martes, 14 de diciembre de 2010

Objetivo cumplido

River debía cerrar el año con un triunfo visitando a Lanús en el sur, para alcanzar (y pasar) el objetivo de los 30 puntos. El Granate, con 28 unidades al igual que el Millo buscaba terminar el año lo más arriba posible frente a su gente, que había visto una levantada de 3 victorias y un empate desde que se fue Zubeldía.

El primer tiempo fue equilibrado tanto en el juego como en el marcador. Los locales tuvieron varias llegadas al área de River, sobre todo contraatacando, pero sin inquietar al heredero de Amadeo. En cuanto a La Banda, intentaba siempre tocando por abajo y con mucha paciencia, pero la mayoría de las jugadas de peligro fueron remates de media y larga distancia que exigieron a Caranta y provocaron temblores en la tribuna granate. El Enano, en su mejor versión modelo 2010, y Acevedo, fueron los que entendieron cómo vencer la férrea defensa del equipo de Schurrer, que lo vio desde la platea por salir tarde al comienzo.
A los 28 de la primera etapa, el Millo iba a desnivelar el resultado luego de una gran jugada individual de Pereyra que desbordó y mandó la pelota al área, para que el pibe Lamela defina con tranquilidad, ante la caída de su marcador.
Pero minutos más tarde, Román iba a cometer una dudosa mano dentro del área para que Laverni cobrara penal en favor de los granates. El defensor de River toca la pelota con la mano, pero se ve un leve empujón del adversario que lleva a esa acción. A Romero poco le importó y definió picando el balón de manera bastante riesgosa ante un Carrizo jugado completamente a su derecha.
El empate hizo que ambos equipos salieran a buscar la diferencia a favor, pero las imprecisiones de cara al arco rival dictaminaron la igualdad al término de la etapa inicial.

La segunda parte comenzó con un River aguerrido y con hambre de gol. Tanto fue así que a los seis minutos, la fórmula ganadora "centro de Lamela y central cabeceador" rindió nuevamente sus frutos y Román se reivindicó por el penal cometido y anotó su tercer tanto en el torneo, de cabeza obviamente. Dos minutos mas tarde, el defensor Hoyos le iba a meter el tercer manotazo de la tarde a Pavone, solo que esta vez dentro del área, para que el Tanque definiera por debajo del cuerpo del ex-arquero de Boca con un remate desde los doce pasos.
A partir de ese momento, la visita mató el partido, entregó el balón y dejó que Lanús impusiera el ritmo. Pero quedaba mucho tiempo y, por más que los del sur no tenían fuerzas ni ideas, avanzaban con insistencia contra un River que defendía con uñas y dientes lo que había conseguido.
Sin embargo, Juan Pablo no tuvo que esforzarse para mantener la ventaja que iba a crecer y hacerse definitiva. Caranta recibió un pase de un compañero y tardó tanto en despejar que el goleador de River, Pavone, corrió más de treinta metros y se interpuso al disparo para que un rebote en él provocara el ingreso del balón al arco. Su segunda conquista del partido fue un premio al gran esfuerzo que el ex-Betis hizo a lo largo del torneo y no se plasmó en su haber como goleador.

Fue un 4 a 1 categórico. River supo cuando acelerar y cuando pisar el freno. Controló a un rival dificil, en su Fortaleza. Jota Jota metió los cambios indicados en los momentos adecuados. Cada jugador interpretó la posición que le tocó con mucha concentración y responsabilidad, además del corazón que le ponen en cada encuentro.

Finalmente se ganó un partido cerrándolo un rato antes del final y por más de la mínima. Se manejaron los tiempos y se pudo descansar en la seguridad de mantener la posesión del balón. River mejoró en muchos aspectos, sin acercarse tanto al paladar que marca la historia sino respetando el momento por el que se está pasando.

La Banda demostró que puede volver a tocar y que solo es cuestión de tiempo, si se mantienen los intérpretes, para que suene la Sinfónica que escuchábamos en no tan viejos tiempos. Por esto y por los 31 puntos que significaron el cuarto puesto se puede decir ... Objetivo cumplido!

Abrazo de gol

PD: Felicitaciones al merecido Pincha Campeón del Torneo Apertura 2010 y también al dignísimo Subcampeón Vélez Sarsfield, que mereció más de lo que finalmente se llevó.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Plan S

Qué paseo nos pegaron! El Pincha lo ganó de punta a punta, literalmente. El Millo, en esa linda tardecita de miércoles feriado se encontró con su contracara, que le hizo pasar una tarde negra.
Es que el equipo de Sabella tiene muy en claro su rol en el fútbol argentino y vino al Monumental a manejarle los tiempos a un River que no supo cómo atacar ni cómo defenderse.

Al minuto del arranque, la Gata Fernandez estrelló un tremendo remate contra el poste derecho de un Carrizo que desviaba el disparo con su mirada. En la jugada siguiente, Desábato convirtiría de cabeza el 1 a 0 para la visita, luego de un tiro libre de Benitez... un clásico en Estudiantes.
Minutos más tarde La Banda tendría la oportunidad de igualar las cosas, pero el palo le dijo no a un exquisito tiro libre de Lamela. Pero, teniendo en cuenta que las llegadas más peligrosas del local fueron un par de laterales de Román al centro del área, no podíamos esperar más que un milagro.
El León dominó toda la primera etapa, con un mediocampo muy inteligente que desgasta al rival y lo hace caer en una especie de telaraña de la que ya no puede salir. Su cerebro, el Chapu Braña, está en todo: maneja los tiempos de ataque, ordena la defensa, sabe cuando salir y cuando quedarse y, como si fuera poco, recorre todo el campo de juego a lo largo del partido con un gran despliegue e inteligencia para administrar energías propias y del equipo.
Sobre el final del primer tiempo, el segundo gol dejó de rodillas a River que no sabía ni cómo ingeniárselas para verle la cara a Orión.

La segunda etapa estuvo de sobra. Otra vez al minuto, la expulsión correcta de Maidana dejó mas desnuda la inferioridad de River ante el puntero del campeonato. Y luego llegarían el tercer y cuarto gol, como para que no queden dudas de que Estudiantes manejó el partido a su antojo. A partir de allí, Pachorra comenzó a cuidar a sus soldados más importantes para la batalla final y salieron Braña, Rojo y la Gata, con su espectáculo aparte, para que los hinchas de River se lo quieran comer vivo.
River pudo haber reducido la diferencia, pero los pies de Lanzini y Funes, poco inspirados, no encontraron final feliz en la red.

El 4 a 0, si bien es abultado, estuvo bien. El Pincha podría haber estirado la cuenta pero respetó al rival y le regaló la pelota a modo de ofrenda de paz en el momento en que el Millo podría haberse quedado hasta con tres hombres menos. Este es un cachetazo de realidad, que no viene mal de parte de uno de los dos mejores equipos de Argentina. Viene bien para pensar en los refuerzos que se necesitan, pensando en el próximo parate y en la carnicería del próximo torneo.
Passarella tomó nota de lo ocurrido y se terminó de convencer de su plan A para Enero de 2011. Estudiantes es un ejemplo a seguir y su gestor, Sabella, es la debilidad del Kaiser. Daniel Alberto confía en el Plan S, S de Sabella, S de Salvataje.
Abrazo de Gol

PD: Felicitaciones a Independiente por la obtención de la Copa Nissan Sudamericana 2010. Con un primer tiempo en un muy alto nivel y un segundo tiempo y prórrogas complicados, el Rojo supo ser certero en los lanzamientos desde el punto de penal y Tuzzio, el mejor jugador de Los Diablos a lo largo de toda la Copa, selló con categoría el últimodisparo para consagrarse Campeón Internacional después de 15 años.
Salud, Pueblo Rojo!

domingo, 5 de diciembre de 2010

Se sacó la mufa

Duelo complicado en la previa tenía River en su viaje a Santa Fe, para enfrentarse a Colón en el Cementerio de los elefantes. El equipo de Gamboa venía de perder en La Paternal por goleada y quería devolverle la sonrisa a su gente. En cuanto a La Banda, necesitaba sumar de a tres nuevamente para estar a salvo y mantener el invicto en la era Jota Jota, aunque esta vez con el Pato Fillol en el banco y el entrenador en la tribuna, debido a la expulsión del domingo pasado.

Al comienzo, la primera clara fue para los locales, luego de un gran error de Ferrero, que se vio apabullado por los silbidos y por la presencia del Bichi Fuertes que, para nuestra fortuna, definió muy mal. River iba a replicar enseguida con una linda jugada colectiva que iba a terminar en una gran tapada de Pozo.
Luego, el Sabalero comenzó a controlar los tiempos, aunque sin verle la cara a Carrizo, por su falta de profundidad. Su conductor, Moreno y Fabianesi, se recibiría de auténtico lagunero, apareciendo y desapareciendo, al igual que el juego de los rojinegros.
Pero a los veinte de la primera parte, el Sr. Pompei le negaría la posibilidad de patear desde los doce pasos, seguramente a Ortega, luego de ignorar una clara falta del tercer arquero de la Selección contra el pibe Lamela. A partir de allí, llegaría lo mejor de River, aunque sin contundencia. La visita se apoderó del balón y era dueño absoluto de las situaciones de peligro del espectáculo deportivo. Pavone y Pereyra erraron en varias ocasiones y la displicencia de Lamela y el fastidio de Ortega, no permitían que el equipo de Fillol se adelantara en el marcador.
Pero los de Núñez tienen que sufrir, porque nada es fácil en el mundo River y cuando se cerraba el telón de la primera mitad, el hombre de los dos apellidos, a quien el travesaño le había negado el gol minutos antes, convirtió de cabeza el 1 a 0 para el Sabalero.

En el entretiempo, Jota Jota iba a meter el cambio más acertado y de mayor personalidad que vi en un técnico de River en los últimos tiempos. Mandó a la cancha al Melli Funes Mori y lo dejó al Burrito en las duchas.

El segundo tiempo fue tan ciclotímico como el primero, con ambos equipos jugando un partido de altovoltaje y con mucho ida y vuelta. El mejor jugador de la cancha, Walter Acevedo, tuvo un gran despliegue, con mucho quite y pasadas al ataque con una claridad y fineza en los pases dignas de un jugador de clase. Y él iba a ser el encargado de armar la mejor jugada colectiva de River de los últimos tiempos. Pared en tres ocasiones con Lamela y Pavone, para que el Tanque la punteara adentro del área y el pibe de Carapachay la acariciara por sobre la salida de Pozo. 1 a 1 con un verdadero gol de tiki-tiki y a soñar con los tres puntos.
Pero el sufrimiento no se iba a acabar y a River ya le costaba mantener el ritmo. Y aunque Funes estrelló un remate estupendo desde casi 40 metros en el travesaño, el triunfo se hacía desear y Colón estuvo a punto de pasar al frente en dos oportunidades. Las mismas dos en que Carrizo tuvo la atajada del partido, tapando un mano a mano contra Larrivey, y la segunda, a segundos del final, cuando salió descontrolado hasta el borde del área grande y el centro fue desconectado por el central de River antes de que Fuertes cabeceara al gol.

Fue en esa misma jugada, que finalizó en tiro libre para la visita, que Carrizo mandó un pelotazo tremendo hacia el área contraria, Lanzini la guapeó como si fuera Saviola y el Tanque obtuvo su tan merecido premio al esfuerzo. Definió fuerte ante la salida de Pozo que alcanzó a desviarla para que el balón tocara el travesaño antes de entrar y se saliera el corazón de todos los Riverplatenses que no podíamos dejar de gritar, pero que a la vez mirábamos a Pompei para que no nos pasara los mismo que contra el Tomba.

Las almas, corazones y gargantas Millonarias se fundieron en ese grito de gol que todavía hace eco en nuestro día, en esta noche que se termina, pero que la alegría sigue y nos muestra que River, mas allá de sus limitaciones, está volviendo de a poquito. Se jugó bien, se ganó merecidamente un partido por la mínima, no por más y se sigue sumando. Van 10 de 12 desde que asumió el Negro López y podemos terminar el campeonato en el podio.

River ganó un partido como hacía mucho no podía. Y aunque lo volvieron a perjudicar, no bajó los brazos y peleó hasta el final un partido en el cual minutos antes se hubiera firmado por un empate. Pavone convirtió de nuevo y se sacó la mufa de 5 fechas sin convertir, aunque el que realmente se sacó la mufa, y cómo se la sacó! Es RIVER!

Abrazo de gol

PD: El miércoles podemos llegar a bajar al Pincha, en el Monumental. El duelo Almeyda-Verón, provocado por las declaraciones de la Bruja por las fotos de la pierna de Lamela, va a tener que esperar porque el de Estudiantes se hizo amonestar de manera infantil y llegó a la quinta.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Con la mínima por las nubes

Este domingo por la tarde-noche, River recibía visitas desde Bahía Blanca. El equipo aurinegro venía en busca de un triunfo que le diera un poco de aire en la lucha por la permanencia. Por el lado del Millo, la idea era sumar de a tres en un duelo mas que directo y mantener el invicto que tiene como local en el Apertura, privilegio que comparte solo con el Pincha y Vélez, los dos que pelean el título.

La primera etapa comenzó muy pareja, con chances no muy peligrosas de parte de ambos equipos, que se encontraban muy ordenados y jugaban un duelo de igual a igual. Las zonas cercanas al área eran lugar de recuperación del balón para, con mucha paciencia, elaborar las jugadas que evolucionaban por el mediocampo sin muchos problemas.
A los 30, Ferrari desbordó por derecha y consiguió un tiro de esquina luego de un rebote en el lateral izquierdo bahiense. De ese córner, tal como había ocurrido dos veces en el entrenamiento de fútbol formal de la semana, el pie izquierdo del pibe Lamela colocó un centro que conectó de manera exquisita el paraguayo Román, contra el palo izquierdo de Tombolini, abriendo el marcador para los locales.
Ese fue el punto de partida para que River se cargara de una adrenalina que no veía hace tiempo y atropellara al equipo de De Felippe. Primero el Tanque le quiso romper el arco al ex-Colón y una mano no cobrada por Pezzotta lo evitó, y luego de otro rebote en la defensa, el Pelado la tiró a la Centenario.
Dos minutos más tarde, el mismo Almeyda "Corazón de León" iba a ser el abanderado de una jugada que él mismo finalizó con un derechazo furibundo, que encontró a un Tombolini muy atento para despejar el peligro.
River siguió buscando pero el final del primer tiempo lo encontró con solo un gol arriba en el marcador, resultado corto teniendo en cuenta las jugadas de peligro de la que dispuso el conjunto Millonario.

El segundo tiempo comenzó del mismo modo, aunque con la perla de que los dos DT, Juan José López y Omar de Felippe, tuvieron que verlo desde la triubuna (léase puerta de entrada a los vestuarios) por demorar el regreso del descanso 15 segundos.

River salió a buscar enseguida el segundo tanto, pero se encontró con un equipo que no se rendía y quería el empate. Además, mas allá de la entrega, el sacrificio y el compañerismo de Pavone, el ex-Pincha y Betis tiene cerrado el arco y no entra ninguna de las tantas que intenta.
Olimpo cada vez tenía mayor control de la pelota y manejaba el partido a su ritmo, aprovechando el cansancio de los conductores del equipo de Núñez. Así fue que contó con varias oportunidades que la defensa de River y su Gran Capitán, pudieron despejar con algunas complicaciones.
La Banda, de contra lo pudo liquidar en varias oportunidades con Pereyra y un par de situaciones generadas por Pavone y el ingresado Buonanotte, que no culminaron en el segundo tanto gracias al arquero de la visita.
Sobre el final, Olimpo empujó al local contra su arco y fue ahí, cuando dos veces lo pudo empatar. Pero apareció el dueño del legado de los dos arqueros más grandes de la historia, y Juan Pablo fue Amadeo y también Fillol, y tapó hasta con su cara, arriesgando todo, para que River se quedara con los tres puntos en casa.

Se sufrió en demasía otro partido que se podría haber liquidado, si se hubiera convertido alguno de los tantos goles errados. River volvió a ganar por la mínima diferencia y sube en las tablas, aunque ya no pelee el campeonato. Partido complicado porque Olimpo siempre intentó jugar y no se vino a meter atrás en el Monumental, y esto sorprendió al local que esperaba otro planteo. 
Estuvimos veinte minutos con los nervios de punta, las palpitaciones se aceleraban, el cuerpo se movía solo y la presión solo subía y ya sentía que estaba con la mínima por las nubes...

Abrazo de gol

PD: Con un triunfo del Granate ante el Globo, salimos de todo. Si Vélez suma de a tres ante los de Victoria, quedamos a tres de Tigre. Qué manera de desperdiciar puntos las fechas anteriores....

domingo, 21 de noviembre de 2010

Hora de descansar

Esta calurosa tarde de domingo, River visitaba al Ciclón de Ramón, en el Nuevo Gasómetro.
Jota Jota, con puesto asegurado hasta fin de año (como mínimo), decidió parar a los mismos once que le ganaron a Boca el martes, por 1 a 0, el Superclásico en el Monumental. Mientras que por la vereda de enfrente, el segundo riojano más famoso, siguió limpiando el equipo y borrando jugadores que no le rendían.

El partido comenzó con buen ritmo, y con San Lorenzo con mayor tenencia del balón. El Ciclón avanzaba contra el área Millonaria, pero no le generaba peligro más por falencias propias que por mérito de los rivales. River, por su parte, llegó hasta Migliore pero con poca efectividad y probando sin acercarse demasiado.
Promediando la primera parte iba a llegar la primer jugada de peligro del encuentro. Luego de un centro desde la izquierda, la pelota le iba a quedar a Ferrero, solo para definir y marcar el primer tanto de la tarde, pero el defensor remató al cuerpo del arquero azulgrana y en la finalización de la jugada cabeceó muy por arriba del arco.
Los de Boedo iban a replicar rápidamente, y en un tiro libre frontal, cuando Román perdió la marca de Guille Pereyra, este último iba a estrellar el remate contra el palo izquierdo de Carrizo que poco podía hacer para evitarlo.
El descanso los encontró igualados y en el retorno los cambios no fueron una opción para los entrenadores, que confiaban que sus jugadores podían cambiar el resultado.

La segunda etapa mostró a un San Lorenzo más decidido a ganar el encuentro frentre a su gente y a River cansado luego del desgaste físico por el partido del martes. Así fue que los locales tuvieron casi en exclusiva la posesión del balón, pero las pocas ideas y el calor hicieron que River pueda mantener su arco en cero.
La Banda, por su parte, no generó casi situaciones, excepto dos remates de Arano desde fuera del área que pasaron a menos de un metro del arco y una muy buena jugada colectiva encabezada por el ingresado Lanzini, que finalizó en tiro de esquina.

El partido se consumió con el pitazo final de Abal, de horrenda actuación, y con el marcador vacío. El 0 a 0 y el reparto de puntos lo convenció más a River que debe sumar y que hizo negocio en un partido en el cual no participó activamente y no generó situaciones como para cambiar las cosas.

López decidió mantener el equipo que le dio resultados en su debut contra Boca. El equipo no rindió del mismo modo, pero hay que considerar que pudo haber sido el cansancio de haber jugado el martes, sumado al calor y a las dimensiones del campo de juego.
Se sumó un punto y nos acercamos a Huracán: estamos a dos de alcanzarlos en la tabla maldita. El arco se mantuvo en cero por segunda fecha consecutiva y otra vez no se perdió. El domingo que viene recibimos a Olimpo en otro duelo directo.
Ahora, River, recuperá fuerzas para la próxima final... es hora de descansar.

Abrazo de gol

jueves, 18 de noviembre de 2010

River - Jugador x Jugador

River, con un esquema que se podría entender como un 3-4-2-1 venció a Boca por 1 a 0 en el Monumental y se recuperó luego de 7 partidos sin ganar.
A continuación, los puntajes obtenidos por cada jugador según Juguemos al Toque:

Juan Pablo Carrizo: 7 - Estuvo seguro en cada centro al área y preciso en casi todas las salidas desde el fondo. No tuvo mucho trabajo y Boca no le generó situaciones de riesgo.

Alexis Ferrero: 8 - Le siguió el rastro a Palermo y no lo dejó recibir tranquilo ninguno de los pelotazos que sus compañeros le tiraban. Buenos anticipos y la seguridad de siempre.

Jonathan Maidana: 10 - El héroe de la noche. No solo se encargó de Palermo en los relevos a Ferrero, sino que además despejó cada centro hacia su posición y se encargó de Mouche cuando River estuvo con línea de tres. Y lo más importante, convirtió el gol del triunfo y lo gritó, con respeto a su ex, pero lo gritó.

Adalberto Román: 7 - Quizás el de menos labor en el partido. Tuvo buenos quites por la banda izquierda pero con poco trabajo por las tibias llegadas del rival.

Walter Acevedo: 9 - El Negro la rompió. Jugó su mejor partido desde que llegó a River (la primera vez que juega de doble cinco con Almeyda) y fue garantía para sacar y pasar en cada jugada. Junto con el Pelado se comieron el mediocampo.

Matías Jesús Almeyda: 10 - Si hubiera convertido un gol no se qué puntaje le hubiera puesto. Es un León, a puro corazón gasta toda la cancha, quita, sale jugando, alienta, tiene voz de mando y encima llega al arco rival y genera situaciones de riesgo. Un monstruo!

Paulo Ferrari: 8 - Jugó de volante y cumplió con una muy buena tarea. Nunca dejó pasar a los mediocampistas de Boca y le ganó la espalda a Clemente cada vez que quizo. Le falta sorpresa, pero lo compensa con su gran velocidad.

Roberto Pereyra: 10 - La figura del primer tiempo. Recorrió todo el campo de juego y fue la claridad en cada jugada de ataque y la presión en el retroceso. Salió en el segundo tiempo por el gran despliegue físico realizado.

Erik Lamela: 8 - El habilidoso zurdo jugó un muy buen partido y metió dos tiros libres que casi nos hacen volver a festejar un gol de pelota parada, pero le falta un poco de agresividad y dejar de lado la displicencia.

Ariel Ortega: 8 - No fue el mejor partido de Ariel, pero con la personalidad que le da la experiencia en estos partidos era necesario en cancha. Puso un par de pases mágicos, pero le faltó su picardía habitual a la hora de definir contra García. Igualmente, nos mal acostumbró y siempre le pedimos más. Fue demasiado lagunero y el Millo lo necesitaba de conductor entre tantos chicos.

Mariano Pavone: 10 - El Tanque, por merecimiento, debería haber convertido goles en todos los partidos que jugó. El martes no fue la excepción. Se generaba espacios, agrupaba a cuatro adversarios y los hacía cometer faltas cerca del área o acumular amarillas. Siempre dispuesto para jugar de centrodelantero, bajar a buscar, marcar, presionar o ir por las bandas. Un crack!

Suplentes:

Carlos Arano: 5 - Entró para ser mediocampista de marca por izquierda y ayudar un poco a Román en las subidas de Clemente, que había pasado a la posición de volante por derecha luego del gol. Dio oxígeno, pero le falta claridad en los pases.

Diego Buonanotte: 6 - El Enano ingresó para cuidar la pelota y defendernos con su posesión. Falló un par de pases pero cumplió con su tarea en el tiempo que estuvo en cancha. Todavía puede rendir más, habrá que esperarlo. Fue a buscar la falta en cada ataque para ganar tiempo y metros.

Rogelio Funes Mori: 2 - El Pumita fue un gatito tímido. Cada pelota que tocó la perdió, malos pases en jugadas que pedía a gritos definir el partido, se caía, estuvo siempre desconcentrado y fuera de eje. El peor partido del pibe que reemplazó a Pavone cerca del final.


¿Cómo debería formar River contra el Cuervo en el Nuevo Gasómetro el domingo? Comentá.


Abrazo de gol

martes, 16 de noviembre de 2010

Más que un apodo

Noticia de último momento: Ganó River!
River recibió en este superclásico de martes por la tarde-noche a su eterno rival, Boca, en un Monumental repleto de almas rojas y blancas que esperaban la resurrección desde el cambio de aire en el banco, luego de la salida de Cappa y los siete partidos sin verle la cara al triunfo.

En la previa se habló de que iba a ser un partido horrible, sin situaciones, de un Súper devaluado, del mal presente del Millo, de la ida de Cappa... pero de lo que más se habló fue del todavía actual técnico de los xeneixes, el Bichi Borghi, que no sabía si llegaba al clásico, que se peleaba con Lucchetti, que lo perdonaba, que lo sacaba, que la línea de tres, que la línea de cuatro, que Riquelme jugaba lesionado, que Viatri afuera, que Mouche adentro....
Por el lado local, J.J. mantenía su cautela y dedicaba el tiempo a entrenar y armar el equipo, a prepararlo para la batalla, una de las 25 que le quedaban a River antes del fin de temporada, que indicará su permanencia en Primera.

El partido arrancó con un gran movimiento del balón por parte del local que iba a avisar por medio de Pavone, ya a los 2 minutos, con un tiro que se fue a menos de medio metro del poste izquierdo del arquero García. Minutos más tarde, Boca iba a tener su primera y única posibilidad del primer tiempo, cuando Méndez metió un pase exquisito para Mouche que demoró la definición y fue superado por Ferrari ante la atenta mirada de Carrizo.
A partir de allí, el balón y las jugadas de peligro iban a a ser todas de River, que de la mano de su mejor jugador en la primera etapa, Roberto Pereyra, avanzaba contra el arco rival de manera peligrosa e incesante.
Un disparo de Lamela cerca del palo derecho y dos tapadas fenomenales del arquero visitante a Ortega en un mano a mano y un tiro libre tremendo de Acevedo, hicieron que el uno xeneixe sea figura y se vayan igualados al descanso.

El segundo tiempo mostró que River estaba dispuesto a salir a buscar el encuentro de la misma manera, sin cambios y con todo el corazón que le devolvió el regreso del León Almeyda. Por el lado de enfrente, Borghi sacó a Riquelme, que jugó todo el primer tiempo lesionado y puso a Pochi Chávez para reemplazarlo en su posición natural, pero fue solo un cambio de rostros en un equipo con poca vida y sin ideas.
En el inicio, el arquero visitante desactivó un gran tiro libre del pibe de Villa Adelina. El Millo siguió buscando hasta que a los ocho minutos del complemento, un tiro de esquina ejecutado a la perfección por Lamela fue conectado por el negro Maidana con su cabeza, de pique al suelo, en una gran arremetida del defensor en el área de Boca. Poco pudo hacer García para evitar la primera caída de su valla, tardía por la diferencia que se veía entre ambos equipos en el campo de juego.
Los locales tuvieron varias chances de ampliar el marcador, pero ya comenzaba a pesar el esfuerzo físico desplegado durante gran parte del encuentro. De modo que el técnico millonario comenzó a mover el banco y con los cambios reforzó el mediocampo y cedió la posesión del balón a un Boca sin ideas que lo único que hacía era tirar pelotazos para rezarle a San Palermo por iluminación y ver si le podía resolver el problema.
Los ingresos de Buonanotte y Funes Mori no tuvieron el peso deseado y perdió fuerza ofensiva en un partido que pedía a gritos el final en los últimos minutos. Cerca de la conclusión del encuentro, River no pudo definirlo en varios mano a mano con Acevedo y Funes; y Boca perdió el empate cuando Chávez remató realmente mal una pelota cedida de manera más que inteligente por Palermo.

El pitazo final de Baldassi, de discreta actuación, grabó en el historial el 1 a 0 de River. Un triunfo que se le hacía mezquino a La Banda desde el año 2007, en el 2 a 0 con goles del Burrito y Falcao.

Los flashes del comienzo del partido estaba dirigidos al Negro López, en el banco de River. Los del final, al héroe de la noche, el Negro Maidana. Los dos vistieron las camisetas de River y Boca, y el destino los juntó para que comience una nueva etapa en River, con un súper-triunfo, y el hincha de River los ve rubios y de ojos celestes. Hoy, a J.J. López y J. Maidana  los une mucho más que un apodo...

Abrazo de gol

Post-partido: Supuestamente Borghi ya no sería más el técnico de Boca y la práctica de mañana la dirigiría el Tito Pompei... ampliaremos.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Con V de Victoria

Velez tenía como meta alcanzar en la punta del torneo a Estudiantes que había perdido con Tigre de visitante el sábado. El conjunto de otro Tigre, Gareca, recibía a Lanús en el Amalfitani sin su estandarte del mediocampo, Victor Zapata, por acumulación de tarjetas.


El partido arrancó parejo, con un nivel bajo, pero de a poco Vélez se fue adueñando de la pelota y ganó metros en el campo de juego. Ya promediando la primera mitad, se jugaba en campo de la visita, que cuando podía se lanzaba de contragolpe con su único delantero, Regueiro, pero sin peligro para la sólida defensa local.
Vélez contó con las chances más claras en los pies y cabeza de su arma letal, Santiago Silva y en la gran habilidad de Moralez y el Burrito Martinez, que apretaban a Lanús contra el arco de Caranta, que se las ingeniaba para desactivar cada embestida. Sin embargo, el encuentro se fue al descanso empatado en cero.

El segundo tiempo arrancó del mismo modo, con el equipo de Liniers muy paciente para encontrar los espacios y generar peligro, constantemente, a un Lanús desdibujado que encontraba respaldo en su arquero y una línea de cinco en el fondo.
Pero finalmente a los 14 minutos, luego de mover el balón de una punta a la otra buscando espacios, Ricky Alvarez, reemplazante de Zapata en esa nueva posición que le encontró el entrenador, clavó un zapatazo tremendo que se le filtró en el arco a Caranta, que algo más podría haber hecho para evitarlo.

A partir del gol, Zubeldía movió el banco y con el ingreso de Marcos Aguirre comenzó a avanzar contra el arco local, que cedió la posesión del balón y dejó de atacar. Lanús tuvo varias chances de empatar el encuentro, pero la falta de puntería de Regueiro y las pocas ideas del Granate iban a dejar las cosas como estaban.

El 1 a 0 dejó a Vélez en la misma línea que Estudiantes, que fechas atrás estaba a cinco puntos. El triunfo inesperado de Tigre ante el Pincha bajó al líder en Victoria y los de Liniers no dejaron pasar la oportunidad. La punta del torneo ahora está compartida, tiene la V de Vélez, con V de Victoria.  

Abrazo de gol

viernes, 12 de noviembre de 2010

Panorama J J

Cappa asumió como DT de River contra el Tomba, en el Monumental. Su debut con triunfo y buen juego, por lo menos con respecto a lo que veníamos viendo, nos ilusionó a todos al ver que el Millo podía recuperar su línea futbolística, idea del entrenador desde sus declaraciones y su paso por el Globo subcampeón.

Las cinco fechas que dirigió en el clausura pre-mundial tuvieron muchos altibajos, pero la idea que se quería plasmar comenzaba a tomar forma, quizás una forma demasiado rígida, como la que demostró ante Tigre, cuando siendo completamente superado ante el rival, no quiso cambiar la disposición del equipo, el funcionamiento fue desastroso y terminó en goleada.

Antes del comienzo del campeonato, se sentaron Cappa y Borghi en una entrevista con C5N y se llenaron de elogios. Hablaron de sus cualidades: acerca del gran conocimiento sobre fútbol que posee el todavía entrenador xeneixe; y la facilidad que tiene Ángel para poder llevar a cabo las ideas al campo de juego.

En el Apertura, River comenzó con el pie derecho, con tres triunfos al hilo y cuatro partidos invicto, pero en cancha no podía mantener el buen juego por más de 20 minutos y se alejaba del tiki-tiki tan anhelado y mencionado por su entrenador. Las lógicas derrotas contra Vélez y Newell´s, con un triunfo esperanzador entre ambas ante Arsenal, hacían ver que el equipo no estaba para pelear por el campeonato, pero que se podía ubicar bastante arriba como para empezar a alejar los fantasmas.

Se venía Quilmes en el Monumental y la locura de esa hinchada que está siempre, montaba un espectáculo festivo estupendo. El partido fue dominado de punta a punta por River. El gol llegó a los 2 minutos del complemento y el Millo se cansó de despilfarrar situaciones de gol. A los 20,  la lesión de Almeyda fue mucho más que un desgarro del mejor jugador Riverplatense: fue un dolor en el corazón rojiblanco que más tarde se traduciría en un verdadero infarto. El equipo no supo mantener un partido ya ganado, y dejó dos puntos en el último suspiro, en casa, contra el equipo más flojo del torneo.
Este fue el punto de quiebre más grande de un equipo que perdió actitud, fuerza, vergüenza, coraje y, sobre todo, que vio cómo un proyecto decaía, al mismo tiempo que lo hacían su buen juego y los resultados.
River encadenó cinco empates, de los cuales Banfield y Godoy Cruz de visitante fueron buenos resultados y más por el juego desarrollado; y por contrario, el ya mencionado Quilmes, Gimnasia y Racing en el Monumental, se sintieron como derrotas. Contra el Lobo, no se pudo quebrar el cero y encima lo pudo haber perdido sobre la hora. Contra La Acadé, Gio nos volvió locos. En estos últimos dos partidos, el equipo se despidió entre silbidos y la figura de Cappa se fue deteriorando a una velocidad angustiante.
Cuando pensamos que lo peor había pasado, la semana de receso por el fallecimiento del ex-presidente Kirchner pareció haber acabado con las pocas fuerzas que quedaban. En una presentación patética del equipo de Núñez en Floresta, contra el All Boys del Ogro, que parecía el "Bebe" Caniggia al lado de los centrales visitantes, se perdió un encuentro clave para salir de la zona maldita y, con la derrota, se hundió aún más.

Este último resultado provocó que la comisión directiva le pida al Presidente Millonario la cabeza del entrenador, y luego de varias negativas, no tuvo otra opción que tomar la decisión de echar al Director Técnico. Luego, las ilusiones utópicas de contar con el "Loco" Bielsa y la lucha de egos con el "Tolo" Gallego le abrieron la puerta a un histórico del club, Juan José López, que estaba coordinando las divisiones inferirores desde la asunción de Passarella y ahora estará al frente del plantel profesional, al menos hasta el Superclásico del martes que viene contra el rival de toda la vida.

Cappa mantuvo un discurso que no se reflejó en el campo ni en los jugadores, se le zafó la cadena con los árbitros, cambió la defensa cuando más sólida estaba, le dio y le quitó la confianza a los juveniles, algunos refuerzos no le cumplieron como esperaba, y se alejó de los medios para poder pensar tranquilo y que no se "malinterpretara", hasta que finalmente le soltaron la mano. La CD tomó una determinación sin un plan B, se arriesgó antes de un River-Boca porque "Boca no nos echa ningún técnico" y apostó por alguien del club pero con poco renombre en lo que a dirección se refiere.

River pasa un momento dificil, el peor de su historia, se avecinan nubarrones y estamos sin paraguas. La gran chance es de J.J., quien nos puede sacar a flote y quedarse en el cargo durante un tiempo, como siempre lo soñó su padre. Por ahora , el panorama, es Jodido Jodido

Abrazo de gol

lunes, 8 de noviembre de 2010

Fin del ciclo

Este domingo a la tarde viajamos a Floresta con una gran ilusión. Era un partido clave, duelo más que directo. Ganar no solo nos iba a aliviar esta horrible sensación que nos carcome hace casi ya dos meses, sino que además nos haría salir de la angustiosa zona de promoción.
Enfrente teníamos al sólido, compacto y sorpresivo All Boys que ya se había cargado a Boca y a Estudiantes entre otros, y es el mejorcito de los recién ascendidos.

El primer tiempo fue muy malo, tuvo muy pocas situaciones y la más peligrosa fue del local, cuando el Ogro metió un taco perfecto y evidente para todos, salvo para la defensa de River, y dejó solo a Matos, que no pudo definir gracias a la rápida salida de Carrizo.
Por el lado de River, lo más peligroso fue un tiro libre de Arano que hizo volar a Cambiasso para que el Millo no se fuera al descanso con una ventaja inmerecida.

Para el segundo tiempo, Angel metió al Burro para obtener un poco más de precisión en los últimos metros, pero la inspiración y creación de juego no estaban a la órden del día en la visita. Además, en una muestra perfecta de cómo no se debe marcar, apareció solo por izquierda Gonzalez y estampó el 1 a 0 que sería definitivo.
Minutos más tarde, Fabbiani pudo ampliar el marcador al rematar ante la atenta mirada de Ferrero y Maidana, pero el travesaño le dijo que no al ex-River. Luego, Pereyra hizo la jugada de su vida, dejó pagando a cinco defensores y al arquero como si fuera el mismísimo Diego y definió... como Pereyra, afuera.
Mientras tanto, el Tanque se generaba jugadas, espacios, autopases, ganaba corners, tiros libres, un penal que no le cobraron y recuperaba en defensa. Le cambiaban los compañeros y el tipo seguía solo, perdido en la intrascendencia de un equipo que no genera más que desilusiones.

Dejamos pasar otra chance de salvarnos, sobre todo con las derrotas de Huracán y Tigre, pero el equipo es apático, no juega a nada. Es una trituradora de jóvenes talentos y extermina las energías de los más experimentados. Carrizo y Pavone están solos y son los extremos. Por eso hace falta alguien que los una y equilibre, el Pelado que ya vuelve. Es triste, pero es la realidad, no hay muchos más para contar.
Angel querido, entiendo que prefieras aprovechar los entrenamientos para que se trabaje con pelota y consideres que no es tan necesario lo físico, pero Ballón y Ferrero perdieron en velocidad con Fabbiani, no logramos sostener un nivel aceptable por más de diez minutos (cuando lo conseguimos), y encima los jugadores no aguantan los 90 minutos y se nota.

Hoy se perdió luego de cinco empates consecutivos, fin del ciclo. Cappa y los jugadores se fueron sin dar declaraciones, y el entrenador los citó para mañana a un entrenamiento matutino a puertas cerradas.... otro fin de ciclo?

Abrazo de gol

domingo, 24 de octubre de 2010

El Tick-Tack de Ángel

River volvió a empatar y van cinco seguidos. Hace seis que no gana, desde la sexta con Arsenal en el Monumental. Pero lo que más preocupa es el funcionamiento.

Angel no le encuentra la vuelta al equipo. Cambia todo el medio, cambia el fondo (cuando funcionaba bien), cambia arriba... Cambia a mansalva sin sostener una formación dos fechas seguidas y, ahí, está la base del problema.
El tiempo le pasa a Cappa, el reloj hace Tick- Tack y su equipo no tiene Tiki-Tiki. El inconveniente es que el tiempo también le pasa a River, que tiene los días contados, o mejor dicho, los puntos contados.

Fecha 12 en el Monumental contra rival directo. Enfrente, la Academia que venía de dar vuelta el partido contra el Bicho, en una gran actuación del colombiano Gio Moreno. Y River, con una semana bastante movidita con el "Caso Lamela" y "la no-mano de Funes" en el empate contra el Tomba.

El primer tiempo fue de ida y vuelta, con un mediocampo de paso y los equipos totalmente olvidados de marca. Racing fue un poco más, porque Gio estaba inspirado y el mediocampo de River no marcaba ni generaba nada. La soledad de Pavone, hacía que él mismo tuviera que bajar 40 metros para recuperar y autogenerarse situaciones.
La visita pudo abrir el marcador cuando Moreno le puso un pase milimétrico a Bieler, habilitado por la tardía salida de la defensa, pero el delantero la tiró mas cerca del lateral que del arco.
A los 35 de la primera etapa, el mismo colombiano, recibió en el área local y definió bárbaro luego de girar sobre la más que débil resistencia de Arano. En ese momento River despertó, pero no tenía mucho para hacer y se fue al descanso con una desventaja merecida.

En el entretiempo, Ángel se la jugó y metió mano sacando al Burro, de intrascendente actuación, y al Chiche Arano que no podía sacarse de encima la emoción de jugar contra el equipo del cual es hincha. Adentro el Enano y Ferrero, este último ovacionado como si fuera el propio Passarella en sus mejores tiempos.

Buonanotte le inyectó energía al equipo y antes del minuto, luego de poner un derechazo contra el cuerpo de un defensor de Racing, agarró el rebote y metió un zurdazo tremendo contra el palo, imposible para De Olivera, estampando el 1-1.
A partir de allí, fueron diez minutos de furia Riverplatense en los cuales tuvo un par de ocasiones pero luego, el partido se diluyó y cayó en pozo de rendimiento de ambos equipos.

Al finalizar el partido, el equipo se fue al vestuario entre silbidos y los pocos aplausos que bajaban tenían a Carrizo, Ferrero y Pavone como destinatarios.

Es que este River está flojo, apático, no tiene alma desde la lesión del Pelado y encima no gana ni cuando el equipo que está enfrente le tiene un respeto enorme, por historia.
Cappa sigue con ese reloj, que no deja su cuenta regresiva y los silbidos fueron la alarma de que el tiempo se agota. Espero que Ángel encuentre pronto el funcionamiento, porque sino la bomba va a estallar en el Monumental....  Tick-Tack, Tick-Tack.......

Abrazo de gol

lunes, 18 de octubre de 2010

La mano viene mal

La visita de River a Godoy Cruz para cerrar la undécima fecha, me dejó con más dudas que las de Maidana y Román en el fondo.
Es que realmente el Millo no jugó bien, pero tampoco jugó mal. El Tomba no tuvo tampoco el despliegue que lo caracteriza y el mas claro fue Ramirez, aunque estuvo bastante lagunero.

La primera etapa fue para el olvido. Los equipos se regalaban la pelota, no había ideas y todo era muy desprolijo. Hasta que a los 41, en una jugada de las que terminan con algún despeje o en las manos del arquero, Pereyra lo habilitó muy bien al Tanque, que se autogeneró una situación casi perdida y cayéndose estrelló el tiro en el palo. En ese momento iba a aparecer uno de los mas eficaces del partido, Sigali, para llevarse por delante el balón y poner el 1 a 0 para la visita que no había hecho mucho para irse al descanso arriba en el marcador.

Para el arranque de la segunda etapa, Cappa dispuso el ingreso del Burrito en lugar de Pereyra. A raiz de esto, la Banda ganó claridad y estuvo cerca del segundo con un Pavone intratable.
Y otra vez la inocencia volvió a jugarle en contra a este River. De un corner a favor a los 6 minutos, con mas de medio equipo en el punto del penal, Ortega mandó un envío largo y se vino la contra de los mendocinos. Y el equipo de Angel no sabe cortar un contragolpe, no tiene ni idea, en el mano a mano acompaña al jugador hasta que patea, y en los aéreos deja que el balón pique y va al choque perdiendo siempre con los rivales. El mago Ramirez aprovechó esta ventaja del visitante y facturó ante un Carrizo que casi logra desviar el remate.
Sin embargo, River siguió buscando el triunfo. Pavone era su carta mágica y Caruso mostró que está para jugar en la Reserva los últimos veinte minutos. A los 17´, Ortega pone uno de sus centros rectos al área y el Tanque, habilitado por un cabezazo de su eventual colega de ataque (Sigali), define solo contra Torrico.
Con su equipo arriba en el marcador, Cappa se da cuenta que había que cuidar el mediocampo. Por suerte, esta vez no consideró "indigno de River" meter un volante de quite y sacar un delantero para cuidar un resultado que tanto costó conseguir. Además, Caruso fue intrascendente a lo largo de todo el partido.
Pero el Millo no lo supo aguantar. Y esta vez no fue una cuestión táctica, sino técnica. Ballón y Acevedo fueron incapaces de detener al crack tombino, que metió un pase tremendo para Carranza, quien definió contra el palo izquierdo de Carrizo, ante la mirada inocente de los dos centrales Riverplatenses.

En ese momento, en la vorágine del empate, Angel toma una determinación suicida. Saca a Lamela, a quien casi quiebran en el complemento, y lo mete a Funes Mori, para salir a ganar el partido, pero dejando la banda izquierda totalmente libre para que Villar se hiciera un picnic ante Arano. A partir de allí, Godoy Cruz tomó las riendas y pudo haberse quedado con los tres puntos, pero Carranza se perdió un gol increible.

Y cuando el partido se moría y transcurría el tercer minuto de los cuatro adicionados, otro pase fenomenal del Burrito es bajado con el pecho (allí donde en modelos anteriores estaba el Escudo) por Funes quien convierte el mejor gol de su carrera. El asistente corre hacia el centro del campo para convalidar el gol y el árbitro, de horrenda actuación a lo largo de todo el encuentro, cobra mano del pibe dejándose guiar por el reclamo de los locales.
Beligoy anula el gol, amonesta al juvenil y nos quita la posibilidad de sumar de a tres y la ilusión de volver a la victoria, quizás no merecida desde el juego pero conseguida en justa ley.
Obviamente que el técnico Millonario reaccionó ante semejante injusticia y, luego de un par de insultos al aire (y una muestra de cómo rematar botellitas de agua), se dirigió al vestuario sin que lo expulsen, aunque esta vez, desde mi perspectiva, no hay nada para reprocharle.

River empató su cuarto partido al hilo y lleva cinco sin ganar. Perdió muchas chances de superar en los promedios al Globo y a Tigre y, por qué no, de acercarse a la punta del torneo. Carece de efectividad cuando domina el partido y es contundente cuando no llega casi en todo el encuentro al arco rival. Hay momentos en que el juego no aparece y otros en que sentimos que hay una luz al final del tunel. Funes juega 90 y no moja y juega 10 y hace un golazo. El Burro entra un tiempo y hace más que cuando juega todo el partido.

River es ciclotímico y está para el diván, los arbitrajes no ayudan y el promedio nos ajusta el cinturón. Volvimos a perder otro par de puntos importantes. La mano viene mal, viene dificil, ojalá podamos salir pronto de esta situación.

Abrazo de gol

martes, 12 de octubre de 2010

Puntos de inflexión

Cinco minutos le costó a River darse cuenta por dónde venía la mano del partido en el Monumental. Los mismos cinco minutos que le duró al Lobo el no meterse atrás.

A los cinco del primer tiempo River tuvo su primer punto de inflexión. Pasó de ser un equipo desordenado que jugaba al pelotazo frontal, sin sentido, sin destino cierto; a tocar para abrir el juego, desbordar, desequilibrar con los habilidosos y golpear con sus armas mas potentes.
El débil Gimnasia encontraba su salvación en los errores propios del local a la hora de definir, en los postes que fueron aliados incondicionales y en el sincero Gato Sessa, que al final del partido iba a reconocer la superioridad del Millonario.
River fue mucho más que Gimnasia a lo largo de toda la primera parte. Los dos postes y el travesaño les negaron la chance a Funes y a Lamela en dos oportunidades. Luego Sessa iba a detener un remate al cuerpo de Roman, que había quedado en posición de 9.
La Banda iba y pegaba con todo. Mauro Díaz creció en confianza por la titularidad y no jugó tan mal. Lamela, era el mejor de la cancha y se cansó de apilar muñecos por la izquierda del campo para dejar compañeros libres. Pero el gol nunca llegó antes del descanso.

Cuando todos nos ilusionamos con una segunda parte a puro gol, luego del derroche de la primera, Angel decidió que River necesitaba cambios... ¿Para qué!? Me pregunto yo. Si tenés un equipo extremadamente superior que generó más de diez situaciones de gol. ¿Cambiará algún delantero, para mejorar la efectividad? ¿Sacará a Funes, que no está pasando un buen momento para darle aire y quitarle responsabilidades?
No, Ángel nos confundió a todos y sacó a Lamela y Mauro Díaz, para meter a Affranchino y Buonanotte, un cambio de figuritas dificil de comprender luego de la gran etapa inicial.
Y ahí fue el segundo punto de inflexión. Porque River perdió efectividad, no se estuvo tan fino en los pases y se empezó a perder la paciencia. El Estadio comenzó a reclamar por ese resultado que no llegaba, aún con mas fervor, por el desacuerdo con esos cambios tan raros que hicieron retroceder varios pasos en la grilla hacia el triunfo.
De todos modos el Millo siguió buscando y era más que el Lobo que rezaba por que se termine el encuentro. Pavone en varias oportunidades, Funes, Affranchino, Román, el Enano... solo le faltaba a Carrizo probar el arco rival. Pero nada. No entraba. Y los nervios crecían afuera y adentro de la cancha.
En la desesperación de River, Gimnasia encontró su negocio. El expulsado Morant mandó a la cancha a Graf, para meterle un poco de presión al fondo del local, que a esa altura era un tembladeral. Y el juvenil Cordoba, se encargó de desperdiciar cuanta situación clara de gol tuvo entre las manos del Gran Carrizo y los propios derroches.
El partido terminó con un falso 0 a 0 que dejó con una alegría enorme a los visitantes y con una frustración y un océano de dudas a River, que dejó escapar otro triunfo.

River no gana hace cuatro fechas y empató en las últimas tres. Dejó ir unar chance fundamental de alejarse de la zona maldita. Se perdieron dos puntos fundamentales, pero se llegó a los 100 en la acumulada. Esperemos empezar desde cero para borrar los males de las últimas fechas y que este sea un punto de inflexión.

Abrazo de gol

lunes, 11 de octubre de 2010

Como "Russo" en la neblina

El derby de Avellaneda encontraba a la Acadé entonada, luego de la goleada de la semana pasada ante el débil Globo, visitando a los Diablos, con el estreno de Mohamed en el banco del Libertadores de América.

Racing tomó la iniciativa y por medio de centros al área comenzó a acrecentar la figura de Hilario Navarro, que le ganó la pulseada a Gabbarini quedándose con la titularidad para el clásico. El ex-Racing le tapó un par de arremetidas a Hauche y atajó todo lo que pasaba cerca de su arco.
Durante la primera etapa, era casi todo de la visita, que en forma desordenada se acercaba al arco generando peligro gracias a los errores defensivos del Rojo, que gozaba de imprecisión en los pases al intentar armar las jugadas y terminaba pagando atrás.
Cerca del final de la primera parte, Independiente comenzó a inclinar la cancha hacia el arco de la visita con una muy buena actuación del Patito Rodriguez. Y, cuando se moría el primer tiempo, el juvenil y debutante en las redes Cristian Baez, apareció solo en el medio del área y puso un cabezazo bajo, contra el palo izquierdo de De Olivera, e hizo delirar al Infierno.

El Rojo, y sobre todo Mohamed, conciente de sus limitaciones y las del rival, apostó a cuidar el marcador y aprovechar los espacios generados por la necesidad de la Academia de ir en busca del empate. A pesar de esto, Racing generó muchas situaciones de gol, pero Hilario le dijo que no cuantas veces pudo a su ex-equipo; y con todos al ataque, sufría en cada embate Diablo cuando salía la contra, aunque De Olivera le quería pelear la figura del partido a su colega Navarro.
Independiente, con más corazón y entrega que juego, terminó sufriendo los últimos diez minutos contra su arco e Hilario, como figura excluyente, salvó una y otra vez a su equipo, dándole la posibilidad al local de explotar la alegría de su tribuna que no paró de cantar a lo largo de todo el encuentro, como modo de agradecimiento al alma que dejaron sus jugadores en la cancha.

El clásico quedó en la casa del Rojo, que no hizo mucho mérito para quedárselo, pero supo golpear cuando pudo y cuidarse cuando lo necesitó. El juego no apareció, pero en una semana, el Turco les hizo una tranfusión de sangre a sus players, que venían de nueve fechas de apatía y se notó un gran cambio en la actitud.
Racing, por su parte, tiene problemas para revertir un resultado adverso y no encuentra el camino en un proyecto que ya lleva un torneo y medio.

Encima, el Rojo lleva once clásicos consecutivos sin conocer la derrota y estiró a veintidós la paternidad ante su archirrival.

Mientras que el Turco hizo que su personalidad le calentara la sangre a sus Diablos y recuperen el hambre de victoria, en la Academia, hoy por hoy, están perdidos como russo en la neblina.

Abrazo de gol

lunes, 4 de octubre de 2010

Te Taladra la cabeza

River visitó a Banfield el domingo por la noche con un esquema ultraofensivo. Angel paró a medio mundo en ataque y se olvidó de la defensa. Ya lo dijo Arsenio Erico: "El fútbol es como una manta corta... Si te tapás la cabeza te destapás los pies, y si te tapás los pies la cabeza queda descubierta". Y esto es justamente lo que le sucedió al Millo, con su defensa a merced de Erviti y compañía.

A los 4 minutos, los locales se pusieron en ventaja tras una pifia de Carrizo y una endeblez defensiva que asusta. Tan mal la estaba pasando River atrás, que solo restaba ver cuándo Banfield convertiría el segundo, pero sin embargo, cedió la posesión del balón.
De todos modos River carecía de ideas para resolver cualquier situación y, Ortega, no encontraba la manera de abastecer a los delanteros, que se perdían entre la nutrida defensa del Taladro.

River estaba perdido, mareado, sin ideas, desganado. Le faltaba un buen grito de líder para despertarse, faltaba el León de Azul, para sacar fuerzas hasta de donde no había.
Banfield se acercaba poco, pero con peligro, ante la inanimada dupla Maidana-Roman y hasta ligó un penal (había sido falta contra Arano antes de que este la cometiera). Y fue ahi, en ese momento, cuando Carrizo se puso el traje de Almeyda, atajó el penal y  el cabezazo del rebote, y empujó a River a ese loco abismo de hacer todo apurado, al como venga, pero en fin, ir contra el arco rival.

Perdido en la ira del penal en contra que consideraba mal cobrado, Cappa se fue expulsado por pelearse con Pezzotta, los asistentes, el cuarto árbitro y... "Pachorra" se alejó por si la ligaba también.

Por el lado del local, Erviti se hizo un picnic durante toda la primera etapa y Falcioni se desesperaba al ver que su equipo no liquidaba el pleito.
Fue así, que en el segundo tiempo Banfield seguía mereciendo estirar la ventaja y no podía por sus propias fallas y por la presencia de Carrizo que le daba vida a River. En un centro, lo camisetearon a Pavone (junto con Juan Pablo, lo mejorcito de River) y penal para el Millo después de 28 fechas. Por suerte, el Burro lo cambió por gol, besando el palo derecho de Bologna y haciéndonos sufrir a todos cuando vimos que el arquero volaba hacia ese palo.
Enseguida, los locales volvieron a encontrar la ventaja en la cabeza de Victor López, que se reivindicó con su gente luego del penal cometido. Banfield continuó siendo más, mucho más que el rival y nada indicaba que la visita pudiera igualar nuevamente las cosas.

Pero el futbol a veces te da y otras te quita. Y a River le habían arrebatado dos puntos sobre la hora, ante Quilmes, la semana pasada... A los 42, el Tanque fue la Bruja Berti y metió un centro perfecto para la cabeza de Roman (que estaba de regalo en la cancha), y este la acomodó contra la cara interna de la red como si fuera el propio Passarella. Fue el 2-2 definitivo para la felicidad del hincha de River y la tristeza y desilusión de un hincha de Banfield que sabe que fue muy superior y su equipo no lo supo liquidar.

Este River del tiki-tiki no puede dar dos pases seguidos; Cappa da clases de filosofía y letras en las conferencias y después se le zafa la cadena cuando tiene que tranquilizar a sus jugadores; Carrizo se equivoca en el gol y después te ataja hasta un penal, y es figura; la tribuna alienta más cuando le convierten y el equipo está jugando peor..... es que River genera esas cosas, el Millo te taladra la cabeza.

Abrazo de gol

sábado, 2 de octubre de 2010

Noche de viernes bilardista

La novena fecha arrancó con una nueva derrota del Cervecero, como local, contra el equipo de Alfaro. Quilmes, que venía de empatarle sobre la hora a River en el Monumental, jugó un poco mejor que los del Viaducto pero no gozó de efectividad a la hora de definir. Ambos tuvieron claras situaciones de gol, más por deficiencias defensivas que por méritos propios, pero los postes y las figuras, Tripodi y Campestrini, evitaron la lluvia de goles.
Justo cuando el encuentro caía en terreno del  "como sea", la cabeza del paraguayo Aguilar puso el 1 a 0 para el Arse, que vuelve a sumar de a tres, se ubicó segundo en la tabla general y se alejó aún más en los promedios.

Un rato más tarde, Vélez visitaba a la Lepra con la punta del torneo como objetivo. Los de Liniers dominaron durante gran parte del primer tiempo, pero se encontraron con un enorme Peratta, que le ahogó todas las ocasiones generadas. Newell´s, por su parte, no encontraba una idea para flaquear a la defensa del Fortín. Hasta que faltando poco para el descanso, se juntó el dúo dinámico leproso, y en una contra letal, agarraron a contrapierna a la defensa velezana y con pase de Formica entre dos defensores y una buena definición de Sperdutti, el partido se puso 1 a 0 en favor del local.
La segunda etapa arrancó vertiginosamente y en una jugada infantil, aunque discutible, Newell´s se encontró a los tres minutos con un penal a favor, que el experimentado capitán Schiavi cambió por gol y sentenció lo que sería el resultado final.
El 2 a 0 hizo que los rosarinos se replegaran y jugaran mas de contragolpe, como para guardar fuerzas para la Sudamericana, y no arriesgar el resultado favorable que se les había dado casi de modo inesperado. Velez siguió buscando, pero ya sin energías, debido al golpe anímico que les generó el segundo gol.
De este modo, Newell´s se acomodó en la tabla y mostró, más allá de su juego, que puede pelear los dos frentes. Vélez, ya afuera de la copa, perdió una gran oportunidad de meterle presión a Estudiantes.

Noche de resultados que se dieron sin tener una completa correlación con el curso del partido, goles que se hicieron sin buscarlos y en momentos inesperados, en fin, noche de viernes bilardista, cuando el resultado positivo prima por sobre el desarrollo

Abrazo de gol

lunes, 27 de septiembre de 2010

El dolor más grande

Nos encontramos de nuevo aquí, luego de 24 hs de estar bajo la ducha fría para poder escribir algunas líneas que no hieran la sensibilidad de los lectores.
Es que podemos echarle tranquilamente toda la culpa a Pompei, ese árbitro que demostró que no está para dirigir, pero estaríamos consiguiendo un chivo expiatorio que no ayudaría a resolver los problemas. Porque no fue la final de la Copa, ni la última fecha del Campeonato. El torneo sigue, continúa, y nuestra pelea por no depender de otros resultados, también.
No podemos decir que perdimos, solo porque el Sr. Pompei nos quitó la posibilidad de dos penales groseros que le cometieron a la dupla de ataque Riverplatense. Tampoco podemos decir que perdimos porque Quilmes supo cuando golpear, porque la realidad muestra otra cosa.
Como verán, en las líneas anteriores hablo de una derrota, pero... el partido finalizó 1-1. Es que River fue más que un pálido Cervecero en la primera etapa y, en la segunda, con el ingreso del Burrito en lugar de Ballón, lo pasó por arriba. La Banda debe haber tenido no menos de veinte situaciones de gol, de todas las formas posibles. Desde paredes falsas con los adversarios, hasta jugadas elitistas del Gran Ariel, la sutileza y el toque con clase del pibe Lamela, la potencia del Tanque, los destellos que de a poco aparecen del Enano y la entrega de Funes para buscarlas todas. Por desgracia, el Pumita estaba en una de esas noches para el olvido y cuando tuvo que definir pensó demasiado y no concretó ninguna... más allá de una noche para el olvido en lo que a definiciones respecta, insisto en que lo banco al heredero de Crespito.
El 1-0 anotado por Pavone, con toda la felicidad de cumplir su sueño del pibe, de convertir un gol con la casaca de River, estaba por sellar el resultado del encuentro, con gusto a poco, por cierto, por la cantidad de posibilidades que había desperdiciado el elenco de Núñez. Pero quedaban tres de descuento. Almeyda, el Corazón de este equipo, ya no estaba en cancha por lesión desde los 20 de la segunda parte, y Angelito se confunde a mi entender en el último cambio y lo mete a Mauro Díaz.. (era para meter a Ferrero y sostener el 1-0 como contra Huracán, aunque con menos sufrimiento).
Pero el Cervecero iba a tener su primer remate al arco, mediante una pelota detenida, a los 91 y medio. Todo River defendía, con 2 más que los del Sur que habían dejado al arquero y, obviamente, al rematador. El centro salió de izquierda a la derecha del arco Millonario y aparecieron dos jugadores de Quilmes solos en el vértice del área chica y Caneo (de cabeza!) puso el 1-1 definitivo. Encima, segundos después, con la defensa descolocada, casi lo perdemos.
Duele, duelen los dos puntos perdidos, duele no haber quedado tan cerca de la cima como pudimos haberlo hecho, haber dejado esos puntos contra un rival directo de la tabla maldita; duele echarle la culpa a ajenos cuando el problema estuvo adentro por no haber podido liquidar un encuentro que se nos escapó de las manos, que se nos escurrió como lo hizo; pero lo que más duele, el dolor más grande que tiene el hincha Millonario, hoy, fue el dolor en el corazón de River... Fuerza Pelado, te necesitamos!

Abrazo de gol y la seguimos (Domingo 3/10 -  20:20hs - Visitamos al Taladro)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Crónica de una enfermedad anunciada

Partido complicado se le presentaba este fin de semana, a River, en el Marcelo Bielsa. Un Newell´s cansado pero feliz venía de vencer a Estudiantes por la Sudamericana, y Sensini decidió mantener a su equipo inicial, para dar pelea también en el torneo. El Millo había tenido una semana tranquila, con la punta compartida y un gran triunfo ante Arsenal el domingo pasado. Pero, sin embargo, algo seguía mal.

Mas allá de que contra los del viaducto, River había tenido muchos puntos altos, siguió sin encontrar el buen juego. Este equipo tiene de todo, menos el tiki-tiki que le gustaría al DT.
Lejos de eso, pero con destellos que nos ilusionan, fueron transcurriendo las fechas y engrosamos un poco el flaco promedio; y nos motivaba vernos en la cima de la tabla, tan poco visitada en los ultimos tiempos.

Pero, por desgracia, River tiene una enfermedad, que no es terminal, ojo, y además tiene cura; aunque por ahora no la encuentra y se autoabastece de lo que su sistema inmune le otorga. Esa enfermedad, se presenta en forma de apatía, intrascendencia, falta de contundencia, "lagunismo", malas decisiones a la hora de los cambios y otros males que acechan al equipo de Núñez, durante varios lapsos de los 90 minutos. Por suerte, el sistema autoinmune lo provee del corazón que tiene por su historia y de la vergüenza que le da su presente. River está herido en su orgullo y aunque lo den por muerto y no tenga armas para defenderse, va a dejar hasta el alma para no rendirse en estos momentos.

Esta tarde, la Lepra, lo superó en el resultado y en lo físico. El gol de Newell´s llegó cuando todavía no había pasado nada. River respondió rápido con Funes, pero no pudo ser. Podría haberla cruzado, pero el pibe definió como dice en los manuales... (lástima que Peratta también los leyó). Después, Ballón demostró por qué juega de 5 y no de 9, cuando la bajó como los que saben y, sólo, dentro del área, la tiró por arriba. En la primera parte no pasó nada más (salvó los topetazos y venganzas entre Peratta, Ortega y el pibe Lamela, que la ligó de rebote)
Durante la segunda etapa, los locales crecieron a costa de que River salió a buscar el partido como un boxeador que está a punto de ser noqueado. Como si no tuvieramos suficientes problemas para generar juego, Angel se equivoca (a mi entender) con el cambio y saca a Lamela, que había sido el único con toque fino para generar todas las situaciones que había tenido River. El partido se emparejó en situaciones de peligro, pocas por cierto, aunque la más clara la volvió a tener el Millo, cuando en esta ocasión Ferrero, con el arco solo y el arquero en el piso, la hizo rebotar en el alambrado.

River se volvió a perder en la falta de juego y entró demasiado pronto en la etapa del "como sea" olvidándose del toque que quiere Angel. Esta vez, el sistema autoinmune nos dejó solo con la frente en alto como para decir "la peleamos hasta el final", pero no se pudo hacer más. Esta enfermedad, que nos tiene a maltraer, tiene cura... Esperemos resolverla pronto y que no se vuelva crónica...

lunes, 13 de septiembre de 2010

Un arsenal... de emociones

El encuentro, que tuvo como escenario un Estadio Monumental repleto de almas Rojiblancas, comenzó bastante parejo los primeros minutos, con mucha pelea en el mediocampo, hasta que Funes avisó con un zurdazo al travesaño del tatuado Campestrini, luego de una gran maniobra personal en la que metió dos enganches en el vértice del área chica.
A partir de allí, lejos de ser un partido repleto de acción, River tenía mas la pelota, la hacía circular y generaba las situaciones más peligrosas, como la de Almeyda que se fue por encima del travesaño y las tantas que tuvo Funes para abrir el marcador. En esa primera etapa, el Millo lidiaba con sus imprecisiones de cara al arco rival y con las pérdidas de tiempo en cada puesta en juego del equipo de Alfaro, que lo vivió desde el palco a causa de su expulsión la fecha pasada.
Cerca del final de la primera parte, el Burro casi imprime el 1 en el marcador para el local, que a esa altura ya lo merecía, pero pasó cerquita del palo derecho de la visita.

En la segunda etapa, los del Viaducto salieron un poco más a buscar el partido y casi convierten a causa del único error que cometió Almeyda en el partido, pero el Millo tiene un arquero "ganapartidos" y Juan Pablo tapó un mano a mano increible.
Por la mitad de la segunda etapa, la paciencia de River estaba agotada, tanto en el campo como en la tribuna, por ese gol que no llegaba, y las imprecisiones se hacían cada vez más evidentes. El visitante, que estaba todo el tiempo parado de contra, generaba poco y esto era bien desactivado por Maidana y el Pelado, ambos de excelente actuación, y Ferrero, bien en la marca pero flojo en el pase fino.
Y en ese momento, en el cual la tribuna pedía... "al jugador... que deje la vida por esos colores", y Lito en la radio rogaba por favor que una vez cabecee un jugador de La Banda en el área rival, Ortega metió un centro, de esos que duelen, en las cercanías del punto penal, y el Pumita Funes Mori puso un cabezazo perfecto para el 1 a 0 que sentenciaba un resultado totalmente merecido por lo hecho en el partido.
Finalmente, luego de encontrar el triunfo y con la certeza de que los cambios de Caruso y Lamela no habían dado los resultados esperados, Cappa se decidió a cuidar el partido con la tenencia de la pelota. Sacó a Ortega para que tenga su siempre merecida ovación (más allá de no haber tenido un buen partido, le puso la pelota en la cabeza al Melli) y metió a Ballón para reforzar la mitad de cancha, como solía hacer en el Globo subcampeón, cuando salía Pastore y entraba el Gato Esmerado.
Cuando se terminaba el encuentro, hubo un tumulto en mediocampo y se armó la debacle total, en la cual una serie de hechos bochornosos determinaron las expulsiones de Pereyra en River y... Aguilar en Arsenal (que lindo es ver irse expulsado del Monumental a otro Aguilar)
El final del partido fue tranquilo para River, sin sobresaltos, con Caruso muy inteligente para cuidar la pelota y un fondo y mediocampo que hacía años no se veía tan seguro en el equipo de Núñez.

River volvió a la punta del torneo que comparte con Velez y Estudiantes, aunque este último debe el clásico platense. Con la victoria de Boca contra Olimpo en Bahía Blanca, quedó por esta semana fuera de todo compromiso con la tabla innombrable, sobre los tres ascendidos y el Lobo. Además, se puso a 4 de Tigre, a 6 del Globo, y a 7 de Arsenal y la Acadé.

Luego de un partido que esperamos preocupados, nos emocionamos cuando Carrizo salió vestido con la Banda Roja, nos motivamos con el inicio esperanzador, nos frustramos con el gol que no llegaba, nos asustamos cuando casi nos convierten, enloquecimos y festejamos cuando Funes puso el 1 a 0, nos tranquilizamos cuando manejamos el triunfo con cautela y deliramos cuando se cumplieron los 94 minutos; finalmente, respiramos aliviados cuando vimos esa maldita tabla, la de abajo, y vimos a River, que de a poquito se va alejando del peligro.

Falta mucho, lo sé, falta una eternidad, pero hay aires de renovación y el hincha Millonario hoy siente un arsenal de emociones.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pulpo a la gallega

Finalmente llegó el Gran Día. La Final del Mundial se presentó casi de repente. Cuando abrí mis ojos, estaban los equipos dispuestos para el inicio.

No recordaba nada. Mi última sensación, antes del desmayo, era una profunda tristeza porque perdíamos en cuartos, nuevamente con Alemania como en 2006, pero por 4 goles. Era imposible darlo vuelta. En ese momento, en que la cuarta conquista alemana se estaba consumando, me desvanecí...
Segundos antes del arranque del cotejo final, me doy cuenta de que algo no me cerraba, y empiezo a buscar en los diarios algún indicio de lo que sucedía... ¿Por qué la final era Argentina vs España, si solo nos podíamos cruzar en semis? ¿Cómo hicimos para dar vuelta la historia contra los germanos? Todas estas preguntas me venían a la cabeza como no creyendo lo que estaba viendo.

Resulta ser que el Chile del "Loco" Bielsa le igualó sobre la hora a España y lo relegó a la segunda posición del grupo. Después, La Roja se cargó seguidos a Brasil, Holanda (1 a 0 en el final del suplementario con gol de Iniesta) y a Uruguay con un 3 a 2 que casi va a suplementario. Ese fue el camino recorrido por La Furia de del Bosque para llegar a esta final.
Pero... ¿y Argentina? En el momento que perdí la razón, le anularon el cuarto gol a Alemania por un golpe de puño de Neuer sobre Messi en el área rival, por lo tanto, expulsión del arquero, gol anulado y penal para la Selección (como bien dicta el reglamento). Los alemanes, ya sin cambios, mandaron a Klose al arco. El hattrick de Lio nos llevó directo al milagroso suplementario, donde en el minuto 118 lo liquidó el "Pipita" con una gran definición.
Ya en semis, nos enfrentamos a Paraguay, con "Tata" Martino que venía de dejar en el camino al Portugal de Cristiano Ronaldo y compañía. Partido de ida y vuelta, trabado en el medio, los arqueros casi ni tuvieron que trabajar. Fue 1 a 0 para la Argentina, casi sobre el final, con gol de Masche, que metió un zapatazo (uno de esos que generalmente van a la tribuna) desde fuera del área en el rebote de un corner. Después, tuvimos una breve tormenta de centros paraguayos, que por suerte supimos controlar, al igual que el juego, en los minutos finales.
Sinceramente, no entendía cómo me había perdido todo eso, pero bueno, estaba por arrancar la final y no me la iba a perder.

En el primer tiempo, Argentina dominaba el balón y llegó tempranamente a la primera conquista, de la mano de Lío, con una definición exquisita picándola por sobre el arquero. Pocos minutos más tarde, una habilitación de Tevez lo deja solo a Higuaín, que define, al igual que en un recordado River-Boca, eludiendo al arquero. La Selección de Diego seguía controlando el balón, y luego de una pifia tremenda del arquero español y una corrida fenomenal, el Apache estampa el 3-0 definitivo del primer tiempo, en el cual España tuvo dos tiros en los postes y poco más.
El entretiempo cambió totalmente la actitud de La Roja, que salió decidida a buscar el partido. Argentina perdió el orden y el balón, y los europeos eran una Furia que no dejaba de atacar con peligro el arco argentino. Los postes y Romero jugaron un papel fundamental en que la diferencia siguiera siendo de tres goles. Sin embargo, en una jugada aislada, Messi despatarró, con toda su clase, a cinco jugadores españoles y dejó solo a Di María, que definió como lo pedía la jugada, pero en offside para desgracia del buen futbol. Semejante jugada merecía terminar en gol.
España llegó al descuento, muy merecido por lo producido en el segundo tiempo, y pudo achicar aún mas la diferencia pero los postes le volvieron a decir que no. Y cuando parecía resultado sellado, ocurrió una genialidad de D´Alessandro. Recién ingresado, y faltando solo unos minutos, tiró "la boba" (como le pidió Diego Milito) para sacarse de encima a dos rivales y meter un pase limpio para Heinze que le puso un centrazo al Kun, quien no titubeó y demostró su calidad poniendo la pelota de pique al suelo contra el palo. El 4-1, en la final, era un lujo.

Fue en el momento de la repetición, cuando muestran en cámara lenta la genialidad de Andresito, que caigo en la cuenta de que algo más no estaba bien. El ex River y actual campeón de América con el Inter, no había sido citado al cotejo mundial; en el banco lo veo al Checho, sonriente; en mitad de cancha miran la jugada "el Pupi" y "el Cuchu"....

Ahí, al instante, abro los ojos y me encuentro en un tren, escuchando que en la radio indican que finalizó el amistoso internacional y le ganamos 4 a 1 al actual Campeón del Mundo...

La Copa está en Europa y se quedará allí hasta el 2014. La recuperación está en Argentina y confío, en este momento, en Batista, para encontrarle la vuelta a un equipo lleno de figuras que quieren escribir su nombre en los libros de historia.


Abrazo de gol

martes, 7 de septiembre de 2010

Rendimiento Enano

Lo primero que se me vino a la mente cuando me puse a escribir es "Nos hicieron precio".
River y Velez cerraban la fecha en el Amalfitani con la punta del torneo como trofeo de guerra. Los primeros minutos estuvieron bastante parejos, pero luego de la entrada desleal de Somoza sobre el pibe Lanzini y la reacción de Ortega, que vio la amarilla junto al de Velez, el local se adueñó del partido. A partir de ahí, el "burrito" Martinez y Papa se cansaron de ganarle a Ferrari y Affranchino y el gol caía de maduro. Gracias a los centrales, al Pelado y a Carrizo, los de Liniers no habían convertido las tantas situaciones de gol que generaron hasta los 30 minutos de la primera etapa. En ese momento, cuando el aroma a gol ya era insoportable, Ferrero queda enganchado en una salida y habilita a Martinez, que con buena definición pero sin mucha resistencia (debido al inutil reclamo de offside) estampa el 1-0.
Mientras tanto, River no tenía ideas de cómo hilvanar una jugada en ataque y además, debió salir por un desgarro, Lanzini, sustituído por el Enano.
Cerca del final de la primera parte, cuando el Millo todavía no había rematado al arco, Buonanotte recibe en el borde del área y define cruzado, contra el palo derecho de Barovero, que no puede hacer nada para evitar el empate, injusto por cierto, pero... Desahogo. Felicidad. Alegría. Furia. Millones de gargantas festejando una posible recuperación del equipo en un partido adverso, pero sobre todo, por lo que significa para el Enano volver al gol con todo lo que pasó. Durante los minutos restantes, River se estabilizó, pero quedaba muy poco y el entretiempo era una realidad.
Horrible segunda parte. La ilusión de que el Millo diera vuelta la historia era una utopía. No se puede ganar un partido si no pateás al arco. A River le falta, de manera incomprensible viendo los nombres, llegada al gol. No hablemos ya del gol en si, porque se te puede dar como contra el Rojo, pero en ataque todo es apático, predecible, salvo alguna que otra pincelada que no viene acompañada de un final feliz. Y como si fuera poco, penal para Velez. Silva, que no falla nunca, puso el 2-1 definitivo en un partido que no mostró la mejor imágen del ideal de Cappa. Encima, el único que estaba generando algo de juego, Pereyra, fue sustituido para meter... otro delantero. Insisto River, si no llegamos al área y ni hablar de tirar un centro, la vamos a pasar mal.
Próxima fecha con Arsenal, uno de los punteros y duelo directo por la otra tabla. VAMOS RIVER, SALGAMOS DEL FONDO!
Abrazo de gol

sábado, 4 de septiembre de 2010

El Contra...

Boca y San Lorenzo buscaban, esta tarde, el mismo objetivo, por diferentes razones. Mientras el equipo de Borghi necesitaba como el agua su segunda victoria para tener un poco más de oxigeno, el Cuervo de Ramón quería hilvanar su tercer triunfo consecutivo para quedar solo, en la cima del Apertura.
El primer tiempo fue bastante pobre, se raspó mucho en mediocampo y casi no visitaron a los arqueros. San Lorenzo intentaba más que Boca, pero sin peligro y las jugadas se diluían en el borde del área. Cuando promediaba la primera mitad, debieron haberse ido expulsados por segunda amarilla el colombiano Lopez en el visitante e Insaurralde en el local, pero Pittana dejó que el juego brusco siga su camino. Cerca del final del primer tiempo, una nueva falta fuerte de parte de Medel, ya amonestado, no hizo dudar al flojo árbitro del encuentro y Boca se quedó con diez hombres, con las complicaciones que ya tenía con once en cancha.
En el segundo tiempo, el local salió más decidido pero San Lorenzo golpeó rápido con un gol del uruguayo Balsas de cabeza (mide 1,97m el muchacho) luego de una serie de errores defensivos y un gran centro de uno de los mejores de la cancha, Bottinelli.
En ese momento, cuando parecía que lo tenía para el cachetazo, con un hombre más y arriba en el marcador, la visita regaló la pelota y se limitó a jugar de contragolpe. Boca lo metió en un arco durante gran parte del segundo tiempo e incluso, a los 40 minutos, tuvo la chance del empate pero Albil se lució con una gran atajada. En la jugada siguiente, Balsas fue el abanderado de un contragolpe letal, corrió 40 metros, levantó la cabeza y lo dejó solo a Menseguez, para que defina de derecha, con cara interna, pegada contra el palo izquierdo de Lucchetti.
Nuevamente el Ciclón tenía todo para convertir el tercer tanto del partido y sepultar a Boca, pero en el último minuto del encuentro, a Albil se le escapa una pelota increible y, Palermo, que remata mal, convierte un gol particular, como muchos otros que anotó el máximo artillero de la historia xeneize.
Fue 1-2 para el Ciclón que estará solo en la cima hasta que se enfrenten Velez y River en el Amalfitani, cuando si o si dejará de ser puntero absoluto ya que cualquier resultado hará que pierda o comparta la punta.
Abrazo de gol y la seguimos mañana

Update: Arsenal 1-0 Argentinos... Quedó puntero el equipo de Alfaro por sobre San Lore...

lunes, 30 de agosto de 2010

El tamaño importa....

El empate en cero de ayer contra el Bicho nos dejó un sabor agridulce. Ese punto que parece que no sirve pero que después termina siendo vital, nos deja una sensación de vacío que solo se llenará con un triunfo en Liniers el próximo fin de semana.
Este domingo, River, siguió demostrando que está volviendo a ser el que era. Que ante la adversidad de estar jugando mal, puede mantener su arco en cero apoyándose en la seguridad de Carrizo, los cuatro de atrás y el Pelado, que cada día está más vigente. Me gustó la entrega del "paragua" Román, que saca todo lo que le llegay mostró que puede quitar en el mano a mano y hasta llegar al área rival. Admirador de Celso Ayala, puede generar una sana competencia por ese puesto donde antes no teníamos a nadie y ahora no sabemos a quien sacar.
El Millo estuvo en deuda este fin de semana en el aspecto ofensivo. Si bien faltan espacios en un cancha de dimensiones reducidas, no se estuvo fino en el toque final y se desperdiciaron, con malas definiciones, las pocas claras que tuvimos. En el primer tiempo, la única la tapó Navarro (en River, hace seis meses, era gol) y tuvimos déficit de remates en una cancha que invita a disparar de larga distancia. Argentinos era más prolijo y manejaba la pelota con orden.
En la segunda parte, Cappa tiró toda la carne al asador y, sin duda, el mejor fue el pibe Lanzini. Con un par de toques sutiles, dejó a varios rivales en el camino, pero no pudimos concretar las situaciones que tuvimos. El Enano, sigue en un nivel bajo y el Burro estuvo flojo en los último metros. El tamaño de la cancha le jugó una mala pasada a la poca precisión para pasar en los últimos metros.
En fin, resultado justo para un partido con más emociones en la tribuna que dentro del campo de juego, en el cual el punto sirve para quedar solos en la cima y alcanzar a Gimnasia en la tabla de promedios (hay que ver que pasa con el  clásico platense postergado, que sirve para las dos tablas). A su vez estamos a 8 de la tabla acumulada para la Libertadores 2011.
Hace un mes estábamos a 10 puntos de distancia con los competidores directos en los promedios. Ahora, estamos punteros solos y  logramos reducir la diferencia abismal que había con los de arriba en esa tabla (la innombrable). El orgullo, el amor propio y la historia son lo que por ahora marcan el camino de la recuperación, de la resurrección. River es grande, el Más Grande, y va demostrando que, para superar este momento, el tamaño importa.

domingo, 22 de agosto de 2010

Y el segundo tiempo...?

Dice un conocido periodista de la radiofonía argentina que, cuando un hecho se repite con frecuencia, se puede hablar de todo menos de azar.

Y así, de ese modo, entiendo que la recuperación de River es real. Que River ganó tres al hilo. Que Funes me da la razón y mete un doblete. Que antes se erraba goles abajo del arco y ahora los mete hasta con la canillera. Que Maidana me da la razón y saca todo lo que le llega y encima sale jugando. Que Almeyda es un León. Que Carrizo nos da toda la seguridad que necesitamos. Que River es RIVER y que no hay con qué darle. Que hace 6 meses le metían un gol y se venía la noche, y ahora le hacen uno y te responde con dos. Este River es el verdadero. Es la Banda Roja que te aplasta. Es una Furia arriba y una Muralla abajo. Que los pibes hacen lo que quieren con la pelota. Que nos invitan a soñar.

Pero ojo, cuidadito, porque otra cosa que no es azar es lo que pasa en los segundos tiempos. River regala la pelota. Se aburre de jugar y le cede la pelota al rival, como acordándose de la situación en la que vive y queriendo cuidar lo que se consiguió con esfuerzo. Pero eso nos lleva al peligro constante. Hasta ahora tuvimos suerte de que ni Huracán ni el Rojo supieron aprovechar estos 45 minutos de ventaja que damos. Otra cosa va a ser jugar con Vélez, o con el Pincha.
Angelito, por favor, tenemos que jugar al fútbol también en el segundo tiempo. No nos demos el lujo de regalar esos preciados minutos sufriendo a metros de Juan Pablo y compañía. Sigamos jugando como lo hizo el pibe Lanzini, para mi, figura junto a Carrizo y Maidana. Demosle confianza al Enano, al que todavía le falta volver a ser el que era. Sigamos aplaudiendo a Affranchino y Pereyra.
River está resurgiendo como el Ave Fénix.... por ahora, es una maquinita llena de pibes que aman los colores más que a nada. Y digo "pibes" porque Almeyda y Ortega juegan como si tuvieran 20 años, pero con toda la experiencia que llevan a cuestas.
Y no me jodan con que el gol de Funes fue en offside, porque el pibe estaba inhabilitado solo unos centímetros y ni los jugadores de Independiente se dieron cuenta. Y no me jodan con el gol en contra de Carrizo porque fue pura mala leche. No me jodan, dejenme tranquilo, que quiero seguir disfrutando de la gloria que es ser "El Más Grande... Lejos"
River le lleva 20 partidos al Rojo en la historia y en los últimos veinte años le sacó 13 de ventaja. Los números hablan por si solos, otra razón más para que no podamos estar hablando de azar.

Abrazo de gol

domingo, 15 de agosto de 2010

Gracias!

Se jugaba en el Duco, el partido que iba a tener como protagonista, en la previa, a Angel Cappa. Así fue, que cuando River salió a la cancha y su DT ingresó al campo, la ovación fue unánime. Miles de manos aplaudiendo a quien supo ganarse el corazón de cada quemero, al igual que día a día lo hace con nosotros, los Riverplatenses.
Los primeros minutos, el partido estaba parejo y River no podía imprimir la supramecía que debe. Sin embargo, a los 11 de la primera etapa, luego de una jugada exquisita de Funes Mori por derecha que dejó en el camino a un rival y metió un centro atrás, Affranchino definió con alguna complicación pero con tranquilidad para poner el 1-0.
A partir de ese momento, el Millo fue muy superior al Globo y tuvo varias chances de ampliar la diferencia a su favor. Pereyra y Affranchino en varias ocasiones tuvieron las más claras, pero Monzón y la suerte estuvieron del lado del equipo de Parque Patricios.
En el segundo tiempo, Huracán emparejó el dominio de la pelota y a River se le hacía cada vez más dificil salir. Y se complicó aun más cuando a los 28 se fue expulsado el Burro por una jugada bastante extraña pero poco discutida.
El final del partido encontró a Huracán atacando constantemente a River, que ya no tenía ningún generador de juego en campo, aunque por suerte, no tuvo con qué darle a un equipo que tuvo al mejor del partido, el Viejo Matías.
El pitazo de Laverni (que es muy parecido a Vince Vaughn) dio por finalizado el encuentro y dictó el segundo triunfo al hilo del River de Cappa, y una enorme tranquilidad para todos nosotros que ya nos estábamos comiendo hasta los codos de los nervios, en un partido que teníamos ganado y nos complicamos solitos.
Gracias Carrizo, por la tranquilidad que nos da tenerte en el arco y por ser siempre una opción de pase
Gracias Ferrero y Maidana, por la solidez defensiva que nos brindan
Gracias Ferrari y en menor medida Arano, por la seguridad en el fondo y por las pasadas al ataque
Gracias Pereyra, por el ida y vuelta constante
Gracias Affranchino, por ser uno de los mejores hoy, por el sacrificio y, sobre todo, por el gol
Gracias Buonanotte, porque más allá de que no fue tu partido, estás siempre buscando el control de la pelota tratando de generar juego
Gracias Burrito, por tu magia, tu entrega y todo lo que sentís por esta camiseta. Estás perdonado por la roja
Gracias Funes Mori, por aguantar los insultos de estos tiempos y por taparnos la boca a todos. Tenés gol y también estás mostrando tu potencial
Gracias Cappa, por poner a todos estos monstruos y por jugar lindo, y por darte cuenta cuando las cosas no funcionan bien. Gracias por tu humildad
Por último...
Gracias Matías Almeyda, por tu corazón, el coraje, la marca, el quite, los huevos, la seguridad, la entrega... Gracias por ser de River!

Gracias River, Gracias por otra alegría!

Abrazo de gol

lunes, 9 de agosto de 2010

Fecha 1

Fue interminable la espera. Mucho pasó desde ese 0-4 horrible en SDA10. Mucho tiempo, poco fútbol...

La primer fecha del torneo arrancó en el Viaducto, con Lanús como amplio dominador ante un Arsenal que nunca pudo circular la pelota con seguridad y que, si bien llegó al empate transitorio, no estuvo a la altura de este Granate, que mereció sacar más ventaja. Fue 1-2 y a temblar con la Promoción para el equipo de Alfaro.

El sábado, Colón dominó gran parte del partido a un Quilmes que no tiene mucho como para soñar con la permanencia (si, bueno, un vicepresidente que corta el bacalao del "Fútbol para Todos"), pero siempre el Sabalero termina sufriendo más de la cuenta y a minutos del pitido final, el Cervecero igualó el marcador. 1-1 en el Sur.

Más tarde, el último campeón del fútbol argentino comenzó ganándole al Globo. Ya en el segundo tiempo, los de Parque Patricios pudieron dar vuelta la historia y el Bicho se quedó con las manos vacías en casa (y uno menos por expulsión). El 1-2 en favor de Huracán fue justo.

Newell´s y Estudiantes jugaron un partido bastante parejo tanto en juego como en errores arbitrales perjudiciales. Aunque el Pincha la pasó un poco mejor con los fallos, no le encontraba la vuelta a un partido que estaba dividiendo puntos. Hasta que un defensor leproso, que se disfrazó de Marcos Milinkovic, hizo una de voley para otorgarle el penal que, la Bruja, cambió por gol, y los 3 puntos viajan a La Plata. Lepra 0, Pincha 1.

El triunfo de Racing por 1 a 0 frente al recién ascendido AllBoys, mostró pistas de lo que le costará a Racing escaparse del fantasma del promedio. En varios pasajes del partido mereció la victoria el equipo de Floresta, pero en una jugada accidentada, la Acadé encontró el gol del triunfo. Tres puntos importantes para Racing y una luz de esperanza para AllBoys que demostró que va a pelearla para permanecer.

El domingo costó levantarse para ver el triunfo de Banfield frente a Olimpo. La defensa del Taladro arrancó dormida (habrá sido por la hora?) y a los 26 segundos facturó Delorte de cabeza. La mañana de Banfield parecía no tener paz cuando a los 23 minutos, Falcioni, había tenido que meter dos cambios por lesión. Minutos más tarde, cuando Olimpo controlaba el partido con buenos toques, el local lo empató de penal y al ratito lo pudo dar vuelta. El 2 a 1 en el sur se mantuvo durante todo el segundo tiempo.

De River ya hablamos en la entrada anterior. En resumen, 1 a 0 con susto y para pensar en como empezar a jugar bien, al toque y, sobre todo, con arcos.

Gimnasia y San Lorenzo aburrieron demasiado... la verdad que la hora del partido estuvo justa para la siestita dominguera. No hay nada para comentar de este 0 a 0, solo que el Lobo sigue complicado con el promedio y el Cuervo no encuentra el rumbo.

Vélez aplastó a un Independiente desarticulado y sin ideas. Garnero pedía por favor que borren de la memoria de todos lo que había dicho en la previa (dijo que le daba lástima tener que ganarle a Gareca el primer partido del torneo). Y así fue, que le dio taaanta lástima que sus jugadores no la vieron en todo el partido. Si no hubiera sido por Gabbarini se hubieran ido con la canasta repleta. El gol, Silva de cabeza. Fue 1 a 0 para los de Liniers que le hicieron precio a los Diablos.

La fecha cerró con Godoy Cruz recibiendo al nuevo Boca. El empate fue bastante justo ya que en cantidad de llegadas fue superior el equipo mendocino, pero Boca tuvo la mas clara para llevarse los tres puntos y Gimenez se perdió un gol increible con el arco solo. Los goles surgieron de dos errores defensivos y, así, el 1 a 1 definitivo repartió un punto para cada uno.

La fecha dejó 17 gritos... poco para ser un comienzo de campeonato. Esperemos que la Jabulani nos regale algún que otro gol espectacular y goleadas para recordar.

Abrazo de gol!

Volver a la vida

Qué linda camiseta tenemos! Me encanta el Escudo en el medio del Pecho, la Banda Roja bien ROJA con ese CARP y la leyenda que nos mantiene con esperanzas de salir de esta situación horrible por la que estamos pasando, "EL MAS GRANDE".
Este domingo, que arrancó con el triunfo de Banfield en el sur, me tenía totalmente ansioso de ver al Nuevo River de Angelito. Los refuerzos, la camiseta, todo esa gente copando el Estadio Monumental... nada malo podía pasar. La fiesta estaba asegurada.
Cuando empezó el partido, River quiso controlar la pelota, pero se complicaba solo cuando llegaba a tres cuartos de cancha y tenía más delanteros que enganches y volantes por fuera. De a poco Tigre se fue apropiando del balón al ver que El Millo no le generaba situaciones de gol, y así fue, que en el primer tiempo, las mas claras las tuvieron Galmarini y Stracqualursi, el primero con un tiro en el palo que nos hizo temblar a todos. Sobre el final de esta primera etapa, en la mejor jugada colectiva de River hasta ese momento, el Loncho lo dejó solo a Ortega dentro del área, pero el Burro no estaba en su día y en lugar de darle pase al pibe Funes que estaba frente al arco, definió cruzado sin mucha precisión.
En el segundo tiempo River salió con otra actitud (y con el volante de ida y vuelta que necesitaba el esquema, Affranchino), y aunque la pasó mal en los primeros minutos, cuando Carrizo tuvo que volar a su izquierda para tapar lo que era la apertura del marcador para el equipo de Caruso Lombardi, el partido era otra cosa. No tuvo en ningún momento el brillo que esperábamos, el tiki tiki no apareció, Ortega estaba deslucido, pero ya sabemos que cuando el Jujeño no está durante los 90.... a los 92 te hace una genialidad. Luego de un pase frontal al área de Tigre, el Interminable Ortega la puntea ante la salida del central, y le pone la pelota en la cabeza a Funes. "Toma y hacelo" le dijo el Burro al pibe, y la tribuna se vino abajo! No se puede explicar en palabras la sensación de ese momento, esa mezcla de felicidad, emoción, agradecimiento, tranquilidad, liberación de ira... no se puede explicar lo que uno siente cuendo pasan estas cosas que te alegran la vida, te llenan el alma. El 1-0 determinó algo no tan justo en el juego, pero justo para todas las almas que estábamos pendientes de este encuentro con el corazón en la mano, en las manos del Gigante Ariel!
Gracias River! Espero que esto nos ayude y que los jugadores se den cuenta de que, con sacrificio, es posible Volver a la Vida.

PD: Que el triunfo no produzca una ceguera que no nos deje ver el mal desempeño del equipo. No se generó nada en ataque y la defensa varias veces flaqueó. Almeyda el mejor de River. Castaño el mejor del partido.

Abrazo de gol

sábado, 12 de junio de 2010

Y LLEGÓ EL MOMENTO...

Tan lejos estaba, pero finalmente llegó. Esa cuenta regresiva eterna, que a partir del 4 de diciembre se hizo más dramática, finalizó. Comenzó el MUNDIAL y con él, una nueva ilusión de nuestra tercera conquista!

El viernes, luego de la fiesta inaugural, el local Sudáfrica empató con México. Los mexicanos tuvieron más la pelota y generaron situaciones de mucho peligro (hasta un gol bien invalidado) pero la floja defensa tembló en cada ataque de los "bafana bafana" que le sacaban varios cuerpos en velocidad. Así fue que el primer y mejor gol hasta ahora del mundial fue en un contragolpe a alta velocidad que culminó con un remate de Tshabalala al ángulo del "Conejo" Pérez. Luego el "Tri" recuperó la pelota y pudo igualar el encuentro con un gol de Rafa Márquez, aunque sobre el final el poste derecho le dijo que no a la ilusión local. Fue 1-1.

Por el mismo grupo, un rato mas tarde, se enfrentaron Uruguay y Francia, en un partido del que no se puede rescatar nada. Literalmente, fue un show de patadas y desaciertos. Si bien Francia mereció llevarse algo más que un punto, no tuvo la actitud necesaria para vulnerar la valla de Muslera. Sinceramente, un bodrio... para el olvido este 0-0.

Cuando me desperté este sábado con Zoom como tono de despertador a las 8, sintonicé telefé y quise estudiar fortalezas y debilidades de los próximos dos rivales post-Nigeria. Surcorea (lo llamo asi para que sea más corto) dentro de sus limitaciones, jugó completamente solo. Quizás, los conos de entrenamiento hubieran marcado y generado más situaciones de peligro que los muchachos griegos, que dieron lástima a lo largo del partido. Los coreanos hicieron lo que quisieron y liquidaron el partido con un gol por tiempo, sin que les sobre mucho. Grecia, por su parte, me parece que va a seguir sin convertir en mundiales. El 2-0 estuvo bien, aunque quizás Corea mereció el tercero.

ARGENTINA fue más que Nigeria a lo largo de todo el encuentro, pero se sintió el hecho de no haber jugado amistosos pre-mundiales (estoy de acuerdo con que no se haya hecho) debido a que el equipo estaba falto de ritmo en competencia. Así y todo fuimos amplios dominadores a lo largo de todo el encuentro y en pocas situaciones perdimos el control del balón y la vimos "un poquito negra". Nota aparte para el "Gringo", que todos queríamos fuera de los 23 (si, vos también lo querías afuera) y sin embargó clavó una palomita perfecta en el ángulo. Arriba faltó contundencia pero Lío estuvo muy afilado para sacarse de encima a cuanto nigeriano se le acercó. El 1-0 quedó corto, pero... Ahora Corea el jueves.

Después, ya desestresado, miré Inglaterra contra Estados Unidos. Aposté plata a que ganaba Inglaterra creyendo de todas maneras en una loca utopía de empate yanqui. Y la utopía se dío, la esperanza, casualmente, se la dio Green (arquero inglés) que había estado untando manteca en los guantes porque sino no se entiende como se le pudo escapar la pelota en el empate estadounidense. Fue más el equipo inglés pero el equipo de Donovan estuvo cerca de lograr el milagro en varias oportunidades. Repartieron puntos en este 1-1 bastante movido. Inglaterra, decepcionó.

Abrazo de gol y después seguimos...

domingo, 16 de mayo de 2010

Sin piedad

Cómo explicar lo que pasó este sábado? Si todavía estoy tratando de entenderlo, de buscarle alguna explicación. Hurgando mucho en el pasado de River, encontré un partido en el cual había recibido 5 goles en un solo tiempo y fue en un noventoso partido contra Newell´s, con la diferencia de que Castrilli esa tarde había expulsado a 4 jugadores Millonarios.
Posibles razones:
Que planteás un partido y en menos de cinco minutos estás dos goles abajo, puede ser.
Que arrancaste dormido y tu arquero se olvidó que debía atrapar la pelota, puede ser.
Que tenés muchos pibes y les afectó el cachetazo de tantos goles juntos, puede ser.
La verdad que le podemos poner millones de excusas al 0-5 del primer tiempo, pero ninguna nos va a convencer. River es River y en el Monumental no tendría que recibir goles. Nos hicieron 5 en 6 llegadas. No nos pasaron por arriba, pero no tuvieron piedad a la hora de definir, en el primer tiempo. River casi no generó situaciones. Si, cuando la diferencia era mínima tuvo un par de llegadas, pero la primera etapa fue un concierto de fallas y dudas.
Cuando comenzó la segunda parte, nos ilusionamos. Esa utopía de remontada generada humildemente por el gol de Funes se disipó rápido ya que River tenía la pelota y a 20 metros del arco la regalaba. Tigre, por suerte, dejó de jugar. El cansancio le hizo entregar la pelota, aunque podría haber ampliado la diferencia varias veces, en los pies del implacable Chino Luna, que pareció demostrar cierta simpatía hacia la Banda y se perdió 2 goles hechos.
Un partido para el olvido, aunque para el recuerdo de que hay que traer, como mínimo, 5 jugadores de jerarquía. Los pibes no tienen la personalidad necesaria, aún, para llevar el estandarte de la recuperación. Se hunden en la locura y la vorágine del partido.
En mi consideración, ayer, la presencia y el carácter de Almeyda hubiera despertado al equipo luego del 0-2 y todo hubiera sido diferente.
Tristeza por ver a un River como el anterior, peleado con la pelota y consigo mismo, por ver a Ortega intentando sacarlos a todos del trance sin conseguirlo, por ver que Gallardo se fue con un 1-5 y nunca se sacó el buzo de suplente.... Simplemente, tristeza por este sábado gris con el que nos despedimos hasta después del mundial.
Como dicen,  no hay mal que por bien no venga, y esto hará que se tengan más que en cuenta los refuerzos que se necesitan. Carrizo, Goltz, Mercier, Bolatti, Toranzo, D´Alessandro, Farías, Silva......
Abrazo de gol

PARRAFO APARTE
SALUDOS Y FELICITACIONES AL NUEVO CAMPEÓN, ARGENTINOS JUNIORS!
FELICITACIONES NUEVAMENTE AL BARCELONA POR EL BICAMPEONATO!!! GRANDE LIO!!!


Para los masoquistas como yo... les dejo el video del resumen del partido...