rebeldía y los jugadores no parecen entender que se están jugando la Historia de River, nuestro orgullo. El futuro está en manos de un puñado de jugadores que, salvo excepciones, no merecen vestir la camiseta de la Banda Roja. Esa Banda triunfadora que supo lucirse en el pecho de tantos jugadores de calidad, en el pecho de otros, está colorada de vergüenza...

Abrazo de gol

lunes, 23 de mayo de 2011

Manos vacías

River cayó en Promoción. Lo que hace un puñado de fechas parecía algo cada vez mas ajeno a nosotros, se hizo carne a fuerza de malas decisiones, arbitrajes, un juego tan irregular como instrascendente en muchos pasajes y, entre otras cosas, errores propios.

Ayer La Banda recibía a San Lorenzo en el Monumental, y se respiraba otro aire. Atrás había quedado la derrota contra el rival eterno y teníamos enfrente a un Cuervo que venía volando bajito en este Clausura, con entrenador interino y solo un triunfo en los últimos siete partidos.
El Millo, con tres cambios obligados, dos en la zona defensiva, debía demostrar que puede suplir las ausencias del Pelado y Maidana, los dos más importantes de atrás en el esquema de López.

El primer tiempo fue bastante parejo, con más dominio del balón por parte del equipo azulgrana que tuvo en cancha al mejor jugador del partido, el Pipi Romagnoli. De todos modos, las pocas situaciones de peligro de la visita nacieron en errores defensivos, sobre todo en malas salidas de Ferrero, pero el fondo, concentrado, aisló los inconvenientes que generaba el solitario ataque de Salgueiro y Menseguez.

Pasado el cuarto de hora el pleito se puso más interesante y River comenzó a pinchar al rival con empuje y los pies de Lamela, la velocidad de Pereyra y Ferrari y poco más.
A los 28 minutos, Carrizo metió un saque de arco que pasó a Caruso y encontró a Erik, quien aguantó para pasarla al ex-Tomba y éste, con un gran pase en profundidad, y la siesta de Migliore, dejó al Tanque en gran posición. Pavone metió un centro y el rebote le devolvió el balón para que, con caño a Tula incluido se meta en el área chica y, sin egoísmos, le deje el gol servido a un Rifle que definió como los que saben.
Con el 1 a 0 a favor River se fue al vestuario sin muchos sobresaltos, aunque con deudas en cuanto al juego.

Y en la segunda etapa, otro error de conceptos. River se metió atrás, demasiado, ante un equipo que, con sus propias limitaciones, buscaba el empate. Romagnoli se hacía dueño del partido, en una pierna, y el equipo del Negro, que otra vez haría un cambio defensivo, estaba pegado al área de Carrizo.
A los treinta, nadie iba a pensar que el ingreso obligado de Ferrari por Pereyra (aclaro por los nombres repetidos) en la visita, sería tan determinante. En la primera pelota que tocó el recién ingresado, remató desde más de treinta metros y Juan Pablo, otra vez, volvió a fallar. Quedó con las manos vacías, para que San Lorenzo empate el partido, y otra vez nos quedemos con una horrible sensación a nada, ese vacío imposible de llenar con el que aprendimos a convivir en los últimos tiempos. Minutos más tarde, ante un enganche caprichoso del arquero que intentaba sentirse seguro consigo mismo, casi nos meten el segundo, que hubiera sido lapidario.

Nos quedamos en casa con un solo punto y con la Promoción como título del lunes. Nos quedamos con sensaciones de que pudimos haber ampliado el marcador, en pocas ocasiones, pero que lo terminamos empatando por errores propios. Nos quedamos preocupados, porque el nivel de Carrizo cayó estrepitosamente y paso, de ganar partidos, a perderlos. Nos quedamos velando por un triunfo en Bahía, sin Lamela por su quinta amarilla, con la obligación de ganar o ganar.
El domingo nos dejó mal, preocupados, porque teníamos los tres puntos en el bolsillo y, como Carrizo, nos quedamos con las manos vacías...

Abrazo de gol

lunes, 16 de mayo de 2011

Ni buen Díaz ni Buonanotte

River llegó al clásico sin Buonanotte por cuestiones personales del técnico y sin Díaz a causa de un virus. Esto hizo que Jota Jota dispusiera un equipo más ofensivo, ya que Pereyra reemplazó al lateral uruguayo y Pavone-Funes Mori fue la dupla de atacantes, por delante de Erik.

Desde el comienzo, el Millo se dispuso a buscar el partido. Los primeros 20 minutos fueron casi un monólogo de River, con un Lamela intratable pero solitario. EL Tanque y el Melli, por su parte, desaprovecharon y malograron cuanta situación de gol o jugada de peligro ocurriera cerca del área rival. Varios penales, de los denominados "incobrables", sucedían cada vez que la pelota caía en el área del equipo de Falcioni, pero el reemplazante del operado Baldassi decidió obviarlos.

Imprudentemente y en el momento de mejor juego, Maidana se resintió de su lesión en el tobillo y debió ser reemplazado por el joven González Pirez, a mitad de la primera etapa, generando un desorden en la defensa Riverplatense, algo que más tarde quedaría evidenciado. A los 27, la fatalidad encontraría las manos de Carrizo en el desgraciado gol en contra cometido por el arquero Millonario y minutos después, Palermo convertiría el 2 a 0 cabeceando por sobre un estático Juan Pablo, luego de una lenta y desprolija salida en la segunda jugada de un tiro libre del local.

De repente, Boca se encontró con un resultado a favor, inmerecido e impensado, pero del que se supo aprovechar. River en cambio, se vio mermado por la desgracia y eso lo sintió en su juego hasta el final de un encuentro que le fue mezquino.
Pocas chances tuvo el equipo del Negro López para achicar distancias y ponerse a tiro, pero un par de salvadas en la línea y la falta de confianza a la hora de rematar, fueron esenciales para que el partido tenga un cierre redondo en favor del equipo de la ribera.
Para colmo Almeyda, que ya se perdía el próximo encuentro por llegar a la 5ta amarilla, vio la roja junto con Clemente Rodríguez por una pelea, y se fue escoltado por la policía mientras besaba la Camiseta frente a la popular local.

River volvió a perder y se acabó el invicto como visitante. Jota Jota está vulnerado en todos los frentes: los resultados y el juego le están siendo esquivos, el equipo no sabe levantarse después de un golpe y encima comenzó a verse afectado por decisiones personales. Para agregarle un poco más de condimento, se perdió el Superclásico y no quedamos en Promoción de casualidad, aunque bastante complicados estamos.

Faltan 5 fechas y quedan partidos complicados. El fin de semana que viene recibimos a San Lorenzo en el Monumental y después duelo directo en Bahía contra Olimpo. Mientras tanto, esta semana a los hinchas de River no nos hablen mucho, que no tuvimos ni un buen Díaz ni una Buonanotte...

Abrazo de gol

martes, 10 de mayo de 2011

Desazón Monumental

Llegó el domingo por la noche y una nueva derrota del Millo como local se estampaba en cada televisor, en todos lados. La "histórica" victoria de All Boys sobre River en el Monumental, nos remontaba al Metro del ´73, en esa segunda rueda en que los de Floresta habían conseguido su primer y único triunfo en el Monumental. Pero lejos estamos de un Huracán campeón como ese año, y mucho más aún, de un delantero temible y letal como Oscar "Pinino" Más, uno de los goleadores de aquel certamen con 17 tantos.
Dicho esto, nos centramos en el partido del domingo.

River arrancó como una topadora, llevándose por delante al rival con buen fútbol en los pies del pibe Lamela. Pero a FM9 le quedan demasiado grandes las siglas y va a seguir siendo el Funes Mori que nos engañó con el triplete versus Racing hace más de un año atrás, malogrando cuanta oportunidad clara de gol se le presentara. Encima, el Tanque estaba con una diarrea técnica para definir y Cambiasso fue San Carrizo por un día y le puso un candado al arco visitante.
Como suele suceder, River merecía el gol pero no llegaba y Gigliotti iba a poner el 1 a 0 para los de Romero, con un gran remate cruzado luego de ganarle la posición a un inanimado y estático Ballón, que jugaría de regalo hasta en la Reserva de Yupanqui, sin desmerecer al equipo de Villa Lugano.
Y cuando pensamos que lo peor había pasado antes de ir a escuchar la charla del Negro López, Maidana se retira del campo con esguince de rodilla y tobillo y peligra su presencia en el Súper.

En la segunda etapa River siguió buscando, sin suerte, revertir la historia. Pavone y compañía estaban totalmente negados para convertir y Cambiasso sacaba todo lo que se dirigía al rectángulo de gloria al que FM9 es alérgico. Y otra alergia es la que el entrenador de River tiene con los cambios bien hechos en tiempo y forma. Y así fue que Buonanotte ingresó tarde y se fue mal el desequilibrante Pereyra, y además Ballón estuvo mas de 80 minutos en campo para que luego ingrese el "milagrero" Lanzini y en 7 minutos cambie la historia del encuentro.
Pero como yo hablo con el resultado puesto, como diría López, eso no pasó y después de que Carrizo quizo imitar a Chiquito Bossio en un córner para River (no lo culpo, 1 o 2 a 0 no cambiaba la historia, el 1 a 1 si), el Ogro despejó y metió una especie de pase gol para que luego de correr... 70 metros, el uruguayo Rodriguez terminara correctamente una jugada que pedía a gritos un gol.

El resultado adverso ante All Boys nos dejó al borde de la Promoción, justo ahora que se viene el Superclásico. Por las dudas, Falcioni habla de "frenar" la racha de triunfos de los visitantes, sobre todo la de Jota Jota que no conoce la derrota fuera de casa. Y por otro lado Mouche, salió a calentar la semana diciendo que le gustaría ver a River jugar la Promo.
Dejemos que hablen los de enfrente y dediquémonos a entrenar en la semana, que mucho trabajo hay por delante, sobre todo en la materia definiciones.

Mientras tanto, los hinchas de River, ante otra derrota en casa, pasaremos una nueva semana con esta desazón Monumental...

Abrazo de gol

domingo, 1 de mayo de 2011

Sigue prendido

Se jugaba una nueva edición del clásico más antiguo del Fútbol Argentino. El Cilindro de Avellaneda era el escenario que aguardaba por el ingreso del local y de La Banda, disfrutando de una fiesta en las tribunas, mientras el Negro López metía un cambio tan obligado como necesario, incluyendo a un segundo delantero, entre los once titulares.

El partido tuvo un arranque frenético, con posesión de pelota compartida y situaciones de gol para ambos lados. La primera piedra iba a ser lanzada por el local, con una gran jugada personal de Teo Gutierrez, que iba a ver como su remate se perdía a escasos centímetros del poste izquierdo.
River iba a replicar con un gran pase de Lamela a Pavone, quien iba a quedar mano a mano con el arquero, pero el línea invalidaría erróneamente la jugada con fuera de juego. Mas tarde, el arquero local le impediría el gol al Tanque en una jugada similar y el palo le diría que no a la más clara que tuvo el Melli Funes Mori para abrir el marcador.
Hasta que pasados los 30 minutos, Erik se convertiría en Lío para correr 40 metros, sacarse cuatro tipos de encima y que lo terminen derribando dentro del área, para luego el Tanque cambiar penal por gol y que el equipo de Jota Jota se ponga en ventaja.
Un minuto más tarde, La Academia iba a tener el empate en los pies de Teo, pero la figura de Juan Pablo Carrizo se iba a empezar a agrandar, reteniendo el furibundo remate del colombiano.
Ya sobre el final de la primera parte, Juan Díaz quiso "obrar de oficio" y ante una falta que le cometieron y no sancionaron, buscó justicia por mano propia y la segunda amarilla lo mandó al vestuario antes que a sus compañeros, dejando al equipo con uno menos por 45 minutos.

En el entretiempo, el Negro decidió el ingreso de Pereyra, para cubrir la banda izquierda abandonada por la expulsión del uruguayo y la pieza sacrificada fue Pavone, que estaba golpeado y era la opción más acertada.

Y en la segunda parte, como era de preverse, Racing salió decidido a buscar el empate ante un equipo en inferioridad numérica. Pero las cosas no le salían a los de Avellaneda y las jugadas se disipaban gracias a la gran labor defensiva y el trabajo de todo el equipo, desde Funes tratando de aguantar arriba hasta Carrizo con sus atajadas, pasando por el enorme sacrificio de Almeyda para cerrar el mediocampo.
Pero otra complicación iba a poner a prueba a Jota Jota. El cansancio de Ballón y la lesión de Ferrari determinaron el ingreso de Cirigliano y Arano, respectivamente y que el Tucu se pase a la banda derecha.

Agotados los cambios por obligación y con un jugador menos, el Millo tuvo que conformarse con aguantar el resultado obtenido cerca de su propio arco y a partir de ahí, se iba a confirmar la figura del partido.
Si bien el equipo se armó hasta los dientes para evitar la mayor cantidad de embates del rival, los locales tuvieron tres oportunidades claras de gol que Carrizo evitó con grandes atajadas de arquero de Selección.
El pitazo final de Pezzotta determinó el triunfo Riverplatense y la posición momentánea en la cima del Clausura, aunque horas más tarde Vélez recuperó ese lugar.

El equipo supo jugar muy bien contra un rival difícil y el técnico, esta vez, dispuso una dupla en ataque que funcionó. En la semana, ante tantas críticas por el juego y la actitud del equipo, el Negro se le animó a la posibilidad de campeonar. Los cambios fueron acertados y se utilizaron las estrategias necesarias para sostener el resultado en un momento dificil con inferioridad numérica y lesionados.

El Negro pasó una prueba de fuego en un momento en el que estaba siendo muy criticado. Mostró personalidad y flexibilizó su esquema cuando River más lo necesitaba. Supo elegir las piezas y los momentos para colocarlas en el rompecabezas y que finalmente nos quedemos con la victoria. El Millo está a dos puntos del líder y mantiene viva la esperanza, y al igual que el Negro López, sigue prendido.

Abrazo de gol


PD: Felicitaciones a Dieguito Buonanotte y su mujer por el nacimiento de su hija Lucía, en la madrugada del sábado. Gran noticia! Que sean muy felices!